Uruguay y Brasil trabajan con “fluidez” en la hidrovía Laguna Merín-Laguna de los Patos.

Uruguay y Brasil trabajan con “fluidez” en la hidrovía Laguna Merín-Laguna de los Patos.

Delegaciones de ambos países trabajan desde inicios de 2021 y el intercambio es “muy fluido” para concretar el proyecto de integración fluvial binacional

El subsecretario de Transporte y Obras Públicas, Juan José Olaizola, dijo que las delegaciones de Uruguay y Brasil han desarrollado un intercambio de trabajo “muy fluido” con el fin de concretar la hidrovía Laguna Merín-Laguna de los Patos. Además, el puerto Tacuarí, incluido en el proyecto, está concebido como una terminal granelera para aportar ventajas logísticas a la producción exportable del noroeste y este del país, agregó.

En declaraciones que fueron difundidas por Presidencia, el jerarca informó que en los últimos días recorrió, junto al intendente de Cerro Largo, José Yurramendi, empresarios brasileños y representantes del proyecto Puerto Tacuarí (Fadisol S.A.), la zona prevista para el emplazamiento portuario que estará ubicado a 3,5 kilómetros de la desembocadura del río homónimo en la laguna Merín.

La visita se complementó con una videoconferencia de la que participó junto al subsecretario de Ganadería, Agricultura y Pesca, Juan Buffa, encargado de realizar ante autoridades brasileñas una “pormenorizada exposición” sobre las cargas agrícolas en la región y el potencial futuro en la hidrovía Laguna Merín-Laguna de los Patos.

Recordó que delegaciones de ambos países trabajan desde inicios de 2021 y el intercambio es “muy fluido” para concretar el proyecto de integración fluvial binacional. En mayo, Brasil constituyó un grupo de trabajo integrado por representantes de los ministerios de Transporte e Infraestructura y la Agencia Nacional de Transporte Acuático, entre otros actores, a fin de analizar la factibilidad económica de un proyecto de empresarios brasileños para reactivar la hidrovía.

En el caso de la iniciativa del puerto Tacuarí, que forma parte del proyecto global, dijo que está concebido como terminal granelera, principalmente de arroz y soja, y contempla la posibilidad de incorporar a largo plazo otras terminales para maderas o productos calcáreos que se puedan transportar por ambas lagunas.

“Atrás de proyectos como este, se pretende optimizar los costos logísticos, en este caso, de salida de la producción exportable de nuestro país (en particular de las zonas noroeste y este) hacia el puerto (brasileño) de Río Grande”, sostuvo. 

Olaizola expresó que Brasil, que mantiene una “presencia fluvial importante” en la Laguna de los Patos, deberá dragar el canal San Gonzalo en la zona de Sangra Douro, en una extensión de 8 kilómetros, además de hacerse cargo del balizamiento y señalización de la laguna Merín para permitir la navegación.

INIA advierte sobre pulguilla en pasturas.

INIA advierte sobre pulguilla en pasturas.

El síntoma consiste en la presencia de manchas blancas (transparentes) o agujeritos pequeños en las hojas.

El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) La Estanzuela alerta sobre la posible aparición de «pulguillas» en pasturas, principalmente con componentes de especies leguminosas o leguminosas puras.

La institución informó que en las unidades productivas de La Estanzuela, “se han detectado focos importantes en los pasados 30 días. Por lo tanto, alertamos a los productores a recorrer sus pasturas y tomar las medidas de control sugeridas”.

Nombre común: Pulguilla de la alfalfa.

Nombre científico: Sminthurus viridis.

Descripción: Insecto colémbolo de tamaño pequeño (1,5-2mm) color verde-amarillento, sin alas y con abdomen globoso. Posee aparato bucal masticador. Contrariamente a los pulgones, las pulguillas saltan cuando su hospedero es manipulado.

Daño: Roe la epidermis superior alimentándose del parénquima, dejando sólo la epidermis inferior, por lo que la hoja aparece transparente. Durante ataques severos, sólo las venas de las hojas permanecen. Peligran pasturas recién implantadas.

Síntoma: Manchas blancas (transparentes) o agujeritos pequeños en las hojas.

Signo: Presencia del insecto.

Pérdidas: Afectan la producción de forraje pero en nuestro país no se han cuantificado las pérdidas que pueden provocar. En Nueva Zelanda se ha determinado que tienen 5 generaciones anuales y que en poblaciones altas pueden disminuir la producción de forraje entre 10 y 15%.

