En julio se mantienen los precios de las naftas, gasoil y gas, informó el Poder Ejecutivo. El barril Brent cerró el mes arriba de los US$ 75.
Montevideo | Todo El Campo | En el mes de julio que comienza hoy los precios de los combustibles se mantendrán sin cambios, con iguales valores que junio, mes el cual el gasoil 50S y la nafta Super tuvieron un ajuste a la baja respecto a mayo.
En julio se mantiene el precio, informó el Poder Ejecutivo: “Los precios de los principales combustibles se mantendrán sin cambios en julio, sobre la base de variaciones poco significativas registradas durante el último mes por los precios de paridad de importación” expresa un comunicado del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Nafta Súper 95 continuará a $ 69,89.
Gasoil 50S continuará a $ 52,99.
Los valores son por litro y representan el precio máximo en surtidor.
“El precio al púbico del supergás, por su parte, también se mantendrá en el valor actual de venta al público, que sigue siendo inferior al de paridad de importación”, agrega el MEF.
JUNIO: MES ESTABLE EN LAS REFERENCIAS INTERNACIONALES.
Aunque el reporte de Ursea, la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua, indicó un leve ajuste al alza respecto al precio de paridad de importación (PPI), los precios no fueron modificados porque hubo “cierta estabilidad en la evolución mensual de las referencias internacionales”.
BAJA DEL PETRÓLEO BRENT.
En los últimos doce meses el precio del barril de petróleo Brent ha descendido un 35% informaron medios especializados.
El máximo histórico lo alcanzó en julio de 2008, cuando el barril se ubicó en los US$ 140; y el mínimo histórico fue de US$ 9,1%, en diciembre de 1998.
El viernes 30, al cierre de esta edición de Todo El Campo, el precio del barril Brent se ubicó en US$ 75,19.
En el siguiente gráfico de Investig se muestra la evolución del barril Brent durante el mes de junio, con un valor mínimo mensual de US$ 71,79 el día 12, y el máximo US$ 77,85 el día 5 de junio (ambos extremos marcados con círculos rojos).
En Uruguay es la principal accionista de la Terminal Cuenca del Plata (TCP), en sociedad con el Estado a través de la Administración Nacional de Puertos.
Montevideo | Todo El Campo | Katoen Natie dejó sin efecto la suba de las tarifas anunciada en las últimas horas y que, según había resuelto, comenzaría a operar desde el 1° de julio.
La decisión se tomó luego de la fuerte reacción en contra que hubo desde las diferentes cámaras e instituciones que reúnen a la industria y los exportadores, además de los cuestionamientos políticos y los mensajes adversos emitidos desde el Gobierno, particularmente del ministro de Transporte y Obras Públicas, José Luis Falero.
El incremento anunciado era del 24,1%, pero por el momento no se concretará, así se comunicó tras el encuentro que mantuvieron autoridades de la empresa naviera, del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) y la Administración Nacional de Puertos (ANP).
CREACIÓN DE GRUPO TÉCNICO.
Por otra parte se señaló que se creará un grupo técnico para analizar el aspecto tarifario, ya que se entiende que se analice la posibilidad de que haya ajustes tarifarios. No obstante, tales ajustes, deben decidirse en un marco de “parámetros normales” y no “excesivos”, como dijo Falero.
El secretario de Estado había considerado que estábamos ante un “incremento que es algo excesivo”, además de que “no es el momento oportuno para generar un impacto de esta magnitud”.
EMPRESA BELGA EN URUGUAY DESDE LOS AÑOS 90.
Katoen Natie es una empresa belga y una de las principales operadoras portuarias y logísticas del mundo, en Uruguay también es la principal accionista de la Terminal Cuenca del Plata (TCP).
En Uruguay se encuentra presente desde los años 90 con emprendimientos en el sector logístico. En 2001 la empresa adquirió el 80% del paquete accionario de la terminal especializada de contenedores del puerto de Montevideo, Terminal Cuenca del Plata, asociándose con el Estado uruguayo a través de la Administración Nacional de Puertos.
El ministro José Luis Falero dijo que se está trabajando para que la decisión se revierta, y se mostró confiado en poder lograrlo.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La empresa Katoen Natie, operadora portuaria, informó a sus clientes la suba de tarifas del 24,1%, la cual aplicará a partir del 1° de julio.
