En Francia constatan uso de dinero públicos para impulsar la fracasada industria de los insectos.

En Francia constatan uso de dinero públicos para impulsar la fracasada industria de los insectos.

Piden suspender el apoyo público a la cría de insectos mientras no se demuestre, con análisis independientes y reales, beneficios ambientales netos ni se consideren implicaciones éticas, sanitarias y sociales.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El sector de proteínas de insectos ha demostrado ser un fracaso a pesar de los fondos públicos que se le destinaron en montos millonarios, así lo reveló un informe elaborado a seis meses de la liquidación de Ynsect, la mayor granja de insectos de Europa.

Un artículo de ICI (cadena que pertenece al sistema de medios públicos franceses -France Télévisions y Radio France) informó que al menos 284 millones de euros de dinero público se han invertido en las principales empresas francesas del sector insectos en la última década. Este apoyo es “inusual” y supondría unos 20 euros de ayuda pública por kg de harina de insectos producida “es decir, cinco veces el precio de venta de esta harina en un mercado que a su vez tiene dificultades para encontrar compradores”.

Así lo reveló un informe publicado este miércoles (22 de abril) por dos observatorios.

Tras dos años de investigación, el Observatorio Nacional de Mejoramiento de Insectos (ONEI) y el Observatorio de Subvenciones y Ayudas Agrícolas en Francia (Obsaf), elaboran un reporte de 59 páginas que constituye “una evaluación crítica del sector” que representa “un fracaso económico” de una actividad que “promete beneficios medioambientales no probados”.

El informe, al que accedió Todo El Campo, indica que los 284 millones de euros se conforman: “≈ 2,5 veces el plan de proteínas vegetales de France Relance. Ese plan tiene un presupuesto de 120 millones de euros para incentivar el cultivo de leguminosas y duplicar su superficie hacia 2030”, por lo tanto 284 millones equivalen a dos veces y media ese esfuerzo nacional.

Y “≈ 33 años del Fondo Futuro Bio, a su presupuesto 2025, que dispone de 8,7 millones de euros por año. Un fondo recientemente reducido a la mitad por falta de recursos”. O sea que si multiplicamos 8,7 millones por 33 años, obtenemos unos 287 millones, por lo que 284 millones equivalen a todo lo que ese fondo gastaría en más de tres décadas.

El informe enfatiza que “a nivel mundial, las inversiones acumuladas en el sector ascienden a aproximadamente 2.000 millones de dólares, de los cuales al menos el 36% se han dirigido a empresas que hoy están en cese de actividad o en reestructuración”.

En el caso de Francia -donde se realizó el estudio- “Ynsect está en liquidación judicial. Agronutris está en grandes dificultades. Innovafeed registró 5 millones de euros de facturación en 2024, con 35 millones de pérdidas”.

Parece natural el fracaso de las empresas dedicadas a los insectos como alimentos ya que “solo 2 de cada 10 franceses dicen sentirse curiosos por probar productos a base de insectos”. Esa falta de interés del consumidor llevó a que el sector se reposicionara y buscara un salvavidas en el alimento animal, pero tampoco resultó.

Los observatorios autores del informe señalaron: “El reposicionamiento hacia la alimentación de mascotas constituye un repliegue considerable respecto a las ambiciones iniciales, en un mercado de nicho que no podrá acoger a varios grandes actores”.

De todas formas “la alimentación animal (en base a insectos) se ha desarrollado poco. La harina de insectos sigue siendo dos a cuatro veces más cara que la harina de pescado y hasta nueve veces más cara que la harina de soja.

PIDEN REEVALUAR LAS AYUDAS Y SUBVENCIONES PÚBLICAS.

Ante esos datos, ONEI y Obsaf recomiendan “reevaluar las ayudas y subvenciones públicas” y enfatizan: “Mientras no se demuestre mediante análisis de ciclo de vida independientes, realizados en condiciones industriales reales y no sobre la base de escenarios teóricos, que la cría de insectos presenta un beneficio ambiental neto en comparación con las alternativas existentes, y mientras sus implicaciones éticas, sanitarias y sociales sigan siendo insuficientemente consideradas, nuestras asociaciones solicitan que se suspenda el apoyo público a este sector”.

También encomiendan “reorientar las ayudas y subvenciones públicas para una mayor coherencia con las estrategias europeas y nacionales”; “mejorar la transparencia de las ayudas y subvenciones otorgadas al sector”; y “examinar los procesos de decisión que condujeron a estos financiamientos”.

“MILLONES INVERTIDOS EN UNA IDEOLOGÍA”.

Patrick Legras comentó que el informe de ONEI y Obsaf es la muestra de que hubo “cientos de millones de euros, incluidos fondos públicos, invertidos por ideología”. En cambio, “¿no hay ninguna solución duradera para los agricultores que se matan trabajando desde hace años?”, se preguntó.

Legras es un productor y dirigente sindical francés conocido por ser portavoz nacional de la Coordination Rurale, uno de los principales sindicatos agrarios en Francia.

 Imagen de portada: Ynsect en X @Ynsect

INFORME COMPLETO.

(59 páginas, en francés).

Italia quiere frenar la carne de laboratorio y prohibir su consumo.

Italia quiere frenar la carne de laboratorio y prohibir su consumo.

El Gobierno de Meloni (foto) pretende prohibir la carne de laboratorio para proteger el patrimonio alimentario del país; también se anunció que se etiquetarán las harinas de insectos.

Roma, Italia | Todo El Campo | El Gobierno de Italia aprobó el martes un proyecto de ley que prohíbe el uso y consumo de alimentos animales producidos en laboratorio, ya que tiene como objetivo salvaguardar el patrimonio agroalimentario del país, dijo el ministro de Agricultura, Francesco Lollobrigida, en una conferencia de prensa una vez finalizada la reunión del gabinete.

El proyecto, que deberá ser aprobado por el Parlamento, señala que la industria no podrá producir alimentos «a partir de cultivos celulares o tejidos derivados de animales vertebrados».

Medios italianos informaron que violar esa norma podría generar multas de 10.000 a 60.000 euros para los infractores.

El ministro Lollobrigida argumentó: “Los productos de laboratorio, en nuestra opinión, no garantizan la calidad, el bienestar y la protección de nuestra cultura, nuestra tradición”.

Las investigaciones en producción de carne de laboratorio “está en la etapa embrionaria, de modo que no estamos en condiciones, especialmente científicas, de poder excluir que tales alimentos producidos artificialmente no tengan consecuencias negativas para la salud de los seres humanos”, se dijo por parte de las autoridades y publicó Corriere Della Sera.

COMPROMISO DE MELONI.

Giorgia Meloni, primera ministra italiana, avanza así en su compromiso de proteger los alimentos de Italia de las innovaciones tecnológicas que podrían ser dañinas.

Además, en un acto simbólico cambió el nombre del Ministerio de Políticas Agrícolas, Alimentarias y Forestales por el de Ministerio de Agricultura, Soberanía Alimentaria y Silvicultura.

Se espera que Italia profundice ese tipo de políticas. Reuters reportó que Meloni anunció que el Gobierno prepara una serie de decretos que obligarían a etiquetar productos que contengan o deriven de insectos cuando el país debate sobre el uso de harina de grillo.

“El Gobierno ha presentado cuatro decretos interministeriales por los que se introducirán etiquetas informativas en productos que contengan o deriven de insectos. Los ciudadanos deben poder elegir conscientemente y estar informados desde todos los puntos de vista”, escribió en Twitter @GiorgiaMeloni.

Con información de Corriere Della Sera, Agenzia Italia y Reuters.

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