Abr 8, 2026 | Agricultura, Noticias
Hedgepoint Global Markets prevé un ligero descenso en la producción de maíz brasileño, a pesar del aumento de la superficie cultivada y las condiciones climáticas.
São Paulo, Brasil | Todo El Campo | La cosecha brasileña de maíz 2025/26 se prevé en 140,3 millones de toneladas, según las estimaciones de Hedgepoint Global Markets, compañía especializada en gestión de riesgos, inteligencia de mercado y ejecución de coberturas para la cadena de valor global de las materias primas incluyendo mercados agrícolas. Está presente en los cinco continentes.
Ese total de 140,3 millones de toneladas representa una ligera caída del 0,1% con respecto a la temporada anterior, cuando la producción se estimó en 140,5 millones de toneladas.
El aumento de la superficie sembrada debería compensar parcialmente la reducción prevista en la productividad. La superficie brasileña se estima en 22,061 millones de hectáreas, lo que supone un crecimiento del 2,6% con respecto a la cosecha 2024/25, mientras que la productividad media de los cultivos se estima en 6.361 kilos por hectárea, un descenso del 2,6% en la misma base de comparación.
A pesar de la expectativa inicial de una productividad más baja, el escenario aún puede sufrir revisiones a lo largo del ciclo. “Aunque inicialmente se esperan productividades medias inferiores para los cultivos brasileños en relación con las registradas en la temporada 2024/25, un clima favorable en los próximos 3 o 4 meses puede dar lugar a ajustes positivos en las estimaciones, lo que podría traducirse en una nueva cosecha récord”, afirma Luiz Fernando Roque, coordinador de Inteligencia de Mercado en Hedgepoint Global Markets.
El crecimiento de la superficie está directamente vinculado al aumento del consumo interno, impulsado por la expansión de la producción de etanol de maíz en el país, con nuevas plantas industriales previstas para entrar en funcionamiento en los próximos años. “En cuanto a la superficie, la tendencia apunta a un nuevo crecimiento respaldado, principalmente, por el aumento del consumo interno derivado del avance de la producción de etanol de maíz en el país, con nuevas plantas industriales que entrarán en funcionamiento en 2026 y 2027”, afirma Roque.
Esta tendencia también refleja el mayor interés de los productores por este cereal, ante la menor dependencia de las exportaciones para el equilibrio entre la oferta y la demanda. A pesar de los retrasos registrados en la cosecha de soja, que afectaron al calendario de la segunda cosecha, se observa un avance de las superficies de maíz, especialmente en la región central del país.
En cuanto a la siembra de la segunda cosecha, hasta el 20 de marzo, el 91,3% de la superficie de maíz estaba sembrada en Brasil, en línea con la media histórica del 91,6% para el periodo, aunque por debajo del 95% registrado en la misma fecha del año anterior.
A corto plazo, las previsiones climáticas indican una reducción de las lluvias en la mayor parte de la franja central del país entre finales de marzo y principios de abril, lo que tiende a favorecer el avance y la finalización de la siembra.
Por otro lado, las proyecciones posteriores apuntan a lluvias por debajo de la media a lo largo del mes de abril en la región central, lo que puede generar preocupación para el desarrollo inicial de los cultivos. Para los meses de mayo y junio, la tendencia es que las lluvias vuelvan a la normalidad, creando condiciones más favorables para el desarrollo de los cultivos.
Ante este escenario, las condiciones climáticas deberían seguir siendo un factor determinante para la consolidación de los rendimientos y para el volumen final de la producción brasileña de maíz en la temporada 2025/26.
Feb 12, 2025 | Agricultura, Noticias
La consultora Hedgepoint Global Markets actualizó la situación de los mercados globales de soja, maíz y trigo.
Montevideo | Todo El Campo | Los acontecimientos globales se imponen y afectan el mercado, comenzando por el Año Nuevo Lunar en China, tras el cual las actividades deberían volver a la normalidad. Por otra parte, en nuestra región las lluvias mejoraron las perspectivas pero las altas temperaturas que superan los parámetros normales podrían afectar a los cultivos de maíz y soja.
En la geopolítica, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump anunció aranceles a México, Canadá y China, con un retraso de un mes para los dos primeros países, lo que reavivó los temores de una guerra comercial.
El siguiente reporte fue elaborado por Hedgepoint Global Markets y recoge las consideraciones de Luiz Fernando Roque, coordinador de inteligencia de mercado, e Ignacio Espínola, analista senior de inteligencia de mercado, ambos de Hedgepoint.
CHINA, EE.UU. Y LOS ARANCELES: ¿UNA NUEVA GUERRA COMERCIAL?