Manejo: Pastorear o cortar la pastura. Durante ataques severos, se sugiere el control con insecticidas. La época más efectiva de control corresponde a los meses de mayo-julio. Luego de la aplicación y respetando el tiempo de espera recomendado en la etiqueta del producto aplicado, se recomienda pastorear con altas dotaciones de ganado para remover los restos afectados.

INIA enfatiza que para definir el insecticida apropiado a cada situación se consulte a su agrónomo asesor.

REVISTA INIA.

En marzo de 2017 INIA publicó en la Revista INIA el artículo “Aspectos biológicos y daño de la pulguilla de la alfalfa (sminthurus viridis) en Uruguay”: revista-INIA-48-marzo-2017.p5-27-Cibils-et-al.pdf

Uruguay comprará res con hueso a Brasil.

Uruguay comprará res con hueso a Brasil.

Brasil también podría exportar productos de alimentación no animal (aditivos alimentarios, premezclas y alimentos compuestos) a Marruecos.

San Pablo, Brasil | Brasil exportará carne de vacuno con hueso a Uruguay y alimento animal, de origen no animal (aditivos alimentarios, premezclas y alimentos compuestos) a Marruecos.

Las aperturas se oficializaron en julio con la aceptación de protocolos fitosanitarios por parte de los países involucrados, según información de la Secretaría de Comercio y Relaciones Internacionales del Ministerio de Agricultura e informó Broadcast Agro.

En total, el mes pasado se abrieron siete mercados para productos agrícolas brasileños, incluida la posibilidad de exportar cacahuetes sin cáscara, harina de soja, pulpa de cítricos, proteína de soja concentrada y suero fetal vacuno a China, estos anticipados en la última semana.

En el año, la cartera totaliza 39 acciones de aperturas de mercado.

En junio, los mercados abiertos se centraron principalmente en harina y productos de alimentación animal para nuevos países.

En mayo, el país obtuvo la posibilidad de exportar semillas de coco y semen vacuno.

En abril, los aspectos más destacados de la apertura del mercado fueron el material genético vacuno, el material genético de aves de corral y las harinas animales.

En marzo, se abrieron nuevos mercados para la carne de res y cerdo de Brasil y el material genético animal.

En febrero, las aperturas involucraron principalmente material genético de aves de corral, carne y vitaminas para nuevos países.

En enero, los aspectos más destacados fueron las aperturas de cal ácida, semillas de zanahoria, embriones de vacunos y búfalos, alimentos para mascotas, ovejas y cabras. (DBO).

Una crisis alimentaria se cierne sobre los países pobres que ya enfrentan una situación grave causada por el sobreendeudamiento.

Una crisis alimentaria se cierne sobre los países pobres que ya enfrentan una situación grave causada por el sobreendeudamiento.

Los costos de la importación de alimentos son los que más aumentan en los países pobres que ya se encuentran en situación de sobreendeudamiento o tienen un alto riesgo de caer en ella.

Ec. Marcello Estevão* | La guerra en Ucrania podría asestar pronto un trágico golpe a muchos de los países más pobres del mundo: muchos de los países que corren el mayor riesgo de sufrir una crisis de la deuda se enfrentan ahora también a la amenaza de una crisis alimentaria.

Según los últimos datos del Banco Mundial, los costos de la importación de alimentos son los que más aumentan en los países pobres que ya se encuentran en situación de sobreendeudamiento o tienen un alto riesgo de caer en ella. Durante el próximo año, se espera que la cuenta de las importaciones de trigo, arroz y maíz en estos países aumente en un monto equivalente a más del 1% del PIB. Esto representa más del doble del incremento previsto para 2021-22 y, dado el tamaño relativamente pequeño de estas economías, también es el doble del aumento proyectado para las economías de ingreso mediano.

El peligro de que se superpongan la crisis alimentaria y la de la deuda es mayor para siete países en particular, los que corren un alto riesgo de sobreendeudamiento o ya están sobreendeudados: Afganistán, Eritrea, Mauritania, Somalia, Sudán, Tayikistán y Yemen. Sin embargo, varios países de ingreso mediano también están en peligro, entre ellos algunos que ya atraviesan por una crisis simultánea de deuda y alimentos.

Una crisis alimentaria es devastadora por sí misma: la crisis alimentaria de 2008, por ejemplo, impulsó un aumento de la malnutrición, en particular entre los niños. En los países pobres, llevó a las familias a vender objetos de valor para comprar alimentos. Hizo que las familias más pobres retiraran a sus hijos de la escuela, acelerando las tasas de deserción escolar hasta un nivel del 50% entre los niños de estos hogares.

