Sin eventos excepcionales como la pandemia y la sequía, el crecimiento de Uruguay desde 2020 es del 2,4%.

Sin eventos excepcionales como la pandemia y la sequía, el crecimiento de Uruguay desde 2020 es del 2,4%.

La situación de Uruguay “es relativamente buena, bastante buena, aunque con desafíos por delante”, dijo el Ec. Juan Labraga.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El jueves 11, en el galpón de Ventas en la Expo Prado, tuvo lugar la conferencia “El Valor del sector lácteo en la estrategia del país desde el gobierno”, con el director de Asesoría de Política Comercial del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Ec. Juan Labraga, como uno de los expositores.

Consultado sobre la situación económica de Uruguay en la actualidad, dijo que “es relativamente buena, bastante buena, aunque con desafíos por delante”.

Agregó que cuando él salía de la adolescencia (década del ’90) el debate era si Uruguay era un país viable, esa discusión cambió y hoy es sobre si crecer 1% es poco y si debemos crecer más. “Por supuesto que Uruguay debe crece más que 1% anual, pero la discusión cambió a las tasas de crecimiento, porque damos por descontado que vamos a crecer, y eso no es trivial”.

“Para el estándar de vida que nos queremos dar, el crecimiento del 1% en promedio no alcanza, debemos crecer más y tenemos que trabajar para eso”, continuó.

Uruguay “está en una región sumamente inestable en lo político y en lo económico, y eso lo sufrimos todos por los movimientos de los precios relativos y “cuál va a ser el nivel de precios relativos de Uruguay con Argentina y Uruguay con Brasil”.

En un contexto desafiante por el lado de Argentina y Brasil, que para nosotros son claves, “el MEF está proyectando un quinquenio de crecimiento económico del 2,4% anual”. ¿Esa tasa de crecimiento es posible?, sí, porque si se analiza la década que estamos viviendo, que comenzó en 2020, y se le sacan los eventos excepcionales como la pandemia y la sequía con sus consecuentes efectos rebote, Uruguay “ya está creciendo a esa tasa, contra el 1% de 2015 a 2019”. Por tanto, lo que tenemos que hacer es continuar creciendo” a la tasa que crecemos desde 2020 sin los eventos mencionados.

Sin embargo, agregó que desde el punto de vista técnico y como economista, “Uruguay necesitaría una mayor tasa de crecimiento, y 2,5% tampoco alcanza”.

COMPETITIVIDAD: ¿BAJAR ARANCELES O REDUCIR EL COSTO INTERNO?

Otra pregunta planteada al Ec. Labraga fue sobre la competitividad y cuál es el mejor camino para su mejoramiento, ¿bajar aranceles o reducir el costo Uruguay?

La respuesta fue que ambas opciones y que Uruguay está trabajando en la firma de acuerdos, siendo el de la Unión Europea el más importante y que se espera concretar a fin de año o principios de 2026. “Paralelamente, algo que se ha puesto en foco en los últimos años y este gobierno (de Yamandú Orsi) continúa, es la visión en el mundo árabe”, una región que “tiene escasez de alimentos y los paga bien”.

Adicionalmente a los acuerdos, Uruguay tiene que desarrollar su “agenda de mejora de la competitividad interna”.

“Es momento de encarar los problemas”, enfatizó, y hacerlo no va a hacer que Uruguay deje de ser un país caro, pero tenemos que bajar costos”.

“En ese sentido, en la ley de presupuesto estamos continuando una línea que empezó el gobierno anterior y que es la reducción del impuesto LATU a las exportaciones no tradicionales, que en 2020 se bajó de 3 a 2,5 por mil, y ahora la propuesta es bajar ese 2,5 a 2”.

“Esa reducción es poco, no alcanza, pero es la dirección correcta”, aseguró.

Otra reducción es la de la tasa Anse (Administración Nacional de los Servicios de Estiba) que tiene un incremento del 25% para financiar la jubilación de los estibadores del puerto, pero Uruguay no tiene estibadores desde hace más de 20 años”.

Esto tampoco alcanza, pero “es en esa dirección que queremos caminar en el MEF”, enfatizó.

INTERVENCIONES SOBRE EL DÓLAR.

El valor del dólar es otro factor importante en la competitividad, y Uruguay tiene “bastante experiencia acumulada y la intervención sobre el dólar no es sostenible”.

“Uruguay tiene la decisión como política de Estado de no intervenir en el mercado de cambios”, añadió; “lo que se está tratando de hacer es que el sector público tenga la menor intervención de demandar dólares”.

