Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | Mientras esperamos que la diplomacia del presidente estadounidense Donald Trump de resultados y el mapa de los poderes del mundo se alinean nuevamente, los precios del trigo y las bolsas de valores en EEUU tuvieron una semana negra.
Empecemos por las bolsas: esta semana que viene es clave porque el 2 de abril es el día donde EEUU impone aranceles recíprocos a todos los que negocian con él. Si bien la medida puede ser pospuesta, se suma a un arancel de 25% a los automóviles no producidos en EEUU El mercado tomó mal ambas noticias y espera (o desea) una postergación. En paralelo delegaciones de EEUU y China se reúnen para hablar de comercio aunque se conocen pocos detalles al respecto. La semana promete entre otras cosas porque se empiezan a aplicar indicadores económicos y financieros que dan cuenta del daño que genera la forma Trump de hacer las cosas.
Los mercados agrícolas no estuvieron ausentes de las turbulencias del mundo financiero. El trigo es el que la pasó peor en la semana con una baja muy fuerte de casi 40 puntos. Se cita la iniciativa del mar Negro como un avance en las negociaciones de paz y por otro lado algo de mejora con el clima en EEUU A mi modesto modo de ver, ninguna de las dos noticias es muy relevante porque que yo sepa siempre salieron granos del mar Negro y por otro un cultivo no se gana o se pierde con una lluvia, sobre todo cuando está en estado vegetativo. Por ende, me suena a que fue una jugada de los fondos para borrar del mapa unos cuantos stops de protección en los pisos del contrato y más temprano que tarde lo veremos recuperar un poco de terreno. Con el maíz el titular es que tira el USDA el lunes pero el mercado tiene más o menos los titulares. La cosa de fondo es que el maíz tiene una demanda fenomenal tanto en EEUU como en Brasil, tanto interna como externa y cualquier problema que tenga en lo productivo lo hace subir. De momento no se ve nada raro pero hay que estar atentos.
Por otro lado, la soja tuvo un aliado inesperado con una reunión entre el petróleo y los bio combustibles que fueron juntos a hablar con Trump para hacer un “frente común” y eso parece haber dado buenos resultados porque el aceite de soja saltó por los aires mientras que esto le da un empujón necesario a la soja (aunque la harina paga los platos rotos como es de esperar).
A nivel regional, Argentina vuelve a ser noticia con los problemas que tiene con la gestión del tipo de cambio y la pérdida de reservas. No es un tema nuevo y tiene que ver con la patología que representa una economía que no termina de confiar en sus propios fundamentos. Al liberalismo siempre le pasa lo mismo piensa que la gente va a apreciar las bondades del libre mercado y se va a olvidar rápido del malestar que genera salir del estado de bienestar. Se equivocan, es mucho más fácil capitalizar el malestar que las mieles del éxito económico. Algún día aprenderán.
La próxima semana va a estar centrada en los reportes del USDA y veremos lo que pasa con las tarifas. Fuera de eso, en lo climático no pasa mucho, en las guerras que siguen en el mundo tampoco pasa mucho y a falta de liderazgos más conciliadores, no creo que las cosas vayan a cambiar pero si al menos nos darán una dirección tentativa de a que apuntamos. Brasil está ya cerrando su cosecha y Argentina comenzando la suya. No hay riesgos evidentes con el clima así que la evolución de las cosas depende un poco de que tanto el mercado se quiera centrar en los fundamentos o en los elementos de corto plazo
En Uruguay estamos a poco de iniciar la cosecha de soja que se espera sea muy buena.
Conforme pasan los días, los productores se animan a vender un poco más, aunque los precios no son los mejores.
TRIGO.
El trigo me puso a sufrir en la semana. Para mi difícil de entender la furia bajista del trigo porque las noticias no representan grandes cambios. Mi esperanza es que el lunes, las cosas vuelvan a un piso razonable algo por encima de 550. Argentina va rumbo a una recomposición de stock, los cultivos en Europa no mejoran pero tampoco empeoran y en EEUU la falta de lluvias para los trigos duros sigue siendo un tema. Los fondos vendidos y aumentando su exposición a la baja. Veremos, sigo pensando en que es una oportunidad de compra.
MAÍZ.
Luego de una mala semana el maíz se las arregló el viernes para remontar un poco pero sigue en sus pisos. La siembra recién arranca en EEUU, va casi al final en Brasil y la demanda sigue muy firme. Toda la atención puesta en el reporte del lunes que da intención de siembra y stocks. Vamos a ver que dice y en función de eso nos armamos. Yo creo que es un buen plan comprar una estructura alcista pensando en el mercado climático.
