Hace diez años ingresó durante el gobierno de José Mujica y fue reiterado en períodos posteriores, pero siempre terminaba siendo archivado. Ahora pasa al Senado.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Todo El Campo | El martes 4 de noviembre la Cámara de Representantes, a instancias de la Comisión de Educación votó la denominación de la escuela rural 30 de Laureles (Salto) con el nombre de Salvador Mattos.

Es una idea que surgió hace más de 10 años, pero que el Parlamento no hizo otra cosa que archivarla, hasta ahora.

Felipe Schipani (Partido Colorado), miembro informante, recordó que en 2014 el Poder Ejecutivo remitió a la Asamblea General un proyecto de ley para que la escuela mencionada pase a llamarse Salvador Mattos. La propuesta surgió a pedido del personal docente y no docente y de todos los allegados a la escuela, sin embargo se archivó sin más.

Fueron los docentes, padres, alumnos y vecinos los que en el período de gobierno pasado volvieron a insistir sobre el tema, pero tampoco tuvo andamiento y el proyecto volvió a ser archivado.

En estos días el proyecto de ley volvió a presentarse en el Parlamento y a comienzos de mes fue aprobado por los diputados.

Luego de la presentación del legislador informante hicieron uso de la palabra los diputados Nely Rodríguez (Frente Amplio), Agustín Mazzini (Frente Amplio), Pablo Constenla (Partido Nacional) y Horacio de Brum (Parido Colorado).

La votación resultó con 89 votos a favor en 90 legisladores.

De Brum expresó que Salvador Mattos “es la tercera generación de la cabaña Bayucuá, fundada en 1906. Hablar de los Mattos, de Bayucuá y de la localidad de la escuela 30 no es solo hablar de Salto, sino de todo el Uruguay”, en referencia a cómo impacta positivamente en todo el país lo que la cabaña hace y produce.

Recordó que “han logrado traer el Congreso Mundial Angus” a Uruguay, porque fueron “pioneros en la raza”.

PREMIO FAUSTO E INNOVACIÓN ROBÓTICA.

Además, la familia siempre se preocupó en “colaborar y tratar de hacer crecer la escuela 30 que está a unos 45 km de la ciudad”. “Hasta el día de hoy la familia Mattos sigue colaborando con la escuela y no hace más de 60 días la escuela, sus alumnos y la maestra directora recibió el Premio Fausto otorgado por la Asociación de Comunicadores de Salto, con el proyecto denominado ‘De Puño y Letra’” en el que participan más de 800 alumnos de las escuelas públicas que se comunican con cartas”.

Destacó que la escuela 30 “es rural de innovación, porque crearon una máquina de alambrar con robótica y los saberes del campo”, por tanto “no es una escuela rural cualquiera”, y en ese logro la familia Mattos también colaboró. Por todo eso, “creemos que es un justo reconocimiento, denominar la escuela 30 de Laureles como Salvador Mattos”, concluyó.

Pin It on Pinterest

Compartir

Comparte este contenido en tus redes sociales!