Grupos CREA lograron buenos resultados en el ejercicio 24-25.

Grupos CREA lograron buenos resultados en el ejercicio 24-25.

El sector vitícola dentro de la sectorial granjera fue la excepción, con el resultado económico más bajo de los últimos seis ejercicios.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Fueron presentados los resultados de gestión de las empresas CREA en los rubros ganaderos, agrícolas ganaderos, lecheros y granja.

En la jornada realizada el martes 9 de diciembre, el Ing. Agr. Martín Aguirrezabala, coordinador general de la institución, hizo una presentación general sobre los resultados y se compartió un documento elaborado por los coordinadores sectoriales, en el cual se detalla el comportamiento de cada sector en forma individual.

El siguiente artículo toma datos presentados por Aguirrezabala como del documento de 20 páginas con los resultados de gestión de cada sectorial.

Cabe precisar que los datos son presentados en moneda constante (al dólar de hoy igualado al poder adquisitivo de los años anteriores); y que cuando se hace mención al ingreso de capital (IK) éste estima resultados económicos simulando que la tierra y el capital son propios. Por tanto, es un indicador que no contempla el costo de la tierra, ni el costo del capital necesarios para producir.

Por otra parte, un establecimiento competitivo debería remunerar el costo de la tierra, el trabajo y el capital utilizados en el proceso productivo, aun cuando estos factores sean propios. Sólo remunerando la totalidad de los factores, las empresas podrán mantenerse, ser competitivas y crecer en el tiempo.

GANADEROS: EL SEXTO MEJOR RESULTADO EN LOS ÚLTIMOS 22 AÑOS.

En el ejercicio 24-25 el ingreso de capital de las empresas CREA ganaderas se ubicó en promedio, en US$ 141/ha, lo cual es el sexto mejor resultado de los últimos 22 años.

El ejercicio estuvo caracterizado por una producción de carne similar a la del ejercicio anterior, manteniendo la producción de carne por hectárea, por encima de los 150 kilos de carne por hectárea algo que se alcanzó por primera vez en el 24-25.

La mejora de los resultados a igual producción de carne se explica por una mejora de los precios del kilo producido, incluso absorbiendo un leve incremento de costos.

El ingreso de capital promedio de US$ 141/ha surge de la diferencia entre el producto bruto de US$ 355/ha y los US$ 214/ha dedicados a los insumos.

La rentabilidad fue del 2,76%.

En el ejercicio 24-25, el 48% de los establecimientos CREA tuvieron una mejora en el promedio respecto al 23-24.

Sobre el promedio de los últimos 10 años, los ganaderos estuvieron un 17% arriba.

Para el ejercicio en curso (25-26, de cual ya transcurrieron seis meses), los ganaderos CREA esperan “que los resultados sean mejores” a los del ejercicio 24-25. “Las proyecciones ubican el resultado potencial como el segundo mejor de los últimos 25 años, solo por detrás del ejercicio 21/22.

Esa expectativa de mejora se explica por los buenos precios del primer semestre y -aun estimando una baja del 15% de los precios del ganado para el segundo semestre-, se puede avizorar resultados económicos de las empresas superiores al ejercicio 24-25”.

El clima, en la gran mayoría del país ganadero, viene siendo favorable. Hasta el momento, los pronósticos de menores lluvias a lo normal para la primavera y verano vienen impactando negativamente, solamente en el sureste del país. Queda aún por delante el verano y otoño, que según como venga climáticamente, determinará en mayor o menor medida el resultado de todo el ejercicio”, señala el reporte.

AGRÍCOLAS GANADEROS: A PRECIOS BAJOS, LOS RENDIMIENTOS SALVARON EL EJERCICIO.

El ejercicio 24-25 para los establecimientos agrícola ganaderos CREA, culminó con un resultado económico levemente superior al anterior, impulsado por rendimientos agrícolas excepcionalmente altos en cultivos de verano, a pesar de los precios bajos de los granos.

El ingreso de capital promedio se posicionó como el tercer mejor en los últimos 10 años.

El ingreso de capital en el ejercicio pasado fue de US$373/ha, que resulta de la diferencia del producto bruto de US$ 1.068/ha y los insumos US$ 695/ha.

La rentabilidad fue del 4%

El 44% de los agrícolas ganaderos CREA mejoraron el ingreso de capital respecto al ejercicio 23-24; y el 38% lo hizo sobre el promedio de los últimos 10 años.

La proyección sobre el ejercicio actual (25-26) para el cual aún faltan seis meses para el cierre, es de un período “desafiante en lo productivo” dado que “con los actuales precios futuros al cierre del ejercicio, se requerirá una mayor producción”.

Además “los precios de los granos se mantienen estables a bajos, aunque un reciente esbozo de aumento en el precio de la soja podría ser una alternativa de mejora de confirmarse”.

Las “recomendaciones” más importantes para el ejercicio actual son: “Mantener empresas productivas, diversificadas, con costos controlados y rotaciones ordenadas, es decir, empresas eficientes”.

