En un país agropecuario como el nuestro, que depende del campo, sería oportuno pensar en construir una iniciativa de ese tipo.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | ¿Por qué en Uruguay no hay una bancada agropecuaria? Siendo el nuestro un país agropecuario, cuya economía y por tanto su funcionamiento depende de cómo le vaya al campo, los actores políticos de ambas cámaras parlamentarias deberían generar, naturalmente y sin grandes alharacas, instancias de intercambios, debates y promoción de políticas que atiendan, resuelvan e impulsen políticas agropecuarias alejadas de todo sentido partidario e ideológico.

El jueves 4 se reunió la llamada “bancada bicameral femenina” que reunió a treinta legisladoras titulares y suplentes de los cuatro partidos más antiguos del país: Nacional, Colorado, Frente Amplio e Independiente. No participaron Cabildo Abierto ni Identidad Soberana, ambos con dos legisladores en la Cámara de Diputados y cada uno de ellos con una legisladora mujer.

Al finalizar la reunión, que se realizó en la antesala de la Cámara de Senadores y contó con la presencia de la vicepresidenta Carolina Cosse, se informó que se estableció una agenda de trabajo común.

NI PARTIDO POLÍTICO NI COMISIÓN PARLAMENTARIA.

Las bancadas femeninas no es un invento uruguayo. Existen en varios países, y en el mundo hay diferentes tipos de bancadas: religiosas, de seguridad, ambientales, etc., pero nunca constituyen un partido político, sino algo mucho más amplio y enriquecedor, conformando grupos de trabajo que reúne a personas con objetivos en común; y tampoco son una comisión parlamentaria ni ocupan el lugar de éstas.

El partido político y la comisión parlamentaria son ámbitos totalmente diferentes con objetivos diferentes.

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DEL FUNCIONAMIENTO.

En 2010, el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional)* y el Instituto Nacional Demócrata para Asuntos Internacionales (NDI)* publicaron el libro “Muchos modelos, un objetivo” en el que se aborda el tema de la bancada femenina con algunos pasajes que bien podrían tomarse como insumo y adaptarse. Uno de esos pasajes afirma que por ese mecanismo se ha confirmado que “organizarse entre sí, más allá de sus afiliaciones políticas, constituye un mecanismo útil para hacer avanzar los temas de su interés dentro de las legislaturas”.

En otro se señala: “Las experiencias de éxito de diversos países alrededor del mundo demuestran que los grandes cambios dependen, muchas veces, del esfuerzo colectivo” de los legisladores una vez que éstos deciden trabajar juntos para impulsar reformas concretas.

Comisiones parlamentarias conformadas dentro de la institucionalidad del poder legislativo, más bancadas reunidas por fuera de las organizaciones partidarias  e institucionales “aportan a la definición de contenidos y de las prioridades de la agenda política, así como realizan análisis detallados de los proyectos de ley y proponen políticas y legislación nuevas”; también “concientizan e informan a la ciudadanía, facilitan la participación de la sociedad civil organizada en la construcción de la agenda político-pública; actúan como guardianes al asegurar que individuos y grupos afectados se percaten de la legislación pertinente que está siendo discutida; en particular, son un referente visible y accesible para la ciudadanía” en los temas de acción e interés de esa bancada. Finalmente, “fiscalizan el cumplimiento de la legislación y las acciones del Poder Ejecutivo”.

BANCADA AGROPECUARIA O RURALISTA.

No hay dudas de que el agrupamiento por tema de interés se ha convertido en una herramienta potente en muchos países y la tendencia es ir a más, lo cual está muy bien si es para aportar iniciativas y trabajos que favorezcan a las personas y al país.

El mundo nos ofrece también ejemplos de bancadas agropecuarias, rurales o ruralistas que tienen formatos diferentes según el país en que estén, y que también son diferentes a los partidos políticos como a las comisiones parlamentarias.

Aquí en la región tenemos el ejemplo de Brasil que funciona con una bancada ruralista que opera transversalmente reuniendo a cientos de diputados y senadores de diferentes partidos y de convicciones también diferentes, pero que comparten la mirada sobre la ruralidad como motor del país. Argentina, Colombia e incluso el Parlamento Europeo tienen grupos de acción rural.

Pero en Uruguay eso no existe, sería un acto de madurez que los partidos políticos con representación parlamentaria y de los parlamentarios, el que comenzaran a trabajar en ese sentido, para que los temas del campo estén debidamente tratados en un país que depende de la agropecuaria para ser viable, pero carece de conciencia agropecuaria.

Lo primero es voluntad política de al menos un puñado de legisladores, interesados en poner la agropecuaria en el centro de atención, sin intereses partidarios ni ideológicos. Y lo segundo es empezar a construir ese ámbito de intercambio y discusión.

(*) El Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional) es una organización democrática intergubernamental con sede en Estocolmo, Suecia. El Instituto Nacional Demócrata para Asuntos Internacionales (NDI) es una ONG sin fines de lucro y sin objetivos políticos con sede en Washington, Estados Unidos.

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