El asesor de la Federación Rural también cuestionó que en Uruguay se paralice la producción para discutir algún tipo de problemática. Eso no puede pasar, como está pasando con el puerto y Conaprole.
Montevideo | Todo El Campo | El Ec. Milton Ramallo fue entrevistado en el programa Diario Rural (CX 4 Rural) sobre la competitividad de Uruguay el valor del dólar, además de comentar su participación en el Parlamento ante la comisión que analiza el acuerdo del Mercosur con la Unión Europea (UE).
Posteriormente, en sus redes sociales Ramallo escribió un resumen de los conceptos abordados en la entrevista donde sostuvo que “del análisis de la competitividad y los costos en la ganadería uruguaya” surge “una situación compleja donde, a pesar de los precios favorables, la rentabilidad se ve seriamente presionada por una estructura de costos interna al alza y desafíos macroeconómicos”.
Señaló que hay una “pérdida de referencia de los precios históricos”, porque “precios que anteriormente se consideraban excelentes y marcaban una diferencia (como los US$ 4,80 en cuarta balanza), hoy son simplemente el nivel necesario para equilibrar los costos de producción”. Esos costos de producción están descontrolados, subrayó. “Se han ido de control”, para utilizar su expresión.
Advirtió que “en Uruguay la corrección de los costos no suele ser gradual ni controlada, sino que ocurre de forma abrupta, generalmente impulsada por crisis sectoriales o problemas internos”.
En ese escenario, Uruguay tiene “necesidad de inversión” y explicó la desventaja que tenemos frente a competidores: “Al comparar a Uruguay con sus principales competidores (Australia y Nueva Zelanda) en un horizonte de 5 años, se observa una brecha significativa. Mientras que el tipo de cambio en Uruguay perdió un 9%, en Nueva Zelanda ganó un 20% y en Australia un 10%”.
Ahora bien, como ambos países tienen inflaciones estables del entorno del 2-3%, “esa diferencia de valores en los mercados donde todos compiten por el mismo precio debe ser absorbida íntegramente por Uruguay”.
POLÍTICA CAMBIARIA DE URUGUAY.
Sobre el tipo de cambio en Uruguay comentó que en el Banco Central como en el Ministerio de Economía están cómodos con el nivel actual del dólar (en el entorno de los 39 pesos), pero el crecimiento de los costos internos supera por mucho al aumento del tipo de cambio, lo que obliga al productor a cubrir esa diferencia con su bolsillo”.
ACUERDO CON LA UNIÓN EUROPEA.
Ramallo señaló que al dejar ingresas productos lácteos a nuestro país, “Uruguay debe replantear el funcionamiento de nuestra matriz productiva, y no podemos cortar la producción de la forma en que se está haciendo ahora y en forma indiscriminada”.
Si hay algún tipo de diferencias, la discusión se hace de otra forma, no paralizando la producción porque los mercados no admiten cortes de abastecimientos como ocurre actualmente en el puerto de Montevideo y en Conaprole”.
ENTREVISTA COMPLETA.
Producción periodística: Horacio Jaume y Estela Apollonio (Diario Rural, CX4 Rural).
“No se ven grandes innovaciones que nos permitan pensar en una redinamización de la economía. No hay ningún impulso sectorial que nos haga pensar en un crecimiento más importante”.
Montevideo | Todo El Campo | Uruguay ha tenido un año de “crecimiento económico relativamente pobre”, dijo la Ec. Florencia Carriquiry, de la consultora Exante al ser entrevistada en el programa Diario Rural (CX4 Rural).
El lunes 15 de diciembre se conocieron los resultados del PBI correspondientes al tercer trimestre, con cuyos números se “confirma una actividad económica que no ha tenido un buen segundo semestre”, señaló, incluso el tercer trimestre hubo una “ligera caída respecto al trimestre inmediato anterior”, y en relación al tercer trimestre de 2024 “el crecimiento es de poco más de un 1%”.