Pero cuando una crisis alimentaria coincide con una crisis de deuda, los efectos se multiplican: una elevada deuda paraliza a los gobiernos locales y la asistencia internacional se convierte en la única salida.

Las economías más pobres -en particular en África- dependen especialmente de las importaciones de alimentos de Rusia y Ucrania.  Hasta 25 economías africanas, incluidas varias de las más pobres, importan al menos un tercio del trigo de esos dos países; la proporción es superior al 50% en 15 de ellas. Las posibilidades a corto plazo de encontrar fuentes alternativas dentro de África son escasas: el suministro regional es relativamente pequeño, y la capacidad de transporte y de almacenamiento es limitada en todo caso.

Además, la deuda ha sido un problema creciente para estas economías, desde mucho antes de la pandemia de Covid-19. Hacia fines de 2020, la deuda pública y con garantía pública de estas economías con acreedores extranjeros ascendía a un nivel sin precedentes de US$ 123.800 millones, lo que representa un aumento de casi el 75% en relación con 2010. Los pagos del servicio de la deuda de estas economías constituyen actualmente casi el 10% de sus ingresos de exportación, frente a menos del 4% hace una década.

Estos países ya estaban mal preparados para la crisis provocada por la Covid-19, que llevó a muchos de ellos a una situación de sobreendeudamiento. En vista de los pagos del servicio de la deuda por miles de millones que deberán efectuar este año, relacionados con su deuda externa pública y con garantía pública, su capacidad para hacer frente a una crisis alimentaria que se avecina será casi inexistente. Necesitarán ayuda desde el exterior.

Un primer paso debería ser aumentar la ayuda de emergencia para los países en riesgo. En los próximos 15 meses, el Grupo Banco Mundial pondrá a disposición hasta US$ 30.000 millones para mejorar la seguridad alimentaria en las economías en desarrollo. Los líderes de las naciones del Grupo de los Siete (G7), además, han prometido US$ 4.500 millones para alcanzar el mismo objetivo. Los fondos internacionales deberían destinarse a personas en peligro inmediato, ayudando a los gobiernos a realizar transferencias monetarias específicas y eficaces en función de los costos a los hogares más vulnerables. Estos fondos también deberían ayudar a los países en riesgo a realizar las inversiones necesarias para mejorar el acceso de los agricultores a los fertilizantes y transformar los sistemas alimentarios nacionales para que sean más productivos, eficientes y resilientes.

Más allá de ofrecer ayuda de emergencia, todos los países comparten la obligación de no empeorar la situación de los países que corren mayor riesgo de sufrir una crisis alimentaria. Sin embargo, muchos de ellos ya están repitiendo los errores de la crisis alimentaria de 2008.

Para reducir los precios internos, demasiados países están imponiendo restricciones a las exportaciones de alimentos y fertilizantes. A principios de junio, 34 países lo habían hecho, casi el mismo número que durante la crisis alimentaria de 2008-2012. Estos esfuerzos inevitablemente tienen un efecto búmeran, ya que provocan un alza en lugar de una reducción de los precios de los alimentos.

Por último, para los países con cargas insostenibles de la deuda, la reestructuración y el alivio de la deuda deberían ser una prioridad urgente. Este año, un número cada vez mayor de países de ingreso bajo tendrá dificultades para pagar el servicio de su deuda. Si se acercan a esa posición, deben solicitar asistencia bajo el Marco Común para los Tratamientos de la Deuda del Grupo de los Veinte (G20). Hasta ahora, lo han hecho solo tres países, y la lentitud de sus avances quizás está disuadiendo a otros. El Banco Mundial y el FMI han propuesto varias opciones para acelerar el proceso e incentivar la plena participación de los acreedores privados.

Los países más pobres se enfrentan a peligros que no han tenido que experimentar en décadas. Pero pocos resultados son más devastadores para los pobres que una crisis simultánea de alimentos y deuda.  Por ello, los responsables de formular políticas de todo el mundo comparten la obligación de actuar con prontitud y determinación para prevenirla.

Banco Mundial.

(*) El Ec. Marcello Estevão es el director global de la Práctica Global de Macroeconomía, Comercio e Inversión en el Grupo del Banco Mundial.

Científicos expresan preocupación por pastos invasores que favorecen el fuego con el cual se retroalimentan.

Científicos expresan preocupación por pastos invasores que favorecen el fuego con el cual se retroalimentan.