“No desarmar el sistema productivo (respetar las rotaciones) y concretar opciones de precios cuando se presenten, sobre todo observando las primas en soja que podrían ser la variable de ajuste para concretar un precio en torno a los US$ 400/ton.”

“La ganadería es desafiante, y aunque en este sector aporta alrededor del 25% del producto bruto, se debe mantener la impronta y aprovechar las oportunidades, maximizando la productividad que aún está por debajo de lo esperable”.

LECHERÍA: UN EJERCICIO CON RELACIONES DE PRECIOS FAVORABLES.

En el sector lechero, el ejercicio 24-25 estuvo marcado por “relaciones de precio muy favorables” y condiciones climáticas “buenas en verano y otoño”, todo lo que determinó “un buen resultado económico”.

El ingreso de capital promedio fue de 594 US$/ha, que surge del producto bruto ubicado en US$ 2.959/ha, e insumos de US$ 2.365/ha.

La rentabilidad fue del 5,21%

El 38% de los productores lecheros CREA mejoraron respecto al ejercicio 23-24; y el 47% lo hizo respecto al promedio de los últimos 10 años.

En esas relaciones de precio favorables, los cereales tuvieron “valores históricamente bajos”, lo cual es bueno para el sector lechero dado que constituyen el principal componente energético de la dieta de las vacas. Sin embargo, eso “no se tradujo en diferencias importantes ni en los kilos de concentrado utilizado por vaca masa, ni en los costos de alimentación con respecto al ejercicio anterior”.

El precio de la leche, “se ubicó apenas por encima del promedio de los últimos 10 ejercicios, pero muy por encima del ejercicio anterior”.

El ejercicio es “una auspiciosa oportunidad de obtener muy buenos resultados. Hasta el momento se mantienen las relaciones de precio, aunque han surgido advertencias tanto en el precio internacional de la leche como en la situación de algunas industrias locales”, advierte el informe CREA.

“En términos climáticos, hemos tenido una de las mejores primaveras de los últimos años”, apunta el informe.

GRANJA: FRUTÍCOLAS CON LA MEJOR ZAFRA DE LOS ÚLTIMOS 4 AÑOS; PERO LOS VITICULTORES CON LOS RESULTADOS MÁS BAJOS DE LOS ÚLTIMOS 6 EJERCICIOS.

Los grupos granjeros CREA trabajan en los subsectores: viticultura y fruticultura.

VITICULTURA – La viticultura CREA explica cerca el 18% de la producción nacional de uvas con destino a vinificación.

El ejercicio 24-25 tuvo una “leve disminución en los niveles de producción; luego de una zafra anterior que estuvo pautada por una muy buen e inesperada recuperación de los niveles productivos, a pesar de la sequía 22-23”.

De todas formas, “las condiciones del año permitieron que un mayor porcentaje de la producción total fuera destinada a la elaboración de vinos de mayor calidad”, lo cual es “relevante para las empresas vitícolas CREA, ya que se trata de uvas por las cuales se reciben mejores precios de transferencia, afectando el resultado económico final”.

Se advierte que “los precios que se pagaron por las uvas sufrieron una nueva disminución” que “no solo fue en valores constantes, sino también en valores corrientes, respuesta del mercado a una sostenida disminución en los niveles de venta de vinos”, sobre todo los vinos de mesa.

El margen de contribución anual y el ingreso de capital en el último ejercicio “registran el peor resultado económico de las últimas 6 zafras”, y la caída del producto bruto, que fue de 13%, se debió a un 9,3% de baja de rendimiento y un 3,8% de baja de precio real. También se observa una importante variabilidad, entre las empresas, en su resultado económico; en respuesta a diferencias en la composición varietal de sus viñedos, y el destino final de su uva.

FRUTICULTURA – Las empresas que integran CREA Fruticultores explican cerca del 15% de la producción nacional de frutas de hoja caduca, ocupando el 9% del área de producción (320 ha aproximadamente), con fuerte incidencia de manzanas.

Los resultados de la última zafra cerrada (23-24) muestran “una leve mejora en los niveles productivos, sin llegar a los volúmenes registrados en zafras anteriores al 22-23. Junto con esto se registra una nueva mejora en los precios promedios de venta. Se considera que la coincidencia de niveles de producción no excesiva, con buenos niveles de consumo, explican esa mejora en los precios obtenidos”.

“Para el caso de las empresas frutícolas, la zafra 23-24 fue la mejor de los últimos 4 años, tendencia que no se espera revierta para la zafra 24-25”, de la cual aún no se poseen los datos definitivos.

CONCLUSIONES PARA EL SECTOR GRANJERO Y VITÍCOLA – En la conclusión sobre el sector granja, se señala que las empresas CREA “afirman una tendencia de buenos resultados” por “los niveles de producción, y una sensible mejoría en los precios de venta”.

El desafío para los frutícolas está en “sostener los niveles de productividad, cuidando la calidad del producto final”. Para lograrlo “es necesario mantener niveles de reinversión en nuevas plantaciones” e “incorporar tecnologías como riego y mecanización”.

