Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | Donald Trump es un problema. Su estilo es realmente algo fuera de los códigos de lo que uno espera del presidente que representa a la primera economía del mundo y de lo que hasta hace no mucho era el líder del mundo libre. Desde que asumió su estilo disruptivo y muchas veces tosco hizo suponer que EE.UU. se dirigía en muchos aspectos hacia el abismo con total certeza. Hoy ya casi siete meses con Trump en el poder las jugadas que impuso no han dado los resultados cataclísmicos que el mercado suponía que traería. Lejos de eso, los principales índices accionarios de EE.UU. baten récord tras récord, la temporada de ganancias de las principales multinacionales sorprenden por los buenos resultados y la guerra comercial no es tan temible después de todo. Lo que a nosotros nos interesa, por sobre todo es lo que ocurre con las materias primas agrícolas, y la verdad es que las buenas noticias de los acuerdos que las pueden involucrar no se hacen notar al menos de momento.
En base a lo anterior, la semana fue buena para las bolsas que parecen en una tónica de ‘aquí no pasa nada’ y siguen muy felices al alza, impulsadas en parte por una sólida campaña de ganancias. Las materias primas no se movieron mucho, al menos las de la energía siguen en el mismo rango y las agropecuarias no logran salir del sopor de mercado donde no pasa nada con el clima y los compradores siguen esperando tranquilos que la oferta haga su efecto. La verdad es que EE.UU. tiene de momento un clima soñado para sus cultivos de verano y si sigue así logrará un rinde récord tanto en maíz como en soja. El maíz ya casi está afuera y a la soja le queda un rato, pero viene bien y con agua en el pronóstico por lo que es difícil ver una amenaza. El trigo sigue avanzando con su cosecha en el hemisferio norte y fuera de algunos problemas con la calidad no hay mucho que haga suponer que hay un riesgo para que los precios suban desmedidamente.
Hay mucho debate entre los que intentamos pronosticar el mercado sobre cuándo los precios lograrán afirmarse. Los de la vieja escuela hablan mucho de la relación stock consumo, que si está tan baja está la receta para que los precios suban. Yo soy de los que cree que eso es la vieja biblioteca y que la distribución de la oferta ha cambiado en tal medida que hace que los mercados no reaccionen como antes. Y me da lo mismo que Chicago quede en EE.UU. porque todos sabemos que no hay otro lugar donde ir a arbitrar precios. Al final del día, es lo que hay. Por eso, que EE.UU. tenga una relación stock consumo baja no necesariamente implica que los precios tienen que subir porque el peso relativo de EE.UU. en la oferta (especialmente de soja) es cada vez menor. Entonces, mucho cuidado con comprar que en el 2025 empieza la recuperación de los precios por lo que pasa en EE.UU. y jugarse a plantar soja de palo a palo. Y recuerde el lector que lo que nos salvó en el 2025 fue el rinde de la soja y no el precio. Con los chinos con un margen de molienda negativo (y con la soja en 420 puesta en destino) es difícil ver por qué tiene que subir (China es 2/3 partes de la importación mundial de soja). Mi consejo es cuidado con la venta de espejos de colores de cara al futuro, yo sé que lo más fácil del mundo es mentirle al agricultor diciendo que el futuro es venturoso y los precios subirán.
En Uruguay no pasa nada, el clima es un asco con más lluvia, humedad y frío. Igual que el mercado local, no pasa nada de nada. En Argentina hay mucho ruido con lo anunciado por el presidente Javier Milei sobre retenciones el sábado en la Rural de Palermo. No les vendría mal un mimo al campo para ver si pueden asegurar los tantos de una cierta gobernabilidad para sacar el proyecto de país adelante. Octubre queda lejos en materia de resultados electorales.
No va a pasar nada hasta el 1° de agosto cuando nuestro amigo Trump haga realidad o cambie su fecha límite para aranceles recíprocos. Veremos si asegura los tantos con la Unión Europea, no sería nada malo que al menos de ese lado tengamos cierta tranquilidad. Por lo demás no tendremos datos interesantes hasta el próximo USDA y para eso faltan dos semanas así que nos podemos tomar el descanso semanal tranquilos.
TRIGO.
No paso nada bueno con el trigo en la semana, que sigue arrastrándose por los pisos del contrato con la cosecha a todo vapor. Algunos problemas de calidad en Europa y el comentario que el exceso de lluvias puede complicar un poco. Los fondos desarmaron en algo su posición vendida pero no hay nada en el radar que haga suponer que van a cambiar la pisada. Lo que si puede ser más alentador es que el mercado FOB lentamente empieza a subir y sería deseable que los futuros de trigo copien esa tendencia.
