El esfuerzo titánico que está haciendo Argentina -o sea los argentinos-, no se refleja al momento de preparar una mesa para festejar la Navidad. Bajó la inflación y otros indicadores, peor la plata rinde menos al momento de comprar un pan dulce.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | Argentina está haciendo un esfuerzo enorme para encausar su economía, lo que tiene un altísimo costo que pagan todos los argentinos, sean asalariados, jubilados, empresarios.
Los indicadores comienzan a dar señales en el sentido correcto, como baja de la inflación -aunque sigue alta en comparación con la región- o la baja del riesgo país, entre otras.
La Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) se planteó el desafío de analizar qué pasa con la capacidad que tienen los argentinos para lograr una mesa adecuada a las fiestas y llegó a la conclusión que “el costo del brindis y la mesa dulce es dos veces lo que valía el año pasado”.
El informe se denomina “Changómetro, edición especial Fiestas”.
Natalla Ariño, economista de FADA dijo que esta “es una época que nos toca de cerca a todos y que en cierta medida sirve para ilustrar la inflación, porque elegimos productos que son típicos: sidra, turrón, garrapiñadas, pan dulce”, entre otros.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de Argentina (Indec), en noviembre la inflación fue de 2,4%, la más baja en más de 4 años y medio, mientras que la interanual del 166%. Se espera que la inflación de diciembre sea en torno a 2,9% y cierre el año 2024 con una inflación cercana al 120%, según las proyecciones del mercado.
Según FADA, los artículos que hacen a una mesa navideña “presentan particularidades”, por ejemplo, “dentro de la mesa dulce, se pueden ver disparidades en los aumentos de cada producto: se vio un mayor aumento en las almendras con chocolate y menor en la sidra. Otro aspecto a destacar es que los productos analizados son productos estacionales y por lo tanto algunos pueden aumentar más que la inflación general o del rubro alimentos”.
La Ec. Ariño comentó: “Si pensamos en ese momento en el cual estamos todos esperando que se haga la medianoche, se nos vienen a la cabeza las garrapiñadas, el pan dulce, la sidra, las almendras con chocolate. Desde FADA calculamos que una mesa dulce y de brindis para diez personas cuesta hoy $A 37.600. Si lo comparamos con las fiestas del 2023 nos costaba $A 16.425 y $A 6.175 en el 2022”.
Otra manera de medir y arribar a conclusiones es determinar el poder de compra del billete de $A 10.000, de lo que surge que en 2024 “con ese billete compramos un pan dulce, un postre de maní y dos garrapiñadas”, dice el informe. En 2023 esos mismos $A 10.000 eran capaces de comprar 4 sidras, ahora 2; antes 9 paquetes de maní, ahora solo 4; o 5 panes dulces, ahora nada más que 2.
LOS NÚMEROS EN ARGENTINA.
En otro orden, los técnicos de FADA indican que en el año se pueden “visualizar algunos aciertos como la desaceleración de la inflación, la baja de las tasas de interés para créditos y el objetivo constante de equilibrar y ordenar las cuentas públicas”.
Y al analizar los salarios promedios frente a la inflación, “desde abril los salarios estuvieron aumentando más que la inflación mensual. El salario real promedio en setiembre es un 9% más respecto diciembre 2023, sin embargo, no alcanza a recuperar el poder de compra de un año atrás”.
El “consumo sigue debilitado y la reactivación de la economía es insuficiente para que se traduzca en el bolsillo de la gente o en un bienestar generalizado”.
Con ese escenario, “hay grandes desafíos por delante: reactivar el consumo, mejorar salarios, que muchos sectores de la economía puedan crecer para generar más empleo privado, entre otros.
Es necesario que la economía se dinamice, para “hacer crecer la torta, y que la porción que nos toca a cada uno sea aún mayor”, concluyen desde FADA.
El turismo es uno de los sectores clave para acelerar el crecimiento de la economía. Pero no podemos esperar que a Argentina le vaya bien.
Montevideo | Todo El Campo | En el marco del brindis de fin de año de la Cámara Uruguaya de Turismo (Camtur), celebrado en el Aeropuerto Internacional de Carrasco, Ceres presentó el pasado martes 17 su nuevo Monitor de Actividad Turística. El informe analiza el estado actual del turismo en Uruguay y propone un plan estratégico para potenciar el crecimiento del sector, con Brasil como eje central de las oportunidades a futuro.
EL TURISMO URUGUAYO EN RECUPERACIÓN.
