El euro se fortalece y enciende algunas alarmas.

El euro se fortalece y enciende algunas alarmas.

El Banco Central Europeo poco puede hacer porque los principales problemas vienen de las políticas estadounidenses perjudiciales para su propia moneda.

Europa | Todo El Campo | El euro se ha fortalecido respecto al dólar y ese proceso al alza de la moneda de la Eurozona (países de la Unión Europea que adoptaron el euro como moneda) no es una buena noticia para el bloque, más bien un problema frente al cual el Banco Central Europeo (BCE) no tiene mucho por hacer.

En los últimos 30 días la moneda paneuropea se revalorizó un 1,74%, y en lo que va de 2025 el euro ha ganado un 12% frente al dólar, un movimiento histórico que ha alertado incluso al propio BCE. Además, cada vez son más los inversores y expertos que dan por hecho que en los próximos meses acontecerá un segundo round donde la distancia euro-dólar se ampliará todavía más.,

Esa escala debería obligar al BCE a tomar medidas para detener el proceso, si es que tiene algún margen de acción.

Thu Lan Nguyen, analista de Commerzbank (el cuarto banco más grande de Alemania), explicó que se han visto obligados a replantear por completo sus previsiones, anticipando una escala muy fuerte del euro en la segunda mitad del año, que solo será frenada por el BCE, si es que toma alguna acción: “Si bien es posible que veamos recortes drásticos de los tipos de interés, el Banco Central finalmente no podrá evitar la apreciación porque el problema no vendría enteramente de la diferencia entre los tipos de interés de cada banco”.

En el verano (europeo) de 2026 la cotización del euro romperá el techo de los 1,25 dólares. Otros analistas estiman un valor inferior, pero incluso superar los 1,2 dólares sería problemático porque el euro fortalecido abarata las importaciones, generando deflación importada y, al mismo tiempo, debilita las exportaciones, golpeando de forma sensible la economía europea. Un cóctel que, en conjunto se traduce en una espiral de precios más bajos y amenaza de la actividad que forzaría al BCE a bajar los tipos.

Para comprender por qué una acción del BCE no podría detener esa espiral de fortalecimiento del euro, hay que entender primero la naturaleza de la caída de la moneda estadounidense, que se ha venido de dos frentes, un colapso de la confianza en el billete verde por las políticas de la Casa Blanca y una reciente desconfianza en la estabilidad de la Reserva Federal entre constantes ataques de Donald Trump e incluso la propuesta ya sobre la mesa de una destitución usando como excusa una reforma de su sede. En resumen, no es que la trayectoria de los tipos de interés de los bancos centrales sea la clave para explicar el fenómeno y, por lo tanto, la apreciación es un fenómeno mucho más difícil de contener, para desgracia del BCE.

Los analistas de Commerzbank explican eso en cuatro puntos clave: “En primer lugar ya se duda del excepcionalismo estadounidense, esa ventaja en crecimiento sobre otros países industrializados ya se diluye por la política arancelaria”. En segundo lugar, “la confianza en el dólar como refugio seguro se ha visto dañada por todas estas políticas, no solo por los aranceles, sino por las sanciones a terceros países y los riesgos fiscales”.

Los otros dos factores para el banco alemán son, tercero, “un dólar que podría perder su condición de reserva mundial, algo que aumenta significativamente el coste de usar la moneda en contratos de transacción comercial”; y cuarto “una Reserva Federal que podría perder su independencia”. Esto último es especialmente clave pues “una mayor influencia de la política es la gran amenaza que pende sobre el dólar”.

EL BCE CON LAS MANOS ATADAS.

En ese sentido, el BCE poco puede hacer ante estos problemas porque “los principales problemas vienen de las políticas estadounidenses perjudiciales para su propia moneda”.

“El grado de la subida dependerá en gran medida de la Casa Blanca y, lamentablemente, Christine Lagarde (presidenta del BCE) y sus compañeros no tienen influencia alguna en ello. Por tal motivo dudamos de que puedan evitar una apreciación significativa del euro”. Pero la clave, como decían, no son los recortes en sí. A medida que el mercado crea que la FED va perdiendo su criterio y converge con la Casa Blanca “el dólar se depreciará bruscamente”. Si bien “probablemente Trump dé marcha atrás si ve que la divisa se desploma” desde la firma creen que “existe un riesgo claro de que la credibilidad está tan dañada que simplemente con dar marcha atrás no sea suficiente”.

