Si a China le va mal impactará en Brasil, y el golpe para Uruguay será doble.

Si a China le va mal impactará en Brasil, y el golpe para Uruguay será doble.

Si China se reciente, afectará a Uruguay. Pero el panorama emporará porque China es el principal cliente de Brasil, que también sentirá el impacto, multiplicando la afectación negativa en nuestro país en cuanto Brasil es nuestro principal socio comercial.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La cercanía comercial con China es una cosa buena en cuanto a que ese país se ha convertido en el motor del mundo. Si China avanza, el mundo también, de ahí la importancia del acercamiento y los reiterados esfuerzos de Uruguay por lograr un tratado de libre comercio con el Mercosur o en solitario.

Además de la importancia que tiene para el mundo, China es nuestro segundo destino de exportaciones, detrás de Brasil.

Pero cuando se analiza el peso que China tiene en nuestra economía, surge el temor fundado de que estemos generando una dependencia importante que, ante cualquier traspié, se puede trasladar hacia nosotros causándonos problemas de magnitud.

EL DOCUMENTO DE CEPAL.

El libro Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe es un documento anual de más de 190 páginas elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en el cual se advierte que China podría ingresar en un período de desaceleración. En ese caso Uruguay sería el país de la región que quedaría más expuesto.

“En América Latina, los países más expuestos a una desaceleración de la economía china son los que la tienen como principal socio comercial, a saber, Chile, Perú, Panamá, Brasil y el Uruguay”, dice el informe.

Agrega que casi el 40% de las exportaciones de bienes de Chile, el 32% de las de Perú y Panamá; y que el 27% de las exportaciones de bienes de las de Brasil y Uruguay van a China. “Si además se trata de países en que las exportaciones de bienes representan una parte relevante de la actividad económica, entonces la exposición es aún mayor”.

Pero en realidad es más grave de lo que dice Cepal, porque una eventual crisis china afectaría a Uruguay como país que le exporta, pero también golpearía a Brasil que también se resentiría. Pues Brasil es nuestro principal destino, por lo que el impacto que recibiríamos sería doblemente negativo.

LA SITUACIÓN CHINA.

Sin embargo, cabe preguntarse cuán probable es que la economía china se frene al punto de afectarnos.

El libro de Cepal señala: “Dada la magnitud de la economía china y la relevancia del país como socio comercial de la región y como consumidor de materias primas a nivel mundial, su situación económica adquiere una importancia fundamental para América Latina y el Caribe. Esa relevancia se ve acentuada en el contexto actual caracterizado por la crisis del sector inmobiliario chino”.

Recuerda que en 2022 “China representó un 18% del PIB mundial y un 14,4% de las exportaciones de bienes mundiales. Además, representó un 23% de las importaciones mundiales de petróleo crudo y fue el mayor importador de gran parte de los principales metales y minerales: representó un 69% de las importaciones mundiales de minerales y concentrados de hierro, un 80% de las de aluminio, un 58% de las de cobre, y un 73% de las de níquel (ITC, 2023)”.

Por tanto, la región está atada comercialmente a China: “El desempeño de la economía china afecta de forma indirecta a la región a través de los precios de los productos básicos que muchos países exportan. En segundo lugar, también hay un efecto directo que se produce a través de la demanda externa de los productos que exportan los países de la región, para los que China es un mercado relevante”.

China desplazó a la Unión Europea y se convirtió en “el segundo socio comercial más importante de América Latina y el Caribe, después de Estados Unidos”, y su participación sigue creciendo.

Por tanto, y a modo de conclusión, la suerte de China (reitero, nuestro segundo socio comercial) nos debe interesar en sobremanera: por el impacto que tendrá en Uruguay, y por el impacto que tendrá en Brasil y éste por reflejo en nosotros.

Téngase en cuenta que China es clave para Brasil. El diario brasilero Valor Económico estima que 2023 cerraría con las exportaciones de Brasil llegando a un valor histórico y sin precedentes de US$ 100.000 millones. Efectivamente, una cantidad sin precedentes incluso teniendo en cuenta el comercio con otros países del mundo. Ese total sorprendió y mejoró las previsiones del equipo económico del Gobierno que preveía un máximo de US$ 90.000 millones.

Foto de portada, los presidentes de China y Brasil, Xi Jinping y Luis Lula da Silva | Foto de Ricardo Stuckert.

Los “choques climáticos” son una amenaza real para la agropecuaria.

