DIEA presentó los resultados de las operaciones del primer semestre sobre compraventas de 2025. Son resultados del procesamiento de las operaciones diez o más hectáreas.
Montevideo | Todo El Campo | En el primer semestre de 2025 (1° de enero al 30 de junio) el monto total operado en la compraventa de tierras en todo el país fue de US$ 452,6 millones, a un valor promedio de la hectárea de US$ 4.070/ha, lo que representa un aumento en el precio promedio de 4,1%.
Durante el período analizado se hicieron 676 operaciones de compraventa, 9% menos que las acordadas en el mismo período del año anterior.
La superficie total operada superó las 111.000 hectáreas, o sea que hubo una disminución del 39% del área comercializada respecto al primer semestre de 2024.
Analizando las transacciones de más de 1.000 hectáreas por su potencial destino, se concluye que un 36% corresponde a campos agrícola-ganadero, 25% ganadero, 25% unidades ganaderas forestales y la restante proporción a otros destinos.
POR DEPARTAMENTO.
En los departamentos de Durazno, Paysandú y Treinta y Tres, se concentró el 35% de la superficie vendida (39.000 ha), con precios promedios de US$ 4.303, 2.856 y 3.496/ha respectivamente; sumando los tres casi US$ 140 millones, equivalente al 31% del monto total transado en el periodo.
Los departamentos de Colonia, Soriano y San José, con suelos de mayor potencial productivo registraron los precios medios por hectáreas más altos, alcanzando valores de US$ 10.337, 8.696 y 7.335/ha respectivamente.
El precio medio más bajo correspondió al departamento de Artigas con US$ 1.910/ha, seguido de Tacuarembó con US$ 2.360/ha.
ÍNDICE CONEAT.
El 30% del área, unas 33.000 hectáreas, se comercializaron en la escala de Coneat entre 60 a 80, a un precio promedio de US$ 3.391/ha.
Las presiones inflacionarias se atenúan, pero las tensiones geopolíticas opacan las perspectivas.
Washington, EE.UU. | Todo El Campo | Los precios mundiales de los productos básicos caerán en 2026 al nivel más bajo de los últimos seis años y llegará al cuarto año consecutivo de declive, según se afirma en la edición más reciente del informe del Grupo Banco Mundial titulado Commodity Markets Outlook (Perspectivas de los mercados de productos básicos) (*). Se prevé que los precios se reducirán un 7% tanto en 2025 como en 2026, impulsados por el débil crecimiento económico mundial, el creciente superávit en la oferta de petróleo y la persistente incertidumbre en las políticas.
La disminución de los precios de la energía está ayudando a atenuar la inflación mundial, mientras que la baja de los precios del arroz y el trigo ha contribuido a hacer más accesibles los alimentos en algunos países en desarrollo. Sin embargo, pese a las recientes reducciones, los precios de los productos básicos se mantienen por encima de los niveles anteriores a la pandemia: se prevé que en 2025 y 2026 serán un 23 % y un 14 % más altos, respectivamente, que en 2019.
“Los mercados de productos básicos están ayudando a estabilizar la economía mundial”, dijo Indermit Gill, economista en jefe y vicepresidente sénior de Economía del Desarrollo del Banco Mundial. “La caída de los precios de la energía ha contribuido a la baja de la inflación mundial de los precios al consumidor. Pero este respiro no durará. Los gobiernos deberían aprovechar para poner en orden sus finanzas, preparar sus economías para el desarrollo de la actividad empresarial y acelerar el comercio y la inversión”.
El excedente de petróleo a nivel mundial se incrementó significativamente en 2025, y se prevé que el año próximo se ubique en un 65% por encima del pico más reciente, de 2020. La demanda de petróleo crece más lentamente a medida que se estanca el consumo en China y se incrementa la demanda de vehículos eléctricos e híbridos. Según las proyecciones, los precios del petróleo crudo Brent caerán de un promedio de US$ 68 en 2025 a US$ 60 en 2026, el valor más bajo de los últimos cinco años. En términos generales, los precios de la energía bajarán un 12% en 2025 y otro 10% en 2026.