En una misiva dirigida a los “estimados clientes” expresa que luego de concluido un “estudio técnico externo” a cargo de la consultora CPA Ferrere, Katoen Natie dijo que “actualizará sus tarifas portuarias” con el fin de “mantener la ecuación económica de la empresa”.
Argumenta que “la caída sostenida del tipo de cambio y el aumento de los costos en pesos medidos en dólares” hace que se haya generado “una situación que no es posible mantener y que implica la inevitable decisión” antes mencionada.
Agrega que “otros operadores logísticos, tanto portuarios como extraportuarios y aeroportuarios” han actualizado sus tarifas.
La actualización del 24,1% “corresponde exclusivamente al valor de actualización de la ecuación económica desde fines de 2020 a la fecha”.
LA CÁMARA DE LA INDUSTRIA DIJO QUE EL SECTOR ESTÁ “EN JAQUE”.
Fernando Pache, presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) dijo que el aumento de las tarifas portuarias por parte de la empresa Katoen Natie es preocupante.
En declaraciones a la prensa explicó que los industriales están “en jaque” y que “el incremento de los costos portuarios afecta las exportaciones de bienes industriales y las importaciones de materias primas utilizadas en los procesos productivos”.
Por tanto la situación planteada es preocupante para las empresas industriales.
El aumento de las tarifas portuarias que se anunció en las últimas horas se agrega a las dificultades de competitividad que tiene el sector por el atraso cambiario; los problemas del agua que implica aumento de costos y detención de producción de algunos bienes en sectores farmacéutico, químico y alimentos; la tasa consular de las importaciones de 3% para el Mercosur y el 5% extrazona; y la situación de contrabando en frontera.
Pache reclamó que se trabaje en buscar y encontrar “caminos que permitan a la industria ser más competitiva”.
Apoyando lo anterior, Gabriel Murara, vicepresidente de la CIU, dijo que los problemas que plantea Katoen Natie para explicar su decisión “lo tiene toda la producción nacional y lo genera el atraso cambiario, la diferencia está en los bienes transables y no transables, los transables tenemos que competir con el mundo, sea en la exportación como en la producción interna”.
La Unión de Exportadores del Uruguay (UEU) dio señes de preocupación por el ajuste de las tarifas portuarias decididas por Katoen Natie, y reclamó la intervención del Gobierno.
MINISTRO FALERO: “ES UN INCREMENTO ALGO EXCESIVO”.
El ministro de Transportes y Obras Públicas, José Luis Falero, expresó su molestia por el aumento del 24,1%. Dijo que “es habitual” que haya “un reordenamiento de tarifas”, pero “dentro de parámetros normales”. Sin embargo, “este incremento es algo excesivo. No es el momento oportuno para generar un impacto de esta magnitud”.
El Ministerio está “analizando desde el punto de vista jurídico, todas las facultades que tenemos como Estado”, comunicó.
Agregó que fue una decisión que “nos impresionó, no nos cayó nada bien. No podemos permitir que en el futuro sucedan estas sorpresas”.
Falero señaló también que se está trabajando para que la decisión se revierta, y se mostró confiado en poder lograrlo.
El economista dijo que es una situación problemática muy grave con un atraso cambiario importante en el entorno del 25%. No hay una solución en el corto plazo porque salir de esta trampa implica conflictos importantes.
Montevideo | Todo El Campo | El director ejecutivo del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), el Ec. Ignacio Munyo, sostuvo que la caída del dólar es un problema muy grave que no va a solucionarse en los próximos dos años, y que cualquier movimiento que se haga en ese sentido puede generar conflictos de diversa índole.
El economista expresó que actualmente, y a diferencia del año pasado, se está dando una caída global del dólar: “En el mundo el dólar hoy tiene una tendencia decreciente”, y explicó que lo que pasa en Uruguay con la caída del peso no muestra una “gran diferencia respecto a las demás monedas del mundo porque es el dólar el que ha caído”.