Hay tres factores que son clave: a) Una energía más barata en Europa tras años de inestabilidad, b) un impulso económico propio ante el fin de la austeridad y c) una economía de EE.UU. debilitada. Una tormenta perfecta que impedirá que el euro termine su escalada. Eso sí, ven un argumento en la idea de que un exceso de importaciones chinas reubicadas en Europa por los aranceles ejercerá presión y forzará algunos recortes más, algo que daría algo de alivio. En cualquier caso, esto no sería suficiente como para tumbar el auge del euro y los problemas que este podría traer.

Este será, sin duda, uno de los temas centrales que dominarán la reunión del BCE este jueves (24). Si bien ya se sabe prácticamente con certeza que no habrá recortes de tipos, hay una gran divergencia entre los pasos a seguir a partir de ahora. Todo está muy dividido entre aquellos que temen un reinflación por el plan de gasto alemán y los que creen que el euro obligará incluso a recortar tipos por la amenaza de deflación. La próxima cita empezará a definir el rumbo que tomará el BCE, donde la revalorización de su moneda es una de las grandes incógnitas.

— En base a artículo de Álvaro Moreno, periodista especializado en economía en El Economista.

Debilidad alemana arrastra a la zona euro a una recesión; China se desaceleraría y EE.UU. apunta a seguir creciendo.

Debilidad alemana arrastra a la zona euro a una recesión; China se desaceleraría y EE.UU. apunta a seguir creciendo.

Económicamente las señales no son positivas.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El mundo se merece un respiro. Necesitamos un 2024 que definitivamente de vuelta la página a las malas noticias, que haga desaparecer los cisnes negros y -como se dice- enfile los astros de tal manera que las cosas comiencen a salir bien.

Las señales que recibimos no van en ese sentido positivo, por el contrario, vemos como se tensan los conflictos, las guerras se alargan en el tiempo y los escenarios bélicos se amplían.

Económicamente las señales tampoco son positivas, con una zona euro (países de la Unión Europea que tienen como moneda común el euro) en recesión, una China que se desacelera y la posibilidad de que Estados Unidos siga creciendo y generando oxígeno a la economía global.

 ALEMANIA, FRANCIA Y LA ZONA EURO.

“La desaceleración de la actividad empresarial de la zona euro se profundizó sorprendentemente en diciembre, según encuestas seguidas de cerca que indicaron que la economía del bloque está casi con certeza en recesión”, así comienza un informe de Reuters que advierte sobre el nuevo problema de la zona euro que evidentemente no se queda allí sino que repercute en todo el mundo.

Alemania, el motor europeo, como Francia, tuvieron caídas “generalizadas” y “un deterioro de la actividad en todos los sectores de servicios y manufactura”.

El Índice de Gerentes de Compras (PMI), un respetado indicador de la economía europea, advirtió que luego de la caída del 0,1% del tercer trimestre de 2023 (julio, agosto, setiembre), en el actual todos los meses ha habido una contracción de la actividad. Dos trimestres consecutivos de contracción económica, cumple con la definición técnica de recesión.

En línea con lo anterior, el Banco Central Europeo recortó el jueves sus previsiones de crecimiento para 2023 y 2024.

Alemania sigue siendo la mayor economía de Europa, pero su desaceleración “empeoró” en tanto que en Francia, que es la segunda economía de la zona euro, “la actividad disminuyó más rápido de lo esperado”, añade Reuters.

Se espera que en 2024 Alemania “apenas crezca” debido a una “demanda exterior que es débil”, y porque “los subsidios gubernamentales para la transición verde están restringidos”, además de que “las altas tasas de interés frenan la actividad”, según un reporte de Bundesbank (Banco Central alemán) de la semana pasada.

Bloomberg coincide con Reuters y anuncia que la zona euro “sucumbirá a su primera recesión desde la pandemia”, de acuerdo a una encuesta de analistas.

“Dudamos que estemos al comienzo de una recuperación”, dijo Jörg Angelé, economista de Bantleon Bank (casa bancaria con sede en Zúrich, Suiza);  agregó que “los obstáculos siguen siendo fuertes”.

Bloomberg señaló que la “debilidad” de la zona euro “está encabezada por Alemania” que “tiene dificultades para superar los problemas de su sector manufacturero. Afectado por una crisis presupuestaria y una débil demanda global, se espera que el país experimente una contracción de 0,2% en el cuarto trimestre, por encima de la caída de 0,1% proyectada inicialmente”.

ESTADOS UNIDOS.

Los datos que llegan de Estados Unidos van en un sentido diferente. A mediados de octubre, el Departamento de Comercio publicó que en el tercer trimestre del año la economía creció 4,9% interanual.

