Una mirada a los desafíos según sistema de producción ovina (III).

Una mirada a los desafíos según sistema de producción ovina (III).

Hay planteos productivos, que se desarrollan en general en pequeña escala, muestran la versatilidad del rubro ovino y su complementariedad.

José Francisco Ramos | Todo El Campo | En Uruguay, a grandes rasgos, se pueden identificar cuatro sistemas de producción ovina, en general localizados en determinadas zonas y en particular con diferentes posibilidades, desde el punto de vista agroecológico, de mejoras en el ambiente.

En un extremo, están los esquemas de ciclo completo, que son los sistemas más extensivos donde el producto principal es la lana fina, la mayoría de ellos con venta de borregos tras la esquila de los dos primeros vellones y una composición del stock donde existen categorías solteras y donde las ovejas de cría representan una proporción del total tal que aseguren la reposición. Estos sistemas predominan en las zonas de mayor concentración ovina del país.

En el otro extremo, se ubican sistemas de cría con venta de corderos al destete, a industria, o bien previo al inicio de un nuevo ciclo productivo, que tienen un énfasis claramente carnicero, con razas especializadas en producción de carne, biotipos maternos y también las razas tradicionales laneras, pero manejadas de forma intensiva. En estos sistemas la mejora ambiental es un ingrediente importante del sistema, y las principales características que determinan el ingreso son prolificidad, velocidad de crecimiento y peso de venta de los corderos.

Además, existen sistemas de cría con venta de corderos pesados en torno al año de edad, con utilización de diversas razas (productoras de lanas finas, medias o gruesas) e incluso con utilización de cruzamientos con razas carniceras y con una composición del stock más criadora. En estos sistemas, desde una perspectiva cultural y económica la contribución de la lana es aún importante y es de interés para los productores valorizar esa fuente de ingreso, aunque en la actualidad la mayor proporción del ingreso proviene de la carne ovina.

Finalmente, existen en el país sistemas invernadores, que realizan el engorde de corderos previamente adquiridos de sistemas de cría que venden su producto en torno al destete o durante la recría. Estos esquemas funcionan en zonas no tradicionales y en muchos casos asociados a semilleros, puentes verdes de la agricultura o verdeos invernales sobre laboreos de verano de arroz.

ESQUEMA GENERAL SOBRE SISTEMAS DE PRODUCCIÓN OVINA EN URUGUAY

En estos artículos se pretende examinar la realidad de estos distintos enfoques productivos y resumir en un único concepto los múltiples desafíos a los que se ven enfrentados. Si bien esto constituye una simplificación de la realidad, puede contribuir a identificar más claramente, jerarquizar y priorizar áreas de mejora para los diferentes sistemas de producción.

Sistemas de cría, con venta de corderos al destete o post destete inmediato

Desafío: Comprender las claves del negocio ovino – Escala

Los sistemas de cría, que venden corderos al destete o inmediatamente post destete antes del inicio de un nuevo ciclo productivo, a industria o venta particular, son muy populares en zonas no tradicionales, en los departamentos del litoral oeste y sur del país, y de modo general en los ejidos de las ciudades o centros poblados. Estos planteos productivos, que se desarrollan en general en pequeña escala, muestran la versatilidad del rubro ovino y su complementariedad con una enorme cantidad de actividades como lechería, agricultura, fruticultura y horticultura, entre otros. Han experimentado un crecimiento importante en cuando a cantidad de productores, involucrando una proporción menor de la majada nacional. Varias instituciones, entre ellas SUL, han trabajado intensamente en los últimos años, en varios puntos del país, con productores de este segmento a través de convenios con DGDR / MGAP (Dirección General de Desarrollo Rural – Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca) y Ruralidad de Mides (Ministerio de Desarrollo Social). Con frecuencia es una dificultad adecuar la propuesta tecnológica a estos sistemas de producción por sus particularidades, restricciones de infraestructura y objetivos comerciales. Un ejemplo de ello es la definición de la época de servicios y la necesidad en muchos casos de contar con producción a lo largo de todo el año, o al menos durante varios meses.

