Entre los impactos positivos se destacan: oportunidad para atender la demanda de los commodities lácteos en Asia y África, y por tanto mayor diversificación de destino, pudiendo fortalecer vínculos con medio oriente y África.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo |Todo El Campo | La ciudad de Bruselas (capital de Bélgica), ha sido escenario de protestas de productores de toda Europa, motivadas por las políticas que lleva adelante la Unión Europea y el posible -casi seguro- acuerdo de libre comercio con el Mercosur.
Quienes siguen los acontecimientos y las noticias que se van generando en aquella parte del mundo, habrán visto caravanas de tractores y maquinaria circulando por las calles, también cuadras enteras cubiertas por kilos y kilos de papas derramadas impidiendo el paso de los vehículos mientras los transeúntes y vecinos del lugar concurrían con bolsas y canastos a buscar el producto para sus hogares. Porque no eran papas de desecho, eran ejemplares de calidad que se podrían vender en cualquier puesto de cualquier barrio de alguna capital europea. Los paperos europeos decidieron dejarla en la calle, y al parecer con suficiente cuidado como para que puedan ser recogidas por los ciudadanos para el consumo hogareño. También arrojaron estiércol, tomates y varios litros de leche en la sede de la Comisión Europea.
Pero no solo en Bruselas, también se han manifestado en sus países: Alemania, Austria, Francia, Holanda, entre otros.
Son diferentes formas con las que los productores están pidiendo auxilio a la sociedad y reclamando a sus gobernantes, pues advierten que corren riesgo de desaparecen y sin agricultores y sin ganaderos, Europa no será la misma.
JORNADAS AGROALIMENTARIAS DE BRUSELAS.
También se llevó a cabo la última edición de las Jornadas Agroalimentarias, un evento anual que se realizó del 15 al 17 de diciembre y que cumplió su tercera edición. Las Jornadas Agroalimentarias también se conocen como EU Agri Food Days, y desde el primer año de realización se convirtieron en un foro clave para el debate y la proyección del futuro agroalimentario europeo.
El primer día (15 de diciembre) la agenda se centró en la seguridad alimentaria para el futuro; el día dos (16 de diciembre), se ocupó de las perspectivas agrícolas de la UE; y el cierre (17 de diciembre) estuvo caracterizado por la innovación digital, agricultura inteligente, datos y tecnología.
La organización de las Jornadas Agroalimentarias está a cargo de la Unión Europea.
La lechería fue una de las áreas analizadas en las Jornadas. Marco De Vincenzi, analista senior del rubro lácteo en la consultora Clal.it especializada en estudiar y analizar al sector lácteo global, destacó que el mercado se perfila como “cada vez más segmentado” y “centrado en el valor más que en el volumen”.
“En este contexto, la Unión Europea parece dispuesta a reforzar su posicionamiento en productos lácteos de mayor valor, con una cartera de exportaciones cada vez más cualificada”, agregó.
En el mercado de la Unión Europea “se prevé que los precios de la leche se mantengan relativamente altos a medio y largo plazo, impulsados por una sólida demanda de grasas lácteas y productos ricos en proteínas”. Ese comportamiento será “a pesar de los inevitables períodos de volatilidad relacionados con el equilibrio entre la oferta y la demanda”.
Paralelamente, “el sector seguirá enfrentándose a incertidumbres estructurales, desde tensiones geopolíticas hasta el cambio climático, que afectan a la estabilidad de las cadenas de suministro”.
De Vincenzi añadió que “en el frente mundial, el crecimiento de la demanda seguirá siendo impulsado por los mercados emergentes del sudeste asiático, oriente medio y el norte de África, mientras que algunos de los principales países importadores, como China, se centrarán cada vez más en fortalecer la producción interna”.
El rol de la Unión Europea será “central en las exportaciones mundiales de queso, impulsada también por el desarrollo de derivados del suero, mientras que Estados Unidos podría fortalecer su presencia en los mercados internacionales”, concluye De Vincenzi.
(Cabe consignar que las Jornadas Agroalimentarias se realizaron antes de que China anunciara que aplicará aranceles especiales a los lácteos de la UE).

IMPACTOS EN EL MERCOSUR.
Esa situación impactaré en el Mercosur de manera positiva como negativa.
Lo positivo es que genera oportunidades, porque si la Unión Europea concentra su oferta en productos premium, países del Mercosur (Uruguay, Argentina, Brasil) pueden cubrir la demanda de commodities lácteos (leche en polvo, manteca) en Asia y África.
Otra ventaja, el Mercosur tiene costos de producción más bajos, lo que le permite competir en segmentos donde la UE no será tan agresiva. Y la diversificación de destinos, dependiendo menos de China, lo que debería ser usado por el Mercosur para fortalecer vínculos de medio oriente y África.
Lo negativo para el Mercosur -siempre partiendo del análisis de Marco De Vincenzi- es la competencia en quesos y valor agregado, con el bloque europeo dominando el segmento premium, donde el Mercosur aún tiene poca presencia.
La volatilidad de precios internacionales es otro punto a prestar atención. La firmeza de precios en Europa puede presionar al alza insumos y generar competencia más dura en mercados sensibles.
Un tercer aspecto -aunque no necesariamente tiene que ver con un impacto negativo, pero sí es un desafío de peso- es de la sostenibilidad. Cada vez más los compradores globales exigen certificaciones ambientales y de bienestar animal, algo sobre lo cual el Mercosur no puede quedar rezagado, hacerlo es perder mercados.

Compartir
Comparte este contenido en tus redes sociales!