Informe de mercado del Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez.
Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | Ser hincha de la selección uruguaya de fútbol está en el ADN de todos los uruguayos. Y, como bien dijo Francisco Casal, es lo que nos identifica como país y es lo que nos hizo famosos en el mundo. Un buen resumen de la historia es este: vivimos de las glorias del pasado (la gesta de 1950), luego decaímos a un bajo nivel y tuvimos un atisbo de esperanza con la generación dorada de Suarez, Cavani y Forlán. Ante la falta de resultados más allá de Sudáfrica, optamos por un cambio radical. Traer a un gran gurú del fútbol a ver si con la magnífica materia prima futbolística lograba mejores resultados. Y terminó siendo como exponer a Superman a una dosis baja de kriptonita: lentamente pierde sus poderes y se transforma en un super héroe sin gracia.
Uruguay es eso, crece a un modesto 2 a 3% anual con suerte, se conforma con poco y no tiene aspiraciones. Vivimos muy cómodos ignorando la realidad de que tarde o temprano quien nos financia nos impondrá las condiciones, pero no nos importa porque estamos muy felices hipotecando el futuro. La lenta degradación de nuestros valores, con una clase política que no da la talla (lo importante es discutir pelotudeces) solo agrava los problemas. No solo no tenemos liderazgos que valgan la pena, sino que nadie parece muy preocupado en llevarnos por un camino diferente. Y el resultado será una agonía lenta, y con un dolor crónico que molesta pero no mata.
La degradación no solo es local. Basta con escuchar a un Donald Trump y tenemos muestra suficiente del grado de imbecilidad y de falta de consecuencias que tiene no solo mentir sino decir tonterías. Si no tuviera consecuencias vaya y pase, pero muere gente todos los días por falta decisiones de los poderosos del mundo.
La semana tuvo datos interesantes. El desempleo no es terrible en EE.UU. pero da cuenta de un empeoramiento de la situación, aún insuficiente para provocar una baja de intereses. Donald habló por teléfono con Xi para re encausar las conversaciones sobre comercio (a pedido del primero). Ah y no menos divertido es la pelea entre Donald y Elon (compren pop señores que se va a poner lindo). El resultado: las bolsas subieron, hay optimismo en que las charlas sobre comercio pueden dar resultado y el mercado se siente feliz, porque ve cierto optimismo.
Los granos tuvieron una buena semana: el trigo empezó a subir lentamente, el maíz tuvo un flash de esperanza y la soja dejó de bajar. No nos podemos quejar, pero una aclaración: los fondos están muy vendidos (si se toman cereales y oleaginosos en conjunto). Esto nos quiere decir algo: hay que aprovechar las vulnerabilidades que esto representa a nuestro favor. Los precios altos no necesariamente son un síntoma de que los fundamentos mejoran, pueden ser un reflejo de una urgencia por salir, y no suele durar mucho.
El clima parece ser benévolo con los cultivos en el mundo salvo algunos pocos problemas muy focalizados, nada de lo cual provoca movimientos de mercado. Vamos hacia una cosecha récord de maíz en Brasil (los brasileros dicen que es más que lo que el USDA estima). En cuanto a soja, veremos el USDA la semana que viene si ajusta algo EE.UU. y Argentina. El aceite de soja empezó a subir también. Mientras esperamos que el mercado se defina hacia donde quiere ir, Uruguay sigue sembrando invierno con la esperanza que los precios o los rindes nos den una esperanza.
TRIGO.
Por un lado, las lluvias persistentes en EE.UU., por otro la ola de calor en China. Rusia y Ucrania con un clima que no es el ideal, y sumemos los fondos con posición neta vendida (pero achicándose) son un buen mix para empujar los precios del trigo al alza casi 20 cents en la semana. Yo creo que sigue al alza a pesar de que estamos cerca del primer techo y apenas empezando la cosecha. Mi apuesta es a que puede llegar a 605. Creo que el piso que vimos es firme y no volveremos fácilmente a el. Yo compraría trigo diciembre con algún mejorador y me tomo tiempo para vender.
MAÍZ.
Los futuros de maíz toman nota del inicio no tan ideal de los cultivos en EEUU que necesitan sol y calor para ponerse lindos. Veremos si el informe del USDA aporta algo sobre el área final de maíz. Mientras tanto la cosecha en Brasil arranca y eso tiene nerviosos a los operadores que si bien tienen una demanda firme no tiene muchas cosas claras del lado de la administración Trump. La subida del maíz no es nada menor, pero da una oportunidad para pararse vendedor de cara a diciembre. Los fondos siguen apilando posiciones vendedoras en maíz, señal que no ven problemas en el corto plazo. Yo lo vendo pensando en que la cosecha llegará y ahí estaremos más cómodos con un maíz más cerca de 430 que de 500.