Estos sistemas hacen gala del alto beneficio económico que puede ofrecer el rubro ovino, en relación a los activos utilizados, en un corto período de tiempo. El negocio suele ser muy atractivo por oveja encarnerada, pero para que impacte decididamente en el monto de los ingresos, se precisan más animales en el sistema. Por otra parte, la escala, supone además impedimentos para acceder a los canales más formales de comercialización. Actualmente el camino de la faena artesanal predial formal se ha facilitado y cuenta con una normativa clara y accesible, aunque para muchos productores los trámites y requerimientos siguen siendo una restricción. En estos sistemas es fundamental que se comprendan las claves del ingreso ovino: queremos muchos corderos, que crezcan rápido, que alcancen el mayor peso de venta posible, lo antes posible y, sobre todo, antes de que inicie un nuevo ciclo productivo (típicamente con 6 o 7 meses de edad máximo). El ambiente, en particular los niveles de alimentación deben corresponderse con estos objetivos. El mantenimiento de los corderos durante el verano puede ser una dificultad, por lo que constituye un valor en sí mismo más allá de precios y otras consideraciones comerciales, “salir” de los corderos antes del advenimiento de “lo duro” del verano (con 3 a 5 meses de edad de los corderos). Entender las claves de los ingresos del rubro ovino en estos esquemas implica comprender que la lana tendrá inexorablemente un rol testimonial en estos sistemas y así debe considerarse. Basta con comparar una eventual mejora del precio por kg de lana con una mejora de un punto de señalada o de una unidad en el peso de venta de todos los animales, para comprender esta realidad. En estos esquemas los ovinos no son lanares, son fundamentalmente productores de carne. La expectativa respecto de la lana, debería ser esquilar por el menor precio posible y tratar de obtener un precio tal que se cubran los costos de esquila y poco más. Los volúmenes de lana que se manejan y las dificultades para una buena presentación de los lotes son razones que se suman para sostener este último punto. La excepción a esta noción ocurre únicamente en el caso que se utilicen madres productoras de lana fina de alto valor en esquema de cruzamiento terminal con razas carniceras, procurando vender toda la progenie cruza resultante con hasta 7 meses de edad como cordero pesado precoz y las madres antes del inicio de los servicios del siguiente año en verano – otoño. Esto sería un caso donde el esquema de cruzamiento constituye un subsistema de venta de corderos post destete dentro un sistema de ciclo completo con producción de lana fina de alto valor.

Recientemente, se observa que es creciente el interés de productores de sistemas de producción intensiva de carne ovina por razas deslanadas, lo que de algún modo refleja la consideración de subproducto de la lana. Puede constituir un riesgo querer resolver con un determinado recurso genético todo un sistema de producción. Son alternativas válidas siempre y cuando se tenga claro el objetivo de producción. Las razas son herramientas al servicio de los sistemas de producción. Si los resultados reproductivos son pobres y el peso de venta deficiente, no tener que esquilar no hace la diferencia. Idealmente, buscaríamos para estos sistemas de producción una oveja que se destaque por prolificidad, velocidad de crecimiento y conformación carnicera.

Por último, la tentación de querer ser cabaña puede hacer que se pierda el foco respecto a las claves del negocio ovino en estos planteos productivos. Si bien es cierto que hay espacio para gustos y preferencias, entre los cuales puede considerarse la posibilidad de producir genética, desde un punto de vista objetivo y hasta poblacional no parece muy sensato que haya más cabañas que productores comerciales. Esto ocurre o puede ocurrir en el futuro para varias razas carniceras presentes en el país. La tentación surge cuando se compara el precio de vender un cordero entero como reproductor versus un cordero para faena a industria, pero cabe preguntarse caso a caso si esto es duradero sobre todo si no hay demanda genuina y fluida.

Consideraciones finales.

El objetivo de estos artículos es animar el intercambio y suscitar la reflexión de los productores respecto a los principales desafíos que enfrentan de acuerdo al sistema de producción en el que se inscriban. Si bien es cierto que el rubro ovino tiene enorme versatilidad y multiplicidad de enfoques, la mayoría de la producción ovina nacional podría ubicarse en alguno de los sistemas descriptos en este texto. Es buena cosa poner el foco en aquellas cosas que están más al alcance de los productores para hacer que sus sistemas de producción ovina sean más rentables. Siempre, en última instancia, hay que jerarquizar y priorizar. Los productores deciden qué espacio y entidad le dan al rubro ovino en sus empresas agropecuarias. Hay espacio para que crezcan en número y cantidad de ovinos todos los sistemas de producción aquí reseñados. Una correcta definición de los sistemas de producción y comercialización y sus objetivos parece ser un buen puntapié inicial para que ocurra ese crecimiento.

