Con las tierras raras y los minerales críticos como gancho, Estados Unidos puso la mirada en los tres países del Mercosur. ¿Qué deberá hacer Uruguay?
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Javier Milei en Argentina y Luiz I Lula da Silva en Brasil, están moviendo sus fichas respecto a Estados Unidos, y aunque el primero ya ha logrado resultados concretos, el segundo está decidido a hacerlo también, para eso ya anunció una reunión en Washington con su par, Donald Trump, para tratar temas que van atados a asuntos comerciales. Paraguay por su parte, se incorporó a la iniciativa de Estados Unidos para fortalecer la cadena de suministros de minerales críticos.
Se denominan tierras raras a 17 elementos químicos esenciales para la tecnología moderna, incluyendo imanes de vehículos eléctricos, aerogeneradores, smartphones y defensa. A pesar de su nombre son relativamente abundantes, pero difíciles de encontrar en concentraciones explotables y complejos de refinar.
Los minerales críticos son elementos metálicos o no metálicos esenciales para la tecnología moderna, la seguridad nacional y la economía, pero con cadenas de suministro vulnerables a interrupciones.
BRASIL, DEL ENFRENTAMIENTO A LA NEGOCIACIÓN.
El influyente diario paulista Folha de São Paulo publicó este viernes 6 de febrero dos artículos que merecen ser considerados para tener una visión real de lo que está sucediendo en la región. A pesar de que todos hablan de que China puso el ojo en esta zona del mundo, la verdad es que también lo ha hecho Estados Unidos.
Cuando Estados Unidos impuso aranceles del 50% a Brasil en marzo de 2025, bajo una orden ejecutiva firmada por Trump que se efectivizó en agosto, el gobierno brasileño comenzó a desarrollar una estrategia de acercamiento entre ambos países para revertir esa situación. La medida afectó y afecta a más del 35% de sus exportaciones a ese destino, incluyendo café, frutas y carnes.
Durante todo este tiempo la diplomacia brasileña ha trabajado con ese fin que parece comenzar a dará resultados y hoy estamos a pocas semanas de la cumbre Lula – Trump que se ha anunciado para los primeros días de marzo, sin precisar fechas. Los temas de conversación serán las exportaciones y la industria brasileña, las tierras raras y los minerales críticos.
La segunda noticia del viernes es que el gobierno estadounidense, a través del banco estatal Development Finance Corporation (DFC), elevó a US$ 565 millones el financiamiento concedido a Serra Verde, la única minera de tierras raras en operación en Brasil. La mina opera en el norte del estado de Goiás.
Lo más significativo de esa información es que el nuevo acuerdo otorga al gobierno estadounidense el derecho a adquirir una participación accionaria minoritaria en la empresa, consignó Folha de São Paulo.
El monto representa un aumento de US$ 100 millones respecto a lo anunciado anteriormente.
Actualmente, Serra Verde exporta su producción a China, pero planea ampliar su capacidad hasta 6.500 toneladas para finales de 2027 con el objetivo de abastecer cadenas de valor occidentales.
Según el diario, la medida refuerza la estrategia de Estados Unidos de cerrar contratos directos con mineras de minerales críticos en Brasil, con el fin de reducir la dependencia del suministro chino.
Brasil posee la segunda mayor reserva mundial de estos elementos. Además de Serra Verde, la DFC también ha invertido en la minera Aclara, en un esfuerzo por asegurar insumos clave para sectores como vehículos eléctricos y defensa.
Brasilia necesita y busca vínculos pacíficos para fortalecer el comercio con Estados Unidos, las conversaciones diplomáticas entre ambos países, como el anunciado encuentro Lula – Trump- se encaminan hacia allí.
ACUERDO ARGENTINA Y ESTADOS UNIDOS.
Mientras eso ocurre, Argentina y Estados Unidos firmaron un acuerdo de comercio e inversiones recíprocas. La Cancillería argentina dijo que “la iniciativa posiciona” al país como el primero “de América del Sur en firmar un acuerdo de esta magnitud”.
Consiste en la eliminación de aranceles recíprocos en 1.675 productos argentinos, “lo que permitirá recuperar exportaciones por US$ 1.013 millones”, entre otros beneficios como que agilita las colaciones y favorece la apertura de nuevos mercados.