La revista científica Science publicó un interesante artículo sobre las plantas invasoras que desarrollan una rara pero real alianza con el fuego, retroalimentándose mientras se destruyen especies animales y vegetales silvestres.

Las especies invasoras, sean animales o vegetales, se han convertido en un grave problema para la naturaleza en varios sentidos. Por milenios esa misma naturaleza controló de diferente forma que cada especie estuviera donde debía, pero el cambio climático (propiciando ambientes que antes eran adversos), la acción descuidada o de profeso del ser humano, entre otras razones, han facilitado la acción de esos tipos de plantas o animales que donde se instalan cambian el orden establecido.

La revista científica Science*publicó un interesante artículo sobre las plantas invasoras que desarrollan una rara pero real alianza con el fuego, retroalimentándose mientras se destruyen especies animales y vegetales.

En una simbiosis admirable desde el punto de vista de la naturaleza, pero preocupante para los estudiosos de estos temas, hay gramíneas que evolucionaron para prosperar con el fuego, otras son quemadas en la superficie pero siguen creciendo bajo tierra. Su genética está preparada para tolerar o sobrevivir al fugo.

El siguiente es un extracto del artículo original.

INVASIONES ARDIENTES. EN TODO EL MUNDO, LOS PASTOS INVASORES INFLAMABLES ESTÁN AUMENTANDO LOS RIESGOS DE INCENDIOS FORESTALES DAÑINOS

Durante décadas, las tierras del este de Oregón, Estados Unidos, con parches rocosos de terreno abierto, fueron un refugio para las personas que luchan contra los incendios forestales en los bosques circundantes. El suelo delgado y la escasa vegetación ofrecían poco combustible para las llamas, creando un oasis desde el cual los bomberos podían operar y una barrera que podía ayudar a detener la propagación de un incendio.

Todo eso cambió en 2015. Después de que un rayo provocó un incendio cerca de un cañón de paredes empinadas, el incendio inesperadamente corrió a través de esas tierras tan rápido que fueron un problema para los bomberos. Al final, el incendio de Corner Creek quemó más de 11.000 hectáreas. Jeff Priest, del Servicio Forestal de los Estados Unidos (USFS), con 20 años de experiencia en la materia, se dio cuenta de que tenía un nuevo problema en sus manos: la llegada de una hierba invasiva y alta conocida como Ventenata dubia. La planta creó alfombras doradas peludas de follaje seco, transformando aquellas áreas que alguna vez fueron resistentes al fuego en corredores amigables con las llamas.

La propagación de Ventenata en los bosques del noroeste de los Estados Unidos es solo el último capítulo de un fenómeno que remodela los ecosistemas, y los incendios forestales, en todo el mundo.

En el norte de Australia, la hierba gamba invasora de África alimenta intensas llamas que atraviesan los bosques de eucaliptos.

En Brasil, la hierba de melaza de África convierte vastas franjas de la sabana conocida como el Cerrado en pastizales propensos a incendios.

En el oeste de los Estados Unidos, dos pastos del Viejo Mundo están creando caos ecológico: Buffelgrass alimenta incendios en el desierto de Sonora que incendian cactus icónicos de saguaro, mientras que el cheatgrass tolerante al fuego desplaza a la artemisa nativa en el alto desierto conocido como la Gran Cuenca.

A pesar de que los incendios forestales catastróficos que rugen a través de las imponentes copas de los árboles captan la atención del público, los ecologistas han estado prestando cada vez más atención a esta tendencia menos conspicua: cómo los pastos no nativos aparentemente modestos se están aliando con el fuego para devorar los ecosistemas de bosques secos y sabanas.

Estos pastos invasores pueden secuestrar el fuego para crear un ciclo de autorrefuerzo, explica Carla D’Antonio, ecóloga de la Universidad de California, Santa Bárbara, que ha estudiado el fenómeno durante más de 3 décadas en Hawai y California. Una vez establecidos, los pastos ayudan a alimentar incendios que matan y suprimen las plantas nativas menos tolerantes al fuego, abriendo un nuevo territorio para que los invasores colonicen, catalizando aún más fuego.

En poco tiempo, la tierra que una vez fue matorral, sabana o bosque seco está encerrada en ser un pastizal. “Es ese disparador de hierba e incendio lo que pone el sistema en una dirección indeseable”, dice D’Antonio.

