Expertos indios proponen diversificar cultivos y adoptar invernaderos para enfrentar un clima cada vez más impredecible.

Montevideo | Todo El Campo | Se espera que el 2026 sea un intenso año dominado por El Niño, lo que implica posibles cambios importantes en los calendarios y los resultados de producción agrícola.

En India, donde hay altas probabilidades de desarrollarse de mayo a julio, alcanzando su mayor potencial hacia finales de año, generará un monzón por debajo de lo normal con sequías y temperaturas extremas, todo lo que amentará los riesgos para la agricultura, afectándose productos como el arroz, entre otros.

Es probable que el gobierno deba intervenir para asegurar las existencias y asegurar la alimentación de sus ciudadanos. Esa intervención podría remodelar mercados globales, con consecuencias dispares para los países productores/exportadores como Uruguay y compradores.

Un informe publicado el lunes 20 por Deutsche Welle (DW) aborda el tema considerando la relevancia de la agricultura para India. Proteger la seguridad alimentaria, expertos indios proponen diversificar cultivos y adoptar invernaderos para enfrentar un clima cada vez más impredecible.

FESTIVALES Y LA PRESIÓN CLIMÁTICA.

Los festivales relacionados con la agricultura son comunes en algunas partes de India, pero los desafíos climáticos están cambiando el panorama de la agricultura.

Este año, los festivales se celebran en un contexto de desafíos por lluvias, inundaciones o granizadas que han dañado los cultivos en diversas regiones del país.

Los agricultores ya no pueden confiar en que las precipitaciones lleguen en diciembre y enero, meses en los que favorecen el crecimiento del trigo. Si llueve cuando el grano se está formando o madurando, “provoca muchos problemas”, explicó Harindar Grewal, asesor medioambiental de la Citizens for Change Foundation, con sede en el centro del país.

El sistema agrícola del estado de Assam, uno de los más lluviosos de India, se encuentra también bajo la presión por problemas sistémicos. La práctica de alternar los cultivos de trigo y arroz ha provocado el agotamiento de las aguas subterráneas. Y el problema se ha visto agravado por el suministro gratuito de electricidad por parte del Estado, que incentiva a los agricultores a bombear agua en exceso a sus cosechas.

“Punjab nunca fue una zona natural para el cultivo de arroz, a diferencia del noreste de la India, donde hay abundantes precipitaciones”, destacó Grewal a DW.

¿QUÉ APOYO NECESITAN LOS AGRICULTORES?

En Punjab y Assam las autoridades ya han tomado medidas. En Punjam se han organizado equipos de evaluación de daños en los plantíos y las pérdidas que se generarán a la hora de cosechar, en tanto que en Assam el gobierno local con el central liberó US$ 439 millones para apoyar a los agricultores afectados por desastres climáticos.

Aun así, los expertos afirman que el apoyo institucional debe estructurarse una estrategia integral para ayudar a los agricultores y garantizar la seguridad alimentaria en la región.

Las propuestas pasan incluso por aspectos sumamente básicos. Harindar Grewal, de la Citizens for Change Foundation, sugiere proporcionarles refugio a los agricultores que llevan sus cosechas a los mercados agrícolas locales en busca de compradores, en lugar de que tengan que esperar afuera con un remolque lleno de productos bajo la lluvia.

A largo plazo, aboga por replantear las prácticas agrícolas, incluyendo la reducción de la dependencia del arroz para favorecer la diversificación: “Pueden diversificarse hacia la silvicultura y la horticultura, incluyendo la agricultura en invernadero, utilizada en muchos países para aumentar la productividad”, dijo a DW.

Con información propia y de DW.

En la foto, chacra de arroz en India | Foto de Bayer.

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