La situación para la viticultura “es mucho más desafiante” con resultados económicos “más bajo de los últimos 6 ejercicios, dando señales que se alinean con la situación que vive la generalidad del sector vitivinícola uruguayo”.

La búsqueda de soluciones para el sector pasa por “un proceso de reconversión que apueste a una mejora en la calidad del producto final vino, la cual se vea reflejada en el valor de ese vino y permee a un mayor precio de compra de la materia prima uva”.

Para hacer que eso ocurra, “se deberá generar un plan de negocios y estrategia comercial que tenga como objetivo la búsqueda de nuevos mercados, y en especial, de aquellos en los cuales se logre un valor de venta acorde a la calidad de nuestros productos y aporten viabilidad a ese plan de reconversión”.

“No tener un mercado que ‘tire’ positivamente de un proceso de reconversión que apueste a la calidad por encima de la cantidad, pone en riesgo los resultados deseados”, concluye.

CONFERENCIA DE PRENSA COMPLETA.

En 2025 la producción mundial de vinos estará en los 232 millones de hectolitros.

En 2025 la producción mundial de vinos estará en los 232 millones de hectolitros.

De confirmarse ese total significaría un incremento del 3% respecto a 2024, pero continuaría por debajo del promedio de los últimos años.

Montevideo | Todo El Campo | Esta semana, la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) publicó las primeras estimaciones sobre la producción anual mundial de vino para 2025.

La institución fundada hace más de 100 años (29 de noviembre de 1924), es referente mundial del sector vitivinícola, compuesta por 51 países productores y consumidores de uva y vino, representando el 90% de la superficie mundial de viñedo, el 88% de la producción mundial de vino y el 75% del consumo mundial.

Su creación fue a impulso de 8 países (España, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Luxemburgo, Portugal, Túnez); hoy ese número se ha extendido siendo Uruguay uno de sus miembros, también Argentina, Brasil y Chile.

Datos curiosos: Estados Unidos -el principal consumidor de vino en el mundo- dejó de ser parte del grupo por diferencias con el funcionamiento; en 2024 China -que está 10 lugares más abajo que Estados Unidos en el consumo- se convirtió en el Estado número 51. El único país de América del Norte que integra la OIV es México.

PRODUCCIÓN MUNDIAL 2025.

Inicialmente, la OIV estimó que en 2025 la producción mundial de vino será de entre 228 y 235 millones de hectolitros (1 hectolitro = 100 litros), y un promedio estimado de 232 millones de hectolitros.

Eso supone un incremento en la producción el 3% con respecto a la cosecha de 2024, que fue históricamente baja. Aunque positiva, esa mejora en la producción no deja al sector bien posicionado porque sigue estando un 7% por debajo de la media de los últimos cinco años, advirtió la OIV.

Este año, los mayores productores de vino son: Italia con 47,3 millones de hectolitros (Mhl), seguido por Francia (35,9 Mhl) y España (29,4 Mhl).

Estados Unidos ocupa el cuarto lugar como productor, en tanto que Australia se recupera de la mala cosecha de 2024 y se ubicó en el quinto escalón como productor mundial en 2025.

Sexto está Argentina, el mayor productor de Sudamérica. 

La OIV dará a conocer los datos definitivos de la producción mundial de vino en 2025 en el segundo trimestre de 2026.

PRINCIPALES CONSUMIDORES.

Los países de mayor consumo de vino -datos de 2024- son Estados Unidos, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido, que en conjunto son responsables de más del 50% de todo el vino a nivel mundial.

Se realizó la 4ª edición de la Fiesta Capital de la Uva y el Vino.

Se realizó la 4ª edición de la Fiesta Capital de la Uva y el Vino.

Donde la identidad vitivinícola se fusiona con lo tradicional.

Canelones | Todo El Campo | El Parque Artigas de Las Piedras fue el escenario de la 4ª edición de la Fiesta Capital de la Uva y el Vino, un evento de carácter gastronómico con elección de la representante de la vendimia, plaza de comidas, variedad de vinos, un paseo familiar que busca reivindicar el enoturismo y la actividad vitivinícola, danzas tradicionales y un gran espectáculo musical de Matías Valdez.

Hubo degustaciones de vinos de diversas bodegas, una feria con más de 60 emprendedores de todo el departamento de Canelones y un concurso gastronómico relacionado al vino.

Todo en un mismo predio. La Fiesta Capital de la Uva y el Vino se realizó el sábado 8.

Se realizó la tradicional elección de la representante departamental de la vendimia, en un certamen que consistió en preguntas y respuestas de las postulantes sobre cultura y conocimiento de rubro. La ganadora tendrá la misión de llevar la bandera de Canelones en la Fiesta Nacional de la Vendimia 2025.

Seguidamente, hubo tiempo para el concurso gastronómico, un certamen de destreza culinaria donde 10 postulantes debieron crear un plato siguiendo la consigna de que dentro de los ingredientes debía estar presente el vino, la uva o sus subproductos.