MAÍZ.
No paso nada en la semana con el maíz. Las exportaciones tanto viejas como nuevas la sacan del estadio pero los futuros están concentrados más que nada en la cosecha de EE.UU. que pinta enorme y lo de Brasil. Algún ruido con la polinización del maíz pero nada que levante sospechas. Tiene todo para bajar.
Las referencias locales para maíz de segunda entre 215 y 220 a corregir por humedad puesto y importado en contenedor a 220.
SOJA.
Una mala semana, me arrepiento de no haberla vendido en 1040 cuando tuve la oportunidad. La soja no enamora a nadie y los fondos lentamente le van soltando la mano. Si me preguntan a mi creo que hay que venderla porque a menos que el clima se complique en serio en EE.UU. la presión estacional hará lo suyo y debería irse a 980.
En Uruguay precios en el entorno de 363.
ACEITE DE SOJA.
Se ve que me gusta equivocarme porque insisto en el error de pensar que tiene que tener una pausa y el mercado me va resultando desafiante. Los aceites siguen firmes, algo de susto en la cosecha de girasol que no es lo que se espera y un mercado que por el momento paga lo que piden los productores. Le está costando mucho pasar los 56, pero tiene un gap incómodo entre 51 y 52. Si es verdad que estoy equivocado, tal vez la forma de enmendar el error es comprarlo con un mejorador y esperar a ver qué ocurre.
HARINA DE SOJA.
China sigue comprando harina de soja en Argentina, lo que representa toda una novedad. Fuera de eso es un mercado pesado al que le cuesta agarrar velocidad. La semana fue triste porque se comió toda la suba de la semana anterior así que hasta que no surja demanda esto sigue planchado.
Imagen de portada generada con inteligencia artificial generativa de Copilot.
Informe de mercado. No fue una semana feliz para los granos.
Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | De los 200 acuerdos comerciales con los que Donald Trump quería llegar previo a sus vacaciones solo tiene 3. Pero por las dudas sigue imponiendo aranceles a amigos y enemigos por igual en un recrudecimiento de la guerra comercial que todos pensábamos estaba más o menos encaminada. Lo intrigante del asunto es que le toca tanto a los amigos como a los enemigos y eso complica nuestros cálculos sobre qué pasará con las materias primas agropecuarias en el futuro.
No fue una semana feliz para los granos. El lunes arrancamos la semana luego del fin de semana largo con bajas fuertes a lo largo de todas las materias primas agropecuarias ante las buenas perspectivas de clima tanto para la cosecha del hemisferio norte en los cereales de invierno como al desarrollo de los cultivos de verano. Y se nos va terminando el calendario para esperar que pase algo que nos ayude con los precios, caso contrario los agricultores uruguayos estarán muy jugados a que los rendimientos sean buenos para compensar lo que pinta como un año de malos precios.
A nivel macro, el dólar se tomó un respiro y las bolsas tuvieron un buen desempeño, aunque vuelve la preocupación por los aranceles impuestos por Trump. Llamó la atención la decisión de castigar a Brasil con aranceles muy altos, del 50% por razones más políticas que técnicas al indicar que cree que la persecución judicial de Bolsonaro es inadecuada. Lo novedoso de esto es desconocer la separación de poderes de una democracia y el uso de los aranceles como medida de coacción política.
En la semana tuvimos USDA que fue bastante intrascendente. Para soja no aporta mucha cosa, salvo la casi inevitable caída de precios más cerca del 900 que otra cosa (por las dudas ya la vendí antes del USDA) a menos que ocurra el milagro de exportaciones excepcionales de EE.UU. y un consumo de harina desorbitante.
En maíz la sorpresa fue en cuanto al dato de stock finales, que ni aun así logro mover al mercado. Todo termina en modestas revisiones de producción de Argentina y Brasil (que siguen cortas respecto de la realidad). Finalmente, en cuanto a trigo el informe mantiene la falta de realidad del USDA en cuanto al saldo exportable de trigo de Europa y no aporta ningún dato relevante para intentar vaticinar que ocurrirá en el mercado de trigo. En suma, no pasa nada y el lunes nos vamos a encontrar nuevamente con una oferta pesada y una demanda que no tiene ningún apuro en salir a comprar hoy lo que sabe que podrá comprar más barato en unas semanas más.
En Uruguay no pasa mucho en el mercado de granos que sigue bastante quieto, con poco interés en ventas nuevas y productores que tienen un saldo de soja esperando el milagro de la suba de precios. Los cultivos de invierno vienen lentos en su emergencia.
