Es importar contar con oferta suficiente y a un precio accesible. La clave es que antes de hablar de reducir la oferta de fósiles es necesario disponer de alternativas para el consumo.
São Paulo, Brasil | Todo El Campo | Con una débil señal de demanda y proyectos revisando las previsiones para las decisiones finales de inversión, la industria del hidrógeno bajo en carbono espera encontrar una vía económica en la hoja de ruta hacia el fin de los combustibles fósiles.
Representantes de la Asociación Brasileña de la Industria del Hidrógeno Verde (Abihv) participaron este miércoles 4 de febrero en un desayuno en la Cámara de Diputados para lanzar la Coalición por los Biocombustibles, creada por los Frentes Parlamentarios de Agricultura (FPA), Biodiésel (FPBio), Etanol (FPEtanol) y Economía Verde.
La iniciativa de frentes vinculados a la agroindustria y al sector energético será coordinada por el diputado Arnaldo Jardim (Partido Ciudadania, de centro) y ya cuenta con algunas acciones definidas para su cumplimiento.
La primera de ellas es colaborar con las hojas de ruta que están diseñando tanto el gobierno brasileño, con la vista puesta en el mercado interno, como la Presidencia de la COP30, para indicar cómo el mundo puede reducir su dependencia de los combustibles fósiles.
“La hoja de ruta es una palanca para que empecemos a hablar de forma muy estructurada sobre alejarnos de los combustibles fósiles. Esto es el nivel 1”, señaló Fernanda Delgado (foto), presidenta de Abihv.
En una entrevista con Eixos, afirmó que la asociación realizó contribuciones a los cuatro ministerios (MMA, MME, Hacienda y Casa Civil) implicados en la elaboración de las directrices ordenadas por el presidente Lula (PT) en diciembre del año pasado.
INDUCIR LA DEMANDA.
La prioridad del sector es inducir la demanda. Por ejemplo a través de “instrumentos de inducción de demanda como combustibles marinos y fertilizantes”, continuó Delgado. “Los mecanismos de inducción de la demanda que fabricamos en etanol, biodiésel, energía eólica y solar serían esenciales ahora (para aplicar al hidrógeno)”.
La demanda es precisamente el punto que Brasil propone abordar en la transición desde los combustibles fósiles. La clave es que antes de hablar de reducir la oferta de fósiles es necesario disponer de alternativas para tener en cuenta el consumo.
Para que la demanda sea efectiva, debe haber oferta suficiente y a buen precio.
“El hidrógeno refuerza el portafolio de soluciones que Brasil tiene para liderar la transición. El hidrógeno verde está despegando y tenemos que abrir este mercado”, evaluó Luis Viga, presidente del Consejo de Administración de Abihv y Fortescue en Brasil. (Fortescue Brasil es la filial local del grupo australiano Fortescue, una compañía mundial en tecnología, metales y energía verde enfocada en la descarbonización de la industria pesada. En Brasil, se centra en desarrollar proyectos de hidrógeno verde y energías renovables, con una inversión significativa proyectada en el Puerto de Pecém, Ceará, para producir energía limpia).
El diputado Jardim dijo en sus redes sociales que se trata de reforzar los combustibles que se originan en el agro.
(*) En base a Eixos, una de las principales agencias de noticias sobre energía en Brasil.

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