La economía china reanudó su actividad tras el Año Nuevo Lunar, impulsando los mercados. En el ámbito comercial, China respondió a las medidas de Donald Trump imponiendo aranceles de entre el 10% y el 15% a varios productos estadounidenses, como el petróleo crudo y el gas natural. Aunque no se mencionaron nuevos aranceles sobre los cereales o los productos de soja, la alarma está encendida.
Según Luiz Fernando Roque, coordinador de inteligencia de mercado de Hedgepoint Global Markets, “el impasse entre China y Estados Unidos podría escalar, recordando el 2018, cuando los aranceles a la soja afectaron fuertemente las exportaciones estadounidenses en 2018/19 y 2019/20, lo que llevó a existencias récord y caída de precios. Brasil se benefició del mayor volumen de compras por parte de los chinos, lo que aumentó las exportaciones brasileñas y los precios internos”.
Si las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China aumentan y la soja estadounidense vuelve a estar sujeta a aranceles, el mercado podría enfrentarse a un escenario similar al de 2018/19 y 2019/20. Los actores deberían prestar atención a esto, ya que podría afectar a las exportaciones y los precios. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) proyecta que ese país exportará 49,7 millones de toneladas de soja en 2024/25, con existencias finales de 10,3 millones de toneladas.
EL TRIGO Y CHINA.
«China está intentando vender 600.000 toneladas de trigo de origen australiano y canadiense, de las cuales 240.000 toneladas ya han sido exportadas y están en camino hacia China. El Gobierno chino está buscando vender o retrasar la entrega del resto, habiendo pospuesto ya los envíos desde Australia programados para enero y febrero, sin nuevos envíos previstos para marzo”.
“Esto podría significar que su expectativa de consumo será menor debido principalmente a una buena cosecha interna de maíz que liberará presión sobre sus demandas internas de alimento para el ganado, o que su expectativa es que el precio de mercado físico de trigo en los próximos meses sea menor y por lo tanto quieren cobrar algo de dinero, vendiendo ahora sus compromisos actuales, y recomprar esos envíos en el futuro”, dijo Ignacio Espínola, analista senior de inteligencia de mercado de Hedgepoint Global Market.
El país asiático representa el 6% de las importaciones mundiales de trigo y suele estar activo en el primer trimestre, cuando Australia vende su cosecha. En 2024, China importó 1,7 millones de toneladas métricas de trigo australiano y 923.000 toneladas métricas de Canadá, cifra inferior a la de 2023. Este movimiento podría repetirse con otros productos, como el maíz y la soja, que requieren la atención del mercado.
ARGENTINA: CULTIVOS, CLIMA E IMPUESTOS.
Argentina recibió importantes precipitaciones, especialmente al oeste de Buenos Aires, pero llegaron tarde para algunos cultivos de maíz, donde los daños causados por la sequía son irreversibles. Los analistas han reducido su estimación de cosecha de maíz a 47 millones de toneladas, 4 millones menos que el pronóstico del USDA.
“Para la soja, las previsiones también han caído a 48 millones de toneladas, por debajo de los 52 millones estimados en el último Wasde (Estimaciones de la Oferta y la Demanda Agrícola Mundial que elabora el USDA). Por otro lado, el gobierno redujo los impuestos a la exportación del 33% al 26% para la soja y del 12% al 9,5% para el maíz, lo que podría mejorar los márgenes de los productores y estimular las ventas. El impacto de esta medida aún es incierto”, afirma Espínola.
COSECHA DE SOJA Y SIEMBRA DE MAÍZ SIGUEN RETRASADAS EN BRASIL.
Roque en tanto expresó: “La cosecha de soja y la siembra de maíz avanzan en Brasil, pero aún están retrasadas debido a la siembra tardía de soja en 2024, especialmente en el centro-oeste y sudeste. El clima será clave en las próximas semanas: los mapas climáticos muestran lluvias moderadas en la parte central del país entre el 5 y el 13 de febrero, lo que ayudará a la cosecha y la siembra”.
Entre el 13 y el 21 de febrero se espera que la humedad aumente en todo el país, lo que será bueno para los cultivos sembrados más tarde, pero malo para el avance de las labores.
Mato Grosso se destaca por su productividad récord, lo que podría aumentar la estimación de Hedgepoint de 170,7 millones de toneladas para el país. En Rio Grande do Sul, la sequía y el calor siguen dañando los cultivos, lo que podría llevar a revisiones a la baja.
“En el caso del maíz, el potencial productivo de la ‘safrinha’ aún es incierto, pero la siembra podrá acelerarse a partir de la segunda quincena de febrero si el clima es favorable”, observa.
ACTIVIDAD DEL FONDO.