En lo que va del año 2025, de enero a setiembre “el crecimiento es del eje del 2 y poco por ciento”, en línea con lo Exante proyectó: que este año el crecimiento cerraría en el eje del 2%”, precisó.
Además, 2025 es un año “marcado por el descenso del dólar”, algo que a finales de 2024 “no se esperaba”.
Carriquiry comentó que en Uruguay y en los últimos años, “el dólar ha tenido distintas etapas. En los años 2022, 2023 y primera parte de 2024, evolucionó de forma contraria a lo que sucedía en el mundo”, porque mientras “se fortalecía y de manera bastante intensa en algunos periodos, en Uruguay tendió a caer nominalmente, sobre todo en 2022-2023. Eso tuvo que ver con los altos precios de commodities, que implicaban buenos flujos de exportaciones para nuestro país con ingresos de divisas para nuestra economía”; también estábamos en medio de un gran proyecto de inversión como el de la segunda planta de UPM, con todas las infraestructuras asociadas que también implicaban ingresos y divisas importantes al país.
“A su vez teníamos una política monetaria muy contractiva, con tasas en pesos que llegaron a estar en dos dígitos para intentar bajar la inflación, algo que se logró, pero que en ese momento suponían tasas en moneda nacional que incentivaban las posiciones en pesos, en desarmar portafolios de dólares hacia la moneda nacional y de esa forma también se contribuía al descenso del dólar”, apuntó.
En 2025 hemos tenido “un año de caída del tipo de cambio en todo el mundo. En Brasil tenemos un descenso de similar magnitud, incluso algo más importante que el que hemos visto en Uruguay, pero el dólar ha bajado en Europa, también en buena parte de la Asia más desarrollada, bajó en todos los países de América Latina. Durante el primer semestre del año la tendencia de este 2025 ha sido de debilitamiento del dólar”, enfatizó.
¿QUÉ ESPERAR PARA 2026?
Sobre qué esperar que sucederá en 2026, la economista dijo que ese comportamiento del dólar “no ha sido una política” de Uruguay y “no ha sido intencional. La caída del dólar ha sido un problema para los gobiernos, más allá de que ha sido funcional a la baja de la inflación”.
“Con la inflación más baja, las tasas de pesos que supieron estar en dos dígitos ahora están bajando, y es esperable que en 2026 lo sigan haciendo. Desde ese lado el diferencial de tasas entre moneda nacional y moneda extranjera se está estrechando y eso debería contribuir menos a esa apreciación de nuestra moneda y lograría cierta suba del dólar”, estimó.
“Eso es lo que esperamos que suceda en Exante, pero también vamos a estar muy expectantes sobre lo que suceda con el dólar en el mundo. Desde hace algunos meses y dependiendo de la moneda que se analice, el dólar no sigue bajando a nivel global, ha tenido algunas semanas que sí, otras que no, pero promedialmente estamos con el dólar más estabilizado y ese es un poco el escenario base que tenemos para el 2026”.
Carriquiry agregó que “no era previsible” tener un 2025 con el dólar comportándose como lo hizo.
“La mayoría de los analistas proyectaban sobre finales del 2024 un dólar al alza”, pero sucedieron cosas, una de ellas “algunas de las medidas más polémicas y más duras de parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en torno a la política arancelaria. Esas medidas empezaron a ser vistas como negativas para el propio Estados Unidos y terminaron generando ese debilitamiento de la divisa norteamericana que vimos en la primera parte del año”. También con la Reserva Federal actuó, porque temiendo por los impactos que todo eso podía tener en la inflación, puso pausa en el proceso de baja de tasas”.
Respecto a Uruguay, en un escenario de cambio de gobierno, de debate sobre el presupuesto, la negociación salarial, conflictividad, incertidumbre, “nuestras proyecciones desde inicio de año eran de un crecimiento bastante magro”.
