Todo El Campo pidió a la inteligencia artificial que realizara un informe sobre “la situación de la fiebre aftosa en países del Mercosur”. El resultado fue un escrito de unas 1.500 palabras.
Montevideo | Todo El Campo | La fiebre aftosa se describió y documentó por primera vez en 1514. Fue el monje italiano Hieronymus Fracastorius en Venecia que tomó nota sobre la enfermedad. Pero no fue hasta 1870 que se realizó el primer registro oficial y confirmación de la enfermedad.
Los países que han sufrido la presencia de la aftosa -Uruguay tiene experiencia en el tema- saben cuánto daño es capaz de causar, a pesar de que es una infección animal, respecto a la cual el hombre es un huésped accidental que rara vez se infecta y enferma.
Sobre el tema, Todo El Campo pidió a la inteligencia artificial que realizara un informe sobre “la situación de la fiebre aftosa en países del Mercosur”. El resultado fue un escrito de unas 1.000 palabras en el que aseguró que Uruguay “ha sido uno de los países más exitosos en el control de la fiebre aftosa en la región, logrando mantener un estatus sanitario favorable, con programas de vacunación sistemática y estrictos controles fronterizos.
El siguiente es el análisis de la inteligencia artificial (Venice IA) sobre el tema.
SITUACIÓN DE LA AFTOSA EN EL MERCOSUR, SEGÚN LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL.
La fiebre aftosa es una de las enfermedades más devastadoras para el ganado a nivel mundial, causando graves pérdidas económicas y restricciones comerciales. A pesar de los esfuerzos de erradicación, esta enfermedad sigue presente en varias regiones del mundo, con situaciones particulares en los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay).
CONTEXTO MUNDIAL Y REGIONAL.
La fiebre aftosa es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a animales de pezuña hendida, incluyendo vacunos, porcinos, ovinos y caprinos. Aunque no representa un riesgo directo para la salud humana, su impacto económico es considerable debido a la reducción de la producción, las restricciones al comercio internacional y los costos asociados al control y erradicación.
En Sudamérica, los países han avanzado significativamente en el control de la enfermedad a través de programas de vacunación sistemática y estrategias de vigilancia epidemiológica. La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, anteriormente OIE) reconoce diferentes estatus sanitarios para los países o regiones, que van desde zonas endémicas hasta zonas libres sin vacunación.
SITUACIÓN EN LOS PAÍSES DEL MERCOSUR.
ARGENTINA. Argentina ha implementado un riguroso programa de control y erradicación de la fiebre aftosa a través del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). El país es reconocido por la OMSA como libre de fiebre aftosa, con la mayor parte de su territorio clasificado como zona libre con vacunación, mientras que ciertas áreas específicas son libres sin vacunación.
El Programa Nacional de Fiebre Aftosa del Senasa evalúa continuamente los planes locales y los entes sanitarios mediante el Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal (SIGSA) y controles de gestión presenciales, implementando acciones correctivas cuando es necesario.
Argentina realiza dos campañas de vacunación anuales en la mayor parte del territorio clasificado como zona libre con vacunación. Desde 2010, se lleva a cabo una campaña anual que incluye todas las categorías etarias, y una segunda campaña en la que se exceptúan las vacas, toros y bueyes. Durante 2024, se vacunaron 50,6 millones de vacunos en la primera campaña y 28,6 millones en la segunda.
Un aspecto destacable del programa argentino es que, para el período 2018-2024, todas las muestras analizadas resultaron negativas, confirmando la ausencia de circulación viral de fiebre aftosa en la zona libre con vacunación.
Recientemente, Argentina ha actualizado las cepas vacunales utilizadas.
BRASIL. Como uno de los mayores productores de carne de vacuna del mundo, Brasil ha avanzado significativamente en el control de la fiebre aftosa. El país ha logrado que varias regiones sean reconocidas como zonas libres sin vacunación.
El programa brasileño ha sido exitoso en la reducción de la prevalencia de la enfermedad, aunque aún mantiene la vacunación en áreas consideradas de riesgo, principalmente en las regiones fronterizas y en estados con mayor densidad ganadera.
URUGUAY. Uruguay ha sido uno de los países más exitosos en el control de la fiebre aftosa en la región. El país ha logrado mantener un estatus sanitario favorable, con programas de vacunación sistemática y estrictos controles fronterizos.
A través del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, el gobierno uruguayo ha trabajado para reducir los costos de la vacuna de fiebre aftosa, obteniendo pliegos de compra que han permitido optimizar los recursos destinados al programa sanitario.
PARAGUAY. Al igual que sus vecinos del Mercosur, Paraguay ha implementado programas de control y erradicación de la fiebre aftosa. El país mantiene estrategias de vacunación y vigilancia epidemiológica, especialmente en zonas fronterizas con Brasil y Argentina, donde el riesgo de reintroducción del virus es mayor.
Paraguay podría verse afectado por brotes de fiebre amarilla, otra enfermedad que impacta la región, lo que refuerza la necesidad de mantener sistemas de vigilancia robustos para múltiples patógenos.
DESAFÍOS Y PERSPECTIVAS FUTURAS.
A pesar de los avances, la fiebre aftosa sigue representando un riesgo para la ganadería sudamericana. La enfermedad tiene, al menos, 504 años en la Tierra, y su capacidad de mutación y propagación exige una vigilancia constante.
Uno de los desafíos principales es lograr la transición hacia zonas libres sin vacunación en todo el territorio del Mercosur. Argentina ha establecido como objetivo que todo el país esté libre de fiebre aftosa sin el uso de la vacuna para el año 2026. Este tipo de transición requiere una planificación cuidadosa, monitoreo intensivo y la demostración sostenida de ausencia de circulación viral.
Otro desafío es la coordinación entre los países de la región, especialmente en las zonas fronterizas. Las actividades de control en las fronteras con países vecinos como Chile, Bolivia, Paraguay, Brasil y Uruguay tienden a reforzar las acciones de control y vigilancia.
La cooperación regional a través de la Comisión Sudamericana para la Lucha contra la Fiebre Aftosa (Cosalfa) ha sido fundamental para avanzar en el control de la enfermedad en el continente. Esta comisión facilita el intercambio de información, la armonización de estrategias y el apoyo mutuo entre los países miembros.
IMPACTO ECONÓMICO Y COMERCIAL.
El estatus sanitario respecto a la fiebre aftosa tiene un impacto directo en las oportunidades comerciales de los países productores de carne. Los países o regiones reconocidas como libres sin vacunación tienen acceso a mercados más exigentes y pueden obtener mejores precios por sus productos.
Para los países del Mercosur, mantener y mejorar su estatus sanitario es fundamental para competir en el mercado internacional de carnes. La región es uno de los principales exportadores mundiales de carne vacuna, y cualquier brote de fiebre aftosa podría tener consecuencias económicas devastadoras.
UN ESFUERZO CONTINUO DE TODOS LOS PAÍSES.
La situación de la fiebre aftosa en el mundo y particularmente en los países del Mercosur muestra un panorama de avances significativos pero también de desafíos persistentes. Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay han implementado programas de control y erradicación que les han permitido mejorar su estatus sanitario y mantener el acceso a mercados internacionales. El camino hacia la erradicación completa requiere esfuerzo continuo, inversión en sistemas de vigilancia, cooperación regional y adaptación a nuevas circunstancias epidemiológicas. Con los programas actuales y los objetivos establecidos para los próximos años, es posible que el Mercosur continúe avanzando hacia el control definitivo de esta enfermedad que tanto ha afectado a la ganadería mundial.

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