Llegan a su fin los años en que se manipuló la opinión pública con información falsa sobre los transgénicos y las modificaciones genéticas.
Montevideo | Todo El Campo | Durante muchos años, Europa se ha erguido como el bastión de la resistencia a los alimentos transgénicos, con lo cual ha retrasado el desarrollo productivo de toda una amplia zona del mundo, a base de decisiones políticas alejadas de la realidad científica, que tomaban más en consideración la propaganda de grupos autodenominados ambientalistas que las pruebas contundentes que demostraban las virtudes de esa tecnología. Sin embargo las cosas comenzaron a cambiar.
Un estudio de tres universidades españolas (Rovira i Virgili, Complutense de Madrid y Rey Juan Carlos), constata algo novedoso y positivo: los consumidores particularmente de las generaciones Z e Y (de 18 a 44 años), también denominados millennials, aceptan los alimentos modificados genéticamente, informó el Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas (Isaaa). El estudio original se publicó en Food and Humanity (*).
El grupo millennials se caracteriza por poseer una alta conectividad digital y buena disposición a adoptar innovaciones tecnológicas.
La aceptación se sustenta en tres factores claves: la utilidad percibida (UP); el valor percibido (VP); y la influencia social (IS).
El párrafo anterior significa que la percepción positiva y la validación social son elementos claves a la hora de tomar decisiones sobre qué alimentos consumir. Además, las estrategias y campañas de comunicación específicas que enfatizan la utilidad y la influencia de los pares, combinadas con un etiquetado transparente, son cruciales para impulsar la adopción de alimentos genéticamente modificados (GMF).
ESTRATEGIAS DE COMUNICACIÓN MÁS DIRECTAS, TRANSPARENTES Y EMPÁTICAS.
Los autores del estudio concluyen que para aumentar la aceptación de los alimentos transgénicos entre los consumidores más jóvenes, es fundamental implementar estrategias de comunicación más directas, transparentes y empáticas. Las campañas deben enfocarse en explicar con claridad los beneficios de los organismos genéticamente modificados (OGM), especialmente en términos de nutrición, sostenibilidad y seguridad alimentaria, además de mostrar el respaldo de voces confiables y cercanas a los jóvenes, como científicos, influencers o profesionales de la salud.
El diálogo abierto y la educación basada en evidencia son esenciales para fomentar la innovación en el sistema alimentario, y que las nuevas generaciones están dispuestas a ser parte del cambio si se sienten bien informadas y representadas.
Artículo en base a información de Isaaa y Agrobio, una asociación sin fines de lucro dedicada a informar, educar, divulgar y respaldar científicamente la biotecnología agrícola moderna.
Estudio original se publicó en Food and Humanity: Impulsores de la aceptación de alimentos genéticamente modificados en miembros de las generaciones Z e Y: Perspectivas de un marco de teoría del comportamiento planificado – ScienceDirect

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