En algunas zonas se necesita algo más de agua como para asegurar un arranque adecuado. Por lo demás el mercado local esta muy tranquilo con una oferta creciente de maíz de segunda que tiene difícil su colocación con un maíz importado cada vez mas barato.
La semana próxima no debería tener muchas novedades ni cambios respecto de la pasada, los precios de los granos en cosecha pintan mal y los de verano no tienen riegos mayores. El camino de menor resistencia es a que los precios sigan bajando en el mediano plazo.
TRIGO.
Los futuros de trigo tuvieron una mala semana y cerraron casi en sus pisos aunque arriba de 560. No tiene buen color porque la cosecha avanza sin muchos problemas y la oferta prevista es más que abundante, a lo que se suba la presión del maíz como substituto forrajero. Siendo estrictos, el trigo diciembre esta entre 590 y 560 desde hace tres meses y viene sobreviviendo a estos vaivenes de precios. Está claro que no tiene argumentos para subir, pero no parece ir mucho más abajo de lo que está. Yo soy de la idea de armar una posición compradora sobre todo en trigos de alta proteína para defender mejor el valor.
MAÍZ.
La imagen técnica del maíz es más que deprimente. Los argumentos son los mismos que hablamos en semanas anteriores, no vale la pena ahondar en lo mismo. Pronto lo veremos en 400. El dato de maíz de Brasil está mal, el USDA se queda corto en al menos 5 millones de toneladas.… Venderlo en estos precios es un poco jugado, es mejor esperar a que se estabilice.
SOJA.
Los futuros de soja la pasaron mal en la semana y quedaron a las puertas de quebrar la barrera de los 1000, cosa que creo ocurrirá en breve. No hay motivos para que suba, al menos hasta que aparezca alguna señal con el clima de agosto que por ahora pinta normal. El USDA la nada misma en cuanto a información para dar indicaciones respecto del futuro. Yo la vendo sin pensar mucho. En Uruguay precios en el entorno de 350.
ACEITE DE SOJA.
Con las escaramuzas sobre aranceles y el foco de nuevo puesto en Canadá, el aceite no tuvo una mala perfomrance pero se va quedando sin piernas, por lo que puede ser una oportunidad para venderlo y hacer unos pesos hasta el 51. Por lo demás el aceite de soja en EE.UU. es un producto de uso doméstico y de poca utilidad para negociar nada. Soy vendedor a estos precios.
HARINA DE SOJA.
Igual que la soja, a la harina no la quiere nadie y eso solo va a empeorar en el futuro. Como oportunidad de compra puede no ser una mala idea, pero yo prefiero esperar.
Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | Los padres fundadores de EE.UU. estarían un poco preocupados por el destino de lo que crearon si vieran hoy en lo que se ha convertido. El aislacionismo y el cerrarse al comercio fueron dos grandes males que costaron muchas vidas, pero la historia está hecha para repetirse para quienes no aprende de sus lecciones.
Mientras EE.UU. se va de fin de semana largo, Donald Trump se anota una victoria con su partido respaldando una ley de presupuesto que amenaza con expandir el déficit fiscal y hacer de la economía un campo de minas. Junto a las heridas autoimpuestas de la guerra comercial, el panorama es de preocupación, por decir lo menos. Los agricultores norteamericanos (nuestro interés por el momento) están felices porque la ley de presupuesto les mejora la red de contención interna vía subsidios encubiertos a los seguros que los aíslan de lo que pase con los mercados internacionales. En estas cosas el mercado es el soberano, así que habrá que esperar a las consecuencias de estas acciones. Mientras tanto, los traders de Chicago no se quisieron calentar mucho la cabeza y decidieron salir un poco de sus posiciones en una suba un poco rara de explicar. Hay unos cuantos rumores sobre el tema acuerdos arancelarios, pero nada confirmado, aunque el mercado descuenta que los productos agrícolas serán moneda de cambio.
Los mercados financieros tuvieron una muy buena performance luego que el reporte de empleo se mostrara en línea con lo esperado sin mostrar un deterioro importante. Eso es parte del problema: parece que a Trump las cosas le salen bien a pesar de todo lo que hace, mientras que el mercado desconfía de los resultados que se darán en el futuro. Como sea, mientras el mercado de granos nos da pequeñas oportunidades que hay que saber captar.
En el hemisferio norte están con la cosecha de trigo a todo vapor, lo mismo que con la colza y la cebada. Los datos iniciales son de buenos rindes en trigo pero baja proteína, rindes decepcionantes en el inicio de la cosecha en Rusia y Ucrania, mejores resultados en Francia y Alemania. En cuanto a la colza, el rinde menor al esperado y problemas con la logística por falta de agua en los ríos. En cuanto a los cultivos de verano, EE.UU. rumbo a una cosecha soñada, sin riesgos con el clima por 15 días y un Brasil con una cosecha monstruosa que le va a pesar al mercado. El único que la pasa mal es el maíz en Europacentral, pero el mercado sabe que hay maíz en el resto del mundo y no le preocupa demasiado.