SOJA.
La soja que la venía pasando mal se afirmó por la subida muy firme del aceite (por los rumores sobre el tema bio combustibles). Como sea, le dio una mano y capaz que no hay que dejarla escapar. Al igual que el maíz hay que estar atentos al informe del lunes a ver por donde salta la liebre. Estos precios, desde los fundamentos no tienen mucho fundamento. Si tengo que apostar, los fundamentos dan para mas bajas que subas.
Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | No me gustan las peleas. En ningún orden de la vida. Trato de ser lo más diplomático posible y evito los conflictos en la medida que me sea posible. Pero no puedo sino preocuparme por lo que vemos en los medios estos días. Mi diagnóstico es que a la gente no le interesa la verdad de las cosas, le interesa una historia bien contada, aunque esta sea mentira o no se ajuste a la verdad. El relator de turno es el responsable de traernos esa historia, donde modifica sus orígenes y selecciona los hechos para que el final sea el que el quiere. Di eso mil veces y lo transformarás en una verdad.
La política internacional (que tarde o temprano terminará afectando a los mercados. Ahora estamos a la espera de lo que ocurra el 4/3 a ver si se imponen aranceles a Canadá, México y China. Mientras tanto nuevas a amenazas a los socios europeos y un maltrato fuera de lugar a los pobres ucranianos que siguen cada vez mas solos su lucha contra los rusos. Los mercados bursátiles se van poniendo nerviosos con toda esta dinámica que solo agrega incertidumbre. Se habla mucho de aranceles pero nada de sentarse a re definir el marco del comercio.
Mi opinión personal es que Trump va a seguir adelante con subir los aranceles a los productos chinos y el 4/3 va por más con Canadá y China. Esto va a empujar los precios del aceite de soja al alza, pero va a generar otros problemas no menores, porque los canadienses se van a ver obligados a vender su canola en el resto del mundo para compensar. La soja va a sufrir, tiene un argumento para hacerlo con los aranceles más allá que los chinos de momento no se sienten muy perjudicados a pesar de sus declaraciones. El otro dato importante es que la confianza del consumidor en EEUU baja, la inflación se mantiene dentro de lo esperado pero esto le complica la jugada a la reserva federal en cuanto a la baja de tasas.
En los mercados agrícolas las cosas se pusieron feas para el trigo que perdió el favor de los mercados al reducirse los riesgos de problemas por frío en el hemisferio norte. El USDA en su primera proyección de intención de siembra subió el área de maíz y bajó la de soja (nada fuera de lo esperado) y eso fue suficiente para catalizar una baja sostenida de los precios del maíz. La soja bajó en la semana pero fue la menos afectada. El clima en Brasil es decente para permitir una recuperación tanto de la cosecha como de la siembra de maíz de segunda, a lo que se suman las lluvias en Argentina y Uruguay que permiten suponer una muy buena cosecha de soja y maíz a pesar de un enero seco. La soja no creo que pueda aguantar estos precios y se viene un ajuste, esperemos que menos duro de lo que los fundamentos señalan.
La tiene el feriado de Carnaval en el medio lo que hará que los mercados tengan menos información que procesar, al menos hasta el miércoles. Veremos qué pasa con los mercados de acciones al inicio de la semana, pero todo hace pensar que el tiempo de mostrar cosas positivas de Trump se hacen cada vez más urgentes y su estilo de liderazgo es cada vez más cuestionado interna y externamente. En términos de información, no tendremos mucha cosa hasta el USDA pero seguramente los mercados tomen nota de la mejora en la situación productiva de Argentina y la presión de cosecha en Brasil, nada de lo cual nos favorece.
En cuanto al trigo, el mercado FOB no ajusta pero si los futuros. Aqui la cosa es diferente, porque los fundamentos apuntan a mayores riesgos en la oferta en relación al año pasado. Naturalmente que todo puede pasar en la primavera del hemisferio norte, pero no arranca tan bien como pensamos. Por decirlo en otros términos, le tengo menos miedo a esta baja de los futuros que en otras ocasiones.
TRIGO.
