Equiparar ganadería con combustibles fósiles no es ciencia, es propaganda, y como tal responde a intereses de algo o de alguien. Por el contrario, la ganadería bien gestionada regenera suelos, mantiene la biodiversidad y fijar población rural.
Montevideo | Todo El Campo | La carne, tan fiel como alimento humano, es cada vez más estigmatizada por gobiernos y políticos que responden a activistas supuestamente ambientalistas que en nombre del calentamiento climático centran sus críticas en la ganadería, cuando éste es el sector menos problemático.
Países Bajos acaban de dar un golpe difícil de entender a la carne como alimento fundamental para la humanidad. A partir del 1° de mayo, en la ciudad de Ámsterdam, no se podrá publicitar ningún alimento basado en carne.
Sectores europeos de la producción, industria o comercialización de la carne han reaccionado molestos por el daño que se hace un alimento noble.
En España, el director de Provacuno, Javier López, comentó que “la noticia hace más daño que la prohibición en sí, porque es hablar de manera negativa de un alimento”. Agregó que es “sorprendente” que en una ciudad que liberalizó el consumo de marihuana llegue a tomar ese tipo de medidas.
Cabe precisar que la medida fue tomada el 22 de enero de este año por el Ayuntamiento de Ámsterdam (el gobierno municipal de la ciudad), y en su resolución también incluyó la publicidad de combustibles fósiles, equiparando ambos sectores como responsables del calentamiento global.
La decisión es parte de una estrategia más amplia para limitar la publicidad de productos que tienen un alto impacto climático. La prohibición se aplicará en publicidad en la vía pública, pantallas digitales y a toda la red de transporte público de la ciudad.
La normativa también limita anuncios de combustibles fósiles, viajes en avión, cruceros y coches de gasolina, ya que se consideran productos que contribuyen de forma significativa a la crisis climática.
La medida no alcanza a los medios de comunicación tradicionales ni digitales, por lo que la publicidad de carne seguirá permitida en prensa escrita, radio, televisión y plataformas online.
Asimismo, la iniciativa de Ámsterdam podría sentar un precedente para otras ciudades del mundo con fuerte presencia de supuestos grupos defensores del medio ambiente, como podría ser el primer paso de una eventual escalada anticarne que acabe ampliando las limitaciones de publicidad, comercialización y consumo.
“LA CARNE NOS HIZO HUMANOS”.
El Dr. Juan Pascual, veterinario de profesión, escritor y divulgador de temas científicos vinculados a la carne, criticó la decisión y subrayó: “Comer carne nos hizo humanos. El debate serio no es carne sí o no, sino cómo producirla mejor y para quién”.
Pascual escribió en X (J.Pascual @juanPascual4) un hilo de 15 publicaciones en la que aborda el tema de la carne y cómo ésta ha sido positiva para el ser humano y la historia de la humanidad.
Comienza señalando que “el cerebro humano es energéticamente desproporcionado”, siendo responsable de entre “el 20–25% del gasto energético basal”, y “una dieta vegetal no puede sostener ese costo sin grandes volúmenes de ingesta”. Por esa razón “los gorilas pasan 16h/día comiendo”.
Además, “la proteína animal aporta nutrientes críticos de forma natural: proteína completa, grasa animal, hierro hemo, zinc biodisponible, vitamina B12, DHA y EPA, y vitamina A activa”. Todo eso, la carne “lo aporta con poco volumen”.
A diferencia de los gorilas, “comer carne aumentó la eficiencia: menos tiempo masticando y digiriendo, más tiempo para cooperación, aprendizaje y transmisión cultural”, lo que enriquece las sociedades.
Otra característica de la carne, es que “estructuró la sociedad humana. Es divisible, transportable y compartible. Cazar carne favoreció la cooperación, normas sociales y un lenguaje complejo”. No en vano, “todas las culturas humanas documentadas han consumido proteína animal. Cambian las proporciones, nunca la presencia”.
Mientras “el cuerpo humano necesita nutrientes animales, el veganismo requiere suplementación obligatoria (B12, DHA/EPA, hierro, retinol)”, aseguró el Dr. Pascual.
Por otra parte, sostener que se puede prescindir de la carne conlleva a “un privilegio moderno de sociedades ricas con acceso a suplementos y logística global”.
El ser humano debe entender que “el problema no es la carne, sino malas dietas y abuso de ultraprocesados. Confundir esencia con abuso es un error. Por cierto, la mayoría (de los ultraprocesados, son) hechos a partir de carbohidratos, o sea, vegetales”.
Lo del párrafo anterior, nadie lo dice, como tampoco que “equiparar ganadería con combustibles fósiles no es ciencia, es propaganda”, sostuvo Pascual, y como tal responde a intereses de algo o de alguien. Por el contrario, “la ganadería bien gestionada puede regenerar suelos, mantener biodiversidad y fijar población rural”.
Por otro lado, “quienes demonizan la carne la consideran imprescindible para perros y gatos. Lo cual es absolutamente cierto”, sin embargo “¿es antinatural solo para humanos?”.
BIBLIOGRAFÍA.
Pascual agrega una bibliografía básica: Aiello, L. & Wheeler, P. (1995). The Expensive Tissue Hypothesis. – Wrangham, R. (2009). Catching Fire: How Cooking Made Us Human. – Milton, K. (1999). Nutritional characteristics of wild primate foods. – Cordain et al. (2000). Plant–animal subsistence ratios. – Speth, J. (2010). The Paleoanthropology and Archaeology of Big-Game Hunting. – EFSA / NIH: biodisponibilidad de B12, hierro y DHA/EPA.
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Foto de Zolo Noticias (México).

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