El crecimiento se sustentó por empuje de los consumidores que incrementaron sus gastos de forma importante. También aumentó el gasto público, pero bajó la inversión privada.

Observadores económicos advierten que el país igualmente debe atender los problemas de endeudamiento e inflación, entre otras amenazas al buen desempeño económico y financiero.

CNN Dinero observó que “muchos expertos coinciden que parece extremadamente improbable que la economía estadounidense retroceda en el corto plazo”, y atribuyen esa situación a “una combinación de buena suerte y buenas políticas aplicadas por la Reserva Federal”.

En el último trimestre, el producto bruto tuvo un importante crecimiento del 5,2%, con baja tasa de desempleo.

CHINA.

El 11 y 12 de diciembre Pekín fue escenario de la Conferencia Central de Trabajo Económico, un cónclave que marca el camino de la economía, el que deberá ser ratificado en marzo cuando se reúna la Asamblea Popular Nacional.

Medios chinos dijeron que la calificación de la agencia Moody’s, que redujo la economía de estable a negativa -la primera rebaja desde 2017- jugó un rol clave en la Conferencia, en especial por los riesgos de caer en desaceleración.

Moody’s corrigió a la baja el posible crecimiento chino en 2024, al 4%, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) espera que China termine 2023 con un crecimiento del 5,4% e inicie una desaceleración en 2024 hasta el 4,6%. Más negativa es la proyección de S&P que estima un crecimiento del 2,9% en el año que está por iniciar.

Se contrae la zona euro, que no crecerá en el corto plazo.

Se contrae la zona euro, que no crecerá en el corto plazo.

El aumento de la tasa de interés clave del Banco Central de Europa en 450 puntos básicos está desacelerando la economía en todos los países del euro. Alemania, el motor de Europa, está empobrecida y en recesión.

Montevideo | Todo El Campo | Un sondeo realzado por la agencia Reuters y difundido el viernes 22 permite concluir a modo de adelanto, que en el tercer trimestre (julio-agosto-setiembre) del año, la economía de la zona euro se contraería y no volvería a crecer en el corto plazo, a medida que se aclara el efecto amortiguador de la larga campaña de alzas de tasas de interés de los bancos centrales.

La zona euro está conformada por los 20 estados de la Unión Europea que eliminaron sus monedas nacionales y se volcaron al euro como moneda oficial, además de tener una política monetaria común.

El Banco Comercial de Hamburgo dijo que la economía del bloque se contraería un 0,4% este trimestre.

Christoph Weil de Commerzbank, el cuarto banco más grande de Alemania, expresó: “Una recesión es cada vez más clara en la zona del euro. A diferencia del semestre de invierno de 2022/23, la debilidad económica no se concentra en Alemania, que ha sufrido particularmente por los altos precios de la energía”.

“Mientras tanto, el aumento de la tasa de interés clave del Banco Central de Europa en 450 puntos básicos está desacelerando la economía en todos los países del euro”, advirtió.

El reporte de Reuters añade que ahora el impacto se está sintiendo claramente con la contracción de la actividad empresarial en Alemania.

LA POBREZA ALEMANA.

Hace un mes France 24 divulgó un informe sobre la pobreza alemana: “En uno de los países más ricos del mundo, unos diez millones de personas aseguran que no pueden permitirse una comida balanceada de manera regular”.

El dato no es caprichoso ni meramente estimativo, corresponde a una “estadística que fue publicada tras una petición parlamentaria”, la cual “reveló que el 11% de los alemanes son demasiado pobres para comer un plato con carne, pollo, pescado o un equivalente vegetariano cada dos días”, dice el reporte de France 24.

El problema alemán es que durante mucho tiempo su poderío económico se basó en la importación de energía barata y la exportación de todo tipo de productos industriales de alto nivel.

Ahora el país sigue siendo rico, con un sistema social y político estable y un apoyo generoso para los ciudadanos, pero eso no borra la realidad de su presente económico, tampoco del futuro. Alemana entró en recesión en mayo.

LA GUERRA Y LA ENERGÍA. El Instituto Alemán para la Investigación Económica (DIW), señaló que la guerra y el aumento de los precios energéticos ya le han costado a la economía alemana unos 100.000 millones de euros o alrededor del 2,5% del producto interno bruto.

Ese costo más una industria -principal fuerza impulsora de la economía alemana- debilitada, generó un panorama difícil.

Clemens Fuest, presidente del Instituto Ifo para la Investigación Económica, concluyó que “la situación económica de Alemania está volviéndose más oscura”.

Foto de portada: Commerzbank, banco de Alemania | 5 Días.

Pin It on Pinterest