El Instituto actualizó información sobre la chicharrita del maíz, aportó datos sobre el achaparramiento y sus síntomas. También recomendó reforzar el monitoreo.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria actualizó este jueves 29 información sobre Dalbulus maidis, el insecto hemíptero conocido como chicharrita del maíz, que se alimenta del floema de las plantas de maíz.
El mismo actúa como vector de patógenos responsables del complejo del achaparramiento del maíz.
El insecto se localiza preferentemente en el cogollo y las hojas jóvenes, donde se alimenta y puede adquirir o transmitir los patógenos. Presenta alta movilidad y capacidad de dispersión, lo que facilita su propagación entre lotes y regiones, advirtió INIA.
LA ENFERMEDAD.
La chicharrita del maíz es responsable del achaparramiento del maíz,una enfermedad compleja asociada a distintos patógenos (fitoplasmas y espiroplasmas) transmitidos exclusivamente por la chicharrita. La severidad del daño depende fundamentalmente de la etapa fenológica del cultivo al momento de la infección.
LOS SÍNTOMAS.
Los principales síntomas mencionados por INIA son:
Reducción del crecimiento (plantas achaparradas).
Acortamiento de entrenudos.
Enrojecimiento o amarillamiento de hojas.
Malformación de espigas.
Disminución del rendimiento.
Dato: las infecciones tempranas, durante las primeras etapas vegetativas (emergencia – V10), son las que generan mayores pérdidas productivas.
SITUACIÓN ACTUAL SEGÚN EL TIPO DE CULTIVO.
INIA indicó que los maíces de primera y segunda presenta realidades diferentes y recomendó reforzar el monitoreo.
En los maíces de primera, “no se espera impacto significativo de achaparramiento, ya que las primeras detecciones del vector ocurrieron cuando los cultivos se encontraban en etapas tardías, fuera del período crítico de susceptibilidad”.
Sin embargo, para los maíces de segunda “la situación es diferente”.
“Desde la semana pasada la Rumci (Red Uruguaya de Monitoreo de la Chicharrita) está constatando un incremento en la población de chicharrita a nivel país (https://inia-apps.shinyapps.io/RUMCI/), no obstante, muchos cultivos de segunda ya superaron el periodo de mayor riesgo, al haber atravesado las fases iniciales del desarrollo vegetativo.
Por lo tanto, la recomendación es “reforzar el monitoreo” en maíces de segunda sembrados tardíamente, y en lotes que se encuentren antes del estadio V10.
“El monitoreo debe realizarse observando el cogollo y hojas jóvenes, y siguiendo las pautas técnicas establecidas en la Cartilla 108 de INIA (publicada al pie del artículo).
MANEJO Y PREVENCIÓN.
INIA recomienda para el manejo y la prevención los siguientes puntos:
Monitorear los cultivos de maíz, priorizando siembras tardías y etapas tempranas del desarrollo.
En maíces de primera, verificar la presencia del vector; en maíces de segunda, evaluar si la población se encuentra instalada.
El tratamiento de semillas brinda protección frente a las primeras infestaciones durante aproximadamente 20 días posteriores a la emergencia, reduciendo el riesgo de transmisión de la enfermedad.
La eficacia de los insecticidas depende de la densidad poblacional del vector al momento de la aplicación, disminuyendo el control inicial y la persistencia a mayores poblaciones (Tabla 1).
Tomar decisiones de manejo en base a umbrales y recomendaciones técnicas oficiales (Cartilla 108 de INIA).
“La chicharrita estuvo siempre, pero el achaparramiento nos sorprendió a todos en la región”, valoró la Lic. Biol. Ximena Cibils.
Montevideo | Todo El Campo | A un año del inicio de la Red Uruguaya de Monitoreo de la Chicharrita (Rumci), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) organizó una actividad en la que investigadores de diferentes disciplinas de INIA compartieron los avances, aprendizajes y resultados obtenidos hasta el momento, y las estrategias y desafíos para el manejo del complejo de achaparramiento del maíz en Uruguay.
La red comenzó a funcionar en agosto de 2024, en respuesta a los primeros casos con síntomas de achaparramiento del maíz detectados en la temporada de cultivos de verano 2023 – 2024 en Uruguay. El achaparramiento es una enfermedad del maíz causada por patógenos transmitidos por la chicharrita Dalbulus maidis.
Con el objetivo de hacer un seguimiento anual, tanto pasivo (vía trampas amarillas pegajosas), como activo (vía red entomológica), de D. maidis (chicharrita) en diversos cultivos previo al comienzo y durante la zafra estival en cultivos de maíz, se creó Rumci.
Según explicaron, el objetivo de la red es identificar fluctuaciones y picos poblacionales estacionales para caracterizar la distribución temporal de D. maidis a nivel nacional; identificar patrones de presencia y abundancia del vector, y evaluar factores meteorológicos que afectan la densidad relativa de D. maidis, incluyendo temperatura, humedad y precipitación. También para elaborar mapas nacionales de distribución de la plaga para productores y técnicos, y evaluar la variabilidad de patógenos en los vectores recolectados, especialmente en relación con el complejo patogénico del achaparramiento del maíz.
La red es coordinada por INIA y participan la Facultad de Agronomía (Udelar) y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca; cooperativas de productores como Unión Rural de Flores y Copagran, y las principales empresas semilleristas vinculadas al cultivo de maíz como Corteva, Rutilan, Pioneer, Syngenta, Nidera, PGG Wrightson Seeds, Agrocentro, NK, Yalfin, Procampo, KWS, Agrofuturo, Bayer, Agroterra, Dekalb, 3Agro y Limagrain.