Uno de los puntos clave del acuerdo entre los dos países se juega en el sector cárnico: Estados Unidos concederá una ampliación sin precedentes a 100.000 toneladas para el acceso preferencial de la carne vacuna a su mercado. Eso en números significa que este mismo año habrá un adicional de 80.000 toneladas a favor de Argentina, que se suman a las 20.000 toneladas con que ya cuenta. El incremento será de casi US$ 800 millones a favor de las exportaciones argentinas sólo en carne.
PARAGUAY Y ESTADOS UNIDOS: MINERALES CRÍTICOS.
Paraguay tampoco escapa a la movida estadounidense en la región. Esta semana el país guaraní se incorporó a la iniciativa de Estados Unidos para fortalecer la cadena de suministros de minerales críticos, fundamentales en la producción de tecnologías limpias y en la promoción de la transición energética.
La Cancillería paraguaya señaló que ambos países “se comprometen a intensificar los esfuerzos de cooperación para acelerar el suministro seguro de minerales críticos necesarios para apoyar la fabricación de tecnologías avanzadas y de defensa, así como el fortalecimiento de sus respectivas bases industriales”.
URUGUAY.
Mientras cada país hace su juego (todos legítimos) con Estados Unidos, Uruguay parece quedar fuera. En primer lugar porque no tenemos tierras raras ni minerales críticos que es lo hoy está en disputa y preocupa a muchos países.
Corresponderá al gobierno decidir qué cartas juega, lo que no puede hacer es quedar fuera del juego. Por el momento, como ha sido desde siempre, la producción de alimentos, fundamentalmente carne, sigue siendo nuestro naipe ganador. Juguémoslo.
Lou Rinaldi anunció que tiene intenciones de que el presidente Donald Trump visite Uruguay y destacó el buen momento comercial entre ambos países.
Punta del Este | Todo El Campo | El embajador de Estados Unidos en Uruguay, Lou Rinaldi visitó Agro en Punta donde dijo estar “loco de la vida” por todo lo que allí se expone y lo que representa para Uruguay. Recordó su enseñanza pública en Colón, Lezica y Las Piedras, su viaja a Estados Unidos y cómo logró progresar en ese país que le dio muchas oportunidades, convirtiéndose hoy en su representante en nuestro país.
Anunció que trabaja para que el presidente Donald Trump visite Uruguay, algo que ya le planteó y no recibió una respuesta positiva, pero tampoco negativa.
También se refirió a su vínculo con el gobierno de Yamandú Orsi, el problema con las visas (al que quitó importancia) y el comercio entre ambos países.
EL SUEÑO AMERICANO, CON “TRABAJO Y VOLUNTAD”.
Rinaldi fue entrevistado para el programa Diario Rural (CX4 Rural), oportunidad en que recordó que pudo dar cumplimiento al “sueño americano”, en un proceso que comenzó en 1973 cuando tramitó la visa para viajar a Estados Unidos, en el mismo edificio donde hoy se desempeña como embajador.
Llegó a Estados Unidos sin saber inglés -contó- pero “poco a poco” fue aprendiendo y con la combinación de “trabajo y voluntad para salir adelante” logró hacerse un lugar en aquel país que le abrió las puertas.
Valoró la educación que recibió en la escuela pública y en la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU). Estudió en los barrios de Colón y Melilla, luego en la UTU de Las Piedras, para pasar a Montevideo y de ahí viajó como un emigrante más.
“Hoy estamos representando a un país muy grande como Estados Unidos, a la potencia del mundo, en Uruguay que es un país querido y respetado en el mundo entero”, comentó.
El embajador anunció que tiene intenciones de que el presidente Donald Trump visite Uruguay: “Mientras jugábamos al golf le pregunté (sobre una posible visita) y no me dijo que no, contestó que tal vez”, lo que dejó abierta esa eventualidad. “Estoy trabajando en traerlo”, añadió.
Sobre Uruguay dijo que es un país que ha evolucionado mucho y en todo sentido y que su vínculo con el gobierno de Yamandú Orsi es muy buena: Con el gobierno nos llevamos “muy bien, estamos trabajando muchas cosas como visas, exportaciones, tecnologías, la llegada de compañías aquí o de compañías uruguayas a Estados Unidos”.
NO FUE UNA MEDIDA POLÍTICA.