Una mirada a los desafíos según sistema de producción ovina (II).

Una mirada a los desafíos según sistema de producción ovina (II).

Todo El Campo publica hoy la segunda entrega de una serie de cuatro artículos del Ing. Agr. José Francisco Ramos en los que el autor pone el foco en la producción ovina.

José Francisco Ramos | Todo El Campo | En Uruguay, a grandes rasgos, se pueden identificar cuatro sistemas de producción ovina, en general localizados en determinadas zonas y en particular con diferentes posibilidades, desde el punto de vista agroecológico, de mejoras en el ambiente.

En un extremo, están los esquemas de ciclo completo, que son los sistemas más extensivos donde el producto principal es la lana fina, la mayoría de ellos con venta de borregos tras la esquila de los dos primeros vellones y una composición del stock donde existen categorías solteras y donde las ovejas de cría representan una proporción del total tal que aseguren la reposición. Estos sistemas predominan en las zonas de mayor concentración ovina del país.

En el otro extremo, se ubican sistemas de cría con venta de corderos al destete, a industria, o bien previo al inicio de un nuevo ciclo productivo, que tienen un énfasis claramente carnicero, con razas especializadas en producción de carne, biotipos maternos y también las razas tradicionales laneras, pero manejadas de forma intensiva. En estos sistemas la mejora ambiental es un ingrediente importante del sistema, y las principales características que determinan el ingreso son prolificidad, velocidad de crecimiento y peso de venta de los corderos.

Además, existen sistemas de cría con venta de corderos pesados en torno al año de edad, con utilización de diversas razas (productoras de lanas finas, medias o gruesas) e incluso con utilización de cruzamientos con razas carniceras y con una composición del stock más criadora. En estos sistemas, desde una perspectiva cultural y económica la contribución de la lana es aún importante y es de interés para los productores valorizar esa fuente de ingreso, aunque en la actualidad la mayor proporción del ingreso proviene de la carne ovina.

Finalmente, existen en el país sistemas invernadores, que realizan el engorde de corderos previamente adquiridos de sistemas de cría que venden su producto en torno al destete o durante la recría. Estos esquemas funcionan en zonas no tradicionales y en muchos casos asociados a semilleros, puentes verdes de la agricultura o verdeos invernales sobre laboreos de verano de arroz.

Esquema general sobre sistemas de producción ovina en Uruguay

En estos artículos se pretende examinar la realidad de estos distintos enfoques productivos y resumir en un único concepto los múltiples desafíos a los que se ven enfrentados. Si bien esto constituye una simplificación de la realidad, puede contribuir a identificar más claramente, jerarquizar y priorizar áreas de mejora para los diferentes sistemas de producción.

Sistemas de cría, con venta de corderos pesados

Desafío: Comprender las claves del negocio ovino – Moderar expectativas

Bajo la denominación de sistemas de cría, con venta de corderos pesados referimos a sistemas que pueden producir lana fina, media o gruesa que venden corderos pesados tipo SUL, cercanos al año de edad, luego de la cosecha de su primer vellón. En este amplio espectro, podrían ubicarse sistemas que utilicen razas tales como Merino Dohne, Ideal, Merilín, Corriedale y hasta Romney Marsh. Históricamente la variante más popular de estos planteos productivos ha sido el enfoque “doble propósito” con lanas medias y corderos pesados. De hecho, Corriedale ha sido desde mediados del siglo XX la raza más numerosa del país. Los últimos datos objetivos, que tienen ya algunos años (2016), reflejan una disminución en su participación relativa dentro del stock, en un escenario de caída de la majada nacional. La realidad del mercado lanero en el último lustro ha golpeado duro en estos sistemas de producción. Desde una perspectiva cultural e histórica, los productores de este segmento de la producción ovina siempre tienen expectativas de ingresos satisfactorios por concepto lana. En los últimos años, las expectativas no se condicen con la realidad. Estos esquemas productivos concentran en la actualidad a una proporción importante de productores desanimados o frustrados con el rubro ovino. Estos sistemas están jaqueados si producen lana de poco valor, tienen desempeños reproductivos magros (señaladas menores al 100 %) y venden corderos livianos.