SOJA.
La soja se las arregló para recuperar un poco de precio por encima de los 1020. La suba tiene que ver con el optimismo sobre las negociaciones comerciales entre China y EE.UU. pero no hay nada más que eso. Al igual que el maíz, no le viene mal un poco de calor y sol para acomodarse. La cosecha argentina en el eje del 80% sin ninguna sorpresa. No la tiene fácil para seguir subiendo, yo que usted si tiene soja física no dejo pasar la oportunidad.
En Uruguay precios en el entorno de 360.
ACEITE DE SOJA.
El aceite empezó a retomar sus fundamentos y tuvo un piso interesante en 47 que aprovechamos para comprar de cara a un segundo semestre con fundamentos de la demanda mejores. India baja los aranceles para el aceite importado y eso le va a dar una mano a la demanda.
HARINA DE SOJA.
Sin muchas novedades, la harina aguanta cómoda la competencia arriba del 300 (308 para diciembre). La tiene difícil para subir, pero no tendremos sorpresas en lo inmediato. Yo la compro si vuelve a 303.
A nivel de los mercados agropecuarios la semana fue mala, especialmente para la soja, el aceite y el maíz. Todo cerró la semana un escalón más abajo. Y para colmo, Trump salió a despotricar contra China el viernes, justo cuando pensábamos que un acuerdo comercial estaba más cerca que antes.
Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez (Ph.D) | Montevideo | Todo El Campo | Mientras las bolsas internacionales parecen no darse por enteradas de las posibles consecuencias de la guerra comercial, los que vivimos de las materias primas agropecuarias no tuvimos una buena semana. Pongámosle un poco de humor, un periodista tuvo la genial idea de referirse a la estrategia de Trump como TACO (Trump Always Chinckens Out, en yorugua Trump siempre arruga).
Por supuesto que cuando el mandamás se enteró, no le causó ninguna gracia y las redes explotaron de nemes, cada cual mas genial. Consultado, Trump dice que no es que arrugue, sino que es una estrategia de negociación. Estamos por ver si da los resultados que promete, sobre todo porque nada de lo que dijo está pasando, la guerra en Ucrania no llega a su fin, ni la de Gaza, ni el acuerdo con los iraníes, ni tampoco la furia de tratados de comercio que prometió. ¿Por qué las bolsas reaccionan con subas récord? Porque intuyen que al final del día Trump no va a poder sostener su agenda y no le va a quedar otra que echar atrás. Y como todo autócrata, salvará la cara echándole la culpa a todos menos a sí mismo. Mientras tanto el foco se mantiene en la agenda interna, que es lo que controla y los de afuera que se arreglen.
El mercado financiero está perdiendo la paciencia con Trump en todos los sentidos. El mas preocupante es la subida del costo de financiamiento. En el caso de EE.UU. y Japón son heridas autoinfligidas. En EE.UU., la aprobación de una ley de presupuesto que no solo no achica sino que aumenta el déficit a niveles insostenibles es lo que más preocupa y EE.UU. va camino a dejar de ser un refugio de valor. El mundo cambia a pasos agigantados de la mano de la capacidad de autodestrucción de Trump y su MAGA. (MAGA por Make America Great Again expresado por Trump, que traducido significa: “Haz a los Estados Unidos grande otra vez” o “Que Estados Unidos vuelva a ser grande”).
MERCADOS.
A nivel de los mercados agropecuarios la semana fue mala, especialmente para la soja, el aceite y el maíz.
El trigo no termina de despegar a pesar que empieza a tener una historia interesante por detrás, con ranking de cultivos en mal estado, una demanda muy firme por el trigo nuevo en EE.UU., algunas luces amarillas del lado productivo en el hemisferio norte y posición neta vendida fuerte de los fondos.
El maíz por otro lado no logra sostenerse en EE.UU., Brasil empieza una mega cosecha de segunda y, al igual que en el caso del aceite de soja, la falta de claridad en las políticas de biocombustibles de EE.UU. terminan lastrando al mercado.
Cuento corto, todo cerró la semana un escalón más abajo. Y para colmo, Trump salió a despotricar contra China el viernes, justo cuando pensábamos que un acuerdo comercial estaba más cerca que antes.
