El agua es un recurso esencial tanto para la agricultura como para la sociedad en general. La gestión eficiente de este recurso debe basarse en datos de alta calidad. Un proyecto de investigación de la Ingeniería en Agua y Desarrollo Sostenible de UTEC busca generar esa información.
Montevideo | Todo El Campo | La carrera de Ingeniería en Agua y Desarrollo Sostenible se sustenta en un plan de estudios orientado a atender la problemática del uso racional y sostenible de los recursos hídricos, así como el tratamiento de efluentes en los sectores agropecuario y agroindustrial, dos de los pilares más importantes del desarrollo socioeconómico del país.
La elevada especialización y tecnificación que requieren estos sectores en la actualidad para ser competitivos, sumado a la variabilidad climática y a la aplicación de las buenas prácticas ambientales exigen un mayor conocimiento y una formación adecuada en técnicas y tecnologías de riego, drenaje y manejo de efluentes.
En la Universidad Tecnológica (UTEC), desde la Ingeniería en Agua y Desarrollo Sostenible, se contribuye con la generación de conocimiento y tecnología en estas áreas a través de proyectos de Investigación y Desarrollo. En particular, en la región este, se trabaja en el monitoreo de embalses mediante imágenes satelitales. Este trabajo está a cargo del docente Federico Campos Beltrami, oriundo de la ciudad de Treinta y Tres.
Con más de 10 años de experiencia en el cultivo de arroz, el docente considera que la cuantificación precisa del consumo de agua en esta actividad es fundamental para cuidar este recurso vital.
“Midiendo caudales en los canales de conducción y volúmenes de agua embalsados en diferentes momentos de la temporada, es posible planificar mejor el riego, ahorrar agua, detectar pérdidas o fallos en el sistema y sobre todo administrar mejor el recurso en épocas de sequía. Además, podría incluso garantizar agua remanente para la zafra siguiente, regar otros cultivos o pasturas. Actualmente, las tecnologías de medición son costosas, lo que dificulta su adopción generalizada. Este proyecto apunta a desarrollar soluciones más accesibles”, explicó Campos.
El docente manifestó estar convencido de que el agua será un recurso clave para el desarrollo nacional en los próximos años, por lo que “una buena gestión es imprescindible para garantizar su sostenibilidad”.
LOS PROS Y CONTRAS DEL PROCESO INVESTIGATIVO.
Entre los desafíos, Campos destacó que la información sobre muchas obras de embalses necesita actualización. “A menudo, el vaso de las represas es menor al registrado debido a la sedimentación natural a lo largo del tiempo”, sostuvo.
En algunos casos, los planos originales de las obras contienen imprecisiones, ya sea por las limitaciones tecnológicas de la época o por errores en su digitalización.
Por otro lado, los avances en el proyecto arrojaron resultados alentadores en la estimación de volúmenes embalsados. “La colaboración entre técnicos de distintas áreas ha sido clave, especialmente en el desarrollo de sensores para medir caudales en canales a cielo abierto”, señaló el docente.
Otro aspecto positivo que destacó fue la creación de una red de colaboración con investigadores nacionales e internacionales, muchos de los cuales aportan su experiencia desde regiones donde el agua es menos abundante, lo que enfatiza la importancia de su gestión. “También es motivador ver a las nuevas generaciones interesadas en el cuidado del agua y poder formarlas para que sean actores clave en el futuro del país”, agregó Campos.
El proyecto es aplicable en todas las regiones del país donde haya embalses y se utilicen canales para conducir agua, indicó el docente. “Generalmente, esta infraestructura está más relacionada con el riego por superficie, pero la tecnología puede implementarse a nivel nacional” sostuvo
El trabajo comenzó a ejecutarse en el año 2024, y según Campos, estaría culminado a mediados del 2026.
SIEMPRE SE APRENDE.
Para Campos, uno de los aspectos más valiosos del proyecto ha sido la colaboración entre investigadores, técnicos y el sector productivo, que se ha abierto significativamente para contribuir.
“En mi área específica, el uso de tecnologías disponibles de forma abierta, como las imágenes satelitales, ha sido clave para integrar una visión global con el análisis territorial”, indicó.