Dentro de los platos se pudo encontrar cocciones dulces y saladas. Cada plato contó una historia y encerró un propósito.

Los emprendimientos y la feria de emprendedores son un clásico de las festividades organizadas o apoyadas por el gobierno departamental. 60 emprendedores formaron una feria variopinta con ofertas muy variadas y para todas las edades. Las bodegas fueron la estrella de la jornada y recibieron la visita de los miles de espectadores que se hicieron presentes. Diez bodegas canarias llevaron sus productos a las calles pedrenses.

Los carros de comida también engalanaron la jornada entre aromas y sabores característicos que invitaban a consumir algunas de sus exquisiteces.

Al caer la noche, los vendedores de juguetes luminosos, algodón de azúcar, pop y manzana acaramelada mostraban también esa cosa de fiesta barrial, pueblerina que cual carnaval se llenaba de diversos colores.

UNA OPORTUNIDAD PARA IR EN FAMILIA.

Una de las asistentes a esta fiesta, Andrea Gómez, puntualizó que le encantan este tipo de eventos: “Soy fotógrafa, también soy emprendedora y poder trabajar de eso, de lo que a uno le gusta está muy bueno, así que que tengan estas oportunidades para mostrar su trabajo también está genial”.

Otro de los presentes, Johan Pintos, indicó que es una oportunidad “para venir y compartir en familia”.

El gran cierre estuvo a cargo del artista Matías Valdez, quien junto a su banda interpretó sus clásicos e hizo bailar a los presentes al ritmo del dos y uno.

Cuestionan estudio que vincula el alcohol con el deterioro cognitivo.

Cuestionan estudio que vincula el alcohol con el deterioro cognitivo.

No hay pruebas concluyentes y sí limites metodológicos, señala desde España la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (Fivin).

Montevideo | Todo El Campo | Una nueva investigación brasileña ha encendido la polémica al vincular el consumo de alcohol con un mayor deterioro cognitivo y una supuesta reducción de la esperanza de vida. Sin embargo, desde la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (Fivin), a través de su proyecto La Ciencia del Vino, se alerta sobre la interpretación sesgada de estos resultados y se aboga por un análisis riguroso y sin alarmismos de la evidencia científica disponible.

Una reciente investigación publicada en la revista Neurology ha suscitado titulares alarmistas en varios medios de comunicación, al sugerir que “las personas que beben alcohol regularmente mueren 13 años antes que los no bebedores”. Sin embargo, Fivin, a través de su iniciativa La Ciencia del Vino, ha emitido una valoración crítica del estudio para poner en contexto sus hallazgos y evitar interpretaciones simplistas o erróneas.

El estudio en cuestión, realizado por investigadores de la Universidad de São Paulo (Brasil), analizó los cerebros de 1.781 personas fallecidas, cuyas autopsias fueron recolectadas en el Biobanco para Estudios del Envejecimiento de dicha universidad. Los datos sobre consumo de alcohol y funciones cognitivas se obtuvieron mediante entrevistas con familiares que habían acompañado a los fallecidos durante sus últimos seis meses de vida.

Los investigadores dividieron a los sujetos en cuatro grupos: no bebedores, bebedores moderados (hasta siete copas semanales), bebedores importantes y exbebedores importantes.

Según sus conclusiones, los bebedores -actuales o pasados- presentaban mayor grado de arteriolosclerosis hialina, una alteración que afecta a las pequeñas arterias del cerebro, y el grupo de ex bebedores importantes también mostraba menor masa cerebral y peor capacidad cognitiva.

No obstante, desde Fivin se advierte que los resultados deben interpretarse con cautela. El estudio presenta múltiples limitaciones metodológicas, como la ausencia de datos sobre la causa de muerte, el sesgo derivado de las entrevistas familiares, y el hecho de que sólo se analizó el consumo de alcohol en los últimos meses de vida.

Además, se trata de un estudio transversal, sin seguimiento longitudinal, por lo que no permite establecer relaciones causales.

Uno de los puntos más cuestionables, según la valoración médica de Fivin, es la afirmación de que el alcohol acorta la vida 13 años. Esta conclusión se basa en una diferencia de edad promedio entre grupos con características muy distintas: el grupo de no bebedores estaba formado mayoritariamente por mujeres (68%) y personas que nunca habían fumado (70%), lo que distorsiona la comparabilidad. De hecho, otros grupos presentaron también alteraciones neuropatológicas, como mayor presencia de enfermedad de Alzheimer o demencia por cuerpos de Lewy.

Y es que, según estas últimas declaraciones, la frase que afirma que el alcohol acorta la vida 13 años es totalmente arbitraria y no se sostiene con los datos del estudio. Desde la organización recuerdan que es fundamental distinguir entre consumo abusivo y consumo moderado, y basarse siempre en evidencia científica robusta y bien contextualizada.