En la semana tuvimos el reporte de intención de siembra y stocks en EE.UU. que no trajo ninguna novedad relevante y pasó como el reporte más intrascendente en años. Ahora a esperar el de oferta y demanda de julio que debería empezar a ajustar los números de la producción de maíz de Brasil.
URUGUAY.
En Uruguay la siembra de invierno va por sus tramos finales. Hay que ser realmente optimista para plantar trigo, y más con la suba de los fertilizantes que no hacen más que agregarle incertidumbre al resultado. Invierno siempre es desafiante en todo sentido, pero se puede poner espeso si los precios no repuntan como para darnos cierta comodidad. Por eso es tan importante aprovechar los momentos de mercado.
La semana arranca el lunes con lo que el mercado quiera proponernos. Los fundamentos no son buenos hasta que despejemos incertidumbres sobre los aranceles y acuerdos entre países. Veremos quien resiste la ira de Trump y como se lo toman los mercados. Como me enseñó un gran pro hombre de los agronegocios, con el margen no se juega.
TRIGO.
La suba es mayormente atribuida a cobertura de fondos de sus posiciones cortas por el fin de semana largo. Es comprensible que como están las cosas nadie se quiera quedar con mas que lo imprescindible a menos que tengas el respaldo físico. En plena cosecha, es sospechosa la suba y no hay muchas noticias alentadoras que permitan hacer pensar en una suba, más bien los elementos fundamentales no son los mejores. Veremos el lunes, pero las noticias son conflictivas. Me sonó sospechoso el cierre del viernes, daba para subir más, pero si se quedó sin piernas capaz es que hay que esperar a que aparezca la demanda. Si soy productor un mejorador de venta no es una mala alternativa. Insisto, no es solo lo que pasa en el trigo, la marea de maíz le pone un techo también.
MAÍZ.
Más sospechoso aún fue la subida estelar del maíz que tiene una oferta enorme y cero amenazas del clima, con excepción de Europa. Es cierto que la demanda es firme, pero Brasil cada semana que pasa suma más maíz a sus posibles existencias y alguien se lo tiene que llevar. Aun con esta suba sigue en una tendencia bajista, por lo que no es mal plan para venderlo pensando en la posición diciembre.
SOJA.
El aceite lideró las subas con las buenas perspectivas que pasan a tener los bio combustibles y la soja tuvo un pequeño repunte. Yo miro con cariño cada oportunidad de suba en soja pero pensado en 2026, con un mejorador puedo llegar a un 420 soja julio 26 y asumiendo una base de- 25 US$ estoy en un nada despreciable 400. El archivo queda escrito. Por lo demás, la soja de EE.UU. está en muy buen estado y creo que la tiene difícil para repuntar más que eso.
En Uruguay precios en el entorno de 365.
ACEITE DE SOJA.
Sigue al alza, a pesar de algunos ajustes menores a la ley de presupuesto en cuanto a los créditos para bio combustibles. Queda el gap abierto, que lo tendrá que cerrar más temprano que tarde. No creo que le den mucho más las piernas en la suba, menos en plena cosecha de canola y con el mercado bien abastecido. El girasol es cada vez más un tema de preocupación, pero veremos si los precios ajustan a algo más razonable.
HARINA DE SOJA.
Hasta la harina de soja logró repuntar, pero en el mediano plazo la sigue teniendo difícil. Sobra harina en todos lados y los fondos siguen muy vendidos y sin ganas de soltar el hueso por el momento. ¿Será que este es el piso? A 280 la compro como apuesta a sumarle algún mango a la soja del 2025.
(Foto de portada: Monte Rushmore en Dakota del Sur, Estados Unidos. La escultura es autoría de Gutzon Borglum (1867-1941), que ayudado por su hijo Lincoln Borglum (1912-1986) dedicó 14 años para completarla. En ella aparecen cuatro de sus presidentes más importantes de Estados Unidos: George Washington, Thomas Jefferson, Abraham Lincoln y Theodore Roosevelt | Foto de RJA1988 en Pixabay).
En cuanto a los granos, la semana pasada transcurrió con pocas novedades y precios a la baja que se explican mayormente por la falta de problemas con el clima tanto en el desarrollo de los cultivos de verano (maíz y soja) como de la cosecha de cultivos de invierno.
Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | El indice SP 500 tuvo el mejor cierre de la historia a pesar de que las cosas en el mundo están como están. Ya no vuelan misiles para un lado y otro en Medio Oriente por lo que solo debemos ocuparnos de la eterna guerra entre Rusia y Ucrania. Donald Trump sigue con su retórica comercial implacable a fuerza de amenazas en su red social y todo indica que los acuerdos que promete si bien están más cerca, no hay nada asegurado con la excepción de China.
Trump va aprendiendo a que las fechas límites que impone complican más que lo que ayudan. La fecha límite del 4 de julio para tener la ley de presupuesto y cerrados algunos acuerdos relevantes pierden un poco de vigor al menos en lo comercial. En cuanto al presupuesto parece que las negociaciones en congreso avanzan lentamente hacia los intereses del mandatario, pero no con pocas dificultades.
A nivel general lo destacado de la semana es la debilidad del dólar por la renovada andanada contra el presidente de la FED por parte de Donald Trump. Por otro lado, los principales índices accionarios siguen muy firmes como si la guerra comercial y los aranceles no fueran un problema. Mi hipótesis es que el mercado descuenta que tendremos alguna forma de acuerdos comerciales más temprano que tarde. En cuanto a la energía, se espera un nuevo aumento de la producción de crudo con lo que no hay muchas presiones alcistas en el precio si no tenemos incidentes militares que afecten la oferta.
En cuanto a los granos, la semana pasada transcurrió con pocas novedades y precios a la baja que se explican mayormente por la falta de problemas con el clima tanto en el desarrollo de los cultivos de verano (maíz y soja) como de la cosecha de cultivos de invierno. Hoy tenemos el informe de existencias y el ajuste del dato de intención de siembra para EEUU. Es un reporte impredecible y que suele mover mucho al mercado. Las apuestas son a que hay más soja y maíz del previsto y a una recomposición del stock de trigo, así como una baja del stock de maíz. Suele ser el día de más volatilidad hasta que los mercados se acomodan. La realidad es que duele un poco ver los precios tan bajos, especialmente el trigo y la demanda sigue sin aparecer.
Sin riesgos evidentes en el clima al menos para la primera mitad de julio (clave para el maíz) y con una cosecha brasileña cada vez más presente en el mercado es poco lo que los precios pueden hacer para avanzar. China sigue ausente del mercado y no hay novedades sobre el que los productos agrícolas sean sujeto de acuerdo por lo que no tenemos muchas esperanzas de que la demanda nos dé una mano. Con la soja las cosas parecen ser diferentes por la demanda agregada en el tema bio pero primero hay que colocar la harina, tarea que no es sencilla.
En Uruguay la cosecha de maíz de segunda sigue afirmándose, pero con cierta lentitud, y los precios aflojan un poco. La soja cayo nuevamente de precios y los productores prefieren esperar un poco para ver si son capaces de agarrar algún repunte más. Las siembras avanzan y se rumorea de aumentos en el área de trigo, cosa difícil de entender para el panorama de mercados que tenemos por delante.
Si no logramos un repunte de la demanda, con un año de producción normal es difícil imaginar repuntes importantes de precios. Con la urea (y los fertilizantes) en general más cara, el rinde de equilibrio no deja mucho margen de error, mucho menos con Argentina con sobrante de trigo y más área. A menos que un problema productivo afecte al hemisferio sur (que es el 20% de la oferta de trigo exportable) las opciones de más demanda son nuestra única salvación. Eso y que China decida que las materias primas agropecuarias son algo adecuado para balancear el comercio…
TRIGO.
No solo no aguantó el piso previo sino que siguió casi hasta los precios más bajos del contrato. No hay mucho interés en el trigo aunque hay una noticia de especial relevancia, con Egipto con el potencial de comprar más trigo en el mercado por una menor cosecha a la prevista. Por lo demás, la cosecha en el hemisferio norte avanza sin muchas dificultades, con menores resultados a los esperados en Rusia en el inicio de la cosecha. Veremos lo que dice el reporte de existencias y área pero pinta que no lo va a ayudar mucho.
Ya estuvimos en estos precios antes y la demanda empieza a aparecer. Yo lo compro por barato.
MAÍZ.
Los fundamentos son más o menos los mismos que la semana pasada y los resultados los esperables: sin riesgo climático y con un maremoto de maíz de Brasil es poco lo que los precios pueden hacer. A menos que hoy haya sorpresas, toca ponerse a rezar para que no baje más que esto.
SOJA.
Los futuros de soja luego de la corrección de la semana pasada se las arreglaron para sostenerse por sobre los 1010, su piso anterior. Veremos con el informe de hoy si se confirma la mayor área sembrada si logra traspasarlo. El aceite sigue ayudando pero no sabemos por cuanto tiempo más.