El trigo tuvo una muy mala semana que lo llevó abajo de los 560 para mayo. No me asusta mucho, lo que se cita como causa es la mejora en el clima, la falta de daños por heladas y un dólar poco amigable. EEUU tiene problemas para competir con su trigo en el mundo. En cuanto a la siembra, el informe del USDA habla de un aumento marginal de la siembra para este año. Yo creo que es una oportunidad de compra, no lo veo mucho mas abajo que lo que esta.
MAÍZ.
Y finalmente se la dieron al maíz. Hecho el trabajo de empujar los precios para un buen número en los seguros de inversión y con el condimento de una estimación de mas área en EEUU los fondos le soltaron la mano. En la bajada, también colabora la mejora del clima en Brasil y Argentina que permite suponer menos problemas de oferta al menos en el corto plazo. Yo no le doy mucha importancia al dato de intención de siembra porque es con fines meramente fiscales, la realidad la dicta el clima y lo que pasa de marzo en adelante. De no haber problemas, el maíz no debería moverse mucho de los 450 cents. Yo espero a ver donde se estabiliza antes de decidir que hacer.
SOJA.
Se escucha el tic tac del reloj. No puede aguantar en mi modesta opinión porque la cosecha brasileña se expande, se resuelven los problemas y Argentina deja atrás la sequía. No hay mucho de donde agarrarse y el objetivo es el 960 por feo que suene. Yo haría un put spread entre 1030 y 990 y para financiarlo o bien vendo un call 1100 o vendo un put 950. Me gusta mas el primero porque en caso que se de vuelta la torta no me desagrada vender un futuro a 1100 soja mayo.
Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | Una semana difícil para los granos que contrasta con el relativo optimismo de los mercados financieros.
China sigue apegada al discurso de que con planificación se sale del pozo. Los capos del partido dan directivas y desarrollan planes faraónicos de ayuda para reactivar una economía que sigue dando signos de pasar por momentos de dificultad. Tal vez sea momento de reconocer que no se puede hacer con las masas lo que los burócratas de turno (por bien intencionados que sean) deseen. Y no es que los chinos no crezcan, lo hacen pero por debajo de lo que deben y arrastran problemas. Esto contrasta fuertemente con EE.UU. que sigue desafiando con datos de empleo e inflación que parecen mostrar vigor en una economía que se encamina a sus dos semanas finales antes de las elecciones que, al igual que en Uruguay, obligan a elegir entre dos modelos bien contratantes.
A nivel de los mercados de granos, todos bajaron y el aparente cambio de tono de los fondos de inversión (en pasar a tener una posición neta comprada) empieza lentamente a cambiar de bando nuevamente a favor del pesimismo. No puede llegarnos en peor momento, justo cuando necesitábamos lo contrario al menos para darnos la tranquilidad de sembrar con precios mínimamente satisfactorios. Resulta que con EE.UU. al cierre de su cosecha de soja (van arriba del 70%) sin riesgos en la cosecha de maíz (van al 50%) y con rindes espectaculares es poco lo que el mercado tiene para ponerse nervioso. Sumen a eso que las lluvias volvieron a Brasil y le van a dar una regada a Argentina la semana que viene, todo parece encaminarse a que los mercados están tranquilos con la oferta al menos en el papel. Esto nos lleva a ver qué tan dinámica sea la demanda que en este contexto no tiene ningún apuro en salir a comprar porque puede esperar a que los precios bajen, cosa que sin duda harán. Aquí hay que separar: por un lado el maíz, que es el que tiene una demanda más garantizada de la soja que es la que tiene mas problemas para adelante (especialmente del lado de la harina proteica, no tanto del aceite). Este último (el aceite) sigue muy pensionado por lo que pasa en el mercado del petróleo crudo (donde la dinámica de la demanda no es muy auspiciosa, aunque siempre podemos esperar que la represalia de Israel a Irán genere algún susto y lo ayude a subir).
El último pronóstico del IRI mostró un panorama alentador de febrero en adelante en términos de lluvias. Tal vez tengamos una oportunidad para lograr productividades decentes este verano. De no ser así, y con el actual panorama de precios hay que ser muy criteriosos al momento de elegir nuestra estrategia de venta para no perder oportunidades.
Esta última etapa del año suele ser desafiante al momento de predecir los precios. Los fundamentos no nos ayudan mucho y la pregunta es donde está el piso, como para proyectarnos desde allí. Yo tiendo a pensar que en maíz y trigo ya los pasamos pero en soja puede que nos toque otro tramo de obscuridad. Es complicado porque nos quedan tres semanas de mucha incertidumbre sobre todo electoral en EE.UU. y tenemos una guerra en marcha que puede cambiar muchas cosas en medio oriente.