No vamos a tener muchos cambios en la situación presente hasta el USDA de junio, por lo que en ausencia de problemas con el clima en el hemisferio norte es poco lo que podemos esperar al alza.
En Uruguay la soja está en 353, perdiendo un poco de pie respecto a la semana anterior y muchos productores con soja en su poder esperando que llegue a valores dignos de Disneylandia. Yo entiendo el optimismo, pero jugarse por que si me parece cuando menos poco responsable.
Salvo que los fondos se asusten en el caso del trigo, mi predicción para la semana es más debilidad en soja y en maíz y algo de fortaleza en trigo. Me está empezando a preocupar la soja, yo pensé que los precios habían ya tocado fondo pero tal vez tenga que recalibrar mis comentarios. Estoy empezando a mirar con cariño comprar aceite y harina como forma de compensar los precios bajos de la soja.
TRIGO.
Es notable el interés por trigo nuevo norteamericano que tiene exportaciones mejores a las previstas. Por lo demás el exceso de lluvias es noticia en EE.UU., y seguimos sin saber mucho sobre los impactos de las heladas en Rusia. El mercado FOB sigue muy tranquilo y con poca demanda a las puertas de la cosecha del hemisferio norte que no va a ser mala. Dicho esto, la posición muy vendida de los fondos nos deja en una posición de vulnerabilidad porque si se asustan podemos tener una chance de lograr mejores resultados. Con la cosecha en puerta salvo que el clima la impida los mercados no tienen mucho de donde agarrarse.
MAÍZ.
Brasil empezó su cosecha y la falta de claridad en la política de biocombustibles en EE.UU. pesa tanto que opaca la demanda por maíz de EE.UU. que empieza a ver cómo se le van los negocios a Sudamérica. Mientras los futuros patinan y los fondos se apuran a vender, de lo que no deberíamos esperar muchas buenas noticias para los precios. Yo pensé que con menos área en EE.UU. y con un estado de los cultivos algo peor de lo que el mercado quiere ver los precios iban a subir un poco pero mejor voy aceptando la derrota. Tiene toda la pinta de seguir para abajo.
SOJA.
Los futuros de soja tuvieron una mala semana con una caída importante de la mano de un ajuste fuerte a la baja del aceite (que era el que daba sostén). No hay mucho que comentar sobre la soja, la demanda no es excepcional por lo que en un mercado bien abastecido hay poco de donde agarrarse para una suba, menos con la guerra comercial nuevamente en camino. No quiero ser pesimista, pero tiene mal color.
En Uruguay precios en el entorno de 355.
ACEITE DE SOJA.
Si compramos que los fundamentos del aceite vegetal son buenos hacia el futuro (diciembre) 47 no es un mal nivel de ingreso pensando en la posición diciembre. Con la canola con algunos problemas productivos y menos área de girasol, la variable que nos queda por saber cuánta soja hay en EE.UU. y su estado. Yo lo compro y apuesto a que la definición de la política de biocombustibles en EE.UU. no va a ser peor de lo que ya es.
HARINA DE SOJA.
No pasa nada con la harina, creo que para el próximo reporte dejo de informar… no baja de 300 por lo que es una oportunidad para comprarla.
INFORME COMPLETO DEL ING. AGR. GONZALO GUTIÉRREZ.
Informe completo con cuadro y gráficos, además de cuadro de precios, posición de los fondos y clima.
Luego de una semana de calma relativa donde los mercados parecen haber logrado cierto equilibrio, Donald Trump vuelve a hacer de las suyas y los mercados vuelven a mandar mensajes crípticos.
Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | Empecemos por Donald: luego de un inicio de negociación con los chinos, desata su furia sobre Europa diciendo que impondrá nuevamente aranceles si para el 1/6 no hay avances. La avalancha de acuerdos comerciales que vaticino está lejos de ocurrir a la fecha y mientras tanto, de la mano de su mayoría en el parlamento hizo aprobar un paquete de ajuste fiscal que tiene incluso preocupados a sus propios legisladores. Y es que el déficit fiscal de EEUU va rumbo a transformarse en algo inmanejable (a pesar de las promesas de Trump).
