El Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) presentó una nueva edición de su Monitor de Turismo, en el que analiza la situación actual del sector y plantea acciones para fortalecer su competitividad y su aporte al desarrollo económico y social del país.
Montevideo | Todo El Campo | Según el informe, el turismo continúa siendo uno de los sectores más relevantes de la economía uruguaya. En 2025 representó aproximadamente el 6,2% del Producto Interno Bruto, generó más de 122.000 puestos de trabajo vinculados a la actividad -alrededor del 7,5% del empleo total- y más de US$ 2.040 millones en exportaciones, posicionándose como el cuarto rubro exportador del país.
Asimismo, se estima que el sector explicó 0,7 puntos porcentuales del crecimiento económico de 2025, dentro de un crecimiento total del PIB en términos reales cercano al 1,8%.
El monitor también analiza el desempeño de la temporada de verano. Los datos publicados indican que el ingreso de turistas extranjeros en la temporada 2025–2026 habría sido inferior al de la temporada anterior (-8%), con factores que incidieron negativamente en la llegada de argentinos como la relación de precios con Brasil, la cercanía del mundial de fútbol y el clima.
El gasto total en dólares fue 6% mayor, pero si se considera la evolución del tipo de cambio y la inflación, se encuentra 9% por debajo de la temporada anterior en términos reales. No obstante, se señala que durante el año pasado Uruguay recibió más de 3,6 millones de visitantes, una cifra superior a la cantidad de habitantes del país.
El informe también incorpora indicadores de turismo interno. Los datos de movilidad muestran que durante diciembre y febrero se alcanzaron niveles de actividad récord. Tanto los registros de pasajes en la terminal de Tres Cruces hacia la costa este como el flujo de vehículos por los peajes de Pando y Solís evidencian una recuperación del movimiento interno luego de varios años de caída y posterior normalización, alcanzando en ambos registros máximos históricos.
PROBLEMAS DE COMPETITIVIDAD.
Más allá del buen flujo de visitantes, el informe advierte que el sector enfrenta problemas de competitividad acumulados en los últimos años. En términos reales, los ingresos del turismo se ubican aproximadamente 16% por debajo del promedio registrado entre 2011 y 2019, mientras que los costos -impulsados por salarios, energía y agua- son cerca de 9% más altos. Esta brecha genera un deterioro de la rentabilidad del sector de alrededor de 25 puntos, lo que limita la capacidad de inversión y pone en riesgo la sostenibilidad de algunos establecimientos.
Un indicador de esta pérdida de competitividad es la evolución del gasto promedio por turista en relación con los costos laborales. Mientras que en 2016 el gasto promedio de un visitante alcanzaba para cubrir el equivalente a 22 días de salario promedio del sector, en 2025 ese gasto cubre aproximadamente 15 días, reflejando que los costos del sector crecen más rápidamente que sus ingresos.
En este contexto, el estudio plantea un conjunto de acciones para fortalecer la competitividad del sector. Entre ellas se destacan la revisión del tratamiento tributario y de las tarifas públicas, incentivos para la contratación y capacitación de trabajadores, apoyo a pequeñas y medianas empresas turísticas y mejoras en el marco regulatorio de los servicios turísticos.
Asimismo, el informe subraya la importancia de incrementar la promoción internacional de Uruguay como destino turístico. Según las estimaciones presentadas, aumentar significativamente el presupuesto de promoción -US$ 10 millones adicionales al año, especialmente con foco en Brasil y otros mercados regionales- podría generar más de un millón de visitantes adicionales por año, incrementar el gasto turístico en más de US$ 700 millones y crear cerca de 10.000 nuevos puestos de trabajo.
Finalmente, el monitor destaca el potencial del turismo para contribuir a resolver desafíos estructurales del país, particularmente en materia de empleo juvenil. El sector ya emplea una proporción elevada de jóvenes y podría convertirse en un ámbito propicio para desarrollar programas de formación dual que combinen educación y experiencia laboral, fortaleciendo las competencias demandadas por las empresas y mejorando la inserción laboral.
Ceres concluye que el turismo atraviesa un buen momento en términos de flujo de visitantes, pero enfrenta desafíos importantes de competitividad y rentabilidad.