Aunque proyectar el tipo de cambio es muy difícil, Exacte estima que en 2026 el dólar va a subir “pero muy lentamente”, llegando a $ 41 al cierre del año próximo. De los $ 39 que estamos actualmente, a los $ 41 es una suba menor del 5%, e irá acompañando la inflación”.
Sobre el crecimiento económico, “no estamos viendo un escenario muy diferente y nuestras proyecciones de PBI son de un crecimiento en el eje del 1,5% o un poco más”, lo que se explica porque “no se ven grandes innovaciones que nos permitan pensar en una redinamización de la economía. No hay ningún impulso sectorial que nos haga pensar en un crecimiento más importante”.
Los impulsos que la economía tuvo en 2025 no estarán en 2026, lo que nos lleva a una proyección 2026 “ligeramente menor en el ritmo de crecimiento del año que viene respecto a este año”.
PROBLEMAS DE COMPETITIVIDAD.
Los problemas que se han visto en 2025 y que las empresas han sufrido, tienen su explicación en varios factores, dependiendo del rubro de actividad en que cada una esté. Asimismo, Carriquiry dijo que se le debe asignar “un rol relativamente importante a los problemas de competitividad que Uruguay arrastra desde hace ya un tiempo más o menos largo”.
“Los problemas de competitividad se van acumulando, van generando dificultades cada vez más grandes porque una cosa es tener un problema un año y al siguiente la empresa tiene aire, pero cuando son años que se van acumulando con malos niveles de rentabilidad, resulta más difícil sortear la falta de competitividad”.
Otra dificultad es “la competencia de la región” porque son “más baratos” y las empresas prefieren ir donde les ofrecen mejores condiciones.
“Hoy Uruguay está realmente muy caro, y ese es un elemento que para muchas empresas empieza a ser un problema creciente”, aseguró Carriquiry.
NO HAY UN CAMINO CLARO.
Ante la pregunta de si como economista percibe una política definida y clara por parte del gobierno, Carriquiry contestó que “en lo discursivo, en el equipo económico hay algo de claridad en relación a que quiere un país en el que haya más inversión, porque Uruguay precisa crecer más”.
Sin embargo, “como economista y en Exante advertimos que no hay una agenda muy clara que lleve a una mayor inversión como pretende el gobierno. Por ahora no está muy claro por dónde” se debe ir, lo que se suma a “las señales conflictivas que vienen del interior del gobierno y el interior del partido de gobierno”.
DESDOLARIZAR DEPÓSITOS.
El objetivo de desdolarizar que ha planteado el Banco Central viene desde hace tiempo, y ahora lo ponen sobre la mesa. “Es un objetivo compartible pero muy difícil de lograr y sobre todo en tiempos cortos, porque incluye varios temas” que deben ir resolviéndose.
El ingrediente cero para cualquier estrategia de desdolarización es bajar la inflación, porque sin confianza en la moneda o con una moneda que se desvaloriza en términos reales permanentemente con niveles de inflación relativamente altos, obviamente que es difícil que se pueda avanzar en ese proceso. Ese paso cero lo estamos logrando, ya llevamos dos años con una inflación en el eje del 4% o 5% y ahora incluso en torno del 4%, y nuestros pronósticos con alguna probabilidad de que estemos por algunos meses incluso abajo del 4%.
“Ahora hay una serie de medidas que habrá que esperar a ver cómo se despliegan, pero para que haya realmente una desdolarización de ahorros y depósitos vamos a tener que ver alternativas justamente remuneradas de ese ahorro en moneda nacional, porque de lo contrario se va a preferir el dólar que da la posibilidad del upside” (potencial alcista).
Las medidas concretas que se tomen en la búsqueda de la desdolarización “las conoceremos en los próximos meses, pero en cualquier caso es un proceso que va a llevar su tiempo”, no se puede ignorar que “también hay una cultura del ahorro en dólares que hay que desarmar”.