El mercado mientras tanto tiene una métrica muy simple para explicarle a Donald sus falencias en economía: la tasa de interés de los bonos a 10 años. ¿Qué está ocurriendo? El mercado no cree que la trayectoria sea manejable por lo que los que tienen bonos los venden y no quieren recomprarlos o para hacerlo piden más tasa. Ya estamos en el 5% lo cual es muy caro para financiar la deuda (no solo de EE.UU. sino de casi todo el mundo). En paralelo, el dólar se deprecia frente a otras monedas, lo cual también es un problema. El mercado le avisa a Trump que no le cree en cuanto a sus medidas y el margen de acción es cada vez más chico, porque la FED no puede hacer magia.
Si suben los bonos, más tarde o más temprano las acciones van a ajustar. Mientras tanto el curdo y las materias primas agrícolas no la pasan tan mal.
En lo político parece que solo Trump cree que Rusia y Ucrania negociarán algo parecido a un acuerdo, el resto del mundo se resigna a hacerse cargo del aislacionismo norteamericano. La guerra en Gaza sigue con despiadado rigor e Irán y EE.UU. parece que negocian lo que los propios iraníes dicen que son condiciones inaceptables. Es el arte de la nueva negociación, pero nada nuevo parece salir del caos.
Lo único razonable de la legislación aprobada en EE.UU. es que parece que trae algo de claridad sobre los créditos fiscales para los biocombustibles. Veremos si pasa el Senado, pero al menos eso nos puede dar cierto horizonte de previsibilidad hacia el futuro. Fuera de eso, los mercados parecen más preocupados por los fundamentos. Como nota interesante, la venta de trigo de EE.UU. para la campaña nueva arrancó muy bien, mejor de lo previsto lo cual da la pauta que mas abajo de esto no vamos a ir. La pregunta es cuanto más arriba vamos a ir.
Las siembras de maíz y soja en EE.UU. avanzan sin mucho ruido, aunque hay algunas dudas sobre si se llega al tan mentado aumento del área de maíz (le falta sol y temperatura) y eso puede terminar en más soja. Brasil viene muy bien con su maíz y va rumbo a una cosecha muy grande en el maíz de segunda que seguramente le ponga un límite a las subas de precio. En cuanto a la soja, el mercado sigue hablando de lo mismo y los precios no han cambiado mucho en este último tiempo.
El lunes es feriado en EE.UU. y el mercado empieza a mostrar algunos signos interesantes. El trigo CME parece haber tocado piso y los fondos se va a ver forzados a salir más temprano que tarde. El maíz por su lado esta inusualmente fuerte y busca alguna excusa para seguir subiendo a pesar que los fondos están vendidos (sin riesgo de clima en EE.UU. el mayor problema es Brasil) y la soja sigue con sus mismos problemas de siempre (el mercado parece haberse olvidado de 700.000 hectáreas de soja en argentina bajo agua). Dicho esto, si el mal humor de los mercados financieros se pone pesado esto le puede poner un techo a las subas, pero parece que los fundamentos intentan volver a reinar.
TRIGO.
Mirando diciembre se mantiene una tendencia alcista interesante que se explica por las heladas en Rusia, algunos problemas productivos en EE.UU. y un panorama incierto con el clima en Europa. El trigo norteamericano es el más barato del mundo en estos momentos y la demanda por trigo nuevo le da alas para subir. Veremos si se confirman los pronósticos de clima que son amenazantes pero no decisivos para el trigo. Aún con la corrección de los últimos 2 días, el trigo sigue al alza a un primer objetivo de 594 y un segundo objetivo de 606. Me mantengo en la idea de comprarlo. Hay que seguir de cerca a China que tiene una ola de calor justo cuando el trigo determina sus rindes y esto puede cambiar la imagen de la demanda.
MAÍZ.
La demanda sigue firme, pero lo que más movió al mercado fue el rumor de que parece que EE.UU. va a tener menos maíz sembrado del que pensaba. El clima muy húmedo y frío de las siembras los puso a pensar y tal vez mas acres de los originales terminan en soja. Esa fue la firmeza de un maíz que empieza a tener a los fondos vendidos de nuevo (se viene una cosecha enorme de maíz en Brasil y el mercado no ve riesgos hasta fin de año). Dicho esto, lo lógico es que corrija a la baja si el clima no asusta.
SOJA.
Contra todo lo que hacía suponer una baja la soja sigue resistiendo. El soporte sigue estando en el aceite mientras que la harina sigue dando la pelea. Me cuesta ver un mercado sostenido sin la ayuda de algo que asuste al mercado y menos me parece con más área de soja en EE.UU. La demanda sigue razonable. Mi idea es que baja a 1.040 más temprano que tarde pero no me desagrada del todo que se mantenga en 1.080 a 1.040 por un tiempo.