Los precios de los alimentos también están declinando, y se prevé que disminuyan un 6,1% en 2025 y un 0,3% en 2026. Los precios de la soja caen en 2025 debido a la producción récord y a las tensiones comerciales, pero se espera que se estabilicen en los próximos dos años. Por otra parte, según las previsiones, los precios del café y el cacao disminuirán en 2026 a medida que mejoren las condiciones de la oferta. Sin embargo, los fertilizantes aumentarán un 21% en 2025, como reflejo del incremento de los costos de los insumos y las restricciones comerciales, y se atenuarán luego a un 5% en 2026.
Es probable que estas subas erosionen aún más los márgenes de ganancia de los agricultores y generen inquietudes sobre el rendimiento futuro de los cultivos.
Los metales preciosos, por su parte, impulsados por la demanda de activos seguros y las continuas compras realizadas por los bancos centrales. Se prevé que el precio del oro, ampliamente considerado refugio seguro en tiempos de incertidumbre económica, aumentará un 42% en 2025. Se proyecta además que suba otro 5% el próximo año, con lo que llegaría a casi el doble de su promedio entre 2015 y 2019. También se espera que los precios de la plata alcancen un promedio anual récord en 2025, con un aumento del 34% y un 8% adicional en 2026.
Los productos básicos podrían caer más de lo esperado durante el período que abarca la proyección si el crecimiento mundial se mantiene en niveles bajos en un contexto de tensiones comerciales prolongadas e incertidumbre en las políticas. Si la producción petrolera de los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo ampliada (OPEP+) excede lo esperado, el superávit podría incrementarse y ejercer una presión adicional a la baja sobre los precios de la energía. Las ventas de vehículos eléctricos, que se espera que aumenten marcadamente para 2030, podrían provocar una disminución aún mayor en la demanda de petróleo.
Por el contrario, las tensiones geopolíticas y los conflictos podrían hacer subir los precios del petróleo e impulsar la demanda de productos básicos considerados refugios seguros, como el oro y la plata. En el caso del petróleo, el impacto que tendría en el mercado la aplicación de sanciones adicionales también podría elevar los precios por encima de las previsiones. Las condiciones meteorológicas extremas provocadas por un ciclo del fenómeno La Niña más intenso de lo previsto podrían afectar la producción agrícola y elevar la demanda de electricidad para calefacción y refrigeración, lo que intensificaría la presión sobre los precios de los alimentos y la energía. Mientras tanto, la rápida expansión de la inteligencia artificial (IA) y la creciente demanda de electricidad para el funcionamiento de los centros de datos podrían hacer subir los precios de la energía y de los metales básicos como el aluminio y el cobre, esenciales para la infraestructura de la IA.
“La baja en los precios del petróleo ofrece una oportunidad para que las economías en desarrollo impulsen reformas fiscales que promuevan el crecimiento y la creación de empleo”, afirmó Ayhan Kose, economista en jefe adjunto y director del Grupo de Perspectivas del Banco Mundial. “La eliminación gradual de los costosos subsidios a los combustibles puede liberar recursos para invertir en infraestructura y capital humano, áreas que crean empleos y fortalecen la productividad a largo plazo. Tales reformas ayudarían a reorientar el gasto pasando del consumo a la inversión, lo que permitiría reconstruir el espacio fiscal y respaldar al mismo tiempo una creación de empleo más duradera”.
En la sección especial del informe se examina la historia de los acuerdos internacionales sobre productos básicos en el contexto de la volatilidad actual de los mercados. Se concluye que, si bien muchas medidas adoptadas en el pasado —como los controles de inventario, los cupos de producción y las restricciones comerciales— ayudaron a estabilizar los precios de algunos productos en el corto plazo, pocas lograron resultados duraderos. El acuerdo internacional sobre productos básicos más perdurable, la OPEP, ha tenido dificultades para mantener su influencia en el mercado, especialmente cuando suben los precios, porque esto tiende a atraer a nuevos competidores. En lugar de utilizar esquemas de control de precios, en el informe se recomienda a los países impulsar una producción más diversa y eficiente, invertir en tecnología e innovación, lograr mayor transparencia en los datos y promover la fijación de precios basada en el mercado para generar resiliencia a largo plazo frente a la volatilidad.