TRIGO.
El Gobierno ruso “sugirió” a los exportadores que sería deseable no vender debajo de cierto precio el trigo, veremos qué éxito tiene con la medida que el mercado no toma muy en serio por la historia de cumplimiento. Por otro lado, lluvias menores tanto en EE.UU. como en Rusia y Ucrania mejoran un poco los prospectos de la siembra de invierno. Todo eso sumado termina afectando los precios y el trigo está abandonando su canal alcista construido desde setiembre sino que también define un nuevo rango de precios entre 565 y 600. Los compradores están bien hasta el año que viene y no hay mucho de donde agarrarse para predecir una tendencia.
MAÍZ.
En plena cosecha el maíz tuvo una mala semana solo relativizada por las buenas exportaciones. Del lado productivo no pasa mucho (buena cosecha en EE.UU., lluvias para la siembra de maíz de primera en Argentina y Brasil). La demanda (especialmente del etanol) le da soporte. No tiene mucho más para bajar pero va a mitad de camino en EE.UU. La pregunta del millón es si se aguanta arriba de 400 cents.
En maíz a nivel local la referencia puesta en MVD entre 225 y 235 para el maíz paraguayo y el nacional unos 10 dólares por ton arriba del importado.
SOJA.
Mis temores se han cristalizado en una semana horrible para la soja que la deja a las puertas de ir al piso de sus cotizaciones. Argumentos no faltan, ya los indicamos en la primera página. El tema es su aguanta o sigue bajando, cosa que creo va a ocurrir muy a nuestro pesar. Hoy el dato a mirar es si aguanta el 960 o si se abren las puertas del infierno. Los fondos empezaron a vender nuevamente soja lo cual es una señal de atención.
ACEITE DE SOJA.
Menos inestabilidad en el mercado de crudo nos dieron una mano en estabilizar los precios en el corto plazo. Pareciera que el aceite quiere establecer un nuevo piso en 41,5, lo cual sería consistente con un fundamento positivo de mercado de aceites (¡al fin!). Yo igualmente quisiera esperar un poco antes de entrarle porque quiero saber que va a volar por Irán y quien gana las elecciones en EE.UU. antes de ver que posición tomo. En principio no es mala idea un spread de calls contra un PUT.
HARINA DE SOJA.
Una copia de la soja, parece un nuevo capítulo de una película de terror. La harina tuvo una muy mala semana y aguanta con las uñas una figura técnica muy precaria. Tiene pocos amigos en el mercado y se viene una nueva corrección a la baja, eso sí, operar con criterio.
ng. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | Si me hubieran preguntado si la soja de la próxima cosecha podría tener estos valores a esta altura del año diría que no, no me lo esperaba. Se suman la ocurrencia de un huracán en EE.UU. que afecta tanto la logística exportadora como a las zonas en cosecha. Por otro lado la falta de lluvias pone a muchos nerviosos por el eventual atraso de la siembra en Brasil. Con el clima no se juega pero hay que saber aprovechar la volatilidad a favor, pero siempre tener en cuenta que un cambio en los modelos (con la certeza de las lluvias) las cosas se pueden poner feas muy rápido.
Una tendencia interesante es el cambio de la posición de los fondos que dejaron de tener una visión muy negativa de los activos agrícolas. Esto no necesariamente quiere decir que nos van a dar una mano con los precios de las materias primas, pero al menos nos quita un elemento de presión. Las causas son varias: primero que la baja de tasas vuelve a hacer interesante invertir en cosas agrícolas, segundo hay ciertos riesgos climáticos en el menú que antes no estaban. Ojo que también es una tendencia estacional, en general estamos en la época donde los fondos rebalancean sus posiciones.
La semana fue en general buena para los indices accionarios y tuvo el condimento de una buena noticia de China que es un paquete importante de estímulos a su economía. El mercado tomó buena nota de su optimismo (siempre es bueno que se intente estimular la economía) y se pregunta si será suficiente para lograr los objetivos previstos. En tal caso, todo lo que los ayude (así sea temporalmente a mejorar) es un buen indicador sobre todo para hacer repuntar el consumo de alimentos básicos. El crudo tuvo una semana mixta y crece la ansiedad por la expansión del conflicto en medio oriente. Las cosas se pueden poner difíciles y eso tiene efectos para el aceite de soja que está entrampado en un laberinto de regulaciones y rumores que hacen que sea difícil operar con tantos riesgos. En el trigo no pasó mucho, el clima sigue causando retrasos en las siembras en Europa, el comercio es rutinario y la sequía complica tanto en EE.UU. como en Argentina.