Diferente era lo que sucedió el año pasado cuando la tendencia de la moneda estadounidense en el mundo era al alza y en Uruguay bajaba: Se observa una “diferencia con de lo ocurrido el año pasado donde ahí sí se dio un divorcio claro y muy grande entre el comportamiento del dólar en Uruguay y el resto del mundo” porque “mientras el dólar aumentó en todo el mundo en Uruguay cayó y eso hizo que Uruguay quedara caro”, expresó.
Lo que está pasando este año en Uruguay es que continúa ese proceso bajista, “pero acompañado por el resto de los países”.
Esa es “una situación problemática muy grave” con un “atraso cambiario importante en el entorno del 25%”, pero “no va a tener una solución en el corto plazo porque salir de esta trampa implica conflictos importantes”.
Por ejemplo, conflicto “con la planificación macroeconómica establecida, conflicto con los sindicatos, con las pautas del Gobierno y el compromiso de recuperación del salario real”.
Además, si uno quisiera llevar a Uruguay a una mejor competitividad ante este dólar, se generarían “conflictos con empresas de distintos sectores que compiten entre sí”, agregó.
Las declaraciones de Munyo fueron a la prensa en el marco del primer Desayuno Ceres que se realizó el miércoles 21 de junio en el Club de Golf. Foto de Karen Spalter.
El sector agropecuario tuvo una fuerte caída en su aporte a la economía, debido a que los cultivos de verano tuvieron malos rendimientos y bajó la remisión de leche como el envío a faena. La silvicultura tuvo un desenvolvimiento positivo.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El Banco Central del Uruguay (BCU) publicó el detalle de las cuentas nacionales correspondiente al primer trimestre de 2023, período en el cual el Producto Interno Bruto (PIB) tuvo un incremento de 1,2% en relación al mismo período de 2022. En términos desestacionalizados, la economía creció 0,9% respecto al último trimestre de 2022.
PRIMER TRIMESTRE 2023 VS 2022.
En los meses enero, febrero y marzo de 2023, los sectores de la agropecuaria, la pesca y la minería registraron una menor actividad que en iguales meses de 2022, pero “se destaca el crecimiento” de actividades de transporte y almacenamiento, información y comunicaciones, entre otros.
Respecto al rubro “Agropecuario, pesca y minería”, el BCU informa que el primer trimestre 2023 tuvo una variación negativa de -4,3% respecto a 2022.
Esa caída del 4,3% se explica por las “disminuciones de los valores agregados agrícola, pecuario y pesca, parcialmente compensadas por el crecimiento de la actividad silvícola. La principal incidencia negativa correspondió a la agricultura, que presentó una caída generalizada de la producción”.
AGRICULTURA. Particularmente -continúa el BCU- “se redujo la producción de los cultivos de verano, dados los bajos rendimientos de la zafra 2022/2023 como resultado de la sequía”.
GANADERÍA. En la actividad ganadera, “el desempeño negativo se debió a la caída de la remisión de leche a planta y del ganado enviado a faena”.
SILVICULTURA. “La silvicultura, en cambio, presentó un desempeño positivo vinculado a una mayor demanda para la producción de celulosa, que fue parcialmente compensada por la retracción de la demanda de los aserraderos y de las exportaciones de rolos”.
INDUSTRIAS: INCIDENCIA POSITIVA DE LA CELULOSA, Y NEGATIVA DE LOS FRIGORÍFICOS.
En el rubro industrial manufacturero, el primer trimestre 2023 tuvo una variación mínima de +0,1%. En ese capítulo, en las ramas de actividad que incidieron positivamente, se destaca la refinación de petróleo y la fabricación de pasta de celulosa.
El enfoque de la celulosa se explica porque en el primer trimestre de 2022 una de las planas detuvo sus actividades por mantenimiento.
“La rama con mayor incidencia negativa fue la industria frigorífica, principalmente por las menores exportaciones” que en igual período de 2022.
La principal novedad para este nuevo cierre de ejercicio, está en el tope de ingresos para el Imeba, ya sea para ejercer la opción de Imeba o para pasar preceptivamente al IRAE.
Eduardo Appoloni | Montevideo | Todo El Campo | El próximo 30 de junio cierra un nuevo ejercicio fiscal para las empresas agropecuarias y entendemos importante repasar alguna de las novedades impositivas a partir de este año, así como algunos de los principales impuestos del sector.