Informe Commodity Markets Outlook completo (en inglés): aquí.
Las barcazas van apiladas transversalmente en un buque de carga pesada.
Nueva Palmira, Colonia | Todo El Campo | Brasil embarcó desde el puerto Atem Tapaña del norteño estado de Pará (PA), Brasil, 16 barcazas de manera totalmente inédita. En un hecho que no tiene antecedentes: es la primera operación de carga de barcazas apiladas transversalmente a bordo de un buque de carga pesada, marcando un nuevo hito técnico y operativo en la historia de la navegación regional.
La carga tiene como destino el puerto de Nueva Palmira, Colonia.
En un artículo con fotos y videos (*) publicado por ArgenPorts se informó que el buque AAL Hamburg zarpó desde la terminal Atem Tapanã, en Belém, capital de PA, con 16 barcazas destinadas a la Hidrovía Paraguay–Paraná.
Las unidades, construidas por Estaleiro Rio Maguari y Estaleiro Juruá, forman parte de un programa de 400 embarcaciones impulsado por LHG Logística Hidroviária con financiamiento del Bndes y el Fundo da Marinha Mercante (FMM).
El operativo, diseño y ejecución estuvo a cargo de Pablo Zengarini, especialista en logística internacional, quien especificó lo novedoso: “Nunca se hizo en la región de Sudamérica una operación con un Stowade Plan transversal en un HLV con barcazas de 61 metros y 380 toneladas cada una, apiladas hasta 4 de alto”.
Se busca fortalecer el transporte fluvial en el eje Corumbá-Nueva Palmira sobre los ríos Paraguay y Paraná, consolidando un corredor de más de 2.500 kilómetros que unirá el norte de Brasil con el Atlántico Sur, detalla la publicación.
De esa manera se reducirán costos logísticos, emisiones y consumo de combustible, además de potencial las exportaciones del interior brasileño y paraguayo hacia los puertos del Plata.
Las 16 barcazas serán descargadas en Nueva Palmira, donde LHG Logística prevé instalar la primera flota del nuevo sistema hidroviario.
El Eco (de Colonia) comentó que “el resultado simboliza el fruto de un año de trabajo conjunto y la dedicación de decenas de profesionales e instituciones que hicieron posible una operación inédita en la región. Con esta primera partida rumbo a la Hidrovía, LHG Logística da un paso fundamental en su plan de expansión y modernización del transporte fluvial regional, consolidando a Brasil y Uruguay como actores estratégicos en la integración logística del Cono Sur”.
En 2025 China comprará a EE.UU. un total de 12 millones de toneladas de soja, que a partir de 2026 y hasta 2028 pasarán a ser 25 toneladas.
Washington, EE.UU. | Todo El Campo | El acuerdo al que llegaron ambas potencias es por 12 millones de toneladas de soja que este año China comprará a Estados Unidos, y 25 toneladas anuales hasta 2028, según lo expresó Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense.
El acuerdo fue alcanzado por el presidente de EE.UU., Donald Trump, y el de China, Xi Jinping, en el encuentro que tuvieron en Corea del Sur, y se considera un avance importante entre los dos principales contendientes en una guerra comercial sin precedentes.
En 2024 las compras chinas fueron por casi 27 millones de toneladas.
Bessent dijo que antes de enero China adquirirá 12 millones de toneladas a EE.UUU., que a partir de 2026 y hasta 2028 pasarán a ser 25 millones: “Los chinos han acordado comprar 12 millones de toneladas de soja durante esta temporada, entre ahora y enero, y luego, durante los próximos tres años, comprarán un mínimo de 25 millones de toneladas por año”, declaró a la cadena Fox Business.
Desde el Ministerio de Comercio chino las reacciones y explicaciones fueron mucho más pacatas, apenas indicaron que aumentará la compra de productos agrícolas estadounidenses, sin ningún tipo de especificación sobre productos, volúmenes ni tiempo.
Bessent, también dijo que otros países del sudeste asiático comprarán 19 millones de toneladas de soja estadounidense.
