Las mujeres y los hombres deben tener los mismos derechos, sin menospreciar al otro, sino ambos trabajando a la par, tirando parejo, tanto el hombre como la mujer.

Canelones | Todo El Campo | Liliana Arispe es productora rural. En su establecimiento ubicado en San Jacinto, Canelones, trabaja en el rubro avícola, un sector de la producción donde la mujer se ha ganado un espacio a fuerza de trabajo y esfuerzo constante. El 8 de marzo se celebró el Día Internacional de la Mujer, y en este mes, casi llegando al final, es oportuno recoger su visión de mujer trabajadora, referente en el sector.

Pregunta. Quiero que nos cuentes un poco cómo es tu vida en la avicultura, cómo ha sido transcurrir de estos años y una reflexión sobre el Día Internacional de la Mujer que se celebró el 8 de marzo.

Lilián Arispe. Estoy en la zona San Jacinto, zona rural, soy una pequeña productora rural y nuestro principal rubro es la avicultura, un rubro donde hay muchas mujeres, porque si bien está integrado el hombre, al ser productores rurales el hombre sale a hacer tareas de campo, como plantación de alfalfa, hacer fardos o atender animales.

Es la mujer la que queda siempre en los galpones, en los criaderos con los pollos, haciendo un trabajo que me gusta mucho. En realidad, me gusta mucho el campo y el trabajo que hago me encanta.

¿Qué reflexión te merece el avance de los derechos de la mujer y los 100 años de lucha por sus derechos?

Yo creo que hemos tenido una buena evolución, y se nos respeta. Por ejemplo, hoy hay muchas mujeres en la política que antes no había y hay muchas mujeres jefas de hogar que antes tampoco había. Con el tiempo, de a poquito, con constancia, se van logrando cosas.

No hay que llegar al extremo como se ve en los informativos de la violencia extrema del odio hacia el hombre, porque creo que no pasa por ahí. Pasa por nosotras tener los mismos derechos que el hombre sin menospreciar al hombre, porque en mi caso somos los dos trabajando a la par.

En ese sentido pienso que se ha ido evolucionando bastante bien.

La evolución que tú has notado, ¿también ha ido de la mano del espacio que han generado los hombres en darle lugar a las mujeres, más protagonismo?

Sí, es correcto. No quiero reiterar, pero como dije antes no estoy a favor en ciertas cosas del feminismo, porque no pasa por eso. Yo pienso que el hombre nos está respetando más, nos tiene más en cuenta. Pasa por ahí, no por el odio o en descartar el hombre, hay que tirar parejo, tanto el hombre como la mujer, y eso se está dando. Lo vemos mucho en la política, donde hay hombres y con el correr de los años hay más mujeres.

¿Compartes o participas de las marchas?

No participo, no he ido nunca a una marcha. Incluso acá en mi pueblo se han hecho marchas normales, van con pancartas pidiendo respeto, pidiendo derechos, pero con respeto, no como se ha llegado con pintada de pared, insultando a los hombres, que si salen los matamos. Me parece que no va por ese lado. Hay mujeres feministas que sí me representan, pero no esa gente.

¿Cómo ves que será la evolución hacia el futuro? ¿Las mujeres se van a ir posicionando cada vez más?

Pienso que sí, yo tengo fe. El mundo también va cambiando y va dando los espacios a las mujeres que antes no se daban. Si seguimos por esa línea del respeto se van a dar muchas cosas entre mujeres.

Actualmente en mi zona hay mujeres que están en muchas sociedades de fomento, y las presidentas de sociedades de fomento son mujeres