Es importante considerar que “tenemos déficit fiscal y muchas veces emitimos deuda, la cual se compra en dólares, por lo que el gobierno tiene que vender dólares, interviniendo indirectamente en el mercado cambiario”.

COMAP Y SOSTENIBILIDAD.

La sostenibilidad no estuvo ajena en las preguntas y la exposición del Ec. Labraga.

Dijo que el mundo va hacia ella, y la sostenibilidad implica accesos a mercados; es total, que involucra y abarca los social, medioambiental, laboral.

“La Comap (Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones de Uruguay) tendrá un rol muy importante en las inversiones que se hagan para cumplir los requisitos de sostenibilidad”, aseguró.

KPMG analizó el proyecto de presupuesto nacional que incluye cambios relevantes en materia tributaria y regulatoria.

KPMG analizó el proyecto de presupuesto nacional que incluye cambios relevantes en materia tributaria y regulatoria.

Entre los puntos más destacados se encuentra la creación del Impuesto Mínimo Complementario Doméstico (IMCD), alineado con la iniciativa global de la OCDE, que asegura una tributación mínima del 15% para grupos multinacionales.

Montevideo | Todo El Campo | La consultora KPMG Uruguay dedicó una edición especial del boletín Monitor Semanal en analizar la ley de presupuesto para el período 2025-2029 que el Poder Ejecutivo presentó en el Parlamento y actualmente está siendo estudiado por la Cámara de Representantes.

El proyecto de presupuesto incluye cambios relevantes en materia tributaria y regulatoria.

Entre los puntos más destacados se encuentra la creación del Impuesto Mínimo Complementario Doméstico (IMCD), alineado con la iniciativa global de la OCDE, que asegura una tributación mínima del 15% para grupos multinacionales.

También se eleva el límite de compras internacionales libres de impuestos a US$ 800 anuales, se amplían rentas del exterior gravadas en el IRPF y se establecen incentivos para atraer talento extranjero.

En el plano jurídico, el proyecto crea la Agencia de Vigilancia Sanitaria (Avisu), fortalece las facultades del Banco Central y de la DGI, e introduce ajustes en arrendamientos, defensa de la competencia y zonas francas.

MONITOR SEMANAL DE KPMG URUGUAY.

El siguiente es el Monitor Semanal de KPMG Uruguay.

Efecto aranceles Trump: exportaciones de Brasil a EE.UU. de agosto caen 18,5%.

Efecto aranceles Trump: exportaciones de Brasil a EE.UU. de agosto caen 18,5%.

Los envíos de Brasil a China y México crecieron 31% y 43,8% en el período.

São Paulo, Brasil | Folha de São Paulo | Todo El Campo | En el mes en que entró en vigor la sobretasa del 50% impuesta por Trump a Brasil, las exportaciones del país a Estados Unidos cayeron 18,5% en agosto en comparación con el mismo mes del año pasado, según datos divulgados por el Ministerio de Comercio.

De acuerdo con la cartera, Brasil vendió US$ 2.76.000 millones en el período a Estados Unidos, frente a US$ 3.39.000 millones en el mismo mes de 2024; fueron US$ 600 millones menos vendidos a la mayor economía del mundo.

A pesar de la caída en las ventas a EE.UU., el Ministerio de Comercio registró un alza de 3,9% en las exportaciones totales de Brasil el mes pasado. Los datos indican un fuerte crecimiento en las ventas externas a China, México y Argentina.

PRINCIPALES CAÍDAS EN VOLUMEN A ESTADOS UNIDOS.

Entre las principales caídas en volumen de exportaciones a Estados Unidos están el mineral de hierro, con caída de 100% (es decir, el país no exportó el producto a EE.UU.), aeronaves y partes, con retroceso de 84,9% en comparación con el mismo período de 2024, productos semielaborados de hierro y acero (-23,4%), aceites combustibles de petróleo (-37%) y azúcares y melaza (-88,4%).

El director de Estadísticas y Estudios de Comercio Exterior del ministerio, Herlon Brandão, afirmó que no es posible saber si hubo reducción de precios en las ventas externas a otros países para estimular la demanda y compensar los efectos de las tarifas, o si el aumento en las exportaciones a China y México está relacionado con el tarifazo.

REUNIÓN CON EL GRUPO BRICS.

Por otra parte, el gobierno de Brasil convocó a una reunión con el grupo Brics para la próxima semana, con el fin de fortalecer la posición del país ante las tarifas impuestas por Trump. El grupo este año es presidido por Brasil.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha dicho que tiene intención de convocar una reunión del grupo para el 13 de agosto.