La soja fue sin dudas la noticia de la semana. Crece la ansiedad por el clima en Brasil aunque los modelos climáticos en cada corrida afirman las lluvias en octubre. Es posible que las siembras se retrasen un poco (pero depende de la capacidad de siembra) y de que las lluvias en si se concreten. Si me preguntan, nos da una oportunidad de oro para vender soja (o al menos para poner un piso a la soja 25). Sinceramente no creo que tentamos con los eventos climáticos en curso un riesgo tal que haga cambiar mi imagen fundamental del mercado hacia algo diferente de lo que tenemos entre manos: EE.UU. en plena cosecha y sin muchos riesgos y Brasil con un leve atraso en la siembra.
El reporte de existencias no trajo muchas novedades interesantes: la producción de maiz y soja es casi idéntica a la última proyección mientras que los stocks son inferiores (salvo trigo) a la estimación anterior pero superiores a un año atrás. En suma, un reporte intrascendente para el mercado.
TRIGO.
Los futuros de trigo no se movieron mucho en la semana. Están mas que nada a la música que otros tocan pero se mantienen en un rango entre 595 y 560. La tendencia es levemente al alza. A nivel del mercado físico se espera que Turquía anuncie el 15/10 si vuelve al mercado, mientras que los negocios de exportación son más o menos los mismos, sin compradores que presionen mucho ni cambios en el menú de exportadores. EEUU viene bien con sus exportaciones pero si sube mucho se queda fuera de la pelea.
MAÍZ.
El maíz navega lentamente al alza en un rango muy corto de precios empujado por buenos negocios de exportación global y un mercado que tiene algunos temores con el clima en Brasil (están pensado en un eventual problema de siembra que llegue a modificar el área de maíz de segunda en Brasil) y también los problemas con el maíz en Europa (calidad) y Mar Negro (menos productividad por la sequía). Veremos que hace si llega a 420 – 425. Necesita más noticias positivas para seguir subiendo. En maíz a nivel local sla referencia puesta en MVD entre 225 y 235.
SOJA.
No les miento si les digo que me sorprende la suba, es mucho para lo que es el daño material de la soja en Brasil en cuanto a su fecha de siembra. Como siempre pasa con las subidas de precios de marco climático, asi como suben mucho lo pierden en la mitad del tiempo conforme cambian los modelos climáticos. Mi expectativa es que la suba no dura porque la cosecha norteamericana está en pleno curso (es cierto que hay dudas sobre el tamaño de la cosecha por el clima de agosto pero los rindes que se reportan en el inicio son buenos). Dicho esto, el número a mirar es 1080 que es el techo previo. Yo apuesto a que salvo que los modelos de clima cambien para mal, se queda sin piernas y se nos viene la baja estacional de la soja por la presión de la cosecha. El rango es amplio, de 1080 a 1000.
Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez (Ph.D) | Montevideo | Todo El Campo | Una semana relativamente buena para las noticias económicas en general pero de malos augurios para los granos. Empezando por lo que todo el mundo miraba, que es el reporte de empleo en EE.UU. que sorprendió incluso a los más entusiastas y que renueva la presión sobre el que la FED se va a tomar su tiempo para bajar las tasas. El dólar vuelve a subir (algo negativo para las materias primas) y el crudo parece que tiene un futuro negro hacia el 2025.
Pero lo que a nosotros nos importa son los granos y los oleaginosos. Y no tuvimos una buena semana en lo que hace a precios. Empecemos por el trigo, que tuvo una semana muy complicada que lo llevó a casi 670 cents luego de haber estado a casi 800 hace no más de 10 días. Si recuerdan les decía que los mercados climáticos son complicados y el trigo no es la excepción, con el agravante que predecir la producción en un país que miente con la misma facilidad que canta el himno (los rusos) y otro que siembra y cosecha esquivando las bombas (los ucranianos). A pesar de la sequía y las heladas de Rusia, el mercado se está empezando a convencer que tal vez no todo esté tan mal y que a pesar de las pérdidas en Rusia el resto del trigo del hemisferio norte está entre bien y muy bien (incluyendo exportadores de primera línea como EE.UU. y Canadá). Y tampoco es que no llueve, los modelos de clima se han tornado algo más benévolos con esa parte del mundo en cuanto a lluvias. Para agregar confusión al mercado Turquía sale del mercado importador de trigo para proteger a sus agricultores, lo que saca demanda del mercado.
