Tras 13 horas de interpelación se suspendió la sesión por “desorden” de los senadores.

Tras 13 horas de interpelación se suspendió la sesión por “desorden” de los senadores.

Con argumentos de todo tipo la interpelación al ministro Fratti no llegó a su fin, debió ser suspendida por desórdenes motivados por ataques personales de un senador a otro.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | En una extensa jornada de 13 horas se realizó ayer en la Cámara de Senadores la interpelación al ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, por la compra de la estancia María Dolores por pate del Instituto Nacional de Colonización.

La sesión extraordinaria comenzó a las 11.00 horas del miércoles 13 y finalizó pasadas las 00.00 del jueves 14.

El tema interesó a la opinión pública. Unos pocos fueron a las barras a escuchar y ser testigos del debate, otros lo hicieron a través del canal de YouTube del Senado que sobre las 23.55 horas del miércoles, cuando hablaba el senador José Luis Falero, registró más de 1.170 personas siguiendo la transmisión. Tan alto número en hora tan avanzada indica que efectivamente el tema era de atención pública.

Quienes siguieron la oratoria habrán visto o escuchado que hubo intervenciones muy oportunas, de ambos lados, con argumentos sólidos, pero también de los otras. Hasta el expresidente Jorge Pacheco Areco fue mencionado por algún senador. Pero eso no fue lo grave de la noche, sino que por momentos el nivel del debate cayó a niveles muy bajos, con alusiones personales y el enchastre a las personas, a los que piensan distinto, como estrategia.

Se llegó al punto crítico mayor cuando pasadas las 00.00 del jueves el senador Nicolás Viera (Frente Amplio) hizo referencias y vínculos entre Conexión Ganadera y el senador Sebastián Da Silva (Partido Nacional).

A las 00.10 del jueves 14, el presidente del Senado, en ese momento Sebastián Sabini, debió suspender la sesión por 5 minutos, luego de los cuales se leyó el artículo 122 numeral 7 del reglamento del Senado, sobre “las atribuciones y deberes del presidente”.

El numeral 7 expresa que el presidente puede “suspender la sesión y levantarla cuando fuere preciso en caso de desorden”, y así sucedió, sin más, en el Senado de la República.

Es inconcebible que quienes deben desarrollar los debates de los grandes temas del país al más alto nivel político se comporten de tal manera y que haya que levantar la sesión por desorden, como un juez de fútbol suspende un partido por extremo mal comportamiento de los jugadores o las hinchadas.

LOS HECHOS.

El senador Viera centró su exposición en el ataque personal a Da Silva. Dijo que “la interpelación cayó en el barro porque (se desarrolló con) el estilo de Da Silva, el estilo es la bajeza, el insulto en Twitter y en sala”, y en un principio lamentó que circunstancialmente el legislador blanco “no esté en sala porque se lo digo donde cuadre”.

Luego de unos segundos vio que Da Silva estaba presente y continuó: “Todas esas barbaridades, que por suerte me está mirando a pocos metros, es lo que dice el senador que recomendó a una cantidad enorme de uruguayos que invirtieran en Conexión Ganadera”.

En ese punto se generó un intercambio verbal entre ambos legisladores y la intervención del presidente, Sabini, tratando de recuperar el orden con el timbre de sala.

Al retomar la palabra Viera continuó con su línea de exposición y volvió a reiterar el mismo concepto que había generado el desorden anterior: “Es el mismo senador que recomendó a los uruguayos que era un excelente negocio invertir en Conexión Ganadera”. Y volvió a repetirlo por tercera vez: “Además de ser parte de la mayor estafa como es Conexión Ganadera…”, generándose ahora sí un intercambio más fuerte que finalizó con la sesión por decisión del presidente.

RECHAZO A LA CONDUCTA DE VIERA.

Minutos después las bancadas del Partido Colorado y el Partido Nacional emitieron un comunicado de prensa conjunto en el que expresan “su más enérgico rechazo a la conducta del senador Nicolás Viera, cuya provocación directa generó la reacción del senador Sebastián Da Silva, alterando el normal desarrollo de la sesión”.

Agregan que la actitud de Sabini levantando la sesión “no se ajusta a los antecedentes históricos de la Cámara de Senadores, que siempre ha sabido dirimir sus diferencias manteniendo el funcionamiento parlamentario y la votación de los asuntos del orden del día”.

Foto de portada del Departamento de Fotografía del Parlamento del Uruguay.

Jugar con fuego, la peligrosa insinuación del narcotráfico en la política.

Jugar con fuego, la peligrosa insinuación del narcotráfico en la política.

Dinamitar el sistema político es dinamitar la democracia, ya tenemos experiencias en ese sentido y creo que no nos ha gustado, a nadie.

Hébert Dell’Onte | Luego de varias horas de debate e intercambio finalizó la interpelación a los ministros del Interior y Relaciones Exteriores, Luis A Heber y Francisco Bustillo, sin que oficialismo y oposición se pusieran de acuerdo. Era de esperar que eso sucediera.

Pasadas algunas horas de finalizada la instancia parlamentaria es bueno rescatar el tono con que se expresaron los principales protagonistas. Tanto el senador interpelante, Mario Bergara (Frente Amplio), como los ministros mencionados supieron actuar con altura, que no significa estar de acuerdo, sino desarrollar la polémica en los términos políticos acordes a sus investiduras, como han sido los grandes debates guardados en las mejores memorias y anales parlamentarios por casi 200 años.

Lo mismo podemos decir de la participación de la mayoría de los senadores, cada uno defendiendo eso en lo que cree, según su estilo y perfil, pero sin golpes bajos.

Sin embargo en todo hay excepciones, y ese buen debate también tuvo sus momentos rastreros con alguno tirando barro buscando salpicar, con tal de que alguien del otro lado salga manchado.

En su participación, el senador Daniel Caggiani (Frente Amplio), hizo varias consideraciones, muchas de ellas de recibo, hasta que se dejó llevar por la tentación de lo fácil y dijo que “todo este episodio huele muy mal, yo siento olor a podrido. La sensación que tengo es que se destapó la olla y hay una gran caja de Pandora, comenzaron a salir acontecimientos ocultos y que agravan aún más” la situación.

Los dichos del legislador solo pueden interpretarse como una maniobra evidente que busca sembrar la duda sobre un posible vínculo de las autoridades del Gobierno -o del Gobierno, directamente- con el narcotráfico. Una acusación disimulada, no frontal, para la cual no tiene pruebas, pero tampoco escrúpulos.

A partir de ese momento el hilo del debate perdió el nivel de la buena política y derrapó. Siempre hay algunos que incautos o no tanto que toman del hilo y cinchan para sacar algún rédito afín a sus intereses.

Ayer en uno de los informativos centrales y más visto del país, uno de los conductores dijo que con la interpelación “quedó vinculado el narcotráfico a la política”, a lo cual su colega le contestó: “Exacto, y de hecho durante la interpelación hubo referencias a eso”.

Esas “referencias” son el barro lanzado a partir de las expresiones del senador Caggiani con ausencia total de pruebas, lo cual es muy grave dado la sensibilidad del tema. Dinamitar el sistema político es dinamitar la democracia, ya tenemos experiencias en ese sentido y creo que no nos ha gustado, a nadie.

Foto de Daniel Caggiani en la interpelación | Captura de pantalla canal YouTube del Senado.

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