En estos últimos años, para estos esquemas, la carne ovina ha explicado la inmensa mayoría de los ingresos del rubro ovino. Esto es mucho más evidente conforme aumenta el diámetro promedio del lote de lana. Comprender esta realidad significa entender que producir carne supone mayores niveles de intervención respecto a la producción de lana. Se debe trabajar más fuertemente en nutrición, manejo y sanidad para lograr mayor cantidad de kilos de cordero por kilo de oveja que se destina a la reproducción. Y este esfuerzo debe recrearse todos los años. La alternativa genética puede contribuir a mejorar los ingresos por carne ovina, por ejemplo, a través de cruzamientos terminales con razas carniceras. La mejora de la competitividad de los lotes de lana pasa claramente por el afinamiento y representa una dificultad mayúscula si se parte de micronajes altos (mayores a 26 micras) y se pretende avanzar exclusivamente a través de selección. Las tasas de progreso genético anual por selección dentro de una raza, podrían alcanzar en el mejor de los casos, registros de hasta un 2 % anual, lo que representaría descender 6 micras en 10 años, para un sistema que parte, por ejemplo, de las 30 micras. Por supuesto, que hay variantes, como la compra de hembras finas o los cruzamientos, que podrían acelerar este proceso, pero consideramos, siempre y en todo lugar, respuestas a mediano y largo plazo.

Existen en el país productores que obtienen muy buenos ingresos a partir de buenos niveles reproductivos y destacados pesos finales en sus animales de venta, aprovechando por otra parte la reconocida rusticidad y adaptación al ambiente de algunos de los recursos genéticos más utilizados en estos sistemas de producción (por ejemplo, Corriedale). Algunos otros productores, han decidido cambiar y de algún modo “mudarse” a otros sistemas de producción, a través de decisiones tales como los cruzamientos por absorción, hacia razas productoras de lanas mucho más finas o razas carniceras o incluso tomando decisiones más drásticas como es el cambio de majada.

En definitiva, para estos sistemas de producción una estrategia inteligente para sostener buenos ingresos económicos es potenciar la producción de carne ovina, a través de aumentos en la señalada, peso de venta y velocidad de crecimiento de los corderos. Esto puede tener impactos positivos en el corto plazo, pero implica más trabajo. Además, iniciar procesos de afinamiento del lote de lana, es una urgencia, ya sea a través de selección o cruzamientos. Esta vía de mejora del ingreso implica menor intensidad en el uso de los recursos, pero sus impactos positivos son a mediano y largo plazo.

La buena noticia es que estos caminos no son antagónicos. Una secuencia lógica que permite operar con orden y comprender más cabalmente las claves del negocio ovino, es plantearse las siguientes preguntas:

  • ¿Cuál es la contribución relativa de carne ovina y lana?
  • ¿Qué posibilidades hay de mejorar señalada y peso de venta?

Respecto al lote de lana:

  • ¿Cuál es el punto de partida?
  • ¿A qué diámetro se quiere llegar?
  • ¿A qué velocidad?

Consideraciones finales

El objetivo de estos artículos es animar el intercambio y suscitar la reflexión de los productores respecto a los principales desafíos que enfrentan de acuerdo al sistema de producción en el que se inscriban. Si bien es cierto que el rubro ovino tiene enorme versatilidad y multiplicidad de enfoques, la mayoría de la producción ovina nacional podría ubicarse en alguno de los sistemas descriptos en este texto. Es buena cosa poner el foco en aquellas cosas que están más al alcance de los productores para hacer que sus sistemas de producción ovina sean más rentables. Siempre, en última instancia, hay que jerarquizar y priorizar. Los productores deciden qué espacio y entidad le dan al rubro ovino en sus empresas agropecuarias. Hay espacio para que crezcan en número y cantidad de ovinos todos los sistemas de producción aquí reseñados. Una correcta definición de los sistemas de producción y comercialización y sus objetivos parece ser un buen puntapié inicial para que ocurra ese crecimiento.

Una mirada a los desafíos según sistema de producción ovina (I).

Una mirada a los desafíos según sistema de producción ovina (I).

 A partir de hoy, Todo El Campo publicará una serie de cuatro artículos del Ing. Agr. José Francisco Ramos en los que el autor pone el foco en la producción ovina.

José Francisco Ramos* | Todo El Campo | En Uruguay, a grandes rasgos, se pueden identificar cuatro sistemas de producción ovina, en general localizados en determinadas zonas y en particular con diferentes posibilidades, desde el punto de vista agroecológico, de mejoras en el ambiente.