Desde Fivin insisten en que la investigación sobre los efectos del alcohol -y en particular del vino- en la salud debe realizarse con rigor y evitar conclusiones sensacionalistas que pueden inducir a error a la opinión pública.

Fuente: Fivin – lcv-la-gente-que-bebe-alcohol-regularmente-muere-13-anos-antes-24072025.pdf

Más información: La ciencia del vino – Buscador de documentación científica sobre el mundo del vino y la salud.

El milagro de convertir agua en vino, y la arqueología que no deja de sorprender.

El milagro de convertir agua en vino, y la arqueología que no deja de sorprender.

Los arqueólogos de Galilea están desenterrando evidencia del pueblo donde, según el Evangelio de Juan, Jesús convirtió el agua en vino, una historia que continúa inspirando a los que tienen fe como a los amantes del vino.

Montevideo | Todo El Campo | Si alguna vez ha abierto una botella que parecía, milagrosamente, mejor de lo que pagó por ella, apreciará por qué la historia de Jesús convirtiendo el agua en vino ha perdurado, más allá de la fe. Según el Evangelio de Juan, su primera “señal” pública tuvo lugar en una fiesta de bodas en un pueblo galileo llamado Caná. El problema es que nadie está muy seguro de dónde estaba realmente Caná.

La Autoridad de Antigüedades de Israel recientemente publicó una monografía de la arqueóloga Yardenna Alexandre. Después de años de excavar en un montículo llamado Karm er-Ras en las afueras de la actual Kafr Kanna, argumenta que la aldea allí era de hecho Caná de Galilea. El caso no se basa en un descubrimiento dramático, sino en la lenta acumulación de evidencia: casas romanas primitivas, un baño ritual o mikve, fragmentos de vasijas de piedra para beber y signos de una industria de cerámica que producía el tipo de jarras cotidianas que esperarías en un asentamiento judío pobre de la época.

Una excavación de 2019 incluso descubrió un vertedero de desechos de producción de cerámica y lo que parece ser parte de un horno. Esto insinúa que Karm er-Ras pudo haber suministrado la vajilla para todo el vecindario, bastante menos romántico que el vino milagroso, pero una arqueología sólida de todos modos.

No todo el mundo está convencido de eso. Durante varias décadas, los arqueólogos estadounidenses han estado excavando en Khirbet Qana, una ruina al noroeste de Nazaret. Sus trincheras han revelado una aldea judía considerable habitada en el período adecuado, con baños rituales, monedas e incluso un salón similar a una sinagoga.

Lo más sorprendente es que descubrieron un conjunto de cuevas que más tarde los cristianos convirtieron en un santuario. Dentro había un banco-altar hecho con la tapa de un sarcófago, cruces talladas, grafitis que decían “Señor Jesús” en griego y, tentadoramente, un estante construido para contener seis fuertes jarras de piedra. C. Thomas McCollough, quien dirigió las excavaciones, ha argumentado que los peregrinos bizantinos identificaron esto como Caná y vinieron a venerar el lugar donde el agua supuestamente se convirtió en vino.

Para los amantes del vino, esas tinajas de piedra son clave. Fueron tallados en tiza, no en arcilla, porque la ley judía asociaba la piedra con la pureza. Con una capacidad de entre 80 y 120 litros cada uno, eran el tipo de contenedores serios que esperarías encontrar en un entorno comunitario. El Evangelio de Juan menciona que seis de ellos estaban listos cuando la boda se agotó. Incluso si quitas el milagro, te quedas con una imagen vívida de los hogares galileos con su gres alineado como botellas de bodega.

DE DÓNDE VINIERON LOS FRASCOS

Los frascos en sí no se hicieron en Caná en absoluto. Excavaciones recientes en Einot Amitai, una cantera de tiza en las afueras de la moderna Nof HaGalil, revelaron el mismo taller que los produjo. El informe de Yitzhak Adler y Danny Mizzi en Israel Exploration Journal describe cómo los cananeos tallaron bloques de tiza y los convirtieron en tazas, cuencos y enormes jarras de agua. El sitio estuvo activo en el siglo I, precisamente cuando se desarrolla la historia de Caná.

Este contexto industrial ayuda a explicar por qué aparecen fragmentos de vasijas de tiza en ambas regiones. Eran parte de la vida doméstica judía cotidiana, una expresión material de pureza tanto como de practicidad.

¿KAFR KANNA O KHRBET QANA?

Entonces, ¿dónde nos deja esto? El recién publicado IAA Reports 75: Caná de Galilea planta una bandera confiada en Karm er-Ras, alineando las capas de excavación con el pueblo Caná del Evangelio. McCollough y sus colegas continúan defendiendo Khirbet Qana, señalando su ocupación romana temprana y, lo que es más importante, la continuidad de la memoria cristiana encarnada en el santuario de la cueva.