También expresó que se debe avanzar en el aprovechamiento de herramientas tecnológicas accesibles o gratuitas que hace 10 o 15 años no estaban disponibles, destacando el rol de la educación para ello.
“El aprendizaje de idiomas para intercambiar información actualizada, saber programar y aprender diferentes lenguajes de programación, analizar información estadística, así también como desarrollar otras habilidades blandas como el pensamiento crítico, liderazgo, resiliencia y la gestión del tiempo, es crucial, especialmente en proyectos colaborativos como este”, puntualizó el docente. (Fuente: Noticias UTEC).
Según los datos que proporciona la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 91% de la composición de las frutas es agua. Y en el caso de las hortalizas, hablamos de hasta un 95%.
Montevideo | Todo El Campo | Es importante beber agua todo el año, pero particularmente beneficioso ante los intensos días de calor.
Pero beber agua no es la única forma de hidratarse, hay otras maneras que sirven de complemento a los vasos de agua que nos acompañen en cada jornada. Incluir en nuestra dieta frutas y verduras, compuestas en su mayoría por ese valioso recurso, es clave para mantener una alimentación saludable.
Fundación Aquae publicó una lista con los alimentos más ricos en agua y sus beneficiosas propiedades.
El agua está presente en los alimentos y los consumimos de tres maneras diferentes. La más evidente es a través de las bebidas que tomamos como el té. Otra de ellas es a través de la metabolización de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas que tienen los alimentos que ingerimos. Existe una tercera vía, a través de los alimentos con agua que compramos y comemos a diario.
Según los datos que proporciona la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 91% de la composición de las frutas es agua. Y en el caso de las hortalizas, hablamos de hasta un 95%.
ALIMENTOS CON AGUA PARA MEJORAR TU SALUD
Los alimentos con mucha agua reportan grandes beneficios a nuestra salud. Como ya avanzábamos, las frutas y las verduras encabezan la lista porque su composición es fundamentalmente agua. Estas son las frutas y las hortalizas que recomiendan desde organismos como la FAO con los que podrás conseguir una alimentación más saludable.
1. SANDÍA.
El 93% de la sandía es agua y aporta fibra, azúcares, antioxidantes y vitaminas, como la B o la C. Cabe destacar que esta fruta contiene una amplia variedad de vitaminas y minerales. Uno de los grandes beneficios para la salud de esta fruta, al ser baja en calorías, es que ayuda a prevenir enfermedades y problemas cardíacos, reduce el colesterol y mantiene nuestro corazón saludable.
2. ANANÁ.
El ananá es un excelente diurético natural que nos ayuda a depurar nuestro cuerpo, aportando una buena dosis de líquido, fibra y antioxidantes. Una de sus peculiaridades es que contiene la enzima bromelina que solo se encuentra en este tipo de fruta y que se utiliza como antiinflamatorio. Además fortalece el sistema inmunológico y algunas investigaciones están intentando ver si efectivamente ayuda a mejorar la salud del intestino.
3. MELÓN.
Otra de las frutas propias del verano que destaca ente los alimentos con mucha agua. Por eso es una gran opción para refrescarnos, apagar la sed y también para ingerir vitaminas y fibra que favorecen nuestra salud y bienestar.
4. PEPINO, EL REY DE LOS ALIMENTOS CON AGUA.
Uno de los alimentos que contiene mucha agua es el pepino que, además, es rico en propiedades beneficiosas para la salud
Además de ser la hortaliza de los tratamientos cosméticos por antonomasia, porque ayuda a eliminar ojeras y bolsas, también sirve para drenar nuestro cuerpo. Todo debido a su aporte de agua y a su característica frescura. Un 96% de su contenido es agua.
5. ESPÁRRAGOS.
Los espárragos no son simplemente alimentos con mucha agua; tienen propiedades diuréticas que favorecen la eliminación de toxinas. Además, cuentan con una buena cantidad de agua y fibra y nos ayudan a estar nutridos, hidratados y saludables por muy pocas calorías.
6. TOMATE.
Además de su aporte de agua, es una alternativa llena de antioxidantes, fibra y vitaminas muy beneficiosa para nuestro cuerpo y de gran versatilidad en la cocina. El tomate ayuda a disminuir los niveles de colesterol y reduce la posibilidad de sufrir hipertensión arterial. Además, gracias a que contiene potasio y aminoácidos esenciales, ayuda a nuestros dientes, pelo y piel a mantenerse sanos.
