En Argentina creció el aporte del campo, aseguró la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo.

En Argentina creció el aporte del campo, aseguró la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo.

El 25,6% de lo que Argentina produce proviene del campo. En un año, aumentó lo que el agro aporta al PBI nacional. 1 de cada 4 dólares del PBI lo originan las cadenas agroindustriales. El 49% de la producción es valor agregado.

Buenos Aires, Argentina | FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina) publicó un informe en el que señala que el aporte de las cadenas agro al PBI nacional creció de 24,1% a un 25,6% en un año, comparando 2021 con el 2020. El dato deriva de un informe anual de FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina) sobre el aporte de las cadenas agroindustriales al PBI, “a nuestra torta nacional”.

El estudio demuestra que, en 2021, el 25,6% de lo que produce el país viene del campo en sus distintas etapas. “Las cadenas agroindustriales aportan 1 de cada 4 dólares del PBI, lo que equivale a 105.091 millones de dólares, es la actividad que mayor aporte genera”, destacó Nicolle Pisani Claro, economista de FADA.

“Le siguen en importancia: la actividad comercial mayorista, minorista y de reparaciones (13%), la industria manufacturera no agropecuaria de productos como autos, prendas de vestir, maquinarias, etc. (11,7%), la actividad inmobiliaria (10,6%) y salud y educación (10,5%)”, enumeró la economista.

“El aporte de las cadenas agro sobre el PBI nacional creció en 1,5 puntos porcentuales, es decir, en 2021 se aportó más que en 2020. Este 25,6% actual es la segunda participación histórica más alta, desde 2004 a 2021, por encima del 22,9% promedio de ese período. Esto demuestra la importancia de que el agro crezca, pero también que el resto de la economía traccione”, agregó Pisani Claro cuyas declaraciones se añaden al Informe de FADA.

Dentro de la composición del PBI de las cadenas agroindustriales se destaca, como las principales ramas de actividad que aportan al mismo, la actividad comercial con el 25,9%, la producción de alimentos y bebidas con un 24,7%, agricultura con 19,2%, ganadería 8,4% y servicios conexos 6,3%.

¿PODEMOS AGRANDAR MÁS LA TORTA?

“Las cadenas agroindustriales tienen potencial para crecer, aún más en un contexto internacional que demanda y paga más por lo que producimos y exportamos, como granos, carnes y productos de las economías regionales”, afirmó David Miazzo, economista jefe de FADA. “Las condiciones pasan por lograr algún nivel de estabilidad macroeconómica, con menor inflación, emisión monetaria y gasto público, menor nivel de presión fiscal y trabas burocráticas, mayor inserción internacional y disponibilidad de crédito accesible y de largo plazo”, indicaron los economistas de FADA.

“Para lograr un país con mayor desarrollo se necesita del campo y su industria, pero también del resto de las industrias, el comercio, los servicios, la energía, el turismo y las actividades relacionadas a la economía del conocimiento y para eso es necesario generar el contexto propicio a nivel nacional para que tengan el marco adecuado para crecer y generar mayor actividad económica con sus efectos positivos: más empleo, más inversión, más generación de divisas, etc.”, advirtieron los economistas.

Con estos informes, FADA intenta explicar qué es el PBI (Producto Bruto Interno), cómo se conforma, qué significa que crezca y qué beneficios trae. “El PBI o actividad económica es todo lo que producimos en Argentina, tanto productos como servicios, a mayor producción, más alto es el PBI. “Podemos pensar al total de la actividad económica como una torta: unos trabajan para el trigo, la leche, los huevos, el azúcar; otros convierten productos en harina, dulce de leche, crema, manteca; otros se encargan de que funcione la electricidad y el gas; otros venden y transportan esos productos. Cada uno de esos actores es clave en la producción de esa torta de todos los argentinos. Un PBI más alto es bueno para todos, porque significa una torta más grande, que permite que la porción que nos toca a cada uno sea también mayor”, explicó Pisani Claro.

El PBI de las cadenas agropecuarias y agroindustriales incluye muchos eslabones que intervienen para producir, transportar, industrializar, comercializar y exportar alimentos y demás productos agropecuarios.

ES IMPORTANTE QUE CREZCA EL PBI.

“Si nos preguntamos cuán importante es que crezca la actividad económica la respuesta es sencilla: es crucial, porque la única forma genuina de generar más trabajo y mejores salarios es produciendo más. Mientras mayor sea la producción mayor será el nivel de empleo y de salarios. Por eso, muchas veces se insiste en que se deben aplicar medidas que incentiven una mayor producción y exportación, no políticas que la desincentiven, como pueden ser un derecho de exportación o una restricción a las exportaciones”, sostuvo Pisani Claro.

