En una charla informal entre amigos, alguien preguntó si el pescado es carne.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Este fin de semana se celebró otro 1° de mayo, día en que predomina la carne en el menú de los uruguayos. Cuando se dice carne, la mayoría remite su pensamiento a la carne de vacuno, otro número importante piensa en la carne de ave, y un tercer grupo los que refieren a la carne de ovino o la de cerdo. También están los que se figuran la carne de pescado, pero son los menos porque en el imaginario de nuestra sociedad es diferente comer carne que comer pescado.

En una charla informal entre amigos sobre todas esas cosas, alguien preguntó si el pescado es carne.

La duda que a muchos puede parecer extraña tiene más cabida de lo que la lógica indicaría. Quienes afirman que no es carne se sustentan en creencias religiosas, otros apelan a aspectos culturales o a las características nutricionales de los peces que son diferentes a la de otras carnes. De todas formas, la biología define claramente al pescado como carne, por tanto quienes lo consumen son carnívoros.

OBJECIÓN RELIGIOSA. En materia religiosa, los católicos y cristianos en general no consumen carne algunos días de Semana Santa, pero sí pescado, lo que refuerza la idea de que éste no es carne, contribuyendo a la duda generada y que da sentido al título de este artículo.

RESPUESTA. Sostener que el pez no produce carne porque cuando la religión prohíbe el consumo de carne no lo hace con el pescado, es un razonamiento equivocado. Lo que la religión no permite es el consumo de animales de sangre caliente como sí lo son los vacunos, las aves, los ovinos y cerdos.

También hay una razón histórica. Antiguamente el pescado era un alimento humilde, mientras que la carne roja se asociaba a la abundancia y celebraciones impropias en una celebración de recogimiento y penitencia.  

Además, hay quienes explican que el pescado tiene un sentido y valor diferente cuando se lo observa a partir de la religión en cuanto recuerda los milagros de Jesús que multiplicaba los peces para alimentar a las multitudes. Otro dato es que algunos de los apóstoles eran pescadores y el propio Jesús utilizó la pesca para desarrollar algunas de sus enseñanzas.

OBJECIÓN CULTURAL. Culturalmente y a través del lenguaje habitual de las personas se establecen diferencias en la referencia y la expresión. No es lo mismo decir “vamos a comer carne” que “vamos a comer pescado”. La referencia “carne” nos hace pensar en animales terrestres, si se pretende comer pescado se los menciona específicamente.

Incluso los lugares de venta marcan la diferencia, no es lo mismo una carnicería que una pescadería, y en los supermercados los puestos de expedición de uno y otro están ubicados en sitios diferentes.

RESPUESTA. Por tradición comercial y razones de practicidad el pescado se vende aparte y no se mezcla con la carne vacuna, ovina o avícola. Intervienen factores como la temperatura y la conservación de los peces que se descompone de forma más rápida por ser de alta perecibilidad, por esa razón siempre está expuesta sobre hielo directo. Otra razón no menos importante de esa venta por separado es evitar la contaminación cruzada, en especial del olor característico, fuerte e invasivo de la carne de pez.

OBJECIÓN NUTRICIONAL. Nutricionalmente, los aportes del pescado son diferentes, por ejemplo en omega 3, y eso es utilizado por quienes desean establecer o defienden la diferencia entre carne y pescado.

RESPUESTA. Las diferencias nutricionales no se dan únicamente entre la carne de pescado y el resto. Todas son diferentes entre sí y eso no cambia que todas sean carnes.

DEFINITIVAMENTE, EL PESCADO ES CARNE.

Lo que no está en discusión, es que el pescado es carne porque así lo define la biología y la ciencia nutricional: es tejido muscular animal comestible. Para la biología no hay diferencia esencial, el pescado es carne, aunque se clasifique aparte o de forma diferente.

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