7. NARANJA.
Es conocida por ser rica en Vitamina C pero tiene muchas más propiedades beneficiosas para la salud. La naranja contiene un gran aporte de hidratos de carbono, fructosa y minerales como calcio, fósforo, magnesio y potasio. De cada 100 gramos de naranja, 86,34 son agua. Uno de los beneficios para la salud de la naranja es que ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares y del corazón. Además, evita resfriados ya que fortalece el organismo gracias a sus propiedades.
BENEFICIOS PARA LA SALUD DE LOS ALIMENTOS CON AGUA.
Mantener el organismo hidratado, disminuir la retención de líquidos y regular la presión arterial son algunos de los beneficios para la salud que aportan los alimentos ricos en agua. Suelen tener propiedades diuréticas que favorecen a la eliminación de exceso de líquido del organismo.
Uno de alimentos que contienen mucha agua es la naranja cuyos beneficios para la salud ayudan a prevenir resfriados y otras enfermedades
Otros de los beneficios de estos alimentos es que mejoran la salud intestinal ya que, gracias a su cantidad de agua, hidratan y alivian el estreñimiento. Además, aportan fibras al organismo que ayudan a disminuir el apetito y estimular los movimientos intestinales. Artículo de Fundación Aquae con adaptaciones para Todo El Campo.
Una investigación realizada por las universidades de Michigan y de Rice, encontró la forma de potabilizar agua de mar, de una manera mucho más económica y sustentable. Estaríamos a un paso de superar la amenaza por la falta de agua.
Estados Unidos | Todo El Campo | Las plantas de desalinización de agua podrían reemplazar los costosos productos químicos con nuevos electrodos de tela de carbono que eliminan el boro del agua de mar, un paso importante para convertir el agua de mar en agua potable segura.
Un estudio que describe la nueva tecnología ha sido publicado en Nature Water por ingenieros de la Universidad de Michigan y la Universidad de Rice (*).
El boro es un componente natural del agua de mar que se convierte en un contaminante tóxico en el agua potable cuando se cuela a través de filtros convencionales para eliminar las sales.
Los parámetros más indulgentes de la Organización Mundial de la Salud colocan al boro del agua del mar con niveles aproximadamente dos veces más altos que para el agua potable.
Además, sus niveles van de cinco a doce veces más altos que la tolerancia de muchas plantas agrícolas. (**)
“La mayoría de las membranas de ósmosis inversa no eliminan mucho boro, por lo que las plantas de desalinización generalmente tienen que hacer un tratamiento posterior para deshacerse del boro, lo que puede ser costoso”, dijo Jovan Kamcev, profesor asistente de ingeniería química y ciencia e ingeniería macromolecular de la UM y coautor del estudio. “Desarrollamos una nueva tecnología que es bastante escalable y puede eliminar el boro de una manera eficiente desde el punto de vista energético en comparación con algunas de las tecnologías convencionales”.
En el agua de mar, el boro existe como ácido bórico eléctricamente neutro, por lo que pasa a través de membranas de ósmosis inversa que generalmente eliminan la sal al repeler átomos y moléculas cargados eléctricamente llamados iones. Para solucionar este problema, las plantas desalinizadoras normalmente agregan una base a su agua tratada, lo que hace que el ácido bórico se cargue negativamente. Otra etapa de ósmosis inversa elimina el boro recién cargado y la base se neutraliza después mediante la adición de ácido. Esos pasos de tratamiento adicionales pueden ser costosos.
“Nuestro dispositivo reduce las demandas químicas y energéticas de la desalinización de agua de mar, mejorando significativamente la sostenibilidad ambiental y reduciendo los costos hasta en un 15%, o alrededor de 20 centavos por metro cúbico de agua tratada”, dijo Weiyi Pan, investigador postdoctoral en la Universidad de Rice y coautor del estudio.