Aprovechar plenamente su potencial requerirá una agenda de políticas que combine mayor promoción internacional, mejores condiciones para la inversión y una estrategia de formación de capital humano que permita consolidar al turismo como un pilar del crecimiento económico y social del país.
Las generaciones jóvenes prefieren gastar en experiencias más que en la adquisición de bienes perdurables. El turismo y la gastronomía tienen ante sí una nueva oportunidad, frente a la cual Uruguay debe estar atento.
Montevideo | Todo El Campo | La diverflación describe un fenómeno creciente en los hábitos de consumo: los hogares destinan cada vez más recursos al ocio y las experiencias, relegando la compra de bienes materiales tradicionales. Este cambio, analizado por el equipo de Behavioral Economics de BBVA junto con BBVA Research, se vincula a factores como la incertidumbre económica, el impacto de la pandemia y el relevo generacional. Tras la crisis financiera de 2008 y las restricciones derivadas del Covid-19, muchas personas comenzaron a priorizar el disfrute inmediato frente al ahorro o la acumulación de bienes, reforzando un sesgo hacia el presente. Viajes, conciertos, restauración y actividades sociales se consolidan como elementos centrales del presupuesto familiar, incluso en un contexto de inflación.
En ese combo toman mayor relevancia el turismo, actividad fundamental en la economía uruguaya, lo que incluye la gastronomía nacional como global. Ambas cosas son muy buenas para un país turístico y productor-exportador de alimentos como el nuestro.
El siguiente es el reciente análisis que BBVA hace sobre el tema.
DIVERFLACIÓN: POR QUÉ EL OCIO GANA PESO EN EL CONSUMO.
La diverflación resume un cambio cada vez más visible en los hábitos de consumo: los hogares destinan más gasto a ocio y experiencias, como viajes, conciertos o restauración, y menos a bienes materiales tradicionales. El equipo de Behavioral Economics de BBVA, con ayuda de BBVA Research, ha analizado esta tendencia, impulsada por la incertidumbre económica, el impacto de la pandemia y el relevo generacional, que también plantea un reto de planificación financiera a largo plazo.
En los últimos años, el comportamiento de consumo de los hogares ha cambiado de forma notable. Frente a un modelo más centrado en la adquisición de bienes duraderos (como la vivienda, el automóvil o los electrodomésticos) gana terreno otro en el que pesan más las experiencias. Viajar, acudir a eventos, disfrutar de una cena fuera de casa o dedicar más presupuesto al tiempo libre se ha convertido en una prioridad para muchas personas.
A esta tendencia se la conoce como diverflación, un término que combina ‘diversión’ e ‘inflación’ para describir el auge del gasto en ocio y experiencias en un contexto de subida de precios. Pero el fenómeno va más allá de una reacción puntual. También refleja una transformación más profunda en la forma de entender el consumo y el bienestar.
Según el análisis del equipo de Behavioral Economics de BBVA, en este nuevo escenario el disfrute inmediato adquiere un valor creciente frente a la acumulación de bienes materiales a largo plazo. No se trata solo de gastar más en ocio, sino de un cambio en las preferencias: para muchos consumidores, una experiencia memorable aporta hoy más valor que la compra de un objeto.
LA INCERTIDUMBRE ECONÓMICA REFUERZA EL SESGO HACIA EL PRESENTE.
Uno de los factores que ayuda a explicar este cambio es la incertidumbre económica que ha marcado las últimas décadas. La crisis financiera de 2008, y posteriormente la pandemia, reforzaron la percepción de que el entorno puede cambiar de forma abrupta. Esa sensación de inestabilidad influye en las decisiones cotidianas y en la manera de gestionar el dinero. Cuando el futuro se percibe como incierto, muchas personas tienden a priorizar el presente. En la práctica, eso puede traducirse en una menor disposición a ahorrar y una mayor inclinación a destinar renta disponible a actividades que generen satisfacción inmediata. En ese contexto, el ocio deja de verse como un gasto accesorio y pasa a ocupar un lugar más central en el presupuesto familiar.
