Sin desconocer cuánto aportó Merkel a Alemania y cuánto Alemania a Europa, también hay que decir que el declive económico de ese país -que sigue siendo una potencia a pesar de todo- se debe principalmente a la política energética de la excanciller.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Alemania, país ubicado en el corazón de Europa, es la principal economía de ese continente y la cuarta en el mundo por detrás de Estados Unidos, China y Japón. Desde hace años y gracias a su potencial económico como del liderazgo continental que ha ejercido por mucho tiempo, se ganó el apodo “motor de Europa”, con toda razón.

Un reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) elaborado en abril de este año, señaló que Alemania tiene un PBI de 4,31 billones de dólares, un total que para los mortales comunes cuesta imaginar. Llevar esa cifra a números resulta en US$ 4.310.000.000.000, algo a lo que no estamos acostumbrados en Uruguay.

Sin embargo, las señales que está dando la economía alemana a Europa y al mundo no son buenas: “Alemania, otrora potencial industrial mundial, ha dejado de crecer”, publicó Los Ángeles Times; la agencia rusa Sputnik señaló que “el país prácticamente no ha crecido en lo que va del 2023, algo sorprendente” para la fuerza que esa economía tuvo hace pocos meses atrás. Y así muchos titulares o artículos de secciones especializadas en economía.

¿Qué explica ese fenómeno adverso y tal vez inesperado? La respuesta es clara y contundente: la guerra que Europa lleva a cabo contra Rusia luego de que Vladimir Putin decidiera invadir Ucrania a comienzos de 2022.

Pero no es la guerra en sí porque ningún país europeo participa de forma directa y cruenta sino con apoyo logístico a Ucrania y sanciones económicas y financieras a Rusia, incluyendo las limitantes en las compras del gas ruso.

El parate de la economía tiene dos explicaciones, la primera su dependencia del gas ruso. El propio Robert Habeck (partido Verde), ministro de Economía alemán debió reconocerlo: “La industria alemana dependía mucho de las importaciones rusas de energía, sobre todo de gas”, cosa no sucede con otros países aliados de Ucrania como Estados Unidos (al otro lado del océano), “pero tampoco Gran Bretaña o España” que “prácticamente no tenían gas ruso”, pero Alemania debió “sustituirlo y para eso debió pagar precios más altos. Por eso tenemos precios más caros en energía. Esa es la consecuencia de la pérdida del gas ruso”, agregó.

Lo que Habeck no dice, y de hacerlo no consta en las versiones a la que accedió Todo El Campo, es que detrás de esas malas políticas energéticas que ataron el bienestar alemán a Rusia, se encuentra la excanciller Ángela Merkel (partido Unió Democrática Cristiana), que dirigió los destinos de su país con liderazgo firme por 16 años. No se trata de desconocer todo lo bueno que la dama de hierro hamburguesa (nacida en Hamburgo) hizo por su país, pero a la luz de los hechos y con una guerra de por medio se deduce que hubo un grueso error. Ningún país debería supeditar la alimentación ni la energía a terceros países.

La segunda explicación es una menor demanda de productos alemanes.

UN PIB EMPOBRECIDO.

Información oficial primaria indica que en el segundo trimestre del año (abril-mayo-junio) el producto interno bruto (PIB) fue del 0% respecto al primer trimestre. Y el FMI advirtió que Alemania será el único país con economía negativa del G7 que integra junto a Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido.

Además, desde el Commerzbank, uno de los cinco bancos más grandes de Alemania, se ha dicho que en los últimos 4 años la economía de ese país no ha crecido casi nada.

La evolución del PIB, por trimestre, en 2019 fue la siguiente: entre enero y marzo el PIB fue de +0,7%; entre abril y junio, de -0,2%; en julio, agosto setiembre, creció 0,1%; de octubre a diciembre, +0,3%.

En 2020, en el trimestre enero marzo, -1,4%; entre abril y junio, -9 ,5%; en julio a setiembre + 9%; y de octubre a diciembre, +0,6%.

En 2021, de enero a marzo, -1,5%; en el trimestre abril junio, +1,9%; de julio a setiembre, +0,8%; y de octubre a diciembre, 0,0%.

En 2022, de enero a marzo 1%; de abril a junio, -0,1%; de julio a setiembre, +0,5%; de octubre a diciembre, +0,4%.

En el primer trimestre de 2023, el PIB fue de -0,4%; y en el segundo trimestre del 0%.

Merkel condujo Alemania desde noviembre de 2005 a diciembre de 2021.

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