“Nuestros grandes productores de soja, a quienes los chinos utilizaban como peones políticos, ya no están en peligro y deberían prosperar en los próximos años”, declaró el secretario en un mensaje de rasgos triunfantes.
En las conversaciones entre ambos líders también estuvieron presentes temas como el fentanilo, los aranceles que Estados Unidos impuso a China, las tierras raras y las tasas portuarias.
El dirigente chino mantuvo además reuniones bilaterales con el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y con su homólogo australiano, Anthony Albanese.
Kuala Lumpur, Malasia | Todo El Campo | El primer ministro chino, Li Qiang, urgió este lunes (27) a los países de la Asean a “oponerse al proteccionismo en todas sus formas” y defender el sistema multilateral de libre comercio, con la guerra comercial iniciada este año por Estados Unidos como trasfondo.
Li pidió ante la cumbre de líderes de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) que se celebra desde el domingo en la capital de Malasia que los países «sigan comprometidos con la resolución de las diferencias a través del diálogo y las consultas».
Las palabras del dirigente chino llegaron sin que el presidente de EE.UU., Donald Trump, estuviera presente en la cita, de la que se había marchado horas antes para proseguir una gira asiática que le llevará a Japón y después a Corea del Sur, donde coincidirá con su homólogo chino, Xi Jinping, en la cumbre de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).
Se espera que Xi y Trump mantengan en los márgenes de la APEC un encuentro -el primero desde 2019- para limar diferencias en la guerra comercial que enfrenta a sus países desde hace meses y sobre la que sus equipos negociadores alcanzaron un acuerdo preliminar este fin de semana en Kuala Lumpur, lo que allana el terreno para el cara a cara entre los presidentes.
Por otro lado, Li Qiang aseguró asimismo en la cumbre de la Asean que su país está dispuesto a poner en marcha más acciones prácticas para “alcanzar juntos nuevos éxitos para el desarrollo del sudeste de Asia”, algo para lo que China “fortalecerá el alineamiento de estrategias de desarrollo con todas las partes”.
Durante esta jornada el dirigente chino mantuvo además reuniones bilaterales con el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y con su homólogo australiano, Anthony Albanese.
Creada en 1967, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) está integrada por Singapur, Malasia, Vietnam, Indonesia, Tailandia, Filipinas, Birmania, Brunéi, Laos, Camboya y, desde esta cumbre, Timor Oriental.
La 47ª cumbre del bloque se está celebrando en Kuala Lumpur desde el domingo hasta hoy martes 28 bajo el lema Inclusividad y Sostenibilidad, y ha reunido no solo a los líderes de los once países miembros, sino también a socios de diálogo como Donald Trump (Estados Unidos), Li Qiang (China), Anthony Albanese (Australia) y Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), en una de las mayores concentraciones de mandatarios en la historia de la organización.
ACUERDO ASEAN – CHINA.
El bloque Asean y China firmaron un acuerdo marco el 4 de noviembre de 2002; posteriormente un acuerdo de libre comercio conocido como Sean-China Free Trade Area (Acfta), el cual comenzó a aplicarse el 1 de enero de 2010.
Actualmente, el país asiático y el bloque comercial negocian una nueva versión del acuerdo Acfta, al que llaman “3.0” y que incorpora nuevas temáticas como economía digital, economía verde, cadenas de suministro, entre otras.
Esta nueva versión de Acfta reduce o elimina aranceles para una buena parte de los bienes que comercializan, también se abordan normas para servicios, inversiones, y mecanismos de cooperación económica.
Una inflación estable y baja significa que, en promedio, los precios crecen a un ritmo constante y bajo, pero no que el nivel general de precios esté bajando. En otras palabras, los precios siguen aumentando, pero lo hacen más lentamente y a un ritmo más previsible.
Montevideo | Todo El Campo | Uruguay es un país caro. Lo sabemos los que vivimos acá, y lo saben los turistas que llegan de visita y se enfrentar a la cuenta después de comer, o al comprar algún regalo para llevar.
Los uruguayos con algunos años, también sabemos que por mucho tiempo, como agravante al costo de vida, tuvimos una inflación de dos dígitos, lo que entre otras generaba inestabilidad y pérdida de poder adquisitivo.