Estas invasiones de pastos ahora están amenazando a las plantas nativas y a los animales que dependen de ellas, reorganizando los nutrientes en el suelo y la capacidad de los ecosistemas para almacenar carbono que calienta el planeta, e interrumpiendo los esfuerzos para usar el fuego para beneficiar a la flora nativa.

Y una vez que los invasores se afianzan, los ecologistas dicen que es difícil romper su control.

En tales lugares, el futuro promete ser caliente, humeante y lleno de hierba.

VIEJA HISTORIA, PERO NO POR ESO MENOS AMENAZANTE.

Las hierbas y el fuego se han entrelazado desde antes de que los humanos caminaran por el planeta. Hace millones de años en el suroeste de África y Asia, un aumento dramático de los incendios forestales fue de la mano con la aparición de vastos pastizales, dicen los investigadores. Allí y en otros lugares, los cambios en los patrones climáticos, particularmente la aparición de una estación seca, ayudaron a que los pastos se extendieran. Especies seleccionadas desarrollaron una nueva forma de fotosíntesis que les dio una ventaja en ambientes más cálidos y secos.

La evidencia sugiere que algunas de estas gramíneas evolucionaron para prosperar con el fuego, dice Allison Karp, paleoecóloga e investigadora postdoctoral en la Universidad de Yale. En sedimentos antiguos extraídos de la Bahía de Bengala, cerca de la costa oriental de la India, por ejemplo, encontró isótopos de carbono atrapados en ceras de plantas antiguas que indican que los pastos se generalizaron en el subcontinente hace unos 7 millones de años. Durante el mismo período, según los sedimentos, las moléculas vinculadas a los incendios forestales aumentaron 10 veces, y los rastros químicos sugieren que los pastos desempeñaron un papel descomunal en el fomento de esos incendios.

Hoy en día, algunos de los pastos invasivos más problemáticos parecen construidos para quemarse. Crecen y se secan rápidamente, creando abundante combustible cada año. Ciertas especies tienen hojas llenas de taninos aceitosos, sustancias químicas que ralentizan la descomposición de las hojas muertas, lo que facilita su inflamación. Una especie, la hierba de melaza, está recubierta con un residuo que le permite incendiarse incluso cuando está verde.

Aunque el fuego puede matar a los pastos invasores, a menudo se recuperan rápidamente, lo que les permite superar a los competidores carbonizados, incluidos los pastos nativos que no evolucionaron con incendios frecuentes e intensos. La falta de troncos y ramas leñosas significa que las plántulas de hierba comienzan a fotosintetizar antes de que los árboles o arbustos saquen las hojas. Algunas hierbas rebrotan de tallos en forma de raíz que crecen bajo tierra, aislados de las llamas.

Tal adaptabilidad ha ayudado a muchos pastos a expandir naturalmente sus rangos. Pero en los últimos tiempos, los humanos han acelerado ese proceso dispersando las semillas de pasto lejos de sus hábitats nativos, a veces por accidente y a veces intencionalmente, para alimentar al ganado, controlar la erosión y decorar jardines. “Las invasiones [de hierba] en los últimos 100 años más o menos son solo un ejemplo radical de un proceso acelerado que ha estado sucediendo durante milenios”, dice Dave Richardson, ecologista y experto en plantas invasoras de la Universidad Stellenbosch de Sudáfrica.

El sur de África es una fuente desproporcionada de las hierbas que han invadido otras partes del mundo, según Richardson. Los pastos evolucionaron allí para aprovechar las frecuentes perturbaciones, como el fuego y el pastoreo de rebaños de vida silvestre, lo que los convierte en duros competidores en nuevos hábitats. Y una vez que se arraigan fuera de África, el fuego a menudo sigue. En los Estados Unidos, cuando los científicos compararon el comportamiento del fuego en áreas invadidas por pastos propensos al fuego con áreas cercanas no invadidas, encontraron que seis pastos diferentes estaban vinculados a un aumento de hasta el 150% en la frecuencia de incendios, según un informe de 2019 en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

En el norte de Australia, la llegada de la hierba gamba ha proporcionado un ejemplo de libro de texto de este proceso. En la década de 1980, el gobierno australiano promovió la plantación de hierba africana como forraje para el ganado. Pero los ecologistas pronto advirtieron sobre los peligros que representaba para las sabanas tropicales de la nación, una mezcla de pastos escasos y eucaliptos que cubren una cuarta parte del continente. El ecosistema original evolucionó con incendios frecuentes y de bajo nivel, incluidos los provocados por los pueblos aborígenes indígenas para crear sabanas abiertas que mejoraron la caza y proporcionaron hábitats para plantas y animales específicos.