En un extremo, están los esquemas de ciclo completo, que son los sistemas más extensivos donde el producto principal es la lana fina, la mayoría de ellos con venta de borregos tras la esquila de los dos primeros vellones y una composición del stock donde existen categorías solteras y donde las ovejas de cría representan una proporción del total tal que aseguren la reposición. Estos sistemas predominan en las zonas de mayor concentración ovina del país.

En el otro extremo, se ubican sistemas de cría con venta de corderos al destete, a industria, o bien previo al inicio de un nuevo ciclo productivo, que tienen un énfasis claramente carnicero, con razas especializadas en producción de carne, biotipos maternos y también las razas tradicionales laneras, pero manejadas de forma intensiva. En estos sistemas la mejora ambiental es un ingrediente importante del sistema, y las principales características que determinan el ingreso son prolificidad, velocidad de crecimiento y peso de venta de los corderos.

Además, existen sistemas de cría con venta de corderos pesados en torno al año de edad, con utilización de diversas razas (productoras de lanas finas, medias o gruesas) e incluso con utilización de cruzamientos con razas carniceras y con una composición del stock más criadora. En estos sistemas, desde una perspectiva cultural y económica la contribución de la lana es aún importante y es de interés para los productores valorizar esa fuente de ingreso, aunque en la actualidad la mayor proporción del ingreso proviene de la carne ovina.

Finalmente, existen en el país sistemas invernadores, que realizan el engorde de corderos previamente adquiridos de sistemas de cría que venden su producto en torno al destete o durante la recría. Estos esquemas funcionan en zonas no tradicionales y en muchos casos asociados a semilleros, puentes verdes de la agricultura o verdeos invernales sobre laboreos de verano de arroz.

ESQUEMA GENERAL SOBRE SISTEMAS DE PRODUCCIÓN OVINA EN URUGUAY.

En estos artículos se pretende examinar la realidad de estos distintos enfoques productivos y resumir en un único concepto los múltiples desafíos a los que se ven enfrentados. Si bien esto constituye una simplificación de la realidad, puede contribuir a identificar más claramente, jerarquizar y priorizar áreas de mejora para los diferentes sistemas de producción.

SISTEMAS DE CICLO COMPLETO, CON VENTA DE LANA FINA DE ALTO VALOR.

DESAFÍO: PRODUCTIVIDAD.

Estos sistemas de producción, que son muy populares en la zona más ovejera del país (Salto, Artigas y Paysandú) sustentan su ingreso fundamentalmente en la producción de lanas finas, superfinas y ultrafinas. Referimos de manera general a esquemas que producen lanas de menos de 21 micras, o más precisamente en el eje de 17 – 19 micras (aunque hay lotes más finos). Producen lana en el segmento de mayor valor, con posibilidades de mejora de precios conforme reduzcan el diámetro, aseguren una buena presentación del lote (Grifa Verde y romaneo) y accedan a certificaciones. La posibilidad de acceder a mayores precios por kilo de lana es relativamente más una oportunidad que una urgencia. Una de las fortalezas de estos esquemas, donde el Merino Australiano es el recurso genético predilecto, es que no se pierden el negocio de la carne ovina, siempre y cuando tengan buenos niveles reproductivos, adecuados pesos de venta y alcancen la terminación requerida por la industria.

El principal producto que ofrecen estos sistemas de producción en el mercado de carne ovina es el borrego de 2 a 4 dientes, que se comercializa luego de la esquila de su segundo vellón, alcanzando precios muy similares – cuando no, iguales – a los del cordero pesado. Esta particularidad del sistema de precios de la carne ovina en Uruguay representa una gran oportunidad para todo este universo de enfoques productivos con lana fina de alto valor: pueden vender carne ovina a precios iguales a los que obtienen productores de razas más especializadas en la producción de carne ovina, o los que se obtienen por animales de categorías más jóvenes. Además, las ventas de carne ovina de estos sistemas de producción suelen darse entre julio y octubre, asociada a la cosecha de lana, y en momentos donde, en el promedio de los años los precios se maximizan, al igual que la agilidad de comercialización. Al mismo tiempo, la posibilidad de construir carga ovina con categorías solteras, que requieren menos atención y no suelen exceder los pesos de carcasa que demanda la industria, es una ventaja. En el contexto de la producción ovina nacional, la variable precios es favorable a estos sistemas de producción que definimos como de ciclo completo con venta de lana fina de alto valor. Su gran desafío pasa por la producción física. Es decir, lograr más kilos de producto tal que puedan capitalizar los buenos precios a los que habitualmente acceden, tanto en lanas como en carne ovina. En este sentido, sobrevivencia de corderos o desempeño reproductivo en sentido amplio, recría y terminación, constituyen sus principales áreas de mejora. Estos sistemas de producción pueden, con mejoras de la productividad, lograr ingresos muy similares por lana y carne ovina.