EVOLUCIÓN DE LA INFLACIÓN DESDE 1984 A 2025.
Durante el primer gobierno posdictadura (1984 a 1990) encabezado por Julio María Sanguinetti, la inflación promedio durante esos 5 años fue del 76%, con un piso de 63% en 1984 y un techo de 85% en 1989.
Luego llegó el gobierno de Luis Lacalle (padre), que gobernó desde 1990 a 1995. La inflación promedio del período fue de 61,5%, con un piso de 44% en 1994, y un techo de 95% en 1990. Todos son promedios.
Entre 1995 y 2000 el presidente fue nuevamente Sanguinetti. En esos años el promedio fue de 17%; el promedio menor estuvo en 4% (1999) y un máximo de 44% (1995).
A Sanguinetti lo sucedió Jorge Batlle (2000 a 2005), años en que el promedio de la inflación fue de 9,5%; con el promedio piso de 3,6% en 1991, y el techo de 25,9% en 2002, cuando el país sufrió la última gran crisis económica financira.
Los 5 años posteriores (2005-2010), primer gobierno del Frente Amplio, con Tabaré Vázquez como mandatario, la inflación promedio fue de 7%. El piso casi 5% en 2005, y en techo 9% en 2018.
José Mujica gobernó Uruguay entre 2010 y 2015, con una inflación promedio de 8,2%. El promedio más bajo es de 2012 (7,4%); y el más alto corresponde a 8,6%.
El segundo gobierno de Tabaré Vázquez fue de 2015 a 2020, con una inflación promedio de 8,4. La inflación más baja se registró en 2016 (8,10%); y la más alta en 2015 (9,44%).
Y en el gobierno de Luis Lacalle Pou (2020-2025) registró una inflación promedio de 7,41%; la más baja en 5,11% en 2023; y la más alta en 2020, con una inflación de 9,4%.
EL INFORME DE ETCÉTERA CENTRO DE ESTUDIOS.
El dato inflacionario es clave para analizar la evolución de la economía, junto a otros indicadores relevantes. Pero hay que aclara que menor inflación no significa que Uruguay sea un país más competitivo, advierte el último reporte de Etcétera Centro de Estudios, que explica: “La inflación es un tema de variación (cuánto suben y bajan los precios), y lo caro es un tema de nivel. Hay países caros con inflaciones bajas y países baratos de alta inflación”.
“NO NECESARIAMENTE”.
Uruguay lleva casi 30 meses dentro del rango de Banco Central. Etcétera planteó la interrogante: “¿La moderación de la inflación implica que Uruguay se está volviendo menos caro?”, y la respuesta fue “no necesariamente”.
“Una inflación estable y baja significa que, en promedio, los precios crecen a un ritmo constante y bajo, pero no que el nivel general de precios esté bajando. En otras palabras, los precios siguen aumentando, pero lo hacen más lentamente y a un ritmo más previsible. La inflación es un tema de variación (cuánto suben y bajan los precios), y lo caro es un tema de nivel. Hay países caros con inflaciones bajas y países baratos de alta inflación”.
Más adelante agrega: “Lo caro que resulta Uruguay en comparación con otros países depende de muchos otros factores, que no son únicamente el tipo de cambio. Es cierto que un aumento fuerte del tipo de cambio abarata al país en dólares y favorece la recuperación de la competitividad, pero también es cierto que tiene como resultado una caída del poder adquisitivo; la depreciación de la moneda no es la forma de ganar competitividad genuinamente”.
Por tanto, es importante “analizar también qué pasa con el grado de ‘concentración de mercado’ en los rubros importados”, porque “importa el nivel de competencia de cada segmento, dado que cuando este es bajo, genera condiciones favorables a la fijación de precios más elevados. También importan los costos internos, como los salarios, la estructura de los impuestos y tarifas, así como los niveles de productividad, que son relativamente bajos”.
“El fenómeno de encarecimiento de Uruguay debe ser abordado conjuntamente con acciones en el frente macroeconómico y, principalmente, en el ámbito microeconómico”, concluye el informe La dinámica de los precios al interior de la canasta.