La pandemia supuso, además, un punto de inflexión. Tras meses de confinamientos, restricciones y limitaciones a la movilidad, actividades como viajar, socializar o asistir a espectáculos recuperaron valor con fuerza. El resultado fue un repunte del gasto en sectores como el turismo, la hostelería y el entretenimiento, incluso en un entorno de inflación.
UN CAMBIO GENERACIONAL CON VOCACIÓN DE PERMANENCIA.
Las nuevas generaciones también están detrás de esta evolución. En comparación con etapas anteriores, los consumidores más jóvenes suelen otorgar mayor importancia a las experiencias que a la posesión de bienes materiales. Este cambio cultural ayuda a entender por qué la diverflación no parece un episodio pasajero, sino una tendencia con recorrido. En parte, esta preferencia está ligada a una visión distinta del consumo y del bienestar. La flexibilidad, el acceso, la vivencia compartida o el recuerdo generado pesan más que la idea de propiedad. En ese marco, el valor económico ya no se mide solo en términos de compra y posesión, sino también en la capacidad de disfrutar, conectar y crear experiencias significativas.
Para las empresas, este giro tiene consecuencias claras. Muchos modelos de negocio están adaptándose para responder a una demanda en la que la experiencia del cliente gana protagonismo. Esa evolución puede abrir oportunidades de crecimiento en determinados sectores, pero también añadir presión sobre los precios cuando la demanda se intensifica.
El avance de la diverflación tiene implicaciones económicas relevantes. Por un lado, ayuda a explicar la fortaleza del ocio y de los servicios vinculados a la experiencia, incluso en un contexto inflacionario. Por otro lado, plantea interrogantes sobre el ahorro y la estabilidad financiera de los hogares en el largo plazo.
Una mayor preferencia por el consumo inmediato puede reducir la capacidad de reservar recursos para objetivos futuros, como la compra de una vivienda, la jubilación o la creación de un colchón financiero frente a imprevistos. El reto no está en renunciar al ocio, sino en encontrar un equilibrio entre el disfrute del presente y la construcción de seguridad económica para el futuro.
Desde la economía del comportamiento, este fenómeno puede entenderse a través del sesgo hacia el presente, es decir, la tendencia a dar más valor a las recompensas inmediatas que a los beneficios futuros. El equipo de Behavioral Economics de BBVA subraya que este comportamiento ayuda a explicar por qué resulta tan fácil priorizar el gasto en experiencias y, al mismo tiempo, tan difícil mantener hábitos de ahorro constantes.
Por eso, herramientas como los incentivos al ahorro, la simplificación de los productos financieros o el uso de pequeños empujones de comportamiento, conocidos como ‘nudges’, pueden ser útiles para favorecer decisiones más equilibradas. El objetivo no es frenar el consumo de ocio, sino facilitar una relación más consciente entre bienestar actual y planificación financiera.
DISFRUTAR HOY SIN PERDER DE VISTA EL MAÑANA.
La diverflación refleja un cambio profundo en la forma de consumir y en las prioridades de muchas personas. Más que una respuesta puntual a la inflación, muestra una evolución cultural y económica en la que las experiencias ganan terreno frente a la propiedad material.
El análisis del equipo de Behavioral Economics de BBVA pone el foco en un desafío de fondo: cómo compatibilizar el deseo de disfrutar del presente con la necesidad de planificar el futuro. Porque ocio y previsión no son objetivos opuestos, sino dos dimensiones que cada vez más hogares tratan de equilibrar en sus decisiones financieras.
La idea fue del intendente Alejo Umpierrez, quien se propone transformarlo en un evento anual, para resaltar el hecho histórico de 1825 y para convertirlo en un acontecimiento turístico.
Rocha | Todo El Campo | El domingo 30 de noviembre se realizará la recreación de la toma de la fortaleza de Santa Teresa, además de la marcha ecuestre del bicentenario.
La marcha comenzará el 27 y unirá el fuerte San Miguel con la fortaleza Santa Teresa que incluirá un desfile de caballería gaucha, con homenaje al coronel Leonardo Olivera al pie de su monumento.
La toma de Santa Teresa se refiere a un evento histórico de la Cruzada Libertadora de 1825, donde las fuerzas patriotas uruguayas al mando del coronel Leonardo Olivera tomaron por sorpresa la fortaleza el 31 de diciembre de 1825.