ENTREVISTA COMPLETA.
Producción periodística: Horacio Jaume y Estela Apollonio (Diario Rural).
Argentina, Brasil y Paraguay van haciendo lo suyo para ser más competitivos, lo que nos obliga a esforzarnos más, también en esa dirección.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Las noticias de la región “no son todas lindas”, dijo el senador Sergio Botana (Partido Nacional) al analizar la región como parte de su argumentación para reclamar mejores condiciones de competitividad para la producción nacional. Festejó el avance en el acuerdo con el Transpacífico y advirtió que el nivel de empleo se debe mantener con inversiones, pero el sector forestal ya completó sus etapas de crecimiento.
Al hacer uso de la palabra en el plenario de la Cámara de Senadores el día martes 25 de noviembre, en el marco del debate sobre el Presupuesto Nacional, el legislador se refirió a los países socios del Mercosur, sobre cómo cada uno de ellos va tejiendo su camino.
Destacó que los productores agrícolas “se la jugaron a plantar soja con el precio que se mantiene y hasta tiene una pequeña caída; en la carne pasamos de US$ 5,60 a US$ 5,10”, y ahora estamos esperando que “las noticias de buenos precios en enero, por la demanda china, sean reales, y que la caída se deba solo a la intervención de los feedlots de los propios frigoríficos”.
“El maíz ha caído un poco, el arroz cayó 8% del área sembrado y estamos sin precio”, añadió.
ESPERANZAS VS EXPECTATIVAS.
Con ese panorama “las esperanzas son muchas, pero las expectativas todavía no” y van en un sentido diferente, reflexionó.
El legislador citó algunos resultados que surgen de los trabajos sobre expectativas de crecimiento: “2,4% para 2025; 2% para 2026 y 2027; 2,05% para dentro de cinco años”.
Son datos que “tampoco están hablando de la gente que está jugada al crecimiento de la economía” de nuestro país, complementó.
LA REGIÓN. ARGENTINA, BRASIL Y PARAGUAY.
Si uno “mira para el costado”, se encuentra con Argentina que “gracias a Dios” está pasando por un período de “estabilidad y poder de compra. Fue un buen resultado el de la elección”, consideró refiriéndose a las elecciones legislativas que tuvo ese país el domingo 26 de octubre pasado. “Eso a nosotros nos protege bastante, pero (Argentina) se está abaratando y ojo que la vez pasada nos fue bastante mal en la recaudación porque fuimos a pagar todos los impuestos a Argentina”.
Ahora el presidente Javier Milei “arregló con (el presidente de Estados Unidos, Donald) Trump por 80.000 toneladas de carne, y va a competir con nosotros” con la diferencia de que “nosotros pagamos el arancel, porque no quisimos el tratado de libre comercio por una cuestión ideológica”, lanzó como crítica al primer gobierno de Tabaré Vázquez que no quiso avanzar en un TLC con Estados Unidos cuando tuvo la oportunidad.
Del otro lado, al norte, tenemos a Brasil, con su presidente Luiz Lula da Silva “muy ideológico pero lo arregló rapidito. Dijo que Trump era simpático y educado en el teléfono”, con avances “en el tema de los fosforados, la carne, el café, etc.”.
“¡La carne!”, repitió.
Paraguay en tanto tiene “10% de impuesto como tasa máxima, y la carretera transoceánica que une los océanos Atlántico y Pacífico”, una infraestructura que abarca a cuatro países (Argentina, Brasil, Chile y Paraguay).
Mientras nuestros socios en el Mercosur tienen esas acciones, ¿Uruguay está atento a la inversión y sus “dificultades de competencia, las estamos tomando en cuenta?”, preguntó a sus colegas senadores, y se contestó: “Me gustaría pensar que sí”.
MERCOSUR – UNIÓN EUROPEA.