En Uruguay precios en el entorno de 360 con una cosecha prácticamente terminada.
ACEITE DE SOJA.
Tendré que ajustar mis expectativas porque 47 queda lejos, pero 48 o 49 no están tan mal. Sin confirmación del lado de EE.UU. en cuanto a su política de biocombustibles, es poco lo que el aceite solo puede hacer. Siguen las dudas sobre cuánto es el daño a la colza en Europa, pero semana a semana nos arrimamos a la cosecha. Yo, pensando en comprarlo entre 47 y 48.
HARINA DE SOJA.
La harina no tuvo una mala semana, el piso está en 290 y el techo en 298. Operar en consecuencia con un mercado que tiene espacio para subir un poco. La oferta de Argentina y Brasil es fuerte, pero encuentra demanda. No es mi favorita pero capaz que me animo a comprarla pensando en el segundo semestre.
La semana fue relativamente buena para los mercados internacionales y casi todo menos el trigo y el maíz subieron. Veremos cómo arranca el lunes
Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | Con cierta cautela el mundo espera a ver cómo se desarrollan las negociaciones entre China y EE.UU. en Suiza. El mundo busca una señal de que los dos grandes se ponen de acuerdo en conversar. Trump dice que está dispuesto a bajar los aranceles al 80% lo cual es un inicio, pero no cambia el fondo de las cosas. Pero al menos hay negociaciones en curso que pone a los actores en una misma mesa y parece ser que se ha logrado un consenso para avanzar.
Mientras tanto, India y Pakistán intercambian agresiones, pero llegan a una pausa en las hostilidades bajo la mediación de EE.UU. Además, Rusia y Ucrania parece que se encaminan a un diálogo bajo los auspicios de Turquía y EE.UU. Yo quiero creer en la esperanza y en que los conflictos encontrarán una solución pero la realidad me tiene que demostrar que es posible.
La semana fue relativamente buena para los mercados internacionales y casi todo menos el trigo y el maíz subieron. Veremos cómo arranca el lunes, si es que se contagia el optimismo de las negociaciones y la pausa en la guerra. Lo cierto es que los granos parecen disfrutar de un cierto panorama positivo en lo productivo (cuando no algún exceso de lluvias y problemas de sequía localizados) que tienen a los principales actores expectantes sobre lo que pueda ocurrir. No es solo la situación de la oferta sino también la demanda, que tiene problemas financieros y cierta dificultad en fraccionar a pesar de los bajos precios de las materias primas.
Esta semana que comienza es especial porque tendremos el primer informe del USDA referido a la estimación de producción del año 25/26. Hay que tomarlo como lo que es, una primera foto con muchos supuestos de producción y consumo que no siempre se confirman pero representa un punto de partida. No es que el USDA sea santo de mi devoción, pero es de los pocos que hace estadísticas más o menos confiables y que mantiene una metodología.
En trigo puntualmente me preocupa la posibilidad de que se nos acumulen stocks allí donde nos duelen, en nuestro caso Argentina. Para maíz y soja, queda todo el desarrollo del cultivo en el hemisferio norte y la cosecha del maíz de segunda en Brasil como elementos centrales.
En Uruguay, luego de las lluvias la cosecha se va reanudando firme y se espera que en esta semana tenga un avance que la lleve al 80% (antes de las próximas lluvias previstas para el 17 de mayo. El productor tiene un buen resultado en promedio con los rindes, pero no siempre se siente tentado a vender por la volatilidad de precios. Todo puede pasar en una guerra comercial, pero los fundamentos por ahí nos dan alguna alegría si la cosa se complica un poco en EE.UU. con los cultivos. Mercado climático siempre hay, el tema es que se entusiasme para lograr hacer olvidar a los chinos que acá nadamos en un mar de soja.
Viene el momento de empezar a pensar en que haremos en invierno. La decisión no es fácil a juzgar por los precios, aunque la colza nuevamente tiene mejores chances de expresar un escenario positivo de precios, no solo por sí misma sino también por lo que nos depare el mercado de los aceites. A mí personalmente me cuesta creer que el trigo siga tan bajo el resto del año, porque si es así, su relación con el maíz no está donde debe y uno tendrá que ajustar.
Mi pronóstico es que llegaremos a un área levemente superior de invierno a la que tuvimos el año pasado, liderado por la colza y sus parientes mientras que el trigo y la cebada se mantienen en su mismo nivel.
Todos atentos a lo que nos depare el lunes con el USDA y el optimismo del mercado por los acuerdos comerciales.