Como suele ocurrir en arqueología, la elección es sobre qué conjunto de pruebas se encuentra más persuasivo. Kafr Kanna tiene la ventaja de la tradición moderna: ha habido una «Iglesia de bodas» allí durante siglos, y ahora un denso informe de la IAA para respaldarla. Khirbet Qana ofrece un espectacular complejo de cuevas y una topografía que se adapta a los itinerarios antiguos con bastante claridad.

VINO, PUREZA Y UN TOQUE DE LIGEREZA.

Para aquellos que no pasan los fines de semana con una Biblia en la mano, lo que importa es esto: la historia trata sobre una boda en un pueblo que se queda sin vino, un problema vergonzoso en una cultura donde la hospitalidad era primordial. Se dice que Jesús instruyó a los sirvientes para que llenaran seis tinajas de piedra con agua, que rápidamente se convirtió en buen vino.

Incluso si los arqueólogos nunca pueden probar ese momento, nos están mostrando la textura de la vida galileana. Aldeas donde se tallaban tinajas de tiza para la pureza ritual, donde se cocían vasijas de barro para almacenarlas y donde las fiestas unían a comunidades enteras. El milagro pertenece a la fe, pero las vasijas, los baños y la cerámica pertenecen a la historia, y nos dicen que este era un mundo donde el vino era fundamental tanto para la celebración como para el simbolismo.

Para los amantes del vino, quizás la conclusión más satisfactoria es que dos milenios después, todavía estamos debatiendo sobre Jesús y el vino al mismo tiempo. Si el agua alguna vez se volvió añejada a pedido es una cuestión de fe, pero el hecho de que el suelo galileo todavía produzca las tinajas, canteras y bodegas de su gente es un milagro suficiente para la arqueología.

Artículo de Por James Bayley con adaptaciones para Todo El Campo. Originalmente fue publicado el 22 de agosto en El negocio de las bebidas, publicación inglesa dedicada a las noticias de la industria del vino, licores y cerveza, además del análisis comercial.

Los mejores vinos sudamericanos para comprar ahora, según los sommeliers.

Los mejores vinos sudamericanos para comprar ahora, según los sommeliers.

La escena del vino sudamericano es más emocionante que nunca, con una gran cantidad de vinos tradicionales y de vanguardia que llaman la atención de los profesionales del vino.

Nueva York, EE.UU.  | Seven Fifty Daily | Todo El Campo | El apetito mundial por el alcohol ha disminuido en los últimos años, y los consumidores estadounidenses lideran el alejamiento del vino fino. Pero hay algunas categorías de vino que parecen ser más inmunes a la tendencia a la baja que otras. Tomemos el vino sudamericano.

América del Sur alberga largas costas y montañas elevadas, desiertos áridos y trópicos en expansión. Este continente extraordinariamente diverso ofrece una variedad de terruños y climas que lo convierten en una de las fuentes de vino más emocionantes del mundo. Y aunque los países de América del Sur han estado produciendo vino desde el siglo XVI, no fue hasta la década de 1990 que los principales países productores comenzaron a exportar vino a los EE.UU.

En los últimos años, los consumidores estadounidenses han adquirido vinos sudamericanos con un entusiasmo que supera drásticamente su sed de vino en general. En 2024, las ventas de vino en los EE.UU. bajaron un poco más del siete por ciento en volumen, según datos de SipSource. Pero las exportaciones de vino de Argentina, Chile y Uruguay a Estados Unidos aumentaron un 13,7, 12,5 y 16 por ciento, respectivamente.

En medio de la fatiga generalizada del paladar, los vinos de Argentina, Chile, Uruguay, Perú y Brasil, aunque pueden estar asociados con un estilo o uva, como con el poderoso Malbec de Argentina, ofrecen mucho más a los compradores de hoy, gracias a viticultores audaces y progresistas que están aprovechando todo el potencial que ofrecen estos diversos terruños. Desde poderosos Malbecs hasta Criollas ligeros y brillantes, estos son los vinos sudamericanos que intrigan a los profesionales del vino y resuenan con sus invitados. (Todos los vinos se enumeran con el precio minorista en dólares sugerido por botella).

Villalobos Litrona Carignan 2021, Valle de Colchagua, Chile; $ 24 por botella de un litro.

Seleccionado por Nate Siegel, propietario, Cheeky’s Fish & Raw Bar, St. Petersburg, Florida.

La mayor parte de la cariñena crece en el sur de Francia, donde sirve como uva de mezcla. Pero las expresiones de viñas viejas de Chile ofrecen una amabilidad gastronómica afrutada que cumple todos los requisitos en Cheeky’s Fish & Raw Bar.

«Nos encanta verter este 100 por ciento de cariñena por copa», dice Nate Siegel, propietario del restaurante. «Las uvas cosechadas a mano, la fermentación espontánea con levadura nativa, las vides silvestres de Cariñena de 80 años en suelos arcillosos y de cuarzo, todo se suma a un rojo frío, ligero y brillante que es fresco y súper alegre de beber». Combina con todo, agrega. «¡No pienses, solo bebe!»

