Con la reciente transición a estatus de libres sin vacunación de Brasil y Bolivia, se incorporan alrededor de 250 millones de vacunos que dejan de vacunarse. ¿Estamos ante “el inicio de una nueva era” para la región?; ¿dónde se para Uruguay?

Montevideo | Todo El Campo | Se realizó en Asunción, Paraguay, los días 25 y 26 de noviembre, el Taller Regional de Fiebre Aftosa, convocado bajo el título “Del estatus al mercado: escenarios emergentes y decisiones estratégicas ante la fiebre aftosa”, evento del que participó Uruguay junto a Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y Paraguay, y que fue organizado por el Comité Veterinario Permanente del Cono Sur (CVP).

Además de los países señalados, también estuvieron presentes representantes privados y de instituciones como la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (Panaftosa), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPM), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el paraguayo Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).

Por Uruguay participó el director de los Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Marcelo Rodríguez, quien reclamó que en la región del Cono Sur “Tenemos que volver a hablar de fiebre aftosa”.

En un comunicado difundido por el Ministerio de Ganadería, se señala que Brasil y Bolivia, con “su reciente reconocimiento como países libres de fiebre aftosa sin vacunación”, cual constituye “un estatus que reconfigura mercados y expectativas sanitarias en toda la región”, en tanto que nuestro país “adopta un tono inusualmente enfático”.

En ese marco de “tono inusualmente enfático” sobre el tema es que Rodríguez reclama la necesidad de “hablar más de aftosa”.

En el encuentro se analizaron los escenarios emergentes en un momento que algunos describieron como “el inicio de una nueva era” para la región.

Actualmente, “la región es probablemente la mejor del mundo en situación de fiebre aftosa, excepto por el caso de Venezuela, que no ha logrado el estatus de país libre de la enfermedad, comentó Rodríguez.

Con la reciente transición a estatus de libres sin vacunación de Brasil y Bolivia, se incorporan alrededor de 250 millones de vacunos que dejan de vacunarse; y los sistemas sanitarios enfrentan un escenario sin precedentes: mercados más exigentes, mayor escrutinio internacional y un riesgo creciente de introducción de virus exóticos no cubiertos por las vacunas actuales.

EL DILEMA DE URUGUAY.

El dilema uruguayo, al vacunar, es claro, porque al hacerlo sin tener aftosa debe explicar al mundo su realidad sobre por qué la inoculación, “un requisito costoso pero indispensable para mantener mercados”, afirmó el MGAP, que Rodríguez explicó en pocas palabras: “El comprador dice: si vacunan, demuéstrenme que no tienen aftosa”.

RETOS PARA LA REGIÓN.

Rodríguez llamó a no distraerse: “Además de la situación epidemiológica de Venezuela, entendemos que el mayor riesgo para Uruguay no es regional, sino extrarregional: proviene de virus circulantes a nivel global, frente a los cuales nuestras vacunas no ofrecen protección”.

La amenaza puede llegar en fómites (objeto inanimado que, por estar contaminado por agentes infecciosos, puede transmitir infecciones), cargas marítimas o restos alimenticios de embarcaciones.

¿Qué tiene que hacer Uruguay?, pues, “fortalecer la vigilancia pasiva y activa, reforzar las actividades de prevención y mitigación del riesgo de introducción del virus, y llevar adelante -como está previsto para 2026- dos simulacros nacionales de respuesta a emergencias, uno de gabinete y otro en campo, en coordinación con el Instituto Nacional de Carnes (INAC) y el sector privado.

Pin It on Pinterest

Compartir

Comparte este contenido en tus redes sociales!