TRIGO.
El trigo tuvo una mala semana, volviendo (una vez más) a los pisos del contrato. Los fondos volvieron a aumentar su posición vendedora. La baja se atribuye a la poca demanda, a la mejora en el clima especialmente para Ucrania y Rusia y una nota de duda a los pronósticos de lluvia para China. Europa con problemas en el norte, bien a muy bien en el este y vuelve la lluvia a Francia.
Veremos que dice el USDA. A mi gusto no hay mucho más espacio para hacer bajar al trigo (pero me vengo equivocando desde hace rato). Yo lo compraría, pero solo porque está barato.
MAÍZ.
La mejor hipótesis es que el maíz arme su soporte en 450. El mercado ya da por descontado que el maíz se siembra y que Brasil va rumbo a una buena cosecha y de momento no hay mayores problemas con el clima. La demanda sigue muy firme y los fondos no terminan de decidir hacia donde van pero viene desarmando sus posiciones de forma sostenida y están a un paso de estar netos vendidos. Motivos no les faltan si el clima es el que se pronostica.
SOJA.
Aguantando contra todo pronóstico, la soja se la banca con una ayuda del aceite que le costó un poco sostenerse. Para mí el 1051 es un exceso en este contexto. La demanda de China viene un poco lenta y no es fácil colocar los derivados, especialmente la harina que más tarde o más temprano le va a pesar a la soja. Yo apuesto a que cuando volvamos a los fundamentos mi opinión es que no puede sostenerse en estos valores. Yo la vendo.
En Uruguay precios en el entorno de 350.
ACEITE DE SOJA.
Sin continuidad en las noticias que llevaron al aceite arriba de 50, el mercado corrigió a la baja y parece sostenerse en 48. No los voy a aburrir con que no tenemos continuación en el asunto de tarifas con India ni confirmación de las policías de bio combustibles de Trump. Ergo volvemos a lo que el mercado juzgue como fundamentos. Sigue al alza, capaz que cerca de 47 lo compro.
HARINA DE SOJA.
Chatura total, en un mercado que se habla desde hace rato de la masiva presencia argentina que empieza a pesar. Abajo de 300 es nivel de compra.
En Uruguay la cosecha de soja avanza muy firme con un avance que estimamos en el orden del 40%. Los rindes son muy buenos en la zona núcleo y se alejan en la medida que nos vamos al norte y al centro del país.
Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | Fue una semana de contrastes. Por un lado. las bolsas parecen recuperar terreno en plena semana de anuncios de resultados que son buenos a pesar de la incertidumbre y la guerra comercial. Es que aún no se ven los efectos de las medidas de Donald Trump y China en la economía real al tiempo que las dos economías más grandes hacen esfuerzos para ver cómo se sale de la situación.
China deja entrever que tiene interés en negociar (de hecho intentan entender un poco más la lógica de Trump) y Trump dice que puede bajar los aranceles a China en un futuro, al tiempo que baja aranceles en forma discrecional ante los pedidos de los grupos de lobby.
Lo positivo es que demuestran el interés en conversar, lo que no es poca cosa.
En Europa la guerra sigue, lo mismo que en Gaza, sin que haya avances en la negociación por una salida negociada. Por fuera de esto, EE.UU. avisa que se le termina la paciencia en términos de esperar por la buena voluntad de Rusia para un acuerdo.
Los indicadores económicos de EE.UU. mostraron un robusto mercado de trabajo que por ahora no parece afectado por las medidas de Trump aunque si se nota menor interés en completar vacantes hasta ver como siguen las cosas. En China curiosamente las estadísticas más importantes de la economía se hacen cada vez más difíciles sino imposibles de encontrar más allá de la versión oficial del Partido.
Las materias primas agropecuarias siguen sin estar muy afectadas por la guerra comercial. La noticia de la semana fue el comentario sobre la posible definición de una nueva política sobre biocombustibles en EE.UU. y un eventual acuerdo de comercio con India. Ninguno de las dos noticias tuvo confirmación posterior por lo que empiezan las dudas sobre la veracidad de ambos. De ser así son malas noticias para la soja que es la más dependiente de los precios del aceite.