Pero la hierba gamba formó densas paredes de vegetación, alcanzando los 4 metros de altura, que transformaron el comportamiento del fuego.

En 2008, varios estados australianos dieron marcha atrás, restringiendo el uso de la hierba gamba. Pero en muchos lugares ya era demasiado tarde. Para entonces la hierba cubría más de 15.000 kilómetros cuadrados. Los investigadores temen que en última instancia pueda extenderse a través de gran parte de los 2 millones de kilómetros cuadrados de sabana tropical del país.

UNA SOLA ESPECIE PUEDE ALTERAR PASTIZALES Y BOSQUES.

Oregón, por su parte, muestra cómo una sola especie de pasto invasor puede alterar tanto los pastizales como los bosques. En 2015, los informes de incendios provocados por Ventenata llegaron a Becky Kerns, ecologista de la Estación de Investigación del Noroeste del Pacífico de USFS.

Kerns había pensado poco en la planta, en parte porque otras hierbas invasoras ya estaban causando dolores de cabeza en la región. Cheatgrass, por ejemplo, se estaba extendiendo en partes de Oregón. Ventenata, dice Kerns, «fue realmente un cambio de juego».

En el proceso, parece estar desplazando a las plantas nativas, como la artemisa intolerante al fuego, que apoyan a la vida silvestre local. Y amenaza a las raras plantas endémicas que se encuentran en las costras rocosas, como la mosca de spalding, una planta perenne protegida por el gobierno federal con flores rosas pálidas en forma de trompeta.

En los bosques, por el contrario, los incendios parecen ayudar a propagar la hierba, dice Kerns. Un examen de una década de incendios en la región reveló que las áreas más gravemente quemadas tenían más probabilidades de ser invadidas.

(*) Los pastos invasores inflamables aumentan el riesgo de incendios forestales devastadores | Ciencia | AAAS (science.org)

El MGAP y el INJU realizarán, el 27/08, el encuentro de jóvenes rurales.

El MGAP y el INJU realizarán, el 27/08, el encuentro de jóvenes rurales.

El subdirector de INJU, Aparicio Saravia (foto), informó que la consigna da cuenta de una juventud rural que apela a la renovación y el cambio, a vivir la ruralidad productiva y social, mostrar el orgullo de sus orígenes y participar en una campaña sustentable y moderna.

Desarrollo Rural del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y del Instituto Nacional de la Juventud (INJU), y representantes de la Comisión Honoraria para el Trabajo con las Juventudes Rurales presentaron el Encuentro Nacional de Jóvenes Rurales, denominado La Campaña se Renueva, Podés ser Parte del Cambio, que se celebrará el próximo 27 de agosto, en Flores, con la participación de unas 500 personas.

Allí se conmemorará el Día Nacional de las Juventudes Rurales.

Felipe Paullier, titular del INJU, explicó que fue el trabajo de la comisión honoraria lo que posibilitó retomar la convocatoria y que participaran las organizaciones juveniles. En ese sentido, aseguró que los jóvenes rurales son ricos en conocimientos, por lo que es importante escucharlos, conocerlos, reflexionar y trabajar junto con ellos.

El subdirector, Aparicio Saravia, informó que la consigna da cuenta de una juventud rural que apela a la renovación y el cambio, a vivir la ruralidad productiva y social, mostrar el orgullo de sus orígenes y participar en una campaña sustentable y moderna.

En ese marco, los objetivos del encuentro incluyen identificar y celebrar las diferencias de las juventudes rurales, generar espacios de diálogo, intercambiar y reflexionar en torno a las condiciones de vida, visibilizarlas, conocer sus colectivos y agendas de trabajo.

El director de Desarrollo Rural del MGAP, Carlos Rydstrom, en tanto, resaltó que esta instancia es una ocasión para visibilizar a los jóvenes del medio rural y escuchar sus reivindicaciones o anhelos. Asimismo, reconoció que hay diferencias entre las oportunidades a las que acceden estos y las de quienes viven en el medio urbano, principalmente en lo que respecta a las cadenas de valor.

Hay que ponerlos en primera plana, para escucharlos e incorporarlos a programas y proyectos sobre adopción de tecnología y mejorar la comercialización, entre otros, destacó Rydstrom. 

INSCRIPCIONES.

Para inscribirse via web ingresar: Encuentro de juventudes rurales (mides.gub.uy) Por consultas llamar al INJU o MGAP.

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