Los “choques climáticos” son una amenaza real para la agropecuaria.

En 2023 y 2024, El Niño podría aumentar las temperaturas promedio y la incidencia de eventos climáticos extremos.

San José, Costa Rica | Todo El Campo | Los desafíos climáticos siguen siendo una amenaza importante para la producción agropecuaria global. En el caso de nuestra región, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), expresó a través de su secretario ejecutivo, José Salazar (en la foto, de pie), que “el bajo crecimiento estructural regional se puede ver agravado por los efectos negativos de los choques climáticos”.

Salazar agregó que en el último estudio económico sobre América Latina y el Caribe 2023 “estima que el impacto de estos choques variará según cada país, entre 8% y 12% del PIB de aquí al 2050”.

Las consideraciones de Salazar fueron realizadas durante su participación en la presentación del documento conjunto de la Cepal con la FAO e IICA, “Perspectivas de la agricultura y del desarrollo rural en las Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe” (*), acto en el que también estuvo presente el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, Fernando Mattos.

El secretario ejecutivo de Cepal completó diciendo que una parte importante de esos choques afectará a los sectores agrícolas y zonas rurales. En 2022, el valor agregado agropecuario regional se redujo tras un fuerte impacto de las sequías y el tercer año consecutivo de La Niña.

En 2023 y 2024, El Niño podría aumentar las temperaturas promedio y la incidencia de eventos climáticos extremos. Se necesitan innovaciones que permitan a la agricultura producir más alimentos con menos recursos, con mayor resiliencia a los choques climáticos y emitiendo menos gases, añadió.

(*) Para acceder al documento completo ingresar aquí: Perspectivas de la Agricultura y del Desarrollo Rural en las Américas: una mirada hacia América Latina y el Caribe 2023-2024 (iica.int)

Según Cepal: La guerra en Ucrania acelera la inflación, reduce el crecimiento y aumenta la pobreza en América Latina y el Caribe.

Según Cepal: La guerra en Ucrania acelera la inflación, reduce el crecimiento y aumenta la pobreza en América Latina y el Caribe.

En 2022, 7,8 millones de personas se sumarían a los 86,4 millones cuya seguridad alimentaria ya está en riesgo. El estudio indica que, después de la expansión económica de 2021 (6,3% de crecimiento del PIB regional), la región alcanzará en 2022 un crecimiento anual promedio de 1,8%.

Funds Society | Las economías América Latina y el Caribe se enfrentan una coyuntura difícil en 2022 en un contexto externo de incertidumbre, inflación (en especial de alimentos y energía) y desaceleración de la actividad económica y el comercio. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) entregó un nuevo informe especial en donde se analizan los impactos económicos y sociales de la guerra en Ucrania en la región, y entrega recomendaciones a sus países sobre cómo enfrentarlos.

Según el informe de la Cepal titulado Repercusiones en América Latina y el Caribe de la guerra en Ucrania: ¿cómo enfrentar esta nueva crisis?, la región enfrenta contextos internos caracterizados por una fuerte desaceleración económica, aumentos de la inflación y una lenta e incompleta recuperación de los mercados laborales, lo que aumentará los niveles de pobreza y pobreza extrema. Así, 7,8 millones de personas se sumarían a los 86,4 millones cuya seguridad alimentaria ya está en riesgo.

El estudio indica que, después de la expansión económica observada en 2021 (6,3% de crecimiento del PIB regional), la región alcanzará en 2022 un crecimiento anual promedio de 1,8% y tiende a regresar al lento patrón de crecimiento de 2014-2019 (solo 0,3% promedio anual, con la consiguiente caída del PIB por habitante).

Los avances en la vacunación, las menores restricciones a la movilidad y la reapertura de las escuelas impulsarán una recuperación de los niveles de participación laboral, en especial de la femenina, que ha sido la más afectada pues las mujeres salieron en mayor proporción del mercado laboral durante la pandemia. La acción conjunta de una mayor participación laboral y un bajo ritmo de crecimiento, y por lo tanto de la creación de empleos, llevaría a un aumento en la tasa de desocupación en 2022.

INFLACIÓN Y AUMENTO DE LA POBREZA.

Las economías de América Latina y el Caribe comenzaron a experimentar un incremento de la tasa de inflación en 2021. Mientras al cierre de 2021, la inflación anual de la región alcanzó un 6,6%, esa tasa aumentó a 8,1% en abril de 2022, al tiempo que muchos bancos centrales anticipan que la inflación se mantendrá elevada en lo que resta de año, agrega el documento.