En la medida que entramos en mayo el interés del mercado se centra en la evolución de las siembras de cultivos de verano en el hemisferio norte. Según parece en EE.UU. van adelantados al calendario (es el primer hito para lograr un buen cultivo) pero se mantienen algunos problemas productivos tanto en trigo como en los cultivos de verano. China tiene una sequía preocupante en sus trigos, EEUU tiene 1/4 de su área de cultivos con una sequía leve a severa y el norte de Europa la está pasando mal.Rusia y Ucrania están por debajo de las lluvias necesarias. Si bien por ahora el mercado está tranquilo, cuando llegue el calor más intenso la falta de lluvias se va a hacer notar dando una oportunidad a los precios para que se recuperen. Y mayo es el mes donde se hace la primera estimación de producción de granos para la campaña 25/26.
En Uruguay la cosecha de soja avanza muy firme con un avance que estimamos en el orden del 40%. Los rindes son muy buenos en la zona núcleo y se alejan en la medida que nos vamos al norte y al centro del país. El ánimo es bueno del agricultor a pesar de la corrección de los precios de la soja en la semana que no aguanta la presión de la oferta y corrige a la baja. Se observa mucho interés en vender ni bien se cosecha y por ahora es poca la voluntad de retener grano.
No vamos a ver muchos cambios en la semana hasta la llegada del USDA. El mercado de momento tiene varias luces amarillas pero ninguna que empuje a los precios en forma decisiva. Toca ser cautos en cuanto a que esperar de los precios en el corto plazo.
TRIGO.
Si me preguntan por qué la suba del trigo la verdad es que no tengo una sola respuesta. Lo que más me llama la atención es que a pesar de la debilidad del trigo los fondos no aumentan su posición vendida. He escuchado que el negocio es el Carry trade apostando a la convergencia del mercado. No me hace sentido que, estando el maíz donde está, el trigo sea tan barato. Dicho esto, con un poco de suerte (algún susto climático que lleve los fondos a cambiar) el trigo puede intentar ir lentamente hacia el 570 lo cual sería una bendición. En el mercado de exportación el trigo americano es el más barato pero no despierta mayores intereses. Argentina sigue con un excedente que no va a poder colocar y los problemas climáticos siguen en el hemisferio norte. Es saludable una suba.
MAÍZ.
Con una siembra que avanza sin mayores inconvenientes y a la espera de la llegada del maíz de segunda de Brasil los futuros de maíz no logran sostenerse y siguen corrigiendo a la baja a pesar de una demanda tanto interna como externa muy firmes, incluso más altas que las proyectadas. De momento se sostiene en 465. No tiene buen aspecto, pero si aguanta estos niveles se mantiene aun en su tendencia de largo plazo. En Uruguay el mercado está sin cambios respecto de la semana pasada.
SOJA.
La soja en CME (NdeR: CME, Bolsa Mercantil de Chicago) aguanta a penas de la mano del aceite que está en niveles muy altos. Como ya comentamos de no confirmarse las noticias el riesgo es alto de que corrija a la baja sobre todo porque se viene un combo de noticias poco amigables: la siembra en EE.UU. va más rápido de lo previsto, Latam tiene una muy buena producción que empieza a llegar a los puertos y los chinos no se apuran en comprar. Si no nos salva el aceite, menos lo harán las harinas y eso nos pone en una mala situación. Para mi hay que vender CME porque estos precios son altos en relación a como se está moviendo el mercado.
Tanto EEUU como China se dan cuenta que las tarifas que se imponen mutuamente son ridículas y solo causarán una enorme devastación económica, por lo que a su modo cada uno las ajusta sin hacer mucho ruido y sin hablar mucho de cómo se van a sentar a negociar.
Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | Los ingleses son maravillosos en su forma de presentar las cosas. El título de The Economist, una prestigiosa revista no puede ilustrar mejor la decadencia del imperio americano. En la historia reciente de los EE.UU. nunca una administración hizo tanto (y tan rápido) para alinear tanto a amigos como envalentonar enemigos como esta. El gran problema es que el dueño del circo cree sus propias mentiras sin percatarse que va por la calle como el rey desnudo, convencido que tiene sus ropas ante la evidencia irrefutable que plantea la realidad.
Dicho esto, tanto EEUU como China se dan cuenta que las tarifas que se imponen mutuamente son ridículas y solo causarán una enorme devastación económica, por lo que a su modo cada uno las ajusta sin hacer mucho ruido y sin hablar mucho de cómo se van a sentar a negociar. Yo creo que al final del día, como pasa en el mercado de los granos, el mercado termina imponiendo sobre la política sus razones, buenas o malas. Trump demuestra que no sabe negociar, al menos se va dando cuenta que no es el gran maestro de las negociaciones que pretende ser (ni la guerra de Ucrania, ni el conflicto en Gaza, ni el plan nuclear de Irán están resueltos).