CONSIDERACIONES FINALES

El objetivo de este artículo es animar el intercambio y suscitar la reflexión de los productores respecto a los principales desafíos que enfrentan de acuerdo al sistema de producción en el que se inscriban. Si bien es cierto que el rubro ovino tiene enorme versatilidad y multiplicidad de enfoques, la mayoría de la producción ovina nacional podría ubicarse en alguno de los sistemas descriptos en este texto. Es buena cosa poner el foco en aquellas cosas que están más al alcance de los productores para hacer que sus sistemas de producción ovina sean más rentables. Siempre, en última instancia, hay que jerarquizar y priorizar. Los productores deciden qué espacio y entidad le dan al rubro ovino en sus empresas agropecuarias. Hay espacio para que crezcan en número y cantidad de ovinos todos los sistemas de producción aquí reseñados. Una correcta definición de los sistemas de producción y comercialización y sus objetivos parece ser un buen puntapié inicial para que ocurra ese crecimiento.

(*) EL AUTOR. José Francisco Ramos es técnico del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL).

Durante enero y febrero de 2026 Las exportaciones de carne ovina aumentaron 37,5%.

Durante enero y febrero de 2026 Las exportaciones de carne ovina aumentaron 37,5%.

25 países constituyeron el destino de las ventas de carne ovina durante el periodo de análisis.

Montevideo | Todo El Campo | En términos de valor, durante el primer bimestre de 2026 ingresaron al país por exportaciones de carne ovina US$ 20.412.223, total que representa un 37,5% más que en el mismo periodo de 2025, informó el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL).

En los primeros meses de 2026, se exportaron 2.827.956 kilos de carne ovina (peso embarque), lo que representa un aumento del 12,4% en comparación con el mismo período del año anterior. Si bien el volumen exportado aumentó, el incremento en el precio por tonelada permitió que el valor total de las exportaciones aumentara en una mayor proporción.

PRINCIPALES DESTINOS CON BRASIL COMO LÍDER.

25 países constituyeron el destino de las ventas de carne ovina durante el periodo de análisis.

En valor, Brasil lidera como destino de las exportaciones de carne ovina; con poco más de US$ 6,7 millones, representa el 33% del total del valor de las exportaciones, los ingresos provenientes de dicho país han aumentado un 96% en el comparado interanual.

Israel pasó a ocupar el segundo destino, concentrando el 16% del total exportado, equivalente a casi US$ 3,2 millones. Para el caso de Israel si bien no se alcanzaron los niveles de enero-febrero de 2025, se mantuvo la misma posición en el ranking de destinos.

China quedó en el tercer puesto, con una participación del 9%, es decir, unos US$ 1,9 millones. Las ventas a China cayeron 21% respecto a enero y febrero de 2025.

Arabia Saudita quedó en cuarto lugar (6,4% del valor), generando más de US$ 1,3 millón, (aumento del 896%).

Doña Elisa presentó el gran campeón en la Nacional Corriedale.

Doña Elisa presentó el gran campeón en la Nacional Corriedale.

Con total éxito se desarrolló el Día del Ovino en la Agropecuaria de Lavalleja

Carlos Sabatini | Minas, Lavalleja | Todo El Campo | Tal cual estaba programado y con la organización de la Sociedad Agropecuaria de Lavalleja se realizó el Día del Ovino, donde la entidad anfitriona llevó adelante además de una más que interesante muestra de diversas razas y otras actividades concernientes al rubro con concurso de cocina con carne de corderos y una pintoresca expo feria, muestra con perros de trabajo.

Este año en particular tuvo el agregado de la Nacional Corriedale donde cabañeros de todo el país engalanaron las pistas del Parque Campanero con genética de altísima calidad, sumándole además la jura de un criador brasileño, por lo que la fiesta fue completa.

En Corriedale se vieron ejemplares de muchísima calidad y de las mejores cabañas del país, muchas de ellas preparándose para una nueva Expo Prado; y en ese marco la cabaña Doña Elisa (de Lavalleja) de Arnoldo Larrosa y Flia. obtuvo un más que festejado gran campeón de la muestra (foto de portada), muy elogiado por el jurado brasileño Gustavo Petruzzi.