La principal novedad para este nuevo cierre de ejercicio, está en el tope de ingresos para el Imeba, ya sea para ejercer la opción de Imeba o para pasar preceptivamente al IRAE.
El nuevo monto vigente para ejercicios cerrados al 30 de junio de 2023 es de 2.500.000 UI (aproximadamente US$ 378.800), recordamos que para ejercicios anteriores el monto era de 2.000.000 UI (aproximadamente US$ 303.000).
PRINCIPALES IMPUESTOS.
Los principales impuestos del sector los podemos separar en dos grandes capítulos:
1. IMPUESTOS A LA RENTA. A los efectos fiscales, dentro de las rentas agropecuarias podemos tener dos categorías:
Las derivadas de la actividad agropecuaria, que son aquellas destinadas a obtener productos primarios, vegetales o animales.
Aquellas otras rentas comprendidas como son los servicios agropecuarios prestados por productores, enajenaciones de activos fijo afectados a las actividades agropecuarias, actividades de aparcería, pastoreo, medianería y similares.
En la actualidad nos encontramos con dos impuestos que gravan las rentas agropecuarias:
Impuesto a las Rentas de las Actividades Empresariales (en adelante IRAE)
Impuesto a la Enajenación de Bienes Agropecuarios (en adelante Imeba).
El IRAE grava las rentas de fuente uruguaya y su alícuota es del 25%, mientras que el Imeba grava la primera enajenación de productos agropecuarios a cualquier título a contribuyentes de IRAE, organismos municipales y nacionales así como la exportación de bienes, y su alícuota varía entre 0% y 2,5% dependiendo del bien enajenado.
Lo particular del Imeba es que afecta a la mayoría de los productores agropecuarios, siendo para algunos un impuesto final y para otros un pago a cuenta (contribuyente de IRAE). Serán contribuyentes de Imeba aquellos productores con una explotación agropecuaria menor a 1.250 hectáreas IC 100 y cuyos ingresos del año anterior no superen los 2.500.000 de UI (aproximadamente US$ 378.800).
Los siguientes sujetos pasivos no podrán optar por este régimen ya que están inhabilitados por su forma jurídica: sociedades anónimas, sociedades en comandita por acciones, establecimientos permanentes de no residentes, fondos de inversión cerrados de crédito y fideicomisos, salvo los de garantía.
Los restantes contribuyentes que obtengan rentas agropecuarias y no cumplan con las condiciones antes mencionadas, estarán incluidos en el IRAE. Dentro de este impuesto existe la posibilidad de tributar por un régimen simplificado (IRAE Ficto), donde pueden optar aquellos contribuyentes que también quedaban incluidos en el Imeba por su forma jurídica y que sus ingresos agropecuarios del ejercicio anterior no superen las 4.000.000 de UI (aproximadamente US$ 606.000)
2. IMPUESTO AL PATRIMONIO. Aquellas explotaciones agropecuarias cuyos activos superen las 12.000.000 de UI (aproximadamente US$ 1.818.000) serán contribuyentes del Impuesto al Patrimonio Agropecuario (en adelante IP). Las entidades con acciones al portador y las no residentes (excepto las personas físicas) no se encuentran incluidas en esta exoneración y estarán gravadas desde el inicio.
Para determinar el valor de los activos se deben considerar dos aspectos:
El valor de los inmuebles rurales que sean propiedad de la empresa. Este se determina por el valor de catastro al 2012 actualizado por el Índice de Precios de Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura.
El valor ficto de bienes muebles y semovientes. Se determina como el 40% del valor de los inmuebles rurales computándose para quienes realicen explotación agropecuaria, sin importar la titularidad del inmueble.
Las tasas del IP varían de acuerdo al valor de los activos fiscales. Cuando los activos no superan las 30.000.000 UI (aproximadamente US$ 4.546.000) es del 0,75%, mientras que cuando exceden este tope es del 1,5%.
En este impuesto existe una sobretasa que se aplica en aquellas explotaciones agropecuarias en donde los activos fiscales superan las 30.000.000 UI (aproximadamente US$ 4.546.000) y cuyas alícuotas van desde el 0,7% al 1.5%.