“Cuando la economía crece, la gente consume más, el Estado recauda más por impuestos entonces puede gastar más, alguien que tiene una empresa y ve que las ventas crecen puede querer aumentar la producción e invertir. A la vez necesita más trabajadores para producir más, entonces se generan puestos de trabajo y podríamos seguir. Así funciona básicamente la economía, me impacta directamente que la economía crezca o no, independientemente de en qué trabaje”, concluyó la economista.

“Hay empresas que producen insumos, como fertilizantes, semillas y fitosanitarios, otras que se los venden a los productores, están las que los transportan. Productores y contratistas que con estos insumos siembran y cosechan granos. Camioneros que llevan esos granos a industrias donde se convierten en harinas, aceites y biocombustibles, o los trasladan a puertos donde se cargan a barcos para ser exportados, o los llevan a feedlots o granjas de cerdos y pollos, donde los granos se convierten en carne. También hay empresas y personas que se dedican a faenar estos animales, otros que los trasladan a supermercados y carnicerías, donde los consumidores podemos comprarlos, entre una infinidad de actores económicos que intervienen en las cadenas agropecuarias y agroindustriales”, explicó Miazzo.

“En cada una de estas etapas se pagan impuestos, se generan inversiones y trabaja gente, que luego con sus ingresos consume productos o servicios que producen otras cadenas productivas, desde ir a una peluquería hasta comprar ropa. Con esta enumeración desordenada sólo se busca mostrar como con cada kilo de granos, carnes y demás productos agropecuarios que se produce se pone en marcha una maquinaria inmensa de personas y empresas que ayudan a mover la economía”, reflexionó.

PRODUCCIÓN PRIMARIA TAMBIÉN ES VALOR AGREGADO.

Miazzo aclaró: “Hay un mito de que la “producción primaria” no genera valor agregado. Pero eso no es así, del valor que produce la producción primaria en Argentina, un 49% es valor agregado. El dato destierra la creencia de que el agregado de valor sólo se da en las etapas industriales, ya que la producción primaria en sí misma es agregado de valor. De hecho, cabe mencionar que se habla de “producción primaria”, no por ser una producción más básica sino por ser la primera etapa en una cadena productiva”.

¿QUÉ PASÓ CON EL PBI?

Este informe muestra la recuperación de la actividad económica tanto nacional agroindustrial como de otros sectores durante 2021, tras una caída de la actividad económica producto del Covid-19.

En comparación con la medición anterior la recuperación del PBI nacional registró un aumento de un 9,8% y en particular en las cadenas agroindustriales fue de un 7,7%.

“Es importante destacar que no alcanza con que estas cadenas funcionen bien. Así como es importante potenciar el agro, para que el país pueda crecer, generar empleo y mejorar la calidad de vida de los argentinos es necesario que todas las actividades productivas marchen de la mejor manera, que ganen competitividad, escala y mayor inserción internacional”, señalaron desde FADA.

En Argentina, el 25% de lo que se paga por pan, leche y carne son impuestos.

En Argentina, el 25% de lo que se paga por pan, leche y carne son impuestos.

“¿Qué pagamos al comprar pan, leche y carne?”, se preguntaron los economistas de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina. Concluyeron que “1 de cada 4 pesos (el 25%) son impuestos”.

Buenos Aires, Argentina | La Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) publicó este lunes 11 de abril un estudio que desglosa el pago que hace el consumidor final de los diversos productos.

“¿Qué pagamos al comprar pan, leche y carne?”, se preguntó FADA y añadió: “1 de cada 4 pesos son impuestos. El trigo se multiplica por 7, en su recorrido desde el campo a la panadería. La leche se triplica. En la carne, más del 60% son costos y 28% impuestos. Los granos sólo inciden en un 13% en promedio”.

¿Cómo se forman estos precios? ¿Cuánto pesa la mochila de los impuestos?

FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina) publicó el estudio semestral de “Composición de precios” el cual registra lo que pasa con los precios desde el campo a la góndola.

Natalia Ariño, economista de FADA expresó: “Por ejemplo, en el caso del pan, el precio se multiplica 7 veces y media desde el trigo al pan que compramos. En la leche, el número se triplica. En la carne, más del 60% son costos y 28% impuestos”. La pregunta es: “¿Sabemos cómo se llega a estos números?”, la investigación busca dar respuestas a qué es lo que paga el consumidor cuando compra pan, leche y carne, desglosando por eslabones y rubros.

¿LOS GRANOS TIENEN LA “CULPA”?