Teniendo en cuenta los efectos del lento crecimiento y la aceleración de la inflación, la Cepal prevé que la pobreza y la pobreza extrema se elevarán por sobre los niveles estimados para 2021. La incidencia de la pobreza regional alcanzaría un 33,7% (1,6 puntos porcentuales más que el valor proyectado para 2021), mientras que la pobreza extrema alcanzaría un 14,9% (1,1 puntos porcentuales más que en 2021). Este resultado refleja el fuerte aumento de los precios de los alimentos. Estos niveles son notoriamente superiores a los observados antes de la pandemia e implican otro retroceso en la lucha contra la pobreza, recalca el informe.

El documento agrega que los mayores precios de las materias primas, el aumento de los costos de transporte y las perturbaciones en las cadenas internacionales de suministro impactarán las exportaciones de bienes de la región. En diciembre de 2021, la Cepal proyectaba un aumento del 10% del valor de las exportaciones regionales de bienes y del 9% del valor de las importaciones.

Sin embargo, el alza de los precios de varios de los principales productos que la región comercializa eleva la proyección para 2022 a una expansión del 23% tanto de las exportaciones como de las importaciones.

POLÍTICAS FISCALES Y MONETARIAS PROCRECIMIENTO.

Para responder a la coyuntura y dinamizar un crecimiento sostenible e inclusivo se requerirán políticas fiscales y monetarias procrecimiento. La Cepal propone seguir utilizando la política fiscal como elemento central de la política de desarrollo, lo que requiere fortalecer los ingresos públicos para ampliar el espacio fiscal.

Es necesario reducir la evasión, reorientar gastos tributarios y fortalecer la progresividad de la estructura tributaria. Para contener las presiones inflacionarias, fundamentalmente impulsadas por factores de oferta, es necesario que la política monetaria utilice el más amplio espectro de herramientas disponibles. Esto requiere combinar el uso de la tasa de política monetaria con instrumentos macro prudenciales y cambiarios, a fin de enfrentar la inflación minimizando los efectos negativos sobre el crecimiento y la inversión.

En lo inmediato es necesario sostener el bienestar de los sectores más pobres, advierte el organismo. La seguridad alimentaria debe ser una prioridad. Para ello no se debe restringir el comercio internacional de alimentos y fertilizantes pues hacerlo aceleraría la inflación y dañaría a los más pobres. También se deben considerar acciones como mantener o aumentar los subsidios a alimentos, implementar acuerdos de contención de precios de la canasta básica con productores y cadenas de comercialización, y reducir o eliminar aranceles a la importación de granos y otros productos básicos.

A mediano plazo, son necesarias políticas agrícolas e industriales que fortalezcan el apoyo a la producción agropecuaria, así como aumentar la eficiencia en el uso de fertilizantes, priorizando los biofertilizantes. La política industrial es clave para reducir la dependencia de la importación de fertilizantes en el mediano plazo.

En tanto, en materia de seguridad energética es imprescindible avanzar en las fuentes renovables y en la integración energética regional. En la coyuntura, son necesarios mecanismos de estabilización de los precios de los combustibles; así como subsidios focalizados y temporales a los grupos de población más vulnerables y a los sectores productivos orientados al mercado interno, recalca el informe.

El documento, que fue presentado en una conferencia de prensa por el secretario ejecutivo interino de la Comisión, Mario Cimoli, resalta que la presente coyuntura no debe ser vista como un fenómeno aislado pues sus efectos se combinan con los causados por más de un decenio de crisis acumuladas: la crisis financiera internacional, las tensiones económicas entre Estados Unidos y China, y la pandemia.

Cimoli concluyó la presentación declarando que “América Latina y el Caribe enfrenta nuevos escenarios geopolíticos. La ruptura de la globalización puede llevar a diferentes configuraciones regionales que determinarán sus políticas con base en objetivos de soberanía en defensa, energía, alimentos y sectores industriales clave, desde los de más alta tecnología hasta algunos de insumos de amplio uso, como los fertilizantes. Ante la regionalización de la economía mundial, la región no puede continuar actuando de manera fragmentada. Es necesario aumentar el papel de la articulación regional en las respuestas a la crisis: formular e implementar respuestas de América Latina y el Caribe en su conjunto o de sus bloques de integración”. (www.fundssociety.com).

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