Desde el viernes el movimiento era incesante y organizar un evento de tanta trascendencia tuvo a los directivos y personal de la Sociedad Agropecuaria de Lavalleja bastante ocupados, para que todo saliera correctamente. Las precipitaciones caídas en la noche ayudaron a disfrutar de un sábado muy agradable en materia climática y muy intenso en la parte estrictamente productiva con un sinnúmero de actividades que se fueron desarrollando tal cual estaban estipuladas.

Criadores y cabañeros de las razas Corriedale, Hampshire Down, Suffolk, Texel, Poll Dorsett, Ile de France, Border Leicester, Ideal y Merino Australiano trajeron a concurso y premios ejemplares más que destacados, además fuera de concurso varios criadores también arrimaron sus animales, logrando completar una muestra de alto nivel, la que fue acompañada por muchísimo público de dentro y fuera del rubro.

LOS GRANDES CAMPEONES.

Tal cual lo señaláramos, fue una más que interesante muestra engalanó las pistas del Campanero y los jurados fueron contestes en afirmar el nivel de la misma, aquí les ofrecemos los principales premios obtenidos por las distintas cabañas

RAZA CORRIEDALE.

Juraron el Dr. Gustavo Petruzzi (Brasil) y Andrés García Pintos

Gran campeón hembra PO – La Lucha SG de Echeverría e hijos.

MACHOS PO.

Gran campeón macho PO – La Lucha SG de Echeverría e hijos.

Reservado gran campeón macho PO – Tedesco, María Soledad y Alejadron.

2do. premios – Suc Gerardo García Pintos.

3er. premio – Suc Jorge Rodríguez Britos y Leticia Bidegain.

HEMBRAS PI                                                          

Gran campeona hembra PI – La Lucha SG de Echeverría e hijos.

MACHOS PI.

Res. Gran campeón macho PI – Tedesco, María Soedad y Alejandro.

2do. premio – Doña Elisa Soc. Gan.

2do. premio – Salvador García Pintos.

3er. premio – Suc. Jorge Rodríguez Britos y Leticia Bidegain.

Gran campeón macho PI – Doña Elisa Soc. Gan.

Res. Campeón carnero – Likid SA.

Mejor vellón PI – Doña Elisa Soc Ga.

ANIMALES CAMPO – NACIONAL CORRIEDALE.

HEMBRAS HASTA DOS DIENTES PO – BORREGAS                                                   

Lote campeón de hembras PO – Tedesco, M Soledad y Alejandro.

2do. premio – Likud SA.

3er. premio – Suc Jorge Rodríguez Britos y Leticia Bidegain.

HEMBRAS HASTA DOS DIENTES PI – BORREGAS

Lote campeón de hembras PI – Tedesco, M Soledad y Alejandro.

MACHOS HASTA DOS DIENTES PO – BORREGOS

Lote campeón machos PO – Tedesco, M Soledad y Alejandro.

2do. premio – Espinosa Sergio.

3er. premio – Adilia Valduviez.

MACHOS 4 a 6 DIENTES PO – CARNERO

1er. premio – Alejandro Stirling Arocena.

MACHOS PI

Lote campeón machos PI – Suc Jorge Rodríguez Britos y Leticia Bidegain.

RAZA POLL MERINO AUSTRALIANO

3a. Cat.  PO machos hasta 2 dientes; lote campeón PO – Bentos Hermanos.

RAZA MERINO AUSTRALIANO

5a. Cat.  PO hembras hasta 2 dientes; lote campeón machos PO – Gabriel y Agustín García Estévez.

3a. Cat.  PO machos hasta 2 dientes; lote campeón machos PO – Bentos Hermanos

2do. mejor lote – Gabriel y Agustín García Estévez.

RAZA IDEAL PO                                                  

3a. Cat.  PO machos hasta 2 dientes; 1er. premio – De los Santos Hutton, Julio Alfredo.

4a. Cat.  PO. machos 4 a 6 dientes; lote campeón PO – De los Santos Hutton, Julio Alfredo.

RAZA ILE DE FRANCE PO

HEMBRAS

5a. Cat.  PO hembras hasta 2 dientes; lote campeón de hembras PO – Gabriel y Agustín García Estévez.