Sobre las disposiciones de Washington sobre las visas, dijo que “no afecta a las turísticas, de trabajo ni comercial. No fue nada político, sino que encontraron un porcentaje de uruguayos viviendo de los beneficios del gobierno estadounidense. Estamos trabajando juntos para remover esa disposición y es posible” corregirla.
“A Uruguay no le afecta en nada, solo que apareció en una lista en no se merece estar”, subrayó.
VÍNCULO URUGUAY – CHINA
En cuanto a la visita de una importante delegación uruguaya -encabezada por el presidente Orsi- a China, el embajador dijo que ese no es tema de preocupación. “Son cosas comerciales. Uruguay siempre ha vendido a China y no nos preocupa. Lo miramos de cerca pero el país tiene su libertad para negociar y no hay ninguna sorpresa”.
El vínculo con Orsi y los ministros es bueno, desarrollando una comunicación permanente, añadió, mientras que el diálogo Estados Unidos – Uruguay continúa en muchos aspectos. Uno de ellos es la posibilidad de “aumentar la cuota de carne, citrus y agricultura” en general. Son temas en que se está trabajando, Uruguay compra más carne a Uruguay y paga un precio muy alto, lo que es beneficioso”.
ENTREVISTA COMPLETA.
Producción periodística de Estela Apollonio en Agro en Punta (Diario Rural, CX4 Rural).
El Embajador de Estados Unidos en Uruguay, Lou Rinaldi, visitó la expo @agroenpunta, donde se unen dos industrias en las que Estados Unidos y Uruguay son socios desde hace décadas: el #agro y la #tecnología.
Ambos países tienen enfoques opuestos respecto a las reservas de granos y cereales. Mientras que China prioriza la seguridad alimentaria con grandes acopios estratégicos, Estados Unidos apuesta y confía en el mercado y en la competitividad de su agricultura.
Montevideo | Todo El Campo | A fines de 2025 Todo El Campo informó sobre el acaparamiento de granos por parte de China, en una estrategia que busca evitar situaciones de escasez e incluso hambrunas que podrían generarse en un mundo en creciente tensión geopolítica, la cada vez más real amenaza de conflictos que proliferan en diversos puntos del planeta y la no menos cierta posibilidad de catástrofes ambientales que podrían dificultar y hasta cortar las cadenas de suministros globales.
En el referido artículo (cuyo enlace se publica al final*), se mencionó que China y Estados Unidos mantienen diferencias en su política sobre reservas de granos, tema sobre el cual se profundiza en la edición de hoy.
Efectivamente, China y Estados Unidos tienen enfoques opuestos respecto a las reservas de granos y cereales. Mientras que China prioriza la seguridad alimentaria con grandes acopios estratégicos, Estados Unidos apuesta y confía en el mercado y en la competitividad de su agricultura.
Aunque las diferencias de estrategias son claras, ambos países apuntan a lo mismo: asegurar la estabilidad alimentaria interna y la mejora económica de sus pueblos.
China posee altos niveles de reserva de trigo y maíz (más del 50% de las reservas mundiales son chinas), con el fin de lograr mayor independencia de las importaciones y de las fluctuaciones del mercado. Estados Unidos en cambio mantiene reservas estratégicas limitadas, con un fuerte protagonismo de la producción privada y de las exportaciones.
Por otra parte, China hace foco en las metas de producción (unos 700 millones de toneladas en 2025) procurando lo ya dicho en párrafos anteriores, reducir la dependencia externa. Estados Unidos, en cambio, acude a herramientas como el subsidio o los seguros agrícolas, sin metas nacionales de volumen.
Mientras China diversifica sus proveedores para no depender de ningún país en particular, Estados Unidos busca exportar masivamente su soja, maíz y trigo a mercados abiertos.
A pesar de las diferencias -y alguna similitud- en la estrategia, ambas potencias usan las reservas como una herramienta de presión comercial. Analistas señalan que ese accionar impacta directamente en países agroexportadores como Uruguay.
DATOS.
DE OCDE Y FAO.
Según datos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) sobre oferta y demanda de cereales, China acumula más del 50% de las reservas mundiales de trigo y maíz, como parte de su estrategia de seguridad alimentaria.