Corazón del Sol ‘Los Chacayes’ Malbec 2020, Valle de Uco, Argentina; $28

Seleccionado por Winn Roberton, sommelier jefe, Bourbon Steak D.C., Washington, D.C.

En los asadores, el Cabernet Sauvignon suele ser una opción, pero el sommelier jefe Winn Roberton encuentra que los comensales de Bourbon Steak DC están adoptando este Mendoza Malbec de Corazón del Sol.

«Puede ser atractivo por muchas razones», dice Roberton. «En boca, el vino muestra un perfil de fruta madura y lujosa levantado con una acidez brillante y taninos elegantes proporcionados por los viñedos de gran altitud del Valle de Uco. Pero lo que realmente destaca son los hermosos aromas florales».

Es una opción particularmente buena para mesas que podrían ofrecer una variedad de platos; Roberton lo llama un «vino Ricitos de Oro», y señala que combina tan bien con el bistec como con el atún au poivre. «Cuando un invitado busca una gran botella de menos de $ 100 en la lista de vinos, esto sin duda complacerá a la multitud», agrega.

Clos des Fous ‘Pour Ma Gueule’ Pinot Noir 2023, Chile; $16

Seleccionado por Kat Thomas, sommelier principal, Ada’s Wine Bar, Las Vegas

Kat Thomas, la sommelier principal de Ada’s Wine Bar en Las Vegas, aprecia la visión detrás de la bodega chilena Clos des Fous (que se traduce como «manicomio») tanto como ama los sabores y aromas de la copa.

«Es una colaboración de enólogos geek que cazan terruños extremos», dice Thomas. «Se abastecen de viñedos cultivados en secano, usan levadura silvestre y su actitud de ‘por qué no’ impulsa sus vinos de lotes pequeños».

Esta cuvée mezcla una pequeña porción de Cinsault con Pinot Noir, todo vinificado en concreto. «Encuentras el brío eléctrico y el caos jugoso en perfecto equilibrio», dice Thomas. «Me encanta este con panceta de cerdo y listas de reproducción nocturnas».

Miguel Torres Cordillera de los Andes ‘Vigno’ Cariñena 2018, Valle del Maule, Chile; $21

Seleccionado por Cheron Cowan, director de bebidas, Craft, Ciudad de Nueva York

Cheron Cowan ha pasado los últimos 20 años no solo seleccionando listas de vinos galardonadas en restaurantes como Craft, sino también conectando a los comensales con nuevos vinos que involucrarán sus sentidos, combinarán bien con la comida y despertarán su curiosidad.

«Este vino hace eso», dice Cowan. «Tiene grandes notas frutales y florales, con componentes herbales, y el roble francés está tan bien integrado, es exuberante y susceptible a una variedad de paladares. Me encanta combinarlo con pechuga de pato u otros platos de carne ricos. Y el precio es muy razonable».

Además, es parte del amplio impulso de Miguel Torres para revivir la cariñena mediante la producción de vinos impulsados por el terruño elaborados con uvas de viña vieja cultivadas en secano bajo la etiqueta Vigno, un hecho que lo convierte en un vehículo ideal para conversar con comensales curiosos.

Proyecto Nakkal ‘Nakcool’ Vino Tinto 2024; Canelones, Uruguay; $15.

Seleccionado por Jill Weber, fundadora y propietaria de Jet Wine Bar, Filadelfia

Proyecto Nakkal, que comenzó en 2020, elabora este vino tinto en la región de Canelones en Uruguay, aproximadamente a una hora al norte de la capital del país, Montevideo. Jill Weber, arqueóloga profesional y restauradora que posee y opera cuatro restaurantes, incluido Jet Wine Bar, dice que el método inusual en el que se elabora distingue al vino de sus cohortes sudamericanas.

«El vino es una fermentación separada de Merlot y Moscatel Ottonel, ambos cosechados a mano de uvas orgánicas cultivadas de manera sostenible», dice Weber. «El resultado es un vino encantador y bien equilibrado con notas de bayas brillantes y ciruela madura, además de las flores de moscatel».

Como parte del movimiento Nat’Cool, que comenzó en Portugal y tiene como objetivo conectar a los productores de baja intervención de todo el mundo, el Nakcool no ve clarificación, filtración ni dióxido de azufre añadido. «Me encantan las uvas rojas y blancas juntas», dice Weber. «El cuerpo es ligero, los sabores son jugosos y la sensación es fresca».

Santiago Queirolo ‘Intipalka’ Sauvignon Blanc 2023, Valle de Ica, Perú; $16.

Seleccionado por Joel Arias, sommelier jefe y gerente de recepción, La Mar Cocina Peruana, San Francisco.

«Tenemos varios vinos destacados de América del Sur en nuestra extensa carta de vinos en La Mar Cocina Peruana», dice Joel Arias, sommelier jefe del restaurante. «Sin embargo, disfruto especialmente presentar a nuestros huéspedes un vino peruano destacado para maridar con nuestra cocina: este Intipalka de la familia Queirolo».