China sigue ausente de las compras en EE.UU.
En Uruguay precios en el entorno de 355.
ACEITE DE SOJA.
Sigue sin cerrar la brecha en el salto anterior. A ver si hoy le da para calzar esa diferencia y definir una tendencia. El aceite de soja quedó caro en comparación con el resto, pero empiezan a surgir algunas voces de preocupación en el caso del aceite de girasol por los efectos de la sequía en Europa. De momento el mercado físico parece acompañar la subida de precios, veremos hasta dónde llega.
HARINA DE SOJA.
La inexorable baja de la harina (y la suba del aceite) son la puja a definir de momento. Al igual que el aceite parece haberse estabilizado un poco en niveles muy bajos donde la demanda empieza a hacer mella. Al igual que el trigo la compro por barata no porque me gusten o vea claros los fundamentos.
A nadie le sirve una escalada de los precios del crudo, mucho menos un bloqueo del estrecho. A los granos, una guerra abierta en Medio Oriente tampoco es de interés para los que vendemos granos porque esa zona del mundo concentra a los principales compradores y la inestabilidad no es buena para los negocios.
Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | Jean François Revel, un politólogo francés de prosa aguda y dueño de una narrativa divertida escribió un libro muy interesante que se llama El Conocimiento Inútil. Su tesis central es que tendemos a crear demonios políticos y los asociamos a las peores aberraciones del pasado para con ello ejemplificar a las futuras generaciones sobre los peligros (muchas veces inventados) para hacernos con el poder y controlar a las masas. El mundo ha entrado en una peligrosa escalada, con el bombardeo de EE.UU. a Irán, la excusa: terminar con un programa nuclear que hace inaceptable que la teocracia iraní logre un arma atómica. Es muy discutible si estos eran los medios, pero la realidad es que estamos en esto y no vale mucho la pena lamentarse. Si la amenaza es real o inventada se lo dejo al lector.
La realidad es que la guerra sigue, veamos las consecuencias: hasta ahora ninguno de los dos lados se le dio por ir contra infraestructura crítica (ni los israelíes están bombardeando las terminales de petróleo de los iraníes, ni estos salen de intentar asustar gente con sus misiles).
Irán amenaza (como hace 15 años y contando) con cerrar el estrecho de Ormuz, pero la jugada es peligrosa porque por ahí sale su petróleo (a su principal comprador que es China) y llega el grueso de sus alimentos, es decir equivale a pegarse un tiro en el pie. En cuanto a los granos, pasan por ahí 24 millones de toneladas, la mayoría para Kuwait, Catar Iran e Irak. Es decir, unos cuantos compradores importantes de granos que agrega incertidumbre al mercado.
A nadie le sirve una escalada de los precios del crudo, mucho menos un bloqueo del estrecho. A los granos, una guerra abierta en Medio Oriente tampoco es de interés para los que vendemos granos porque esa zona del mundo concentra a los principales compradores y la inestabilidad no es buena para los negocios.
Por fuera de las molestias que nos causa navegar entre estas aguas, los mercados enfrentan un inicio de la cosecha de trigo con algunos problemas climáticos que se hacen notar pero que no parecen causar el daño necesario para provocar una subida de precios sostenida y los fondos si bien están desarmando sus posiciones no las abandonan del todo. En maíz la película es otra, el único riesgo con el clima es Europa y nada más. La soja va recibiendo finalmente el calor y la lluvia que necesita en EE.UU. para avanzar con convicción. Por ende, nada que nos preocupe del lado de la oferta en el mediano plazo. En cuanto a los aceites, mientras el mercado del crudo siga con un diagnóstico de colon irritable los aceites lo van a acompañar, aunque empiezan a surgir algunas dudas sobre si la legislación en EE.UU. (que empujó el alza) es factible de pasar por el filtro parlamentario (todo indica que la van a atemperar un poco). Y recuerde que todo lo que sube de la nada baja igual de rápido cuando el mercado tiene más dudas que certezas.
Entonces, mientras navegamos los riesgos de irrupciones de corto plazo por la guerra en Medio Oriente y enfrentamos fundamentos de mercado que apuntan a pocos riesgos en la oferta, la duda es como se expresan de acuerdo a nuestros intereses. Yo tiendo a creerle más a los fundamentos que al corto plazo. En mi opinión, si bien empiezan a existir fuerzas mas estructurales (costos de cultivos, pérdida de rentabilidad), recién veremos efectos mayores en los precios en 2026. La semana en cuanto a precios va a seguir estando dominada por los titulares de prensa, y lamentablemente le quedan algunas semanas más a esto para que se resuelva.