“Junto al Brics vamos a hacer una teleconferencia que está siendo articulada para discutir lo que podemos hacer para mejorar nuestra relación entre todos los países que fueron afectados (por las tarifas)”, dijo.

Foto del puerto de Santos, São Paulo, Brasil | Confluencia Portuaria.

Brasil. 65.000 productores de Rio Grande acumulan deudas por US$ 5.000 millones

Brasil. 65.000 productores de Rio Grande acumulan deudas por US$ 5.000 millones

Farsul presentó al gobierno de Brasil el resultado del estudio de las deudas de los productores con el sistema financiero.

Rio Grande do Sul, Brasil | Todo El Campo | La Federación de Agricultura de Rio Grande do Sul (Farsul) concluyó el relevamiento de las deudas de los productores rurales con las principales instituciones financieras que operan el Crédito Rural en el estado. El monto total alcanza los R$ 27.400 millones (unos US$ 5.000 millones) en un total de 65.000 productores rurales de Rio Grande do Sul.

Los números fueron presentados al gobierno federal el martes 2 de setiembre; el Poder Ejecutivo estuvo representado por el secretario de Política Económica del Ministerio de Finanzas, Guilherme Mello.

El presidente de Farsul, Gedeão Pereira, reforzó la posición de la Federación sobre la necesidad de cubrir a todos los productores rurales en las renegociaciones, incluidos aquellos que superan los valores límite. Además de los montos vinculados a cerealistas, distribuidores y revendedores.

Gedeão también destacó la necesidad urgente de aplicar medidas considerando la proximidad del inicio de la cosecha 2025/2026. “En un mes pondremos las máquinas en el campo y el productor está descapitalizado. Tenemos que tener velocidad. Necesitamos una solución”, dijo.

La reunión forma parte de las negociaciones para renegociar la deuda generada por la secuencia de sequías que azotan a Rio Grande do Sul desde 2020.

Ceres alerta por aumento del gasto, baja inversión y pérdida de competitividad.

Ceres alerta por aumento del gasto, baja inversión y pérdida de competitividad.

Análisis del presupuesto nacional.

Montevideo | Todo El Campo | El Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) presentó un informe especial sobre el proyecto de ley de presupuesto nacional, en el que expone el aumento del gasto público previsto para el quinquenio, advierte una pérdida de competitividad de la economía uruguaya y plantea dudas sobre la viabilidad de los objetivos fiscales y de crecimiento económico.

El documento -en la sección que titula “La Realidad”- recoge que el presupuesto nacional prevé un aumento de los egresos del 10% en términos reales de los egresos totales el Gobierno Central, incluyendo BPS, por encima al observado durante la administración 2020-2024 (5%) y levemente por debajo del quinquenio 2015-2019 (10,6%), y analiza la evolución de los distintos rubros del gasto en términos reales. Desagregado por rubros, se destaca que para el próximo quinquenio (2025-2029) se prevé que las remuneraciones aumenten casi el doble que lo que crecieron en el período anterior, en términos reales.

Por su parte, al observar la distribución de los montos asignados por áreas, las áreas programáticas con mayor aumento serían Salud, Seguridad Social, Protección Social e Infraestructura, Transporte y Comunicaciones. No obstante, esta proyección no considera posibles incrementos de gastos que surjan durante la discusión parlamentaria.

El informe también analiza “Los Supuestos” detrás del presupuesto. Allí señala que las proyecciones oficiales parten de un escenario de crecimiento optimista de la economía teniendo en cuenta el registrado en los últimos diez años y las condiciones externas proyectadas. Según un análisis de Ceres, para el período 1985-2024, el crecimiento de la economía durante años donde las condiciones externas no fueron ni buenas ni malas -como las estimadas para el quinquenio- fue de 1%, similar a la última década. Mientras, el presupuesto proyecta un aumento de la actividad de 2,4% anual para 2025-2029.

Si el PBI creciera al ritmo de la última década y consistente con las condiciones externas proyectadas, Ceres estima que el resultado global del Gobierno Central (incluyendo BPS) llegaría a -3,4% del PBI a 2029, es decir, empeoraría ocho décimas con respecto a las cifras estimadas por el Ministerio de Economía y Finanzas (-2,6%) y sería apenas mejor que el resultado actual (-3,7%).

De acuerdo con el documento, otro supuesto radica en que la competitividad de Uruguay -medida a través del tipo de cambio real bilateral- se deterioraría en el periodo, ya que la inflación proyectada superaría a la suba del dólar. Esto, considerando que tampoco se proyectan bajas significativas del costo de producir por otras vías, muestra un escenario donde persistiría la baja competitividad, con afectaciones para el sector exportador y la captación de inversiones. 

