El malestar de la gente fue por la extensión del discurso y la falta de consideración por las familias que esperaban ver el desfile de grandes campeones y el encuentro de tropillas.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El sábado 19 se realizó el acto oficial de la Expo Prado 2026.
Comenzó puntualmente a las 11.00 horas con la llegada de las bandas militares, inmediatamente se izaron los pabellones patrios, se entonó el Himno Nacional y se retiraron las bandas con aplausos del público presente.
A continuación, hablaron -como es tradicional- el presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Rafael Ferber, y el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fretti.
Ferber realizó un discurso de 34 minutos, y Fratti de 50 minutos, ambos publicados en la edición de hoy en Todo El Campo.
Durante el discurso de Fratti ocurrieron dos hechos que no son comunes en el acto principal de ARU. En primer lugar, en determinado momento comenzaron a escucharse abucheos y silbatinas, y segundo, parte de los productores formados en el ruedo con los animales ganadores, se pusieron de espalda al ministro mientras éste hablaba.

La interpretación de periodistas, políticos y el público en general a través de las redes sociales han sido básicamente dos.
Respecto a los abucheos del público que estaba rodeando el ruedo, unos dicen que fueron por la extensión del discurso mientras el público debía estar bajo el sol y con calor a una hora inapropiada, y otros entienden que el abucheo se debió a discrepancias con los que el ministro Fratti estaba diciendo o por no coincidir con la política agropecuaria del gobierno. Respecto a la espalda dada por quienes formaban en el ruedo, lo mismo, una explicación dice que se debió a la molestia del sol de frente y dando en la cara, y otros por discrepancias con el jerarca y sus políticas.
La realidad es una sola y no admite dos interpretaciones. Quienes silbaron y abuchearon a Fratti lo hicieron por la extensión de su discurso y no por otro motivo. Eso pasó de esa manera por más que algunos equivocadamente intenten convencernos de otra cosa. Las razones para asegurarlo son muy simples:
Primero, el sector agropecuario es lo suficientemente respetuoso como para convertir un evento de tanta trascendencia como el acto oficial de la Expo Prado en una tribuna de protesta política de ese nivel.
Segundo, si se intentaba manifestar de alguna forma el rechazo a las políticas que lleva adelante el Ministerio y el gobierno, las silbatinas hubieran empezado cuando el ministro Fratti comenzó a hablar y no cuando llevaba unos cuantos minutos.
Tercero, si se presta atención a algunos momentos de la silbatina y abucheo con lo que Fratti expresaba, no tiene sentido creer que era en forma de crítica. Hay casos en que ese supuesto rechazo se daba cuando el ministro Fratti explicó, por ejemplo, el apoyo dado a la granja (minuto 38), o realizó comentarios positivos para la vitivinicultura (minuto 46).
Cuarto, lo mismo puede decirse de aquellos que dieron la espalda al palco desde donde el ministro hablaba. Si la idea era manifestar rechazo, no hubieran ingresado a pista hasta que Fratti terminara, o, ya que lo hicieron, se hubieran puesto de espaldas desde el minuto uno. No sucedió lo uno ni lo otro.
Quinto, el comentario del público fue que esa actitud respondió a la extensión del discurso y no su contenido. Se debe considerar que parte de la silbatina provenía de personas ubicadas alrededor del ruedo donde por acción del eco y el sonido nunca es fácil seguir con atención lo que se está diciendo, más en un discurso tan largo. Como dijo a Todo El Campo alguno de los asistentes en esa zona del ruedo: “Estábamos al sol y no se entendía lo que hablaban”.
Que nadie se confunda. Esta nota no trata de tomar posición política ni partidaria en ningún sentido, sino que responde a la ética periodística más elemental: el periodismo no se trata de adecuar los sucesos a criterios y parámetros de ningún tipo, sino de transmitir la realidad.

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