Ceres estima, a raíz de la elaboración de la Cuenta Satélite de Turismo, que el turismo representa el 5,8% del PIB en 2024. Esto refleja una recuperación progresiva postpandemia, pero se encuentra aún por debajo del 8,4% de 2017. Para la temporada de verano se estima un ingreso de no residentes 10% mayor a la temporada anterior (105.000 personas más). Para el total del año 2025, se proyecta que la participación aumentará al 6,3% del PIB, con 15% más de visitantes y 16% más de gasto que en 2024, a raíz de diferentes factores:
Factores positivos:
Incremento de turistas argentinos, debido a la mejora en la paridad de precios con Uruguay, que también genera baja de turismo emisivo a Argentina.
Crecen salarios en dólares de argentinos, se elimina el Impuesto País para argentinos y hay altos precios en Miami.
Crece masa salarial local.
Factores negativos:
Actividad argentina sigue rezagada a pesar de la reciente mejora.
Brasil está más barato para argentinos.
Uruguay sigue caro para el resto del mundo.
Crece turismo emisivo a Brasil.
No obstante, Ceres destaca que, para un impulso sostenido de la actividad, más allá de la coyuntura actual, se debe mirar más a Brasil a través de un esfuerzo coordinado y acciones proactivas para incrementar de manera significativa el flujo de turistas desde el país norteño: “El turismo es uno de los sectores clave para acelerar el crecimiento de la economía. Pero no podemos esperar que a Argentina le vaya bien para que le vaya bien al turismo: hay que crecer por mérito propio con más promoción, abaratamiento del destino e infraestructura”.
El informe destaca que, si el turismo recuperara su participación histórica del 8,4% del PIB como en 2017 (hoy es 5,8%), se generaría un impacto económico significativo:
18.000 nuevos empleos, con especial impacto en jóvenes y personas con menor formación educativa.
US$ 273 millones adicionales en salarios al año.
Un aporte impositivo adicional de US$ 142 millones en impuestos directos y US$ 66 millones en indirectos.
PLAN DE ATRACCIÓN AL MERCADO BRASILEÑO.
El informe propone acciones concretas de corto y mediano plazo para posicionar a Uruguay como un destino prioritario para los turistas brasileños, un mercado que cuenta con más de 14 millones de personas de alto poder adquisitivo entre el sur de Brasil y un radio a 1.000 km de San Pablo. Además, destaca que “Uruguay tiene lo que el turista brasileño busca: turismo de lujo, casinos, playa, enoturismo, gastronomía, cultura, patrimonio, frío, calidad de vida, seguridad y cercanía”.
Uno de los factores clave es incrementar la conectividad con el país norteño. Para ello, Ceres propone que, para aquellos turistas que viajen hacia San Pablo para ir luego a Uruguay, se otorgue la conexión gratis desde Belo Horizonte, Curitiba, Cuiaba, Brasilia y Campo Grande a San Pablo, por 90 días como puntapié inicial (abril-junio por baja temporada) y que una aerolínea se posicione como la oficial.
Luego, para lograr abastecer el incremento de demanda por la bonificación de la conexión, Ceres propone premiar a aerolíneas por pasajero adicional. Esto consiste en una reducción de la tasa de aterrizaje y espacios publicitarios en la terminal del aeropuerto, y/o descuentos impositivos por parte del Estado, con tope anual y por pocos años. Esto permitiría, además, mejorar conexión al resto del mundo. Ceres destaca que una propuesta de esta índole se viene trabajando desde hace tiempo dentro de un Plan de Conectividad por parte de MIintur, MTOP y Uruguay XXI en conjunto con Aeropuertos Uruguay, pero no se ha concretado aún.
Además, propone una serie de acciones inmediatas, que incluyen aumentar la promoción en ferias, medios digitales y eventos sectoriales, con el enoturismo y la gastronomía como productos estrella, generar más paquetes turísticos de invierno, que equipos brasileños de fútbol realicen pretemporadas en Uruguay, simplificar trámites fronterizos para brasileños, que más influencers brasileros visiten el país, y generar más contenido audiovisual para difundir en el país vecino. Por otra parte, afirma la pertinencia de posicionar aún más el turismo de reuniones y eventos (MICE), así como la oferta y promoción de turismo premium.
