Energía: Uruguay sigue reduciendo las fuentes fósiles en la matriz primaria.
Montevideo | Todo El Campo | En 2025, en Uruguay, la producción de electricidad disminuyó 8% respecto al año previo, mientras que el consumo final eléctrico aumentó 2%. Además, se mantuvo un alto nivel de renovabilidad en la matriz de generación eléctrica (98%) y un bajo factor de emisión de CO2 del Sistema Interconectado Nacional (SIN). El sector industrial continuó siendo líder en el consumo final energético (52%), con una participación importante de residuos de biomasa. Asimismo, se destaca el gran aumento que tuvo el consumo eléctrico en el sector del transporte en 2025: este se triplicó y representó casi el 1% de la electricidad entregada al SIN.
Los datos fueron difundidos por la Dirección Nacional de Energía (DNE) del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), a través del Balance Energético Preliminar 2025. Ese estudio permite anticipar información en forma previa al Balance Energético Nacional (BEN) que se publica a mediados de año.
En relación con la matriz eléctrica del año 2025, se destaca que la generación fue de 15.855 GWh, 8% inferior a la de 2024, mientras que el consumo final eléctrico creció un 2% y resultó en un valor de 13.488 GWh. En 2025 se registró la mitad de exportación de energía eléctrica que el año previo (1.022 GWh), en tanto la importación de electricidad fue de 633 GWh, muy superior a 2024 cuando apenas fue de 7 GWh.
COMPOSICIÓN POR FUENTE.
En 2025 la hidroelectricidad ubicó el primer lugar en la matriz de generación (6.100 GWh), seguida en importancia por la electricidad de origen eólico (4.457 GWh) y a partir de biomasa (4.415 GWh).
La energía eléctrica generada a partir de energía solar y con combustibles fósiles fue de menor magnitud: 591 GWh y 293 GWh, respectivamente. Estas características resultaron en que en 2025 la matriz de generación eléctrica fuera 98% de fuentes de origen renovable.
ABASTECIMIENTO DE ENERGÍA: MENOS PETRÓLEO.
En 2025 el abastecimiento de energía fue similar al año previo, mientras que la matriz primaria registró variaciones en su composición por fuente. El abastecimiento de biomasa creció 5% respecto a 2024 y ubicó a esta fuente como la principal en la matriz primaria. En tanto, el abastecimiento de petróleo y derivados disminuyó 4% y ocupó el segundo lugar.
Teniendo en cuenta el abastecimiento por tipo, 35% correspondió a fuentes no renovables, 64% a fuentes renovables y 1% a electricidad importada.

La emisión de CO2 del Sistema Interconectado Nacional (SIN) fue de 12 toneladas de CO2 por GWh de electricidad generada y entregada a la red. Se duplicó respecto a 2024, se mantuvo entre los niveles más bajos de los últimos diez años.
MAYOR CONSUMO.
En 2025, el consumo final energético creció 2% respecto a 2024 y, al igual que en los últimos años, estuvo liderado por el sector industrial (52%), seguido en menor medida por el sector transporte (25%). Las participaciones del resto de los sectores fueron, en orden de importancia: residencial (14%), comercial/servicios/sector público (6%) y actividades primarias (3%).
Desde el punto de vista de las fuentes de energía, el 38% del consumo final energético correspondió a residuos de biomasa, con un crecimiento de 7% respecto a 2024. En orden de importancia le siguió el consumo de electricidad (19%) y de gasoil (16%), con aumentos de 2% en cada caso.
Un hecho destacado en 2025 es que el consumo eléctrico en el sector transporte se triplicó y representó casi el 1% de la electricidad entregada al SIN.

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