El legislador fue crítico con las negociaciones que se están llevando a cabo entre el Mercosur y la Unión Europea, no por el contenido del mismo sino porque se lleva 20 años de negociación, de insistencia por parte del Mercosur mientras “en la Unión Europea estuvieron haciéndose los locos. ¡Ya basta, no da para más!”.
“Ahora van a firmar, pero en los rubros que nos interesan nos van a dejar entrar productos dentro de 7 años, ¡horrible!, no hay liderazgos en Europa”.
EFTA Y CPTPP.
Así y todo “el gobierno (de Yamandú Orsi) hizo dos cosas muy buenas, (el acuerdo con) el EFTA y el Transpacífico”.
El EFTA está compuesto por Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza, en tanto que el Transpacífico es el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés) que integran Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Reino Unido y Vietnam.
En esos bloques “hay mercado y oportunidades”, valoró, porque entre ambos “tenemos entre el 15% y 20% del PBI mundial, y cientos de millones de consumidores”.
“SOMOS CAROS E INVENTAMOS IMPUESTOS”.
“Otra cosa que está bien en el mundo es que la inflación mundial se controló y empiezan a bajar las tasas y habrá más plata en la economía global”, estimando que “empezará a crecer a ritmos más altos, y eso me da una esperanza grande”, aseveró Botana.
Por parte de Uruguay se debe “estar listo” para aprovechar esas oportunidades, pero “somos caros”, y los exportadores y nuestros productores “saben que somos imposiblemente caros”.
A ser caros se suma que “inventamos impuestos y al que no le agregamos impuestos le ponemos un inspector en la puerta para que nos pague más”.
Opinó que el crecimiento de Uruguay debe “reposar en la capacidad de producir, exportar, vender al mundo”, en cambio “ponemos toda nuestra producción en riesgo, ¿hay algo que esté más en riesgo que el productor, que es un trabajador?”, inquirió.
“En la combinación de carestía y retraso cambiario”, los sueldos uruguayos expresados en dólares “aparecen como gigantes, pero sabemos que el poder de compra de nuestros trabajadore es muy chiquitito. Es una brutal cifra comparada con los demás países, pero como poder de compra es muy poquitito porque somos carísimos, y lo peor es que eso pone en riesgo al trabajador, y lo más grave es quedar sin empleo, porque si no competimos, no vendemos, y la condena es quedarse sin empleo”.
Hoy el desempleo no está mal, incluso ha bajado ligeramente, ahora bien, “¿hay inversiones que sostengan este nivel de empleo, hay en el futuro inmediato previsiones en el presupuesto, en nuestra capacidad de competencia?”, la respuesta para el senador Botana es que “no”, concluyó.
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Foto de portada: Sergio Botana en la Comisión de Presupuesto.
Foto interior: plenario del Senado, donde el legislador realizó las apreciaciones que motivaron el presente artículo.
Una devaluación de la moneda no resuelve los problemas de competitividad, además que genera problemas colaterales. La forma es buscar la manera de ayudar a la producción nacional a mejorar sus costos.
Montevideo | Todo El Campo | El ministro de Economía Gabriel Oddone anunció el miércoles 9 un paquete de medidas que apuntan a mejorar el comercio exterior e inversiones, reduciendo y eliminando gravámenes, la sustitución de certificados por declaraciones y la digitalización y optimización de instrumentos.
La Unión de Exportadores del Uruguay expresó que varias de las medidas están en línea total o parcial con propuestas que ha planteado esa institución, pero que hay otras que se deben profundizar o comenzar a trabajar por ejemplo en temas de competitividad.
LAS MEDIDAS DEL MINISTERIO DE ECONOMÍA.
Oddone explicó que las acciones anunciadas buscan eliminar o disminuir regulaciones o requisitos considerados redundantes e innecesarios y que le significará un ahorro, para el sector privado, de unos US$ 20 millones.
Ese es “el rumbo que este Gobierno pretende poner sobre la mesa, claramente marcado a la mejora de la regulación de la administración pública”, dijo, y enfatizó que el país está “en un proceso de desburocratización”.