El hecho histórico fue crucial porque la fortaleza era una clave estratégica para controlar el paso entre Uruguay y Brasil.
La celebración del 30 de noviembre se realiza en el marco del bicentenario de ese hecho histórico.
Leonardo Olivera ((Maldonado, Banda Oriental, 26 de noviembre de 1793 – Montevideo, Uruguay, 12 de abril de 1863) fue un militar uruguayo que participó en las luchas de independencia de su país.
El evento (la marcha ecuestre y la recreación de la toma de Santa Teresa) es organizado por la Comisión de Asuntos Ecuestres de Rocha, con la colaboración del Ministerio de Defensa y la Intendencia Rocha. Apoyan: Comisión del Bicentenario de Presidencia de la República, Ministerio de Turismo, Ministerio de Educación y Cultura, Congreso de Intendentes, entes estatales, productores rurales y empresas privadas.
LA IDEA QUE NACIÓ EN FLORIDA.
El intendente de Rocha, Alejo Umpierrez, contó en una breve nota publicada en su cuenta personal de Facebook, que cuando en agosto pasado visitó la ciudad de Florida para dar una conferencia sobre la toma de Santa Teresa por Leonardo Olivera se le ocurrió y convirtió en “una idea fija” la posibilidad de “recrear dicho hecho de armas que cerraba el glorioso 1825”.
Ese hecho no podía quedar fuera del marco del bicentenario, agregó, por lo cual se lo encomendó al director de Cultura, Fernando Abreu, para que éste iniciara las gestiones y el trabajo de organización.
“Hoy solo cabe felicitarlo por la gran labor y reconocer el aporte invalorable del Ejército Nacional a través del Cnel. Raúl Sarauz y el Ministerio de Defensa por su apoyo incondicional en la persona de la ministra Sandra Lazo, y por sobre todo a Jorge y Nicasio Silvera y las sociedades nativistas del departamento por hacer carne este proyecto que no solo será una conmemoración histórica, sino que deseamos hacerlo anualmente y convertirlo en un hito turístico”, agregó.Umpierrez invitó “a todos” para que concurren a Rocha el 30 de noviembre.
La quesería es, desde hace más de un siglo, el gran emblema del este de Colonia. No solo representa la tradición productiva de los inmigrantes que dieron origen a la región, sino que hoy constituye una marca de identidad del Uruguay en el mundo.
Colonia | Todo El Campo | El próximo domingo 5 de octubre se realizará en Nueva Helvecia la 2ª Fiesta de Quesos del Uruguay, fecha que este año coincide con el Día del Patrimonio y que promete reunir a miles de visitantes de todo el país.
La fiesta ofrece una experiencia completa: espectáculos artísticos, bailes típicos, feria artesanal, degustaciones de quesos, propuestas educativas sobre la producción láctea y la posibilidad de adquirir quesos artesanales e industriales a precios especiales, informó el Ministerio de Turismo.
Pablo Menoni, ministro de Turismo dijo que realizar la segunda edición de la Fiesta de Quesos es cosa buena: “Que se repita la fiesta ya es un éxito”, apuntó y saludó a la “gestión pública privada” que lo hace posible.
También felicitó porque esa misma integración de lo público y lo privado se da en la Fiesta del Chocolate.
El turismo, al ofrecer un motivo de encuentro que combina cultura, tradición y sabores, sumando un atractivo más al calendario de actividades que promueven al Este de Colonia como un destino de referencia.
Martín Álvarez, director de Turismo de Colonia, destacó la importancia de los productos con identidad: “Nosotros, a través de los productos que identifican a nuestro departamento, generamos esos atractivos turísticos de calidad, la ruta del queso, la ruta del vino. Se tratan de productos identitarios que distinguen a nuestro departamento”.
Más que un evento gastronómico, esta fiesta busca posicionar al este del departamento de Colonia como referente nacional en dos áreas clave: La lechería y la quesería, sectores emblemáticos que forman parte de la identidad productiva uruguaya y que se desarrollan con excelencia en la región.