Los fundamentos son de que a menos que ocurra algo catastrófico con la cosecha de trigo, no hay motivos para pensar en un quiebre de la cosecha ni de trigo (en curso) ni de maíz (que se acerca a su fecha crítica sin riesgos mayores con el clima). En cuanto a la soja, el panorama es más dependiente de los líos con los bio combustibles y el curdo que sus propios fundamentos (que no son malos). Veremos que nos depara la semana.
TRIGO.
El trigo no pudo sostener (al menos de momento) la suba fuerte que tuvo el la semana pasada y empieza a perder algo de pie. Tiene la cosecha enfrente y los compradores grandes está lidiando con otros problemas. Es raro ver una subida tan fuerte con la cosecha en la puerta y sin grandes riesgos con el clima pero los mercados están mas enfocados en otra cosa. No lo veo volviendo a 570 pero el salto es interesante porque implica un cambio de tendencia. El mejor escenario posible para los que tienen cebada es que el 600 sea el nuevo piso.
Lo interesante es que los vendedores no quieren convalidar estos precios, pero hay que ver cuánto tiempo aguantan. Veremos como termina la pelea, pero Europa Central y el mar Negro van a volver a ser los dominantes y a marcar la cancha. EE.UU. sigue vendiendo a buen ritmo su trigo nuevo a pesar de los ruidos con su cosecha.
MAÍZ.
La cosecha lenta del maíz en Brasil y la falta de problemas climáticos con el maíz en EE.UU. dejan al mercado vulnerable a nuevas correcciones a la baja. No ayuda que Irán, un mercado de 8 millones de toneladas de maíz tiene algunos problemas explosivos. El maíz tiene más para bajar que para subir. No lo salva nadie de ese destino, salvo que se complique mucho el clima en Europa pero nada crítico hay en el pronóstico.
SOJA.
La soja esta inusualmente alta gracias al aceite. Pero, el clima mejora en EE.UU. y hay un mundo de soja que va hacia China. El mercado sigue soportado por el tema EPA / Bio en EE.UU. pero hay algunas voces que llaman a la calma porque no está todo definido del punto de vista legal y la ley de presupuesto en EE.UU. entra en la etapa de ajustes parlamentarios, veremos donde termina. La soja tiene para bajar un buen tramo pero aun arriba de 1030 mantiene la tendencia alcista.…
En Uruguay precios en el entorno de 370, unos 5 dólares más que la semana pasada.
ACEITE DE SOJA.
El aceite se va quedando sin piernas y está estable a pesar de las noticias del bombardeo de EE.UU. a Iran. 56 es muy caro y veremos cómo se las arregla para mantenerse sostenido si le sacamos los soportes debería ir a algo en el entorno de los 50 a 52. Tiene a favor que si bien la cosecha de girasol en Europa parece muy buena, surgen algunos problemas con el clima que le pueden dar cierto soporte. Le tengo desconfianza a lo fuerte de la suba, y al gap de la gráfica.
Cuando baje hay que aprovecharlo.
HARINA DE SOJA.
Con estos precios de aceite hay que ir acostumbrándose a que las cosas no van a ser fácil si uno tiene una planta de crushing de soja en el barrio. Hasta que el aceite no corrija a la baja no hay chances de que la harina logre repuntar. No tiene nada a favor, más bien todo en contra.
Informe de mercado: Contra la ira, dilación (Séneca).
Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | Finalmente, la amenaza de una guerra abierta entre Irán e Israel es realidad. Aprovechando la debilidad iraní, Israel decidió intentar cortar de raíz la amenaza que implica un Irán con armas nucleares. Es una apuesta de riesgo que tiene muchas implicancias tanto en el corto como en el pago plazo.
Irán nos interesa porque es el tercer productor mundial de urea (insumo que nos interesa) y tiene la posibilidad de cerrar el estrecho de Hormuz, arteria clave para el petróleo global. Esta gobernado por un conjunto de fanáticos desde la revolución que subyuga a su pueblo en base a una represión feroz y es un exportador neto y confeso de grupos terroristas que tienen como primer objetivo exterminar al estado de Israel. Difícil llevarse bien con vecinos como esos.
Los precios del crudo reaccionaron al alza y con ello empujaron al resto de las materias primas, en un mundo que vuelve al modo pánico al menos hasta que esto se aclare. Y no se va a resolver en un fin de semana. Las consecuencias de largo plazo (dependiendo de si Israel logra también un cambio político en Irán) pueden llevarnos a un conflicto de mayores proporciones y asegurarle a los iraníes que el único camino para asegurar su supervivencia es tener un arma nuclear (que es el gran problema que los trajo hasta aquí).