MACHOS

3a. Cat. PO machos hasta 2 dientes; lote campeón de machos PO – Flia Rubio Barbachan.

RAZA TEXEL PI

HEMBRAS                                                   

Cat. PI. hembras hasta 2 dientes; lote campeón de hembras PI – Mirian Núñez.

MACHOS.

1a. Cat. PI machos hasta 2 dientes; lote campeón de machos PI – Agroland SA

RAZA HAMPSHIRE DOWN PO

3a. Cat. PO machos hasta 2 dientes; lote campeón de machos PO – Javier Cambruzzi.

2do. premio – Javier Cambruzzi.

RAZA SUFFOLK PO

3a. Cat.  PO machos hasta 2 dientes; lote campeón de machos PO – Pingo Viejo SG

RAZA POLL DORSET PI

MACHOS

3a. Cat. PO machos hasta 2 dientes; lote campeó de machos PI – Genética D’Aremberg.

RAZA BORDER LEICESTER PO

5a. Cat. PO hembras hasta 2 dientes; lote campeón de hembras PO – Sucesores de Francisco Ferbert.

3a. Cat. PO machos hasta 2 dientes; lote campeón de machos PO – Sucesores de Francisco Ferber.

Se viene la tercera edición del Día del Ovino.

Se viene la tercera edición del Día del Ovino.

Será los días viernes y sábado en el Parque Campanero.

Carlos Sabatini | Minas, Lavalleja | Todo El Campo | Como forma de seguir apostando y apoyando al rubro ovino la Sociedad Agropecuaria de Lavalleja lleva adelante en sus instalaciones del Parque Campanero una nueva edición del Día del Ovino que este año tendrá el aliciente además de la Nacional Corriedale lo que realzará aún más una muestra que ya de por sí será por demás interesante habiendo diversas actividades todas concernientes al mismo.

PROGRAMA DE LA TERCERA EDICIÓN DEL DIA DEL OVINO.

VIERNES 6 DE MARZO.

-De 12 a 17 hs.- Ingreso de Reproductores Ovinos

Expo Nacional Corriedale

Genética de Futuro Suffolk.

-De 16 a 20 hs.- Jurado de admisión veterinaria.

-21 hs.- Campeonato de truco La Revancha (salón comedor).

SÁBADO 7 DE MARZO.

-De 8 a 10 hs.- Ingreso de reproductores ovinos otras razas.

Comienzo 2º Concurso de cocineros Sabores del Ovino.

-De 10 a12 hs.- Pesada de corderos Genética de Futuro Suffolk.

Admisión veterinaria Expo Ovina.

Apertura de Multiespacio de Marcas y Emprendedores.

-12 hs.- Jurado 2º Concurso de cocineros Sabores del Ovino, con degustación.

-13 hs.- Comienzan jurado de calificación Expo Nacional Corriedale, Genética de Futuro Suffolk y de las distintas razas ovinas.

Demostración de perros de trabajo (dupla Fernando Rosa y Leonardo Otiz).

17.30 hs.- Presentación de líneas de crédito para el sector (BROU) (pista de ventas).

17.45 hs.- Comienzo de venta de reproductores ovinos todas las razas (pista de ventas).

20.30 a 24 hs.- Evento solidario Martín Zuasnábar, a beneficio de Amitea (Asociación Minuana Trastorno Espectro Autista),

Degustación gastronómica con 7 estaciones a cargo de los chefs Pablo Núuñez, Ruben Martínez, restaurante Ki-Joia y estudiantes de UTU Minas.

21.30 a 22.30 hs.- Desfile de modas a cargo de Yenifer Estevez.

EVENTO SOLIDARIO MARTIN ZUASNABAR.

Se beneficia la Asociación Minuana Trastorno Espectro Autista (Amitea).

Degustación gastronómica de carne ovina, desfile de modas, canilla libre de bebidas.

FECHA: sábado 7 de marzo.

HORA: 20.30

LUGAR: Parque Campanero (ruta 8 km 124)

TIKET: $1200; los lugares de venta son: Cambio Aguerrebere (18 de julio y Sarandí); Agropecuaria Del Este (Batlle esq. Luis A de Herrera); Vía Vaca Insumos Agropecuarios (Williman 725); Amitea (Florencio Sánchez 330); Secretaría de la Sociedad Agropecuaria (teléfonos 099.84.73.04, 099.84.01.12, 095.01.34.78).

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