Nov 3, 2021 | Agricultura
Montevideo – TODOELCAMPO – El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) La Estanzuela, constató la presencia de pulgones de “la caña de azúcar” en rastrojos de verano.
El nombre científico es complejo Melanaphis sacchari/sorghi; y el nombre común pulgón de la caña de azúcar, mal llamado pulgón amarillo ya que hace referencia a otro insecto.
El siguiente es el reporte de INIA La Estanzuela.
En marzo 2021 se registró por primera vez en Uruguay la presencia del complejo Melanaphis sacchari/sorghi (Mss), tanto en el género Sorghum (sorgo granífero, silero en el sur y sorgo forrajero en el norte) como también en maíz dulce (en el norte del país).
El crecimiento poblacional sorpresivo, de forma explosiva causó importantes daños en la mayoría de los casos y por ende pérdidas de rendimiento superiores al 60% en tan sólo 10-15 días.
Es imperioso recorrer las chacras para constatar la presencia tanto en los rastrojos como en zonas aledañas donde persistan malezas que actuaron de nichos u hospederos secundarios para pasar el invierno.
Se los encuentra en los estratos inferiores de la planta (contra el tallo inicialmente), en el envés de las hojas y sobre la nervadura central.
¿Cómo identificarlo?
Se trata de un áfido (pulgón, Aphididae:Hemíptera) originario de África y el Medio Oriente.
Posee los extremos de las patas y antenas oscuras (negras) y el resto claro, miden 2-3mm). En condiciones de estrés hídrico paren ninfas aladas favoreciendo la dispersión en busca de nueva fuente de alimento.
En Uruguay, Delfino (1983) reportó Mss en caña de azúcar (Artigas). En dicho cultivo de caña no es un insecto que cause daños ya que su población siempre ha sido muy escasa, incluso hasta la actualidad. Por el contrario, a partir de febrero-marzo 2021 presentó especial preferencia por el cultivo de sorgo.
Hospederos primarios: sorgo, caña de azúcar, trigo, cebada, avena
Hospederos secundarios: maíz, arroz y sorgo de alepo.
¿Qué daños causa en los cultivos?
Daños directos: Pérdida de plántulas en la implantación del sorgo variando entre 20-100%. Reducción del vigor y área foliar. Retraso y atrofias en el crecimiento. Falta de emergencia de la panoja. Pobre formación y llenado de grano. Senescencia, acame y quebrado del tallo en tan solo 10-15 días. Pérdidas de rendimiento entre 30 y 100%.
Daños indirectos: Excreta de melaza que favorece la presencia de fumagina (hongo de apariencia negruzca). Transmisión de virus.
Recomendaciones de manejo y control de la plaga.
Basamos nuestras recomendaciones en información internacional, por tratarse de una plaga emergente en Uruguay (nueva en otros cultivos fuera de la caña de azúcar). Investigaciones futuras tanto básicas como aplicadas brindarán más información respecto de la plaga para el género Sorghum a nivel nacional. i) Recorra, observe que la chacra esté limpia de malezas hospederas (ejemplo: sorgo de alepo); ii) Para la siembra, seleccione cultivares con tolerancia o resistencia si se dispone de esta información. iii) Diversifique ciclos y cultivares para minimizar las pérdidas. iv) Siembre en lo posible temprano para desfasar el pico poblacional de la plaga, el período crítico del cultivo (floración y llenado de grano) y más aún si estamos frente a un período de estrés hídrico y alta temperatura que incrementa la reproducción y dispersión del insecto. v) Utilice curasemillas recomendados que protegerán en la implantación del cultivo. vi) Monitorear a partir de 3-4 hojas del cultivo.
a) 1 vez/semana: Muestrear al menos en 4 puntos de la chacra determinados de forma aleatoria, aproximadamente 15m lineales de surco. Revisar unas 15-20 plantas en cada punto de muestreo tanto en el envés de una hoja del estrato inferior y la base del tallo que es donde comienza la infestación como en el envés de otra hoja del estrato superior de la misma. Se sugiere repetir en cada planta la forma y posición del muestreo.
Observe en detalle el envés de las hojas y constate la presencia de pulgones.
b) 2 veces/semana mínimo: una vez detectada la presencia del pulgón en el cultivo. Frente a esta situación se implementará el control químico considerando el UDE (Umbral de Daño Económico) determinado para la plaga en cuestión por la Univ. De Kansas.
Control químico: umbral de daño económico (UDE) determinado para Melanaphis sacchari/sorghi en sorgo por la Univ. Kansas, Dpto Entomología: Pre floración: 20% plantas infestadas (50-125 pulgones/planta). Post floración: 30% plantas infestadas (50-125 pulgones/planta).