Dado que la capacidad mundial de desalinización ascendió a 95 millones de metros cúbicos por día en 2019, las nuevas membranas podrían ahorrar alrededor de 6.900 millones de dólares anuales. Las grandes plantas desalinizadoras, como la planta desalinizadora Claude «Bud» Lewis Carlsbad de San Diego, podrían ahorrar millones de dólares en un año.
Ese tipo de ahorros podrían ayudar a que el agua de mar sea una fuente más accesible de agua potable y aliviar la creciente crisis del agua. Se espera que los suministros de agua dulce satisfagan el 40% de la demanda para 2030, según un informe de 2023 de la Comisión Global sobre la Economía del Agua.
El buen manejo del agua ya es una prioridad en el medio rural; ahora también lo está siendo en las ciudades. En algunos casos se habla de “ciudades esponjas” para responder a los excesos como a los déficits de precipitaciones.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | En Uruguay el uso del riego y el manejo del agua son temas en los que se ha avanzado mucho, quizá más en la conciencia de los productores y las instituciones que en los hechos concretos y reales, lo cual no necesariamente debe entenderse como una crítica, sino lo contrario, porque los mejores cambios son los que previamente la sociedad los asume como necesarios.
En la medida que el productor pueda va ir invirtiendo para garantizar el agua en su establecimiento, para poder suministrarla a los animales, poder regar, y garantizar su producción.
El próximo ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, dijo que ente las prioridades del su ministerio está el tema del agua y eso merece ser apoyado.
No obstante, el buen manejo del agua no significa garantizarla únicamente cuando la falta de precipitaciones se convierte en una amenaza o un problema grave. Es importante solucionar ese aspecto, pero no menos trascendental es el saber manejar el agua cuando nos llega regalada desde el cielo.
Todos los países del mundo piensan en el agua, por razones obvias, como elemento estratégico que deben asegurar, pero los cambios que está experimentando la naturaleza nos impone pensar en cómo manejar el agua de las lluvias, porque no podemos continuar dándonos el lujo de perderla en millones de litros por no contar con la infraestructura que nos permita guardarla, evitando que se pierda en el mar.
Sin embargo no es solo “evitar que se pierda en el mar”, sino también evitar que cause daño por exceso. Todos vimos lo que sucedió este año en Río Grande do Sul, con inundaciones terribles por el alto volumen de precipitaciones en muy pocos minutos. El evento podría haber ocurrido un poco más al sur y afectarnos en Uruguay.
También vimos -en un fenómeno mucho menos grave que el de Brasil, pero que no es la primera vez que pasa- cómo se inundan los campos de Rocha cuando caen algunos milímetros de más.
Evidentemente la respuesta que podemos dar a los eventos climáticos tiene su límite, pero hay que comenzar a hacer algo para asegurarnos el menor impacto posible cuando la tenemos en exceso, como cuando es deficitaria, con una lógica de ganar-ganar: cultivarla cuando es mucha, para aprovecharla cuando es poca. No es una tarea sencilla, pero tampoco imposible.
CIUDAD ESPONJA.
En Uruguay y en el mundo la falta o el exceso de precipitaciones no es un problema solo del medio rural, cada vez se da más se da en ciudades y con una violencia para nosotros desconocida. Porto Alegre y Valencia (España) son dos ejemplos recientes.
Algunas ciudades están poniendo en práctica las denominadas “ciudades esponja” que incluyen varias soluciones que busca optimizar la absorción del agua de la lluvia, con el fin de paliar contra la falta de agua, pero también disminuir el impacto de las lluvias torrenciales.
Esa nueva idea en la realización de la arquitectura urbana puede significar cambios radicales en los lugares donde vivimos, pero también son cambios positivos y necesarios.
El Observatorio de Innovación para Ciudades Sostenibles (OICS), una plataforma virtual para mapear y difundir contenidos y soluciones urbanas innovadoras en sostenibilidad que cuenta con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), explica el concepto de “ciudad esponja”. Se entiende por tal a aquellos centros urbanos “sensibles al agua” capaces de “retener, limpiar e infiltrar el agua utilizando soluciones basadas en la naturaleza”.
Como vemos, en un mundo en el que cada vez falta se hace más grave el problema del agua -por exceso o por falta de ella-, su manejo es cada vez más necesario y abarcativo.