En las últimas tres semanas, los fondos han mantenido una posición neutral en soja, reflejando la incertidumbre climática en Brasil y Argentina, en niveles no vistos desde noviembre de 2023.
En el caso del maíz, la visión del mercado es alcista, y los fondos aumentaron sus posiciones largas a 208.000 contratos, el nivel más alto desde febrero de 2023.
“El foco sigue estando en Argentina, donde las lluvias recientes están aliviando la sequía, y el sur de Brasil, donde la prima climática seguirá siendo significativa. Además, las amenazas arancelarias de Trump están creando incertidumbre para los traders y el mercado”, concluye Espínola.
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Análisis de Hedgepoint Global Markets, una firma global de gestión de riesgos de materias primas, inteligencia de mercado y ejecución de coberturas que opera en los cinco continentes. La compañía trabaja con más de 60 materias primas y más de 450 productos de cobertura en su plataforma.
Abr 5, 2024 | Agricultura, Noticias
Se prevé una productividad nacional a buenos niveles (5,53 ton/ha), pero de forma conservadora. En 22/23 la productividad fue de 5,92 ton/ha.
Sao Paulo, Brasil | Todo El Campo | La consultora hEDGEpoint Global Markets actualizó la estimación de cosecha de maíz en Brasil para la zafra 2023/2024 a 119,1 millones de toneladas.
“Como siempre, nos gusta empezar dando una cifra, y la de este mes es de 119,1 millones de toneladas, frente a los 121,5 millones de febrero”, dijo Thais Italiani, analista de Granos & Oleaginosas de hEDGEpoint. Esa es “la producción total de maíz que estimamos para Brasil en 23/24”, agregó.
Esa caída tiene una explicación. “El primer factor importante a tener en cuenta es que Brasil está terminando la siembra del maíz de invierno, que representa la mayor parte de la producción del país. Por ello, aún se debate sobre la superficie. Las cifras de la Conab (Compañía Nacional de Abastecimiento) señalan una fuerte reducción en el área sembrada debido a los márgenes más bajos y a la pérdida de la ventana de siembra”.
“Aunque el escenario de márgenes malos se haya mantenido, no hubo pérdida en la ventana de siembra. Por lo tanto, seguimos pensando que la reducción de la superficie plantada puede ser menor de lo que se esperaba en un principio”, afirmó Italiani.
FENOLOGÍA
Las preocupaciones iniciales sobre los retrasos en la cosecha de maíz de invierno se debieron al atraso en la segunda mitad de la ventana de siembra de la soja.
“El maíz de invierno en Brasil es un cultivo sensible a la ventana porque el invierno en Brasil coincide con los meses más secos. Por consiguiente, hay riesgos de menos lluvias y heladas en los estados más del sur”, continuó.
Pero las preocupaciones iniciales no se concretaron. “En primer lugar, porque uno de los estados que se atrasó en la siembra de soja fue Rio Grande do Sul, que no tiene cosecha de maíz de invierno. En segundo lugar, porque según rumores del campo, el verano corto y seco en Brasil acortó el ciclo de la soja”.
“En términos de desarrollo, el país alcanzó más del 90% de la superficie sembrada prevista y, se encuentra en las primeras etapas del desarrollo de los cultivos”, comentó el analista.
CLIMA.
Las condiciones climáticas actuales son variadas. Por un lado, la humedad del suelo se agotó debido al verano caluroso y seco antes mencionado. Las previsiones meteorológicas a largo plazo tampoco son buenas con precipitaciones por debajo de lo normal y temperaturas superiores al promedio para la ventana de abril a junio.
Por otro lado, las previsiones meteorológicas de corto plazo indican una buena combinación: aumento de las precipitaciones y temperaturas más frías. De cualquier manera, los forecasts (proyecciones de ventas) pueden ser tan volátiles como los precios, por lo que debemos considerarlos con cautela. Especialmente al principio de la cosecha.
Thais Italiani añade que a pesar del inicio de la cosecha recién comienza, las estimaciones para la mayoría de las regiones están cerca del promedio, y tenemos que observar cómo evolucionará ante este escenario de clima mixto.
“Por ahora, prevemos una productividad nacional a buenos niveles (5,53 ton/ha), pero de forma conservadora, en 22/23 la productividad fue de 5,92 ton/ha”, señaló.
CONCLUSIÓN.
Resumiendo, según la opinión de hEDGEpoint, la producción de maíz en Brasil seguramente será inferior a la del año pasado, proyectando una cosecha de 119 millones de toneladas, frente a los casi 132 millones del ciclo anterior.
Informe completo: Projeção de Safra Milho Brasil – 2024 03 2