Diálogo entre un activista dice que “somos la única especie que bebe leche de otra especie”; y un productor que contesta que “somos la única especie que cocina comida, usa ropa y escribe libros. ¿Deberíamos dejar de hacer eso también?”.
Montevideo | Todo El Campo | Las redes sociales suelen ser calificadas por sus propios usuarios como nefastas, tóxicas u otros adjetivos de similar tenor. La culpa no es de las redes sociales en sí sino de nosotros, los humanos, por el uso que le damos.
Para que no nos lleguen tantas publicaciones ni comentarios enfermizos, una buena clave -no la única ni cien por ciento efectiva- es entender que muchos de los mensajes que leemos en ellas se explican según las cuentas que seguimos, que tenemos como amigos, interactuamos o simplemente les prestamos atención deteniéndonos en sus posteos. En esto tienen mucho que ver los algoritmos que -hay que decirlo- no son neutrales. Un estudio publicado en Nature * (el 18 de febrero de 2026) aborda estos temas y da un perfil ideológico a la operativa de X, pero hay quienes dicen que eso no es así, y quienes coinciden con esa afirmación no se ponen de acuerdo en el sentido de ese perfil ideológico, unos dicen que va más a la derecha y otros más a la izquierda.
En fin, de todas formas, las redes sociales son una buena herramienta de información y divulgación de diversos temas.
Sama Hoole (cuenta @SamaHoole en X) no es científico ni médico por los que sus posturas deben tomarse con el debido cuidado, sin embargo es un conocido divulgador galés (Gran Bretaña) que defiende el consumo de carnes y de productos de origen animal.
El 1° de mayo publicó un diálogo imaginario entre un activista contrario al consumo de leche (“Activista”) y un productor (“Granjero”). El primero se esmera en convencer a su interlocutor que la leche no es adecuada para el consumo humano, en tanto que el productor apela a la lógica más básica para desenmascarar su error.
El desarrollo del diálogo es el siguiente:
ACTIVISTA: “Beber leche es para terneros bebés, no para humanos”.
GRANJERO: Los humanos la han estado bebiendo durante 10.000 años”.
ACTIVISTA: “Somos la única especie que bebe la leche de otra especie”.
GRANJERO: “También somos la única especie que cocina comida, usa ropa y escribe libros. ¿Deberíamos dejar de hacer eso también?”.
ACTIVISTA: “Es antinatural”.
GRANJERO: “Los antibióticos también lo son. ¿Los rechazarás la próxima vez que contraigas neumonía?”.
ACTIVISTA: “Eso es diferente”.
GRANJERO: “¿Cómo? Ambas son cosas que hacen los humanos que los otros animales no hacen”.
ACTIVISTA: “La leche está destinada a los terneros”.
GRANJERO: “El trigo está destinado a reproducir la planta de trigo. Y aun así aquí estás comiendo pan”.
ACTIVISTA: La mayoría de los humanos son intolerantes a la lactosa”.
GRANJERO: “La mayoría de los humanos de ascendencia europea no lo son. Evolucionamos con ese rasgo. Así es como funciona la evolución”.
ACTIVISTA: “Sigue siendo raro”.
GRANJERO: “¿Más raro que volar a través de continentes en un tubo de metal? ¿Más raro que discutir con un extraño en un teléfono que no fabricaste, cargado con electricidad que no puedes generar, sobre comida producida por un granjero al que nunca has conocido?”.
(*) Artículo en Nature: Los efectos políticos del algoritmo de alimentación de X | Naturaleza

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