Seleccionar insecticida específico para la plaga, sistémico, translaminar para lograr un buen control pues los pulgones se ubican en el envés de las hojas y las aplicaciones se depositan en su mayoría en el haz de éstas. Realizar tratamientos en horas de la noche donde enemigos naturales y polinizadores no están en actividad, minimizando el daño en la fauna benéfica.
INIA siempre aconseja consultar a su agrónomo o los equipos técnicos de su cooperativa o empresa de confianza.
Información.
Sitios e información de interés generada en Uruguay sobre la plaga en 2021
Evaluación de Sorgo Granífero -Período 2020- (inia.org.uy)
http://www.inia.uy/Publicaciones/Documentos%20compartidos/Revista-INIA-66-Setiembre-2021-22.pdf22.pdf
Oct 28, 2021 | Agricultura
Aumentar la producción de alimentos y cuidar el medio ambiente son objetivos complementarios, afirman ministros de agricultura de las américas en un evento previo al la Conferencia sobre Cambio Climático. «El agro es parte de la solución», dijo el director de IICA.
Aumentar producción de alimentos y cuidar el ambiente son objetivos complementarios, afirman ministros de agricultura de las américas en un evento previo a la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático. El agro “es parte de la solución”, dijo el director de IICA.
El mundo productivo trabaja para generar cada vez más alimentos y a la vez lograr un mayor cuidado del medio ambiente, en algunos círculos parece que se pretende señalar como que lo primero es excluyente de lo segundo, sin embargo, un grupo de ministros de las américas concluyeron que no sólo no hay exclusión, sino que son complementarios.
A esa afirmación se arribó en un diálogo sobre cambio climático y agricultura convocado por el Instituto Interamericano para la Cooperación de la Agricultura (IICA), previo a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 26), que se realizará a partir de la semana próxima en Glasgow, Escocia.
Del diálogo que se realizó a distancia, participaron los ministros y secretarios de Estados Unidos, Ecuador, Panamá, Santa Lucía, México y Brasil, además del director general y el subdirector general de IICA. La coincidencia fue sobre la necesidad de que exista una más activa participación del sector agrícola en la agenda climática y en que los productores sean protagonistas de las transformaciones que impone la sostenibilidad.
Los consensos ratificaron otra vez la visión colectiva de los gobiernos de la región, que en setiembre pasado concurrieron a la Cumbre de Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas con un documento de 16 mensajes que resumieron una posición común sobre el rumbo que deben tomar las transformaciones en el sector.
El continente americano fue, de esa manera, el único que llevó a la cita global una posición convergente, alcanzada luego de un extenso proceso de discusión coordinado por IICA.
Participantes.
Del Diálogo de Alto Nivel sobre Cambio Climático en el Sector Agropecuario convocado por IICA y realizado de manera virtual, participaron: Tom Vilsack, secretario de Agricultura de Estados Unidos; Pedro Álava González, ministro de Agricultura y Ganadería de Ecuador; Augusto Valderrama, ministro de Desarrollo Agropecuario de Panamá; Alfred Prospere, ministro de Agricultura, Pesca, Seguridad Alimentaria y Desarrollo Rural de Santa Lucía; Víctor Villalobos Arámbula, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural de México; y Cleber Oliveira Soares, subsecretario de Innovación, Desarrollo Rural y Riego de Brasil.
La apertura y el cierre estuvieron a cargo de Manuel Otero, director general de IICA, y Lloyd Day, subdirector general del Instituto, fue el moderador.
“Nunca la agricultura estuvo tan atenta al comercio, el cambio climático y la sostenibilidad”.
“Nuestros productores agrícolas se han visto afectados por la pandemia y también por incendios forestales, sequías y condiciones climatológicas cada vez más impredecibles. Es fundamental enviar el mensaje de que comprendemos la necesidad de actuar en forma colectiva y colaborativa para construir resiliencia, respetando tanto a los pequeños productores como a las grandes empresas agrícolas”, dijo Vilsack.
El secretario de Agricultura de los Estados Unidos valoró el papel del IICA para defender la participación del sector agrícola en las negociaciones de políticas y subrayó la importancia de la investigación y la innovación para atender los efectos del cambio climático.
“Los líderes de la agricultura en nuestro hemisferio nunca estuvimos tan atentos a la relación entre agricultura, comercio, cambio climático y sostenibilidad. Con el liderazgo de IICA vamos a estar a la altura del desafío no solo en la COP 26, sino en el futuro”, concluyó Vilsack.
“El cambio climático va a modificarlo todo”.