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Foto de portada: China es uno de los primeros países en aplicar la creación de ciudades esponja a gran escala. Ha habido más de 16 ciudades desde 2012, cuando comenzaron los proyectos; en la foto se observa una vista del parque Jinhua Yanweizhou, en la ciudad de Jinhua. | Foto de National Geographic.
El proyecto fue ejecutado por IICA. El agua le cambió la vida a la comunidad; no hubiera sido posible sin los paneles solares.
Costa Rica | RFI | Todo El Campo | En medio de la selva de Costa Rica, los indígenas de la comunidad Nairi Awari ya no tienen que ir con baldes al río a buscar agua. La reciben en sus casas por primera vez gracias a paneles solares que permiten bombearla desde un manantial.
Las 20 familias de esta comunidad del pueblo originario cabécar viven en una zona montañosa, accesible solo por un embarrado sendero que cruza un bosque tropical, a cuatro kilómetros del camino rural más cercano.
“Tener agua cerca y limpia se siente bonito”, dice a la AFP Nelson Martínez, un miembro de esta comunidad asentada a 100 km al este de San José.
Para conseguirlo tuvieron que trasladar rodando por el sendero dos depósitos de 2.500 y 7.500 litros para instalarlos en un manantial cercano. Allí filtran y bombean el agua con energía obtenida con seis paneles solares, que generan 450 vatios cada uno.
Las casas de la comunidad siguen sin tener electricidad, pues la bomba de agua consume toda la energía de los paneles, colocados en un claro de la selva.
Fue “una odisea” el traslado de los paneles, cuenta a la AFP Kenneth Solano, coordinador de energía rural del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), entidad que ejecutó y da seguimiento al proyecto.
Martínez explica que antes iban con baldes a una quebrada cercana para sacar agua de un arroyo. “Era una pérdida de tiempo”, indica.
“Ahora es diferente, tenemos tubos y tanques, eso ayuda mucho”, agrega el hombre de 54 años, que saca agua de un grifo en su rústica casa. “Uno se siente contento”, dice sonriente.
“TODOS TENEMOS DERECHO”.
La red de agua de Nairi Awari es sencilla, limpia y barata. No fue instalada por el Estado, sino financiada por la Cooperación Española y costó 12.500 dólares.
“Podemos satisfacer esas necesidades que tienen las comunidades rurales” con “tecnologías de bajo impacto”, señala Solano.
En Costa Rica existen ocho pueblos originarios que representan al 2,4% de los 5,2 millones de habitantes del país, según datos oficiales. Los cabécar son unas 14.300 personas, que ocupan un territorio ancestral de unas 151.400 hectáreas.
Más del 92% de los costarricenses tienen suministro de agua potable, según datos oficiales. Sin embargo, la ONU dice que “solo el 40% de los indígenas tienen acceso a agua potable” en este país, de los más prósperos de Centroamérica.
“Todos tenemos derecho de tener agua en casa”, destaca Martínez.
“FUENTE DE VIDA”
Ladera abajo, en la pequeña escuela de la comunidad, una docena de niños aprende a sumar con ábacos. Un panel solar alimentaba de energía el aula y unas computadoras proporcionados por el Ministerio de Educación, pero se descompuso.
Mientras alguien llega para repararlo, el panel sirve como columpio para los pequeños.
La maestra Viviana Hernández explica que antes de la llegada del sistema de bombeo, los niños estaban expuestos a enfermedades estomacales por consumir “agua sucia” del río.
“Hace poco pasó que se había muerto un animal ahí en las aguas y ni cuenta nos habíamos dado”, relata la docente de 27 años, quien también es miembro de la comunidad.
El agua “es la fuente de vida de nosotros”, reflexiona en diálogo con la AFP.
Pero “el gobierno no se ha preocupado como para llegar a estas zonas y crear un sistema que realmente les funcione a las comunidades indígenas”, agrega.
A la hora del almuerzo los alumnos corren para comer arroz con frijoles y pollo con palmito que Noemí Martínez, cocinera de la escuela y de la comunidad, prepara en su rústica cocina de madera, que no dispone de gas.
Mientras lava la loza con agua limpia que sale del grifo, la mujer de 54 años resalta lo “bonito” que es “tener agua en las casas” y “no tener que ir lejos a traerla”.