Al comienzo de la actividad tomaron la palabra por parte de INIA las investigadoras Lic. Biol. (PhD) Silvina Stewart, quien presentó los avances en el entendimiento de la dinámica epidemiológica del achaparramiento del maíz, y la Lic. Biol. (PhD) Ximena Cibils, que repasó algunos aprendizajes obtenidos desde la creación de la Rumci y los resultados más relevantes del relevamiento realizado en la zafra 2024 y 2025.
“La chicharrita estuvo siempre, pero el achaparramiento nos sorprendió a todos en la región. Como grupo respondimos bien el primer año y seguimos progresando, intentando responder a nuevas interrogantes que surgen”, valoró Cibils. En ese sentido, repasó algunos conceptos planteados en la cartilla N° 108 de INIA para el monitoreo y manejo de la chicharrita del maíz.
“El monitoreo temprano y frecuente es clave”, subrayó Cibils. Explicó que no es lo mismo que el vector inocule la planta con los patógenos más adelante en el ciclo, que al principio. “El achaparramiento es importante y tiene mermas en el rendimiento si la chicharrita es vector de los patógenos en los primeros estadios del ciclo”, detalló.
También alertó que “el maíz de segunda es un maíz que está en las condiciones óptimas para el vector, porque el momento en que se siembra, es el momento en que la chicharrita es más efectiva en su ciclo biológico. En años donde se anticipa más la problemática, hay que ser más cuidadosos si se decide sembrar maíz de segunda”.
En cuanto a la zafra 2024-2025, Cibils planteó que el 50% de las chicharritas colectadas tienen patógenos, “algunas con más de uno de los que son problemáticos para el achaparramiento”. “Si bien fue una zafra donde en planta no se vio tan expresada la enfermedad, las chicharritas positivas presentaron un promedio de 1.8 patógenos detectados por individuo, lo que indica una alta tasa de coinfección”, detalló.
Posteriormente, la Ing. Agr. Loana Lluberas presentó las líneas de investigación proyectadas a futuro para fortalecer el abordaje de la problemática, y le siguió el director del Sistema Vegetal Intensivo de INIA, Ing. Agr. Sebastián Mazzilli, que se enfocó en las estrategias de manejo del cultivo pensando en los pronósticos para los próximos meses.
Según los pronósticos y modelos considerados, Mazzilli señaló que se estima que será un verano con efecto Niña, Niña débil o neutro, con incidencia baja de la chicharrita. En ese sentido, señaló que “lo más razonable sería una estrategia defensiva que priorice la fecha de siembra tardía, aunque no al 100%, ya que no sabemos cómo seguirá la población de chicharrita”.
Sugirió una siembra de densidad controlada y evitar excesos, mientras que priorizó el uso de híbridos plásticos, “validados en la zona y tolerantes a las enfermedades asociadas a la chicharrita”, apuntó. Por último, llamó a continuar con el monitoreo y estar alertas a las tendencias, principalmente para quienes decidan hacer siembras más tardías.
Finalmente, dieron lugar al intercambio con los presentes, reafirmando la necesidad de consolidar la Rumci como un espacio de articulación público–privada, clave para enfrentar los desafíos que plantea el achaparramiento del maíz en Uruguay. (INIA).
La chicharrita se alimenta exclusivamente de maíz, sobrevive y se reproduce en maíz; y ahora nuestro mayor aliado de cara a la próxima zafra es el invierno. Pero los pronósticos no son los mejores.
Montevideo | Todo El Campo | “La chicharrita no descansa”, publicó el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) en las redes sociales este viernes 27 de junio. La institución agregó: “Aunque no la veamos está presente y las condiciones climáticas de inicio de zafra serían favorables para la sobrevivencia de maíces guachos y de la chicharrita”, por lo que INIA La Estanzuela sugiere un mayor control de maíces guachos.
Aunque no la veamos está presente y las condiciones climáticas de inicio de zafra serían favorables para la sobrevivencia de maíces guachos y de la chicharrita.@INIA_UY La Estanzuela sugiere CONTROLE MAICES GUACHOS!!
Ing. Agr. Nicolás Baraibar, técnico del INIA, dijo al programa Diario Rural (CX 4 Rural) que la Red Uruguaya de Monitoreo de la Chicharrita (Rumci) tomó la decisión de continuar con el monitoreo de la plaga en invierno, lo que va a permitir entender al insecto en el mediano plazo, además de que nos facilitará contar con información sobre cómo el invierno va a impactar en la población.
Eso genera información objetiva” al servicio de técnicos y productores.
El invierno pasado tuvo algunas heladas consecutivas y el frío hizo remitir a la plaga y cuando se comenzó con el monitoreo de la Red -a fines de agosto o setiembre- no se encontraba chicharrita. En diciembre, en las chacras del norte, se localizó su presencia, y se multiplicó en los cultivos de segunda y más tardíos, comentó Baraibar.
No se dieron daños en los cultivos, pero sí se detectaron chicharritas infectadas por los patógenes y tenían al menos dos de los que producen el achaparramiento del maíz.
Es un insecto que se alimenta exclusivamente de maíz, sobrevive y se reproduce en maíz; y ahora nuestro mayor aliado de cara a la próxima zafra es el invierno que acaba de comenzar, y por suerte lo hizo muy frío, pero hay pronósticos que indican que las temperaturas de julio, agosto y setiembre pueden estar por encima de lo normal. Por eso, desde la Red se hace un llamado a tener eso en cuenta y no bajar la guardia, en especial en los maíces guachos.
Baraibar agregó que el maíz es clave para la chicharrita, pero puede refugiarse del frío en otros cultivos: de invierno o de servicio, por tanto, temperaturas por debajo de los 4 grados son fatales para ella, pero no significa una muerte total por su habilidad para encontrar refugio en otras plantas.