En esta línea, el informe plantea “Las Interrogantes”. Por un lado, Ceres pregunta sobre la magnitud del aumento de la recaudación prevista por el gobierno sustentado por cambios tributarios y la eficiencia en la recaudación. En particular, el gobierno estima que la implementación del nuevo Impuesto Mínimo Complementario Doméstico a multinacionales, la aplicación del IRPF a los incrementos patrimoniales de activos en el exterior y el denominado “impuesto Temu” generarían ingresos adicionales por unos 600 millones de dólares anuales, equivalentes a 0,75% del PBI. Allí se hace un ejercicio hipotético para mostrar la relevancia de los nuevos gravámenes: si la recaudación efectiva por estos impuestos más la ganancia en eficiencia terminara siendo la mitad de lo estimado, el resultado fiscal empeoraría 0,2 puntos del PBI en 2026, y sería mayor aún cada año.

Por otra parte, sentencia que, si bien “el presupuesto tiene como pilar fundamental la aceleración del crecimiento económico”, la inversión proyectada por las autoridades (16,6% a partir de cálculos de Ceres) estaría por debajo del promedio registrado en el quinquenio 2020-2024 (17,1%), y lejos del objetivo planteado por el MEF del 20% anual. En ese sentido, se pregunta cuáles serán los fundamentos económicos que el gobierno estima que permitan duplicar la tasa de crecimiento de la actividad -con el nivel de encarecimiento e inversión proyectada y una alta incertidumbre global- sin agenda de reformas estructurales contundente y considerando que las proyecciones parecen no prever mega inversiones en el sector de energías renovables.

Una última interrogante planteada por Ceres refiere a que más allá de las proyecciones específicas de ingresos y egresos, la elaboración y asignación del presupuesto nacional enfrenta desafíos estructurales que trascienden coyunturas puntuales. Afirma que, como se planteó en el informe de Ceres “La transformación del gasto público en Uruguay” (*) (julio 2024), “dentro de la compleja red de incisos, unidades ejecutoras y programas existen fragmentaciones institucionales y superposiciones de cometidos que dificultan la coordinación y diluyen responsabilidades”. A su vez, destaca el ejemplo de las unidades ejecutoras de los incisos “Partidas a Reaplicar”, “Subsidios y subvenciones” y “Diversos créditos”, que en conjunto representan el 30% de los egresos y no cuentan con cometidos debido a la naturaleza de su registro presupuestal, lo que también condiciona la claridad en su lectura y el análisis del presupuesto. Dado lo anterior, destaca que es importante tener presentes estas restricciones en el debate presupuestal y orientar también la discusión hacia un uso más eficiente de los recursos y una mayor efectividad en los resultados de las políticas públicas.

(*) La transformación del gasto público en Uruguay

El presupuesto introduce cambios tributarios, modifica y crea impuestos.

El presupuesto introduce cambios tributarios, modifica y crea impuestos.

Además, introduce cambios sustanciales en la regla fiscal, eliminando el tope anual del gasto.

Montevideo | Todo El Campo | El presupuesto ya está en debate, con un aumento del gasto de US$ 940 millones en los próximos cinco años en base a un crecimiento esperado del 2,4% que muchos economistas definen como demasiado optimista, en tanto que la inflación sería del 4,5% y el tipo de cambio por debajo de ese guarismo.

Para una mejor comprensión, el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) publicó un cuadro con las proyecciones de las principales variables macroeconómicas, según el cual el PIB medido en millones pasará de US$ 80.961 en 2024 a US$ 102.931.

Agrega que “el presupuesto prevé que el gasto del Gobierno Central (GC) y el Banco de Previsión Social (BPS) suba 0,7% del PIB hacia el 2029, mediante mayor gasto endógeno, partidas anuales crecientes (US$ 140M→240M) y US$ 700M anuales en infraestructura)”.

El análisis añade que respecto al gasto hay un “fuerte incremento en los primeros dos años, por encima del crecimiento potencial de la economía”; y subraya que los incrementos de ingresos del GC y el BPS entre 2024 y 2029 “se explica por nuevos impuestos (mínimo global, IRPF a ganancias de capital en el exterior, IVA a compras con franquicia) y más recaudación de los tributos ya vigentes”.

Otro punto destacado es que el presupuesto del Poder Ejecutivo introduce cambios sustanciales en la regla fiscal, eliminando el tope anual del gasto e incorporando “un ancla de deuda de mediano plazo de 65% del PIB”, dice el CED.

De esa forma se “genera una regla fiscal más laxa que pierde parte de su carácter contracíclico”.

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