Yamandú Acosta analiza algunos desafíos del sector lechero.
Montevideo | Todo El Campo | Estamos en los primeros días de frío, pero este cambio de temperatura “no es un problema para la mayor parte de las razas lecheras que manejamos en Uruguay”, dijo Yamandú Acosta al referirse al tema lechero en su participación de los viernes en el programa Diario Rural (CX4 Rural) correspondiente al día 15 de mayo, aunque previno que “hay otros eventos climáticos que junto con la temperatura sí afectan al ganado”. Un ejemplo de esa situación “es “el viento en la renovación permanente de esa capa de aire caliente que el animal genera como aislante”.
Profundizó indicando que “la caída de la temperatura tiene otros efectos”, por ejemplo en lo que tiene que ver con la alimentación. En el sistema tradicional de alimentación de nuestro ganado, en base a pasturas, estamos arribando a uno de los momentos en que las tasas de crecimiento, es decir la capacidad del campo de generar forraje disponible para pastorear, se acerca a los mínimos y eso modifica la estrategia de uso”.
Esa estrategia “es muy variable” y “depende la estructura del establecimiento”. Algunos “ya tomaron la decisión de pasar a un pastoreo sólo al día” y apelar a las reservas. Otros establecimientos “por la forma que tienen conservan la capacidad” de continuar pastoreando por un tiempo más.
Consultado sobre su afirmación de hacer un pastoreo más reservas, Acosta contestó que “es bastante frecuente que esta época empecemos a pensar de esa forma: un pastoreo solo, largo, y en el otro turno ofrecerles forraje conservado en alguna estructura o área que tengamos preparada”.
Agregó que “la calidad final de la dieta en esos animales la va a dar el forraje verde que pastorean directamente. Entonces la estrategia es hacer que ese forraje verde, esa comida de alta calidad que es la responsable de los niveles de producción de leche, dure el máximo posible”.
LA LLEGADA DE GANADO NUEVO.
Desde el punto de vista de los animales hay que pensar en “reponer algo de condición corporal del ganado, porque a partir del veinte y tanto de este mes empezamos a demandarle condiciones de reproducción, que empiece a ciclar para empezar nuestra estación de servicio preparando la parición del otoño del año que viene”.
Agregó que son preocupante aquellas vacas que “cambian de estación y quedan para la primavera, pero nosotros buscamos corregir la mayor parte de nuestras necesidades con animales nuevos, con vacas de primer parto, que las ubicamos en su mayoría, en partos de otoño”.
Que ingresen animales nuevos es “el gran ordenador del rodeo” porque “con esos animales podemos elegir un poco la fecha de parto que vamos a tener, y corregir algún defecto que podamos haber tenido en la alimentación, el manejo o en el propio esquema de reproducción”.
Y la llegada del ganado nuevo “es la gran herramienta que tenemos para hacer esas pequeñas correcciones que nos permiten mantener el esquema funcionando”. La inserción de ganado nuevo tiende, “en general, a sustituir animales”, precisó y reafirmó: “En general, tiende a sustituir animales”.
“La gran función que tiene la inclusión de ganado nuevo es la sustitución de ganado mayor que se debe descartar por razones diversas”, pero es una estrategia que también “se usa como corrector del número de animales que tenemos en cada estación de parto”.
LACTANCIA.
En otro orden, Acosta comentó que “difícilmente una vaca va mucho más allá de 3 lactancias. Las vacas excepcionales son las que cumplen con 5 lactancias, y eso se debe a razones reproductivas y razones sanitarias”.
Respecto a la falla de una lactancia, precisó que “es muy difícil” que haya una falla completa, que el animal esté todo el año sin producir”, pero si pasa “esa vaca seguramente se va rápido del establecimiento”.
“Lo que sí ocurre es que una vaca que se inició y tuvo una lactancia o un par de lactancias en una estación de parto, tiene un escape, no queda servida, y termina atrasándose 3, 4 o 5 meses y pariendo en la estación de parto siguiente. El tema es que si eso no lo controlamos podemos terminar con un desarreglo grande y con una proporción de animales en una estación de parto que no preveíamos y para la cual no tenemos estructura”.
Estos son comentarios que “nos mueven a la reflexión” por “la serie de actividades que tenemos por delante con nuestro rodeo”, concluyó.
ENTREVISTA COMPLETA.
Producción periodística: Horacio Jaume (Diario Rural, CX4 Rural).

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