Por primera vez, los niños y jóvenes con obesidad superarán a los que no sufren sobrepeso, marcando un nuevo escenario en la salud infantil en el mundo.
Montevideo | Todo El Campo | En 2040 habrá más niños y adolescentes con sobrepeso que sin él por primera vez en la historia, según un nuevo informe.
La obesidad infantil/adolescente está aumentando en todo el mundo y alcanzará los 228 millones en 2040, superando por primera vez el número de niños con peso inferior al normal, según la edición del Atlas Mundial de la Obesidad del 2026.
Más de 180 países están experimentando un aumento de las tasas de sobrepeso y obesidad infantil/adelescente, y el crecimiento más rápido se produce en los países de ingresos bajos y medios, donde vive la mayoría de los niños del mundo, afirma el informe, publicado por la Federación Mundial de Obesidad (*).
En 2025, había 177 millones de niños y jóvenes de entre 5 y 19 años con obesidad en todo el mundo, cifra que se espera que alcance los 228 millones en 2040, lo que equivale a un aumento del 8,7% al 11,9% de los niños y adolescentes del mundo.
“Si no se toman medidas urgentes, las crecientes tasas de obesidad ejercerán una presión cada vez mayor sobre los sistemas sanitarios, las comunidades y las generaciones futuras”, escriben en el informe Simón Barquera y Johanna Ralston, de la Federación Mundial de Obesidad. Los autores señalaron que la velocidad a la que aumentan estas cifras hace que esta tendencia sea “especialmente alarmante”.
“La obesidad infantil y adolescente se está convirtiendo rápidamente no sólo en un importante problema de salud pública, sino en un reto para el desarrollo social y económico con consecuencias a largo plazo para los sistemas sanitarios, la productividad y la equidad”, señala el informe.
Por primera vez, las tasas de obesidad han aumentado hasta el punto de que, a escala mundial, el número de niños y adolescentes de entre 5 y 19 años con obesidad superará al de los que viven con bajo peso.
Se espera que este avance se produzca antes de 2027. “Esto refleja un cambio importante en las tendencias mundiales de la malnutrición y la acción mundial debe cambiar en consecuencia”, escribieron los autores.
El cambio de políticas también deberá reflejar los cambios geográficos en la prevalencia de la obesidad. Ya no son los países de renta alta los que registran las tasas más elevadas, sino que las cifras aumentan en los países de renta media-alta, y las prevalencias más altas seguirán registrándose en América, la región del Mediterráneo oriental y el Pacífico occidental. En Europa, 14 millones de niños vivían con obesidad en 2025, cifra que se espera que disminuya a 13 millones en 2040.
¿POR QUÉ AUMENTA LA OBESIDAD?
El informe señalaba que el riesgo de desarrollar sobrepeso en la infancia aumenta por múltiples factores conocidos, como la salud y los hábitos de las madres, la nutrición temprana y una actividad física inadecuada.
Sin embargo, añaden los autores, muchos factores que contribuyen a la obesidad infantil no se miden adecuadamente ni se controlan de forma sistemática, lo que dificulta el seguimiento de los progresos globales.
Entre los factores clave se encuentran el sobrepeso y la obesidad maternos, la diabetes y el tabaquismo, así como la lactancia materna insuficiente durante los primeros meses de vida, la calidad de las comidas escolares y la escasa actividad física. “Aunque muchos gobiernos han empezado a aplicar estrategias de prevención, los avances no van a la par del aumento”, señala el informe.
¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS DE LA OBESIDAD INFANTIL?
El sobrepeso y la obesidad durante la infancia no sólo aumentan el riesgo de enfermedades crónicas en etapas posteriores de la vida, sino que también plantean riesgos en los primeros años, cuando el desarrollo saludable es fundamental. Se sabe que la obesidad infantil predice la obesidad y otras enfermedades crónicas, como las cardiopatías y el cáncer, en la edad adulta.
Sin embargo, los signos de estas enfermedades crónicas pueden aparecer ya durante la infancia. Según el informe, se espera que en 2040 al menos 120 millones de niños en edad escolar presenten signos precoces de enfermedades crónicas causadas por un elevado índice de masa corporal (IMC).
Varios indicadores de enfermedad crónica precoz pueden relacionarse con un peso poco saludable, como trastornos hepáticos, triglicéridos elevados (factor de riesgo de enfermedad cardiovascular), hiperglucemia (factor de riesgo de diabetes) e hipertensión (factor de riesgo de accidente cerebrovascular).
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad infantil y adolescente también conlleva consecuencias psicosociales adversas, que afectan al rendimiento escolar y a la calidad de vida, complicadas por el estigma, la discriminación y el acoso.
¿CUÁL ES EL CAMINO A SEGUIR?
Las políticas de prevención por sí solas no serán suficientes, señala el informe. La Federación Mundial de Obesidad pide que se refuercen las políticas sanitarias, alimentarias, escolares y del entorno construido, junto con un acceso equitativo a la atención sanitaria y a alimentos nutritivos para todos los niños.
Los Estados miembros de la OMS han establecido Objetivos Mundiales de Nutrición para mejorar la nutrición materna, infantil y de los niños pequeños de 2025 a 2030. Sobre la base de 2012, el objetivo es reducir el sobrepeso en un 5% en los próximos cinco años y aumentar al 60% la proporción de lactantes alimentados exclusivamente con leche materna durante los seis primeros meses de vida.
Otros objetivos son reducir en un 40% el número de niños menores de cinco años con retraso del crecimiento y en un 50% la prevalencia de la anemia en mujeres en edad reproductiva.
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Artículo de Marta Iraola Iribarren en EuroNews.
Imagen de portada: adolescente comiendo uvas.
(*) Informe de la Federación Mundial de Obesidad: Atlas de la Obesidad 2026 | Observatorio Global de la Obesidad de la Federación Mundial de la Obesidad

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