Ante esa pregunta FADA responde categóricamente: “No”, afirmar tal cosa “es un mito a derribar”.

El maíz representa sólo el 16% del precio final de la carne de cerdo, 23% en carne aviar, 11% en carne vacuna y 6% en leche. El trigo aporta el 13% del precio del pan. “En el último tiempo, por la guerra Rusia-Ucrania se dio un aumento de granos y erróneamente se desvía la discusión de la inflación hacia ese lado: se asocia el aumento de precios de alimentos a la suba de precios del maíz o trigo, pero esta relación no es la que determina lo que salen los productos. Este estudio demuestra que el impacto es mucho menor al que se cree”, aclara Ariño.

Entre febrero y la primera semana de abril, el precio del trigo aumentó un 30% y maíz un 10%. Nicolle Pisani Claro, economista de FADA, dijo que “teniendo en cuenta cómo influye el grano en los alimentos, el precio que paga el consumidor por el pan francés, no debería aumentar más del 4% por ‘culpa’ del trigo o, en el caso del maíz, no debería aumentar más del 1,6% la carne porcina, o el 2,3% la carne aviar, 0,6% la leche y 1,1% la carne bovina. Con esta información se cae el mito de que el precio lo pone el productor”.

Por lo tanto, “restringir las exportaciones de carne, trigo o maíz, crear un fideicomiso de trigo o subir los derechos de exportación a los granos, son medidas que de ninguna manera reducen la inflación, sólo generan nuevas trabas y menores incentivos a producir. En el largo plazo, lo único que asegura que la carne, la leche o el pan sean baratos es más producción. Que haya más oferta es la única forma genuina para que un producto sea barato. Por este motivo, lo que en realidad hay que hacer es incentivar la producción, abriendo mercados, generando previsibilidad, bajando la carga tributaria. Y en el proceso se genera lo que realmente necesitamos: más trabajo y más dólares”, explicó David Miazzo, economista jefe de FADA.

¿CUÁNTO PESA LA MOCHILA DE LOS IMPUESTOS?

Los resultados del estudio de FADA, muestran un alto impacto de los impuestos en la composición del precio final. De lo que se paga por carne, leche y pan, 1 de cada 4 pesos son impuestos. Es decir, los impuestos son un cuarto del precio final que pagamos los consumidores.

En la carne de vaca el 28% del precio final son los impuestos de la cadena. En el pan francés la carga tributaria llega al 23%. El sachet de leche entera tiene una mochila impositiva del 26% de lo que pagan los consumidores. En los tres productos analizados es posible ver que 3 de cada 4 pesos de impuestos corresponden a tributos nacionales, en algunos productos incluso más.

En momentos donde la inflación se acelera se tiende a discutir los precios, la cadena y los costos, pero en realidad el problema no es de un precio en particular sino del peso en sí mismo, nuestra moneda pierde valor de compra, el problema es mucho más amplio. Desde el equipo económico de FADA definen tres puntos para explicarlo: Primero que tenemos un profundo déficit fiscal, segundo que esto se financia emitiendo pesos y como tercero se suma la falta de confianza, esta situación se traduce en pesos que cada vez valen menos: eso es la inflación.

ALGUNOS NÚMEROS DE “COMPOSICIÓN DE PRECIOS”: PAN, CARNE, LECHE.

1 de cada 4 pesos que pagamos en carne, leche y pan son impuestos. (*)

PAN

Precio del pan: el 63% son costos, el 23% impuestos y el 14% el resultado.

El trigo representa sólo el 13% del precio en góndola.

El precio del trigo se multiplica por 7,5 en su recorrido desde el campo a la panadería.

El consumidor pagó en promedio $202,5 el kilo de pan, de los cuales $47 corresponden a la carga tributaria

Precio pan en eslabones: el trigo representa el 13%, el molino el 4%, la panadería el 60% y los impuestos el 23%.

CARNE.

28% con impuestos, el 60% son costos y 11% el resultado.

El maíz representa sólo 16% del precio final de la carne de cerdo, 23% en carne aviar y 11% en carne vacuna.

Precio carne en eslabones: la cría representa el 28%, el feedlot 29%, frigorífico 5%, carnicería el 10% y los impuestos el 28%.

LECHE.

86% son costos de producción, 26% impuestos y -12% pérdida de la cadena.

El maíz representa sólo el 6% del precio al consumidor.

El precio de la leche se triplica del campo al sachet.

En promedio el sachet tuvo un precio de $106,5, de los cuales $28 son impuestos

Precio leche en eslabones: el tambo representa el 35%, la industria el 32%, el comercio 7% e impuestos el 26%.

 www.fundacionfada.org

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