En el maíz los datos de exportaciones son buenos y la sequía en México y Ucrania empieza a sonar en el mercado al igual que la falta de lluvias en Brasil (cosa que no preocupa a los locales en lo absoluto). Pero, el estado de los cultivos en EE.UU. es muy bueno y nadie espera un quiebre dramático de la producción, aun así el entorno de precios para el maíz es desafiante.
Los oleaginosos tuvieron también una semana complicada de la mano de un desarrollo de siembras bueno en EEUU, una China que anduvo de compras por el mundo y un gobierno brasileño deseoso de meter mano en los impuestos a los locales, cosa que causó bastante desconcierto en el mercado. Sin que esa medida sea definitiva, los mercados volvieron a los fundamentos y la soja, el aceite y la harina terminaron la semana bastante mal, casi en sus soportes y con pocos amigos que los ayuden.
Finalmente, en el entorno local, Argentina parece nuevamente sumida en una crisis política que le da la espalda a las medidas que el gobierno pretende imponer en el reinado de su economía. Subió el riesgo país a pesar de un salto en el dólar paralelo y con un futuro incierto por la debilidad parlamentaria. Con el grado de destrucción de la demanda que tiene Argentina es sorprendente que las calles no estén hechas un fuego, pero eso no quita que al gobierno se le va acortando el tiempo para presentar buenas noticias (antes que llegue una nueva sequía).
En Uruguay seguimos cosechando entre el barro y con medio país caliente con el resultado de la cosecha. Hay un análisis que no me parece menor hacer: si la agricultura del Uruguay es soja dependiente, hay lecciones a sacar: el año Niño per se no garantiza buenos resultados, así como un año Niña no tiene por qué ser necesariamente catastrófico (basta con mirar el 2022). Pero, por algún motivo no logramos estabilizar los rendimientos y es una timba cada vez mas peligrosa porque estamos en el barrio equivocado, al lado de dos titanes que producen mas barato y que (a diferencia de nosotros que estamos estabilizados en la producción a duras penas) nos van a marcar la agenda. ¿Será que es el momento de discutir la viabilidad a largo plazo de los sistemas agrícolas?
Esta semana próxima tenemos USDA. Mis candidatos a ajuste son trigo (a la baja) y soja (al alza).
TRIGO.
Los fondos le soltaron la mano al trigo y volvieron a venderlo con ganas. Hace tiempo que no se ve una caída tan dura y constante de un producto. Pero el mercado es así, y con el clima se suele comprar el titular y luego se ve que pasa. Si el trigo no aguanta los 670 se va a 640, cosa probable si el clima coopera en las zonas complicadas. Obviamente podemos despedirnos de la tendencia alcista y lo mejor a lo que podemos aspirar es a que se quede entre 670 y 640. No lo veo de nuevo a menos de eso, salvo que los rindes de donde están empezando a cosecha los trigos de invierno sorprendan mucho (vienen siendo muy buenos). Los importadores principales compraron en la semana pero hay que ver qué pasa con el mercado físico que viene dando también señales de afloje. Si tiene cebada y no se quiere jugar a un rebote, un put spread 670 a 620 no es una mala alternativa.
MAÍZ.
No pasa mucho en el mercado de maíz, rebotó en el 440 y sigue en un rango corto. No tiene riesgos climáticos evidentes y la demanda es firme, con tendencia a mejorar. Nada que ver en este mercado.
En Uruguay las referencias de maíz están difíciles de conseguir. Se escucha un 180 a levantar de chacra (recién arrancando con la cosecha de algún maíz de segunda) y precios puestos en Montevideo en 240 por maíz seco para quien sea víctima de la desesperación. En rigor, el mercado de maíz seco es casi nominal.
SOJA.
Con excepción del movimiento que generó la noticia del cambio fiscal en Brasil que le dio cierta esperanza al farmer americano de vender más y mejor, el mercado tuvo una semana fea con una caída de la soja de 1260 a 1180. Esta un pelito arriba desparte de 1156 y sin noticias que le den una mano me temo que es inexorable la caía al soporte de 1140. El mercado tuvo noticias de importaciones de China, pero los datos acumulados no dan para entusiasmarse mucho. La verdad el panorama es complicado. El mercado local en Uruguay está en el entorno de los U$S 410 por tonelada puesto en el puerto.