No se puede responder a cabalidad qué sucederá con el precio del petróleo, pero si la salida de EAU afecta de alguna forma se espera que sea empujando los precios -ya muy elevados- a la baja.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El 1 ° de mayo próximo, Emiratos Árabes Unidos (EAU) abandonará la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), una organización intergubernamental creada en 1960 para coordinar y unificar las políticas petroleras de sus miembros, con el objetivo principal de estabilizar los mercados del petróleo, garantizando precios justos para productores y un suministro eficiente a consumidores.

Emiratos ingresó a la Organización en 1967 -hace 59 años- y se mantuvo hasta ahora, constituyéndose en el tercer mayor productor de la OPEP, solo por detrás de Arabia Saudita e Irak.

Los datos de febrero indican que ese mes Arabia Saudita produjo 10,43 millones de barriles diarios, Irak 4,39 millones y EAU 3,6 millones de barriles. La OPEP pierde el 12% de su producción total, lo que observadores del sector han catalogado como “una baja sensible” dado que la lógica de la Organización se entiende en función del volumen que produce.

Es que en los hechos concretos, a partir del 1° de mayo la OPEP reducirá su capacidad de producción, debilitando su influencia sobre los precios del crudo y abriendo la puerta a interrogantes sobre la cohesión futura de la alianza: algunos han dicho que estamos ante “el principio del fin”.

Si no se llega a ese extremo drástico de sepultar la OPEP, es innegable que ésta pierde poder para coordinar cuotas e incidir sobre los precios globales, en un mercado donde productores externos (Estados Unidos, Canadá, Brasil, Guyana) van ganan terreno.

MAYOR VOLATILIDAD DEL MERCADO.

A partir de mayo cabe esperar una mayor volatilidad de precios, en especial porque la salida coincide con la crisis del estrecho de Ormuz, que ya causó subas considerables en el crudo (50%) y el gas natural (40%).

Para EAU el paso que dará implica que podrá manejar la producción a su criterio, incluso aumentar el número de barriles y competir a través de una estrategia propia en el mercado internacional, lo cual podría impulsar una baja o ayudar a una mayor estabilidad de los precios a mediano plazo.

No es el primer país que se retira de la OPEP, en 2019 lo hizo Catar pero por razones y en circunstancias diferentes: para centrarse en la producción de gas natural, del cual es un importante productor a nivel global. Algunos observadores dicen que para Estados Unidos la salida de EAU es un beneficio, o una victoria porque reduce la capacidad de la OPEP de “estafar al resto del mundo”, según declaraciones recientes del presidente Donald Trump.

Pin It on Pinterest

Compartir

Comparte este contenido en tus redes sociales!