“Todos los países productores de alimentos debemos tener claro que el cambio climático va a modificar todo”, advirtió Álava González, quien hizo un repaso de las iniciativas de adaptación llevadas adelante por el gobierno ecuatoriano.
Álava González enumeró las amenazas que el cambio climático coloca sobre la agricultura, como la aparición de nuevas plagas y enfermedades y las alteraciones de los drenajes de los suelos por el aumento del nivel del mar. “Lo que suceda en Glasgow –dijo- va a ser orientativo sobre el camino que tenemos que recorrer”.
Prospere explicó que Santa Lucía –como pequeño estado insular altamente vulnerable al cambio climático- ha visto afectada gravemente su seguridad alimentaria debido a la ocurrencia de eventos meteorológicos extremos. Recordó, en ese sentido, el impacto en el Caribe del huracán Tomás, en 2010, que para Santa Lucía significó pérdidas por el 4,3% de su PBI.
“Entendemos la importancia de limitar el aumento de la temperatura global a un máximo de 1,5 grados. El costo de la inacción o de la acción insuficiente será imposible de soportar. Santa Lucía proyectas pérdidas del 12% su PBI para 2025, el 25% para 2050 y la mitad para 2100 si no actuamos”, afirmó el ministro caribeño, quien dio detalles de las estrategias de adaptación sectoriales y los planes de acción que se están llevando adelante en su país.
El ministro Valderrama hizo énfasis en la necesidad de cambiar las formas de producción para disminuir la emisión de carbono, pero advirtió que el proceso de transición debe ser justo: “Los que más responsabilidad tienen deben aportar más y apoyar a los países en desarrollo, donde las consecuencias del cambio climático son desastrosas, ya que han generado un aumento de la pobreza y la desigualdad y han afectado la productividad”.
“Estamos dispuestos a colaborar siempre y cuando se nos den recursos, de manera que nuestros agricultores no se vean en la necesidad de destruir los bosques, que son captadores de carbono”, agregó.
En Brasil “somos un gran productor sostenible de alimentos”
Oliveira Soares explicó las acciones realizadas en las últimas décadas por Brasil en el desarrollo de sistemas agropecuarios bajos en carbono. “Hoy –resumió- somos un gran productor sostenible de alimentos para todo el mundo, con base en la ciencia, las tecnologías y la innovación. Nos propusimos, entre 2010 y 2020, llegar a 35 millones de hectáreas de sistemas bajos en carbono, a partir de la implementación de seis tecnologías. Pero ya superamos el objetivo y llegamos a 52 millones de hectáreas”.
El subsecretario brasileño explicó que su país se compromete a acelerar la descarbonización de su agricultura y contribuir a la de toda América, de manera de ir hacia la carbono-neutralidad en 2050, para promover tanto la seguridad alimentaria como la seguridad climática.
A su turno, el secretario de Agricultura de México dijo que corresponde a los gobiernos, a través de políticas públicas, programas y acciones, vincular a los productores del sector agropecuario con la innovación y el conocimiento, con el fin de superar los retos del cambio climático y lograr así la conversión de la agricultura en una más productiva y sustentable.
Villalobos Arámbula señaló que el desafío es transformar la agricultura sin perder capacidad productiva: “Tendríamos que incrementar la producción en la misma superficie, pero con menos uso de los recursos naturales: agua y nutrientes del suelo. Las buenas prácticas agrícolas tienen que ser compartidas con todos los países para que, progresivamente, podamos ir migrando de una agricultura altamente dependiente de fertilizantes agroquímicos hacia una agricultura mucho más sustentable”.
Por su lado, Otero, advirtió que la COP 26 será un mojón muy importante para el mundo y para las Américas en particular.
“La agricultura es parte de la solución”.
El director de IICA señaló la importancia de la posición convergente que el continente presentó en la Cumbre de Sistemas Alimentarias y, en esa línea, consideró que una participación articulada y cohesionada de las Américas en la COP 26 es esencial para el logro de los objetivos globales en el combate al cambio climático y para asegurar que la producción de alimentos no se vea amenazada por una estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera.
“El sector agropecuario tiene que asumir responsabilidades y acciones sin desistir de las otras metas también muy relevantes. La adaptación y mitigación son dos lados de la misma moneda y, aunque la adaptación es sin duda la prioridad para el sector, mitigar implica a su vez limitar los impactos y por lo tanto la necesidad de adaptarnos más y mejor a lo que ya está ocurriendo”, agregó Otero.
“Al final del día –cerró-, todos sabemos que la agricultura es parte de la solución y juntos avanzaremos más rápido, en forma más efectiva y mejor. Esto, más que una oportunidad, en este momento y en estas circunstancias, representa una responsabilidad para con la problemática global y, en especial, con el futuro de nuestra región”.