La familia Queirolo se ha establecido en el Valle de Ica, al sur de Lima, desde la década de 1800, y ha sido pionera tanto en la elaboración de vino como en la producción de Pisco en la región.

«En Perú, tendemos a beber vinos con un toque de dulzura elaborados con uva criolla», explica Arias. «La familia comenzó a plantar variedades de uva de Burdeos y el Sauvignon Blanc está prosperando. Este es tropical con aromas de maracuyá, kiwi y toques de pimientos morrones. La sensación en boca tiene una gran frescura y todos estos aromáticos también regresan al paladar, pero al final agregan un beso de salinidad con alta acidez».

Vik ‘La Piu Belle’ Red Blend 2021, Valle de Cachapoal, Chile; $100.

Seleccionado por Gracie Barwick, directora de vinos y sommelier principal, Lazy Betty, Atlanta.

Gracie Barwick, directora de vinos y sommelier principal del Lazy Betty, galardonado con una estrella Michelin, dice que esta mezcla de Carménère, Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc encarna el enfoque del restaurante para maridajes modernos e intencionales de comida y bebida.

«Presentamos a Vik para nuestro maridaje de carne en el último plato salado del menú del chef», dice Barwick, asintiendo con la cabeza al plato de carne Stone Axe Wagyu con porcini. «Me encanta que usen arcilla de su viñedo y la conviertan en vasijas de barro, que usan para envejecer el vino. Además, crecen de forma orgánica y biodinámica, y tanto la comida como el vino son lo mejor de lo mejor en este curso».

Cara Sur Criolla Chica 2022; Valle de Calingasta, Argentina, $28.

Seleccionado por Oscar García Moncada, comprador de vinos y licores, 67 Wine and Spirits, Nueva York.

Criolla no es una sola variedad de uva; es un puñado de Vitis vinifera roja y blanca traída por primera vez a América del Sur por los españoles en la década de 1500. Una de esas uvas criollas, conocida con los nombres de Listán Prieto, País, Mission y Criolla Chica, está atrayendo nueva atención gracias a sus atributos ligeros y brillantes.

La Cara Sur Criolla Chica proviene del Valle de Calingasta en San Juan, donde la gran altitud crea una temperatura diurna extrema, imbuyendo a los vinos con una frescura y brillo inusuales, dice Oscar García Moncada, comprador de vinos y licores de 67 Wine and Spirits en la ciudad de Nueva York.

«El Cara Sur Criolla ha sido un éxito total entre nuestros clientes que buscan una opción más ligera, fresca y etérea de Argentina», explica. «Tiene una textura casi ingrávida, y eso, con la pureza y acidez de la fruta, se combina para darle al bebedor de vino una experiencia celestial». El vino se elabora con cepas de Criolla Chica de 80 años, lo que añade un extra de dimensión y complejidad.

Zuccardi ‘Polígonos San Pablo’ Malbec 2021; Valle de Uco, Argentina; $27.

Seleccionado por William Mellon, gerente general y propietario, maná, Wilmington, Carolina del Norte.

«Siempre pruebo vinos a ciegas cuando estoy probando con mis proveedores», dice William Mellon, gerente general y propietario de manna en el centro de Wilmington, Carolina del Norte. «Este fue el primer vino de Zuccardi que me detuvo en seco. El vino es tan elegante que me desconcertó. Pensé, ‘esto es Borgoña de calidad’. Nunca hubiera pensado que era un Malbec, porque estaba integrado, equilibrado y los taninos eran muy sexys y refinados».

El Malbec ‘Polígnos San Pablo’ de Zuccardi, que tiene como objetivo destacar el terroir de la subregión de San Pablo del Valle de Uco, restablece la perspectiva de Mellon sobre el potencial del vino argentino, señala.

«Era el paquete completo, y cuando finalmente lo visité, entendí cómo lo hicieron», dice Mellon. «La proximidad a las montañas, la altitud, la hermosa diversidad de suelos y el duro clima desértico. El vino tiene un valor increíble y es lo suficientemente sofisticado como para resaltar cualquier comida».

Artículo publicado el 31/07/2025 en Seven Fifty Daily, revista web dedicada al negocio y la cultura de la industria de las bebidas alcohólicas. Ganadora del premio James Beard. Web: SevenFifty Diario | El negocio y la cultura de las bebidas

Los premios James Beard son otorgados por la Fundación James Beard a los más destacados profesionales de la gastronomía de Estados Unidos, como chefs, restaurantes, autores y periodistas culinarios. El prestigio del premio es tal que se lo considera el «Oscar de la gastronomía». La autora de artículo es Kathleen Willcox, periodista que escribe sobre comida, vino, cerveza y cultura popular; su trabajo se ha publicado o ha sido difundido en VinePair, Edible Capital District, la revista Bust y Gastronomica, y en United Stations Radio Networks, entre otros lugares. Recientemente fue coautora, con Tessa Edick, de «Hudson Valley Wine: A History of Taste & Terroir». Vive en Saratoga Springs, Nueva York.

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