La reacción de los mercados agrícolas fue alcista y tiene otro motivo para subir: el mandato de la EPA para definir la política de biocombustibles fue mejor a lo esperado y eso empujó los precios de las materias primas (especialmente el aceite) al alza. Finalmente, el presidente Donald Trump entendió que no era cosa buena pelearse con sus agricultores y les mandó un regalo que el mercado sin dudas va a saber aprovechar. Esta medida, junto con la eliminación de las ayudas a los vehículos eléctricos le da una mano al sector de los bio combustibles. Eso sí, hay una advertencia: no se arregla por si solo el desbarajuste regulatorio en EE.UU., la lucha sigue. Pero algo es claro de ahora en mas:
CME (nuestra referencia de coberturas) será más una representación del mercado interno norteamericano en soja que una referencia internacional (al menos en aceite). Y cambia el perfil de colocación de productos, con un EE.UU. mucho más agresivo en la venta de harina de soja. En lo inmediato esto nos asegura una recuperación de la demanda de EE.UU. de aceite de soja.
Por lo demás en el mundo no pasa mucha cosa que afecte ni para bien ni para mal a los cultivos.
En EE.UU. el maíz y la soja avanzan a buen ritmo sin riesgos con el clima. En Europa pasa más o menos lo mismo y el último informe del USDA fue bastante intrascendente (mantiene los errores de versiones anteriores). Por lo demás, los stocks no cambian mucho y no hay grandes novedades que valgan la pena comentar.
Podría decirse que de no mediar una escalada sin control de la guerra entre Irán e Israel, lo peor de los precios de las materias primas quedó atrás, especialmente para la soja. Sabiendo que CME pasa a ser una referencia de mercado interno y sin muchos problemas productivos a la vista nos queda poder separar cuanto de lo que vemos de precios se debe a la guerra y cuanto a los fundamentos.
Esto es especialmente importante para el caso del complejo soja por su ínter relación con el petróleo crudo. Como pintan las cosas, el mundo árabe se va a confirmar con quejas retóricas mientras Israel hace el trabajo sucio (contando con la distracción de EE.UU., la pasividad de China y la inacción de Rusia). El tiempo dirá si la apuesta de ir a la guerra fue la que nos deja en un mundo más seguro o por el contrario nos enfrentamos a un panorama complicado. El mundo sigue girando, la estacionalidad pesa en los mercados y el factor susto también.
TRIGO.
La conducta del trigo el viernes fue en línea con las alzas de todos los granos y sin una excusa que lo pueda definir como de riesgos en la oferta. Para mi la subida es porque los fondos se asustaron y al estar muy vendidos era hora de hacer caja y salir. Si dura o no, veremos el lunes pero por lo pronto la idea de comprarlo no fue mala. Sin riesgos en la oferta que esta cada día más cerca es poco lo que puede hacer solo, aunque hay señales nada despreciables de un interés en el trigo norteamericano más altas que en años anteriores y eso nos da cierto optimismo en cuanto a la recuperación de los precios.
MAÍZ.
Con Brasil ya cosechando un 7% del área de maíz y muy buenos rindes, el mercado tuvo una modesta recuperación el viernes. No pasa mucho en el mercado, el maíz de EE.UU. necesita una dosis de calor pero viene bien de humedad, cosa que siempre es favorable. Sin sobresaltos en lo regulatorio, es difícil que sin riesgos en la oferta tenga mucho mas para recuperar. Yo capaz que lo vendo sobre diciembre.
SOJA.
De la mano de lo ocurrido en el aceite la soja subió fuerte en la semana pero sigue dentro del mismo rango entre 1060 y 1015. El informe del USDA es la nada misma así que no hay mucho que comentar. Veremos el lunes, como siempre digo: subas de la nada muy importantes no suelen durar. Veremos qué pasa pero seguramente es una buena oportunidad para vender soja. Si los cambios de la EPA en EE.UU. son buenos o malos, tendremos que esperar un poco para ver como se decantan los mercados.
En Uruguay precios en el entorno de 365, unos US$ 5 más que la semana pasada.
ACEITE DE SOJA.
Llego Papa Noel !!!. La EPA asegura la demanda de aceite de soja interno para bio combustibles en proporciones mejores a las esperadas, lo cual le da una mano al aceite doméstico. Es de equilibrio ese precio? La respuesta es no, pero hay que esperar a ver qué hace el mercado con los aceites. De momento saboreamos la victoria de haberlo comprado.
HARINA DE SOJA.
Sube el aceite, baja la harina. Qué harán los gringos con los millones de toneladas de harina, nadie lo sabe, pero seguro que se colocarán. Volvimos al piso de los 300 sin pena ni gloria.