A su vez, destaca como acciones necesarias, pero de mediano plazo, profundizar negociaciones con agencias brasileras para que conozcan más y vendan sistemáticamente paquetes de turismo en Uruguay, trabajar en acciones en conjunto con consulados, con mayor seguimiento de conexiones generadas en eventos y que turismo sea prioridad en agenda del consulado, instalar una oficina comercial y/o agencia de turismo en San Pablo, recomponer relaciones públicas en Porto Alegre, implementar portugués obligatorio en liceos de departamentos intensivos en turismo e incrementar propuestas de shows y eventos orientados al mercado brasilero en Rocha, Atlántida, Colonia y Piriápolis, entre otros.
El informe hace hincapié en que Uruguay se posiciona de muy buena manera en las principales tendencias que, según la Organización Mundial de Turismo, impulsarán al sector en el futuro: turismo sostenible, de lujo, de experiencias y de proximidad.
A raíz de todo lo anterior, Ceres concluye que el turismo tiene el potencial de ser un motor clave para el crecimiento económico del país, pero requiere “un Plan estratégico para el desarrollo, con mayores alianzas y difusión, y allanar el camino para la inversión con priorización en inversiones y facilitando trámites planificación y decisión”.
Las principales causas de que el dólar suba están en Estados Unidos y Brasil. Estados Unidos por lo que se espera de Donald Trump, y Brasil por lo que Lula da Silva no hace para corregir el déficit de más de 9% que tiene el país.
Montevideo | Todo El Campo | La suba del dólar merece ser examinada cuidadosamente para contar con información que permitan al ciudadano formarse una idea correcta de lo que está pasando y qué puede suceder con la moneda estadounidense en los próximos meses. No se trata de intentar develar el futuro como una suerte de adivinos, sino de algo mucho más simple, como es conocer los hechos y contar con elementos de análisis veraces.
Con el objetivo de conocer esos hechos, Diario Rural (CX 4 Rural) consultó a Ángel Urraburu de Urraburu e Hijos y presidente de la Bolsa de Valores, que consideró que los movimientos del dólar en los últimos días, era algo que en cierta medida cabía “esperar” que sucediera a pesar de que diciembre y enero son meses donde el dólar baja.
Estamos en un mes en el que “generalmente el dólar está flojo porque se necesitan pesos, hay obligaciones empresariales como el pago de los aguinaldos; hay fiestas por las cuales las personas ahorran y salen de compras”, todos factores por los que en diciembre suele haber un dólar más débil. Esa característica se extiende también a enero, cuando empiezan a llegar los turistas. Pero este año “no fue así”, el dólar se fortaleció “y nos llama la atención”.
Hay “algunas explicaciones” que se vienen dando de hace un mes o poco más, dijo Urraburu, con “causas externas e internas”, siendo las primeras “las más importantes” y refieren a lo que está pasando en Estados Unidos con la victoria de Donald Trump y los anuncios que ha hecho, como lo que sucede en Brasil en materia financiera.
CON TRUMP SE ESPERA PROTECCIONISMO.
Conociendo a Trump “el mundo espera un mayor proteccionismo, ya se está hablando de aranceles, fundamentalmente a Canadá y México; y también a China”, cosa que el presidente electo de Estados Unidos ya anunció.
“El proteccionismo, el protegerse de las importaciones, es un hecho inflacionario: si no hay competencia interna, seguramente los precios de lo que se produce internamente se van a desarrollar y crecer un poco más que si tuvieran la competencia de los productos importados”.
Agregó que las tasas de interés de Estados Unidos “seguramente seguirán bajando muy lentamente y ese proceso no se consolidará como se pensaba, con bajas de tasas mucho más leves y eso significa que el dólar se mantenga más firme”.
LA SITUACIÓN DE BRASIL.
Por otro lado, la economía uruguaya “es muy chica y comercialmente bastante dependiente” fundamentalmente de Brasil, país este que “está enfrentando una situación algo compleja por su déficit fiscal de 9,5% del producto interno y eso es un total demasiado alto”
Además, en los últimos tiempos, el presidente de Brasil, Luiz Lula da Silva, “no ha mostrado voluntad de bajar ese déficit”, para lo cual debería actuar sobre los gastos del Estado.
Esa falta de señales “no fue valorado positivamente por el mercado internacional y se generó una corrida hacia el dólar y contra el real, contra la Bolsa (Bovespa) que ha tenido un comportamiento negativo en los últimos dos meses. Como en Brasil las acciones se cotizan en reales si hay inversores que quieren salir de la bolsa tienen que vender sus papeles e inmediatamente comprar dólares. Eso alimentó la demanda por dólares que en el año subió más del 20%”, dijo.