La anterior fue una semana un poco más calma para las variables financieras no porque las cosas hayan mejorado sino porque las exoneraciones de emergencia dieron un respiro y sobre todo porque Donald se dio cuenta que no es buena idea ir contra el presidente de la Reserva Federal. El dólar parece empezar a frenar su caída y los bonos pierden algo de pie. No porque los indicadores de corto plazo hayan mejorado es que vemos que la tormenta haya amainado, simplemente ganamos tiempo para que intente volver a reinar la razón sobre la voluntad. No se reforman sociedades a fuerza de decretos.
Los mercados de los granos tuvieron una buena semana para la soja sobre todo empujados por los aceites (de la mano de rumores de acuerdos comerciales no verificados). Por otro lado, las siembras de maíz y soja en EE.UU. parecen avanzar a pesar del clima no del todo ideal y con el rumor que, de poder hacerlo, los farmers americanos plantarán más maíz que soja (reduciendo la siembra de esta y por ende ajustando el cuadro de oferta y demanda global de forma significativa). A finales de mayo sabremos la realidad de cuanto se sembró y si realmente este es un factor de mercado. El maíz tuvo unas modestas pérdidas y el trigo sigue casi en sus pisos de precios del año.
En el panorama regional Argentina se anotó una victoria con el acuerdo con el FMI y el visto bueno de EE.UU. para más ayuda en caso que la flotación del peso esté en juego. La reacción inicial es una baja del peso lo cual nos da una mano, pero esto es solo el comienzo. La cosecha de maíz casi en un 40% y la de soja en sus inicios. En Uruguay la cosecha tiende a generalizarse con muy buenos resultados y con productores con pocas ganas de jugarse a una suba de la soja, por lo que cosechan y venden sin mirar mucho porque los rindes son muy buenos.
En cuanto a los mercados no espero mucho. Así las cosas, el trigo está muy barato, el maíz solo tiene chances de subir hasta julio (problema climático mediante) y la soja pende de que los rumores de los acuerdos sobre aceite sean ciertos y puedan dar cierta estabilidad al mercado. Si no se confirma aguanten la bajada que será dura. No hay noticias importantes hasta el USDA de mayo, así que estaremos con más de lo mismo por unos 15 días más.
TRIGO.
Los precios del trigo tuvieron una mala semana que los llevo a los pisos del año sin mucha justificación aparente. Los fondos siguen muy vendidos en trigo y ven pocas razones para cubrir sus posiciones. En cuanto al clima, las lluvias de este fin de semana sobre las planicies de EE.UU. parecen dar una mano al trigo en esa zona, pero persisten los problemas en Europa, Rusia y Ucrania. No está asegurada la producción ni mucho menos. La demanda sigue congelada y es parte del problema: la sensación es que los compradores siguen esperando como si no hubiera mayores problemas en la producción de trigo (que los hay). Esta relación de precios trigo/maíz es muy baja para el trigo. Para mi tiene que empezar a subir.
MAÍZ.
El maíz tuvo una corrección en la semana anterior ante la sensación del mercado de que las cosas no están tan mal con las siembras en EE.UU. y con un clima bastante benigno para el maíz en Brasil. Se corre el rumor que las siembras de maíz en EE.UU. serán incluso mayores a las esperadas, pero no hay nada confirmado. Pendientes del dato de avance de siembra (yo no le presto atención), el mercado está felizmente enfrentado una demanda firme que lo mantiene sostenido. El equilibrio del maíz está un poco más abajo pero no nos preocupa la corrección de momento porque falta todo el mercado climático.
SOJA.
La soja desafía todos los pronósticos y de la mano de un rumor sobre un acuerdo de venta de aceite en condiciones favorables entre EEUU e India, a lo que se suman las reuniones entre lobbies vinculados a los biocombustibles y el gobierno de EE.UU. dieron alas a la suba del mercado del aceite y este empujó a la soja a niveles muy altos de precios. Digamos que ambos factores de mercado son perfectamente capaces de darle soporte a la soja, pero también implican riesgos nada menores. Por si fuera poco se corre el rumor de menos área de soja. Le creo menos a esto que a lo demás porque no tenemos muchos elementos que respalden eso. Claro que so la soja supera los 1.100 puntos puede que el farmer lo piense mejor, pero de momento pierde con el maíz. Le tengo respeto (miedo) a que la soja siga subiendo. Para mí los fundamentos no son para estos precios.