El alcalde de Nueva Helvecia, Marcelo Alonso, expresó: “Nos toca como local donde se va a desarrollar la fiesta, la colonia suiza, cuna del queso artesanal y de allí para nuestro departamento y el país. La verdad que para para nuestro municipio, un municipio muy afianzado en lo que es la producción y de allí disfrutar el placer de la degustación de lo que son los quesos artesanales. Esta fiesta nos acompaña a disfrutar los sabores y generar en el Día del Patrimonio, nuestro patrimonio gastronómico y productivo de nuestra región y en base a eso, potenciar el turismo”.
El evento es organizado por la Agencia de Desarrollo Económico del Este de Colonia, con el apoyo del Municipio de Nueva Helvecia, reafirmando el compromiso de trabajar en conjunto para potenciar el desarrollo económico, cultural y turístico de la región.
La quesería es, desde hace más de un siglo, el gran emblema del este de Colonia. No solo representa la tradición productiva de los inmigrantes que dieron origen a la región, sino que hoy constituye una marca de identidad del Uruguay en el mundo. La Fiesta de Quesos del Uruguay se convierte así en una plataforma estratégica para mostrar lo mejor de nuestra producción láctea, poner en valor la cultura local y atraer visitantes que buscan experiencias auténticas.
Incluir este evento dentro de la agenda nacional de turismo y patrimonio significa dar visibilidad a una región que combina excelencia productiva, historia y hospitalidad, consolidando al Este de Colonia como un destino que une tradición y futuro.
La segunda edición de la Feria Internacional de Destinos Turísticos Inteligentes, Turismo 360, que se desarrolla del sábado 3 al lunes 5 de mayo.
Montevideo | Todo El Campo | En la Feria Turismo 360N que se realiza del 3 hasta hoy 5 de mayo en su segunda edición, se dio a conocer que Montevideo alcanzó el grado de cumplimiento establecido por Segittur convirtiéndose en un Destino Turístico Inteligente.
La Feria Turismo 360 se realizó en el Antel Arena y contó con la presencia del ministro de Turismo, Pablo Menoni, acompañado por la directora general Florencia Ualde, y el director nacional Cristian Pos.
Menoni destacó el posicionamiento internacional que da este tipo de eventos: “El tener un conjunto de delegaciones invitadas y expositores extranjeros, es por sí mismo un generador de ingresos y de divisas para nuestro país. Por lo tanto, la continuidad de este evento es muy importante”, expresó.
Además, indicó que la formación es un aspecto fundamental, “ustedes tienen acá diferentes talleres con expositores, con una vasta formación y nosotros entendemos que parte de ese apuntalamiento del sector turístico tiene necesariamente que contar con una base de formación”.
Expresó que el desarrollo del turismo requiere planificación y articulación. Acotando que Turismo 360 es un gran ejemplo de articulación entre el Gobierno nacional, el gobierno departamental y los privados.
La feria ofrece un espacio de exposición, formación e integración tanto para el sector turístico local y regional, como para la ciudadanía en general. Paralelamente, los distintos municipios de Montevideo son escenario de experiencias turísticas novedosas
El objetivo de la feria es compartir experiencias, conocimientos e innovaciones, fortaleciendo la conexión entre la comunidad y la oferta turística en un encuentro inclusivo y accesible. Turismo 360 reafirma su compromiso con los cinco ámbitos de actuación del modelo de gestión de Destinos Turísticos Inteligentes (DTI), destacando la tecnología y la innovación como impulsores clave del desarrollo sostenible de los destinos, la accesibilidad y la gobernanza.
Empresas, emprendedores y trabajadores del sector turístico, profesionales, investigadores, docentes y estudiantes de la cadena de valor turística de Uruguay y del exterior encuentran un espacio de integración, con el foco en actividades de formación y exhibición. Además, se disfrutó de diferentes propuestas de entretenimiento como espectáculos artísticos, área de exposición con activaciones y propuestas turísticas.
La segunda edición de la Feria Internacional de Destinos Turísticos Inteligentes, Turismo 360, que se desarrolla del sábado 3 al lunes 5 de mayo en el Antel Arena, ofrece un espacio de exposición, formación e integración tanto para el sector turístico local y regional, como para la ciudadanía en general. Paralelamente, los distintos municipios de Montevideo serán el escenario de experiencias turísticas novedosas.