En un mundo cada vez más acelerado y digital, cada vez más personas recurren a las manualidades tradicionales para encontrar calma, concentración y equilibrio emocional.
Montevideo | Todo El Campo | Lo que antes se consideraba un pasatiempo para las generaciones mayores está siendo redescubierto como una herramienta poderosa para el bienestar mental. Investigaciones recientes y cobertura mediática han destacado sus sorprendentes beneficios psicológicos, situando el tejido como algo más que un simple hobby. Es una forma de terapia.
El tejido está ganando reconocimiento como una forma sencilla pero eficaz de apoyar la salud mental, con investigaciones que señalan su papel en la reducción de la ansiedad y la mejora de la regulación emocional.
1. El tejido como herramienta para la regulación emocional
Una de las ideas más convincentes proviene de una investigación mencionada en un artículo reciente de la BBC, donde la profesora Birmingham de la Universidad de Columbia Británica estudió el tejido en un centro de tratamiento para mujeres jóvenes con trastornos alimentarios graves. Estos pacientes estaban sometidos a protocolos de tratamiento altamente provocadores de ansiedad.
De forma sorprendente, alrededor del 75% informó que el tejido ayudó a reducir el malestar y a desviar su enfoque de la ansiedad relacionada con la comida. Esto pone de manifiesto el potencial del tejido como actividad de arraigo que apoya la regulación emocional en situaciones de alto estrés.
2. La ciencia detrás del movimiento repetitivo.
El efecto calmante del tejido radica en sus movimientos repetitivos y rítmicos. Birmingham compara esto con el EMDR (desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares), una técnica terapéutica utilizada para la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático (TEPT).
El tejido implica movimientos coordinados y bilaterales de las manos, que pueden ayudar a involucrar ambos hemisferios del cerebro. Esta actividad rítmica puede crear un efecto calmante, similar a la meditación, ayudando a calmar los pensamientos intrusivos y reducir los niveles generales de ansiedad.
3. Promoción de la atención plena y la presencia.
El tejido naturalmente fomenta la atención plena. La necesidad de centrarse en las puntadas, patrones y movimientos de las manos mantiene la atención anclada en el momento presente. Esto puede ser especialmente beneficioso para quienes tienen problemas de rumiación o pensamientos acelerados.
Al proporcionar un enfoque estructurado pero suave, el tejido ofrece un “botón de pausa” mental, permitiendo que la mente descanse y se reinicie.
4. Los beneficios terapéuticos de los materiales naturales.
Además del propio acto de tejer, los materiales utilizados pueden mejorar la experiencia. Tejer con fibras naturales como la lana ofrece beneficios sensoriales y medioambientales. La lana es transpirable, suave y táctil, contribuyendo a una experiencia de punto reconfortante y agradable.
Además, trabajar con lana puede fomentar una conexión más profunda con las prácticas sostenibles y la naturaleza, lo que favorece aún más el bienestar mental.
5. Construcción de rutinas y un sentido de logro
Los proyectos de punto, sean pequeños o grandes, ofrecen una clara sensación de progreso y logro. Completar filas, patrones o piezas enteras puede aumentar la confianza y la autoestima. Además, incorporar el tejido en la rutina diaria puede crear estructura y previsibilidad, que son importantes para la estabilidad mental.
Para las personas que atraviesan el estrés o la recuperación, estos pequeños logros tangibles pueden ser increíblemente empoderadores.
UNA SIMPLE PUNTADA HACIA UNA MEJOR SALUD MENTAL.
El tejido es mucho más que un pasatiempo creativo; Es una herramienta práctica y accesible para mejorar la salud mental. Apoyado por investigaciones emergentes y conocimientos de expertos, ofrece una combinación única de movimiento rítmico, atención plena y compromiso sensorial.
Ya sea como ayuda terapéutica o ritual diario, el tejido ofrece una forma sencilla pero eficaz de apoyar el bienestar emocional en el exigente mundo actual.
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Artículo original de Organización Internacional de Textiles de Lana – IWTO con sede en Bruselas, Bélgica.
IWTO posee 45 miembros en 29 países, abarcando todo el proceso de la lana, desde la producción en los establecimientos rurales hasta el comercio minorista, pasando por la investigación, la educación y el intercambio de conocimientos.
El Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) es uno de los 45 miembros.

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