Se alcanza un número importante de empresas que involucran a 50.000 empleos.
Ese proceso de una mejor eficiencia del Estado fortalece el clima de negocios y favorece al sector importador y exportador.
HAY PROBLEMAS CON LA COMPETITIVIDAD.
El ministro no eludió uno de los puntos débiles de Uruguay, la falta de competitividad.
Reconoció que en esa materia tenemos un problema, producto de un conjunto de factores, pero no se resuelve con política macroeconómica. “Una devaluación de la moneda no va a resolverlo” porque además de no generar los resultados buscados desataría efectos que afectarán colateralmente. La forma es buscar la manera de ayudar a la producción nacional a mejorar sus costos y que las medidas anunciadas coinciden con ello. No son de efecto inmediato, pero son mucho más sostenibles.
El paquete de medidas consta de siete principios: 1) revisar gravámenes; 2) sustituir certificados por declaraciones; 3) eliminar licencias administrativas; 4) digitalizar; 5) optimizar instrumentos; 6) mejorar procesos de registro de productos regulados; y 7) cambiar intervenciones preceptivas por optativas.
LAS 12 MEDIDAS ANUNCIADAS.
Las 12 medidas anunciadas por el ministro, quien agregó que marcan el inicio de un conjunto de otras que se anunciarán durante el período y se originaron luego de más de 40 reuniones de trabajo en las que se detectaron unos 500 procesos para mejorar.
Batería de medidas:1) Elaborar una propuesta de reducción de la tasa por servicios del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU); 2) eliminar de la tasa de la Administración Nacional de los Servicios de Estiba (ANSE) a importaciones vía marítima; 3) eliminar el anticipo especial del impuesto a la renta de las actividades económicas (IRAE) para importación; 4) sustituir certificados por declaraciones juradas en casos específicos; 5) implementar la autocertificación de origen; 6) eliminar licencias de algunos alimentos para su importación desde Argentina; 7) digitalizar certificados fitosanitarios de exportación e importación y de carga terrestre; 8) incorporar documentos digitalizados a la Ventanilla Única de Comercio Exterior; 9) elaborar un decreto para agilizar una prórroga de admisión temporaria; 10) mejorar el procedimiento de reclamo de pago de impuestos por insumos (drawback); 11) facilitar procesos para registrar productos de vigilancia sanitaria; 12) elaborar normativa para eliminar la intermediación perceptiva de despachantes de Aduanas.
La institución pone el foco sobre la “falta de competitividad”, y pide que se actúe para evitar situaciones similares.
Montevideo | Todo El Campo | La Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) manifestó “preocupación y alarma” por el “cierre de la planta productiva” de la Fábricas Nacionales de Cervezas (FNC) en la ciudad de Minas y vaticina que “seguramente” se den situaciones como las que ahora se lamenta.
En un comunicado dirigido a la opinión pública y a las autoridades, expresó que “en los últimos días hemos asistido a otras situaciones” de cierre de empresas “de la mismo índole”, como la láctea Gloria Foods del Uruguay SA, y la autopartista Fanacif SA.
En los tres casos hay “una causa común” que es “la falta de competitividad para desarrollar la actividad industrial en el Uruguay”.
Agregó que “la Cámara de Industrias del Uruguay, alerta desde hace muchos años acerca de los problemas que la falta de competitividad creciente y constante, generan en nuestras industrias”. Uno de los problemas, “el primero de ellos y sin lugar a duda el de más urgente solución es el de la competitividad perdida”, agrega.
La CIU hace “un llamado a la reflexión y principalmente a la acción” de las actuales autoridades, y pronostica que “seguramente en los próximos meses asistamos a situaciones de la misma magnitud que la que hoy lamentamos”.
Concluye que Uruguay no puede “enfrentar el desafío nacional sin industria”.