El documento Perspectivas Agrícolas 2025-2035 de OCDE-FAO proyecta que China seguirá aumentando sus reservas y producción, mientras que Estados Unidos mantendrá un enfoque más orientado al comercio internacional. (1) (2).
USDA, REPORTE SOBRE CHINA.
El Grain and Feed Annual 2025 del USDA indica que China produce cerca de 300 millones de toneladas de maíz y más de 140 millones de toneladas de trigo, con rotaciones de reservas nacionales cada 3 a 5 años.
Son reservas gestionadas directamente por el Estado, reforzando la política de autosuficiencia. (3) (4).
USDA, REPORTE SOBRE ESTADOS UNIDOS.
El Grain World Markets and Trade 2025 del USDA muestra que las reservas de Estados Unidos son mucho menores, alrededor de 60 millones de toneladas, y depende de su rol como principal exportador mundial de soja, maíz y trigo (5).
La Navidad y el fin de 2025 llegan con demostraciones de poder como no se veían desde los peores momentos de la Guerra Fría.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Hace 36 años, el 9 de noviembre de 1989 ocurrió un hecho que cambió el mundo en muchos aspectos: la caída del Muro de Berlín. Pocos meses después la banda británica Ponk Floyd realizó un concierto inolvidable (The Wall Live in Berlin) para celebrar la reunificación de Alemania y el fin de la Guerra Fría. En otro estilo, los alemanes de Scorpions lanzaron el mundialmente conocido Wind of change (Viento de cambio) en referencia directa a los cambios políticos del momento y el fin de la división del país. “Llévame a la magia de la gloria, donde los niños del mañana soñarán los cambios que vendrán (…); ya no hay tiempo que perder, hay que girar hacia la paz”, dice una de sus estrofas dirigidas a su país y a los alemanes, pero también a un mundo que veía reverdecer la esperanza. Fueron tiempos en que la política, la economía y la cultura se unieron en lo que todos creíamos que sería el comienzo de algo nuevo.
Y en parte lo fue, pero con los años nos dimos cuenta que la Guerra Fría y las demostraciones de fuerza bélica de los distintos países continuarían bajo otros argumentos y disfraces. El cambio había sido monumental pero no con la profundidad suficiente como para darle a la humanidad un tiempo mejor que también fuera duradero.
Rápidamente volvieron las amenazas y llegamos a este fin de 2025 con un mundo en permanente conflicto y demostraciones de fuerza entre potencias que tienen todo para que sus pueblos puedan vivir y desarrollarse en paz sin necesidad de pavonear sus capacidades bélicas.
En setiembre pasado, celebrando el 80º aniversario de la victoria de China sobre Japón durante la Segunda Guerra Mundial, el mandatario chino, Xi Jinping, realizó una muestra de poderío militar (foto de portada) junto al presidente ruso, Vladimir Putin, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, un encuentro que la prensa internacional y analistas geopolíticos definieron como “inédito”, que además de celebrar el acontecimiento histórico mencionado constituyó una muestra de poderío militar y asociación política típica de la Guerra Fría que tantas preocupaciones causó a la humanidad.
También asistieron mandatarios o sus representantes de Cuba, Vietnam, Malasia, Pakistán, Bielorrusia, Irán, Serbia y Zimbabue.
En un acto de sinceridad, Han Yongguang, dirigente del Partido Comunista Chino desde hace más de 50 años, dijo que el festejo también fue oportuno para mostrar el poder militar chino, además de que “el mundo se une por la justicia”. Es claro a quienes estuvo dirigido el mensaje si consideramos que en esa “unión por la justicia” faltaron los líderes occidentales, empezando por el estadounidense Donald Trump y los europeos.
Como era de esperar, Washington recogió el guante.
En las primeras horas del martes 23 de diciembre la Armada estadounidense anunció que procederá a construir una nueva clase de buques de guerra enmarcada en la iniciativa conocida como “Flota Dorada” que lanzó Trump.
Según lo anunciado por el presidente de EE.UU. la Armada desarrollará una nueva clase de grandes buques de combate de superficie, o acorazados, de entre 30.000 y 40.000 toneladas, equipados y prontos para atender las necesidades modernas.