Por otro lado, si el dólar sigue subiendo en Brasil va a complicar la inflación. El Banco Central de Brasil subió la tasa de interés local de 11,25% a 12,25%, muy superior a la inflación que está por debajo del 5%. Eso lo hace para combatir el precio del dólar, y el viernes comenzó a operar vendiendo dólares para contrarrestar la suba”.
Asimismo, el país estudia una reforma impositiva y por ahí podría llegar algo de calma en los mercados.
ATRASO CAMBIARIO EN URUGUAY.
Sobre el atraso cambiario en nuestro país, Urraburu señaló que la suba del dólar es una corrección “en algún sentido”, pero como “la evolución del dólar hacia arriba es en todo el mundo no corrige el atraso”.
De todas maneras “es una señal, pero esperemos a ver cómo incide la suba del dólar en la inflación de nuestro país. En diciembre está el UTE Premia que tira abajo la inflación y eso ocurre en todos los diciembres”, así que hay que esperar a enero con la demanda agregada que llegará del sector turismo”.
¿Cuál es la probabilidad de que el próximo Gobierno realice cambios en la política monetaria considerando que los que se hagan o dejen de hacerse repercutirán de varias maneras, entre ellas en la competitividad y la inflación?
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Después de que el Gobierno de Luis Lacalle doblara las últimas esquinas y comenzara a recorrer la recta final hacia el 1° de marzo de 2025, fecha en que la conducción del país cambiará de timonel, un actor adormecido despertó y comenzó a desempeñar un papel diferente al que le habíamos visto: el dólar.
El economista José Licandro escribió en X (@licandro1) que “la falta de definición” que ha tenido “el Gobierno electo” con Yamandú Orsi al frente del mismo “solo genera incertidumbre”.
Por otra parte, “las críticas permanentes que se hicieron sumadas al no acompañamiento en el seno del Directorio de su representante abonan la probabilidad de cambios”.
Pero si hubiera cambios “la historia apuntaría a una suerte de regreso a la política de platitos chinos, que era: poco compromiso con inflación baja; intervenciones frecuentes en el mercado de cambios e instancia monetaria usualmente expansiva”.
Ese es el panorama señalado por Licandro.
Por otra parte comentó que hay “varios analistas que señalan la conveniencia de apuntalar el logro de haber reducido la inflación y el retroceso que significaría volver atrás. Razón por la cual parecen ser optimistas en cuanto a que no habría cambios significativos”. Uno de esos analistas, es el también Ec. Nicolás Cichevski que el 3 de diciembre escribió un artículo sobre el asunto en un importante medio nacional.
Licandro comparte las preocupaciones de los economistas que se han pronunciado al respecto, pero mantiene un “optimismo mucho menor”, porque entiende que “la probabilidad de vuelta atrás en este terreno es significativa”, y da tres razones para sostener su postura.
La primera, porque “el retorno a inflación más alta no sería inédito. De hecho, el gobierno de 2005 había heredado una inflación similar a la actual con expectativas favorables. Incluso, en la campaña electoral y en la transición (Danilo Astori) declaraba que habría continuidad”.
En segundo lugar expresa que “en contraposición a 2004-2005, este tiempo solo ha habido críticas, incluso afirmando que la reducción de la inflación tuvo costos permanentes en la competitividad, apelando al viejo argumento del atraso cambiario”.
Y tercero, “la falta de una institucionalidad monetaria sólida de la que adolece el país-reflejada en la ausencia de autonomía del BCU- facilita el retorno a políticas monetarias permisivas”, finaliza Licandro.
APUNTES AL MARGEN.
Como complemento a las consideraciones del Ec. Licandro, hay que decir que es verdad que el atraso cambiario fue un factor de enormes críticas por parte del sector productivo, y en los primeros esbozos de análisis sobre por qué el candidato oficialista, Álvaro Delgado, perdió la elección, hay quienes mencionan ese punto. Lógicamente, los mismos que ayer criticaban el dólar planchado, ahora pasan por un entusiasmo moderado cuando ven que el dólar supera del $ 45 en la pizarra.
Y lo segundo, la independencia del Banco Central es un tema que Uruguay debe debatir, lejos de cualquier ideología y teniendo en cuenta que cuanto más independiente sea, más lejano estará de las oscilaciones políticas.
En abril 2023, el presidente del Banco Central de Brasil (desde tiempos en que el presidente era Jair Bolsonaro), Roberto Campos Neto, participó de la conferencia internacional Lide Brazil Conference Londres, donde defendió la actuación del banco: “Lo que hacemos es por razones técnicas, no políticas”.
Ayer el dólar superó los $ 45, atrás quedaron los años 2022 y 2023 donde la moneda uruguaya se fortaleció y por tanto el dólar se depreció.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El dólar salió de su estado de letargo recorriendo en los últimos días un recorrido al alza, cerrando ayer viernes (13) el interbancario en $ 44,558 (+0,63% respecto al jueves 12). En la pizarra del BROU se ubicó en $ 43,25 a la compra y $ 45,75 a la venta. La cotización eBROU fue de $ 43,75 y $ 45,25, compra y venta, respectivamente.
Cabe precisar que en 2022 el dólar tuvo una caída del 10,35%, y en 2023 del 2,62%, un período de depreciación que parece haber quedado atrás.
LA EVOLUCIÓN DE NOVIEMBRE.
En las últimas horas la Bola Electrónica de Valores difundió el Boletín Mensual de noviembre, donde la institución destacó que el nivel de operativa representó un máximo en el mercado de cambios desde octubre de 2019, cuando se operaron US$ 23 millones en el dólar futuro y US$ 872 millones de dólar spot, totalizando US$ 895 millones.
El primer dato es que “el dólar aumentó 3,55% en noviembre” respecto a octubre, pasando de $ 41,64 a $ 43,13.
“La divisa estadounidense comenzó en la primera jornada del mes en $ 41,6 por dólar, ascendiendo hasta $ 43 el 13 de noviembre. A partir de esa fecha, ha experimentado una caída, con un posterior repunte, finalizando el mes en $ 43,13”, dice el texto, lo que es claramente representado en la siguiente gráfica de la Bolsa Electrónica de Valores.
“En los doce meses cerrados a noviembre de 2024 la cotización del dólar registró un aumento de 10,28%, pasando de $ 39,11 por dólar en la última jornada de noviembre de 2023 a $ 43,13 por dólar este mes”, detalla el boletín.
SE ACELERA LA SUBA.
Se debe considerar que en el último año móvil (noviembre 2023 a noviembre 2024) la suba de dólar fue de $ 4,02. La suba en noviembre fue de $ 1,53.
Sin embargo, en lo que va diciembre el dólar subió de $ 41,13 (cierre de noviembre) a $ 44,55, la diferencia es de $ 3,42, lo que significa que hay una aceleración en la suba.
Si producimos más para los mismos mercados la suba de los aranceles van a ser un freno importante, por eso es fundamental llegar a más mercados.
Montevideo | Todo El Campo | El jueves 12 se presentó por parte de Ceres (Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social) una presentación sobe el impacto y el potencial del sector cárnico en Uruguay.
Al finalizar su exposición, el Ec. Martín Alesina comentó a Todo El Campo la importancia de conseguir nuevos mercados.
Alesina es investigador de Ceres, y expresó que el sector de la carne tiene mucho potencial pero también “una carga arancelaria muy alta, cercana al 12%, y en caso de que la producción aumente -supongamos un 20%- a esos mercados se tendría un incremento muy grande los aranceles porque las cuotas con aranceles bajos ya estarían cubiertas”.
Por tanto, aumentar la producción en los mercados que ya tenemos, significa “un freno” para la cadena que se enfrentaría a un arancel alto.
Hay que buscar mecanismos “para reducir la carga arancelaria o trabajar más fuertemente en la promoción y acceso a más mercados”.
Asimismo, “si Uruguay accediera de la mejor manera a los mejores mercados, en cuotas pequeñas porque tampoco es que van a aumentar mucho más, la carga arancelaria seguiría siendo del 12% mientras que “Australia ronda el 5%”.
Uruguay tiene “capacidad ociosa en la fase industrial” y si se compara la capacidad probada que es el mes que más se faenó por doce, con e último año, tenemos un 31% de capacidad ociosa”.
“Hay que penar en un aumento del 20% de la producción, no sería algo loco y la capacidad está”, subrayó Alesina.
Agregó que trabajar en los mercados es muy complejo, aunque efectivamente se está insistiendo en ese aspecto. “Hay que seguir por ese camino porque los frutos lo vemos en los números, hay que incrementar presencia aún más, hay que incrementar la distribución de personas dispuestas y capacitadas para hacer habilitaciones sanitarias porque no nos puede pasar que tangamos que hacer dos o tres habilitaciones al mismo tiempo falta de recursos humanos”.
Tenemos que estar en los mercados porque estando se ven las dificultades específicas de cada mercado y con los recursos humanos necesarios.