“La construcción creará miles de empleos estadounidenses. Vamos a crear empleos”, subrayó el mandatario, y describió los nuevos acorazados a los que se les dotará de armas hipersónicas, cañones de riel electrónicos y armamento láser de alta potencia, toda tecnología de avanzada ajena y lejana para el común de los ciudadanos.
La prensa ha destacado que reactivar la construcción naval estadounidense ha sido una de las principales prioridades de la administración Trump en materia de defensa. El objetivo es competir con China.
“En un mundo en el que la pugna entre las dos grandes potencias ha ido a más, el agujero cada vez más hondo en el que se encuentra la industria naval americana tras décadas de desinversión empieza a causar cierta preocupación. Ya no es solo una cuestión económica, sino de seguridad nacional y mundial”, publicó El Economista de España.
El mismo medio agrega: “La guerra por el Ártico ya es una realidad. Y por eso, en línea con lo anunciado esta noche a nivel de la Armada, EE.UU. prepara una gran flota de rompehielos para hacer frente a Rusia y China. El gigante asiático está aprovechando su amistad con Rusia para conseguir influencia en la zona mientras la Administración entrante de EE.UU. ha entendido que tiene que poner coto a esta dinámica. Este telón de fondo explica las repetidas declaraciones de Donald Trump insistiendo en comprar Groenlandia y en ‘anexionar’ Canadá, así como su anuncio hace unos meses de que, paradójicamente, en pleno avance del deshielo por el cambio climático, EE.UU. construirá una gran flota de 40 buques rompehielos para ‘patrullar’ mejor y en todo momento el área”.
Lo del título, el mundo ya está enfrascado en una carrera armamentista y aquellas estrofas que cantaba Scorpions hace casi 40 años no son más que una expresión de deseo, o tal vez solo fueron una ilusión pasajera.
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Foto de portada, desfile militar en China, setiembre 2025 | Foto de AP en France 24.
De enero a noviembre, China importó 76,7 millones de toneladas desde Brasil, un aumento del 7% interanual, y 6,24 millones de toneladas desde Argentina, un incremento del 62,5% interanual.
China | Todo El Campo | Noviembre fue el tercer mes consecutivo en que China no compró soja a Estados Unidos; los importadores recurrieron a suministros sudamericanos ante temores a un déficit si la guerra comercial con Washington se prolonga, informó Reuters.
Tras una tregua comercial a finales de octubre, China habría intensificado las compras de cargas estadounidenses, con comerciantes que afirman que se han comprado más de 7 millones de toneladas métricas desde entonces. Sin embargo, a finales de noviembre, Reuters publicó, citando un calendario de envíos, que dos buques de carga transportarían los primeros envíos de soja estadounidense a China desde mayo, pero esas cargas aún no llegaron y no aparecen registros en la página web de Aduanas, por lo que no puede ser considerada la transacción entre ambas potencias.
DATOS.
Las importaciones de soja estadounidense cayeron a cero en noviembre, desde los 2,79 millones de toneladas métricas del año anterior, según datos de la Administración General de Aduanas de China publicados el sábado pasado.
Las llegadas desde Brasil aumentaron un 48,5% interanual hasta 5,85 millones de toneladas, representando el 72% del total de importaciones, mientras que los envíos desde Argentina aumentaron un 633,6% hasta 1,78 millones de toneladas, o el 21,9% del total.
El principal comprador mundial de soja importó 8,11 millones de toneladas métricas en noviembre y 103,79 millones de toneladas en los primeros 11 meses, poniendo en camino las llegadas anuales completas para un récord en medio de fuertes compras desde Sudamérica y una tregua comercial con Washington.
De enero a noviembre, China importó 76,7 millones de toneladas desde Brasil, un aumento del 7% interanual, y 6,24 millones de toneladas desde Argentina, un incremento del 62,5% interanual.
Las importaciones estadounidenses de soja cayeron un 5,9% interanual hasta 16,82 millones de toneladas entre enero y noviembre.
Sinograin (China Grain Reserves Group, una empresa estatal creada en el año 2000 que administra las reservas estratégicas de granos y aceites de China) organizó tres subastas este mes para dejar espacio a la llegada de soja estadounidense.
Impacto de la Ayuda Estimada para Puentes de Agricultores en las Proyecciones de Retorno de los Agricultores en 2025
A continuación, las cifras sobre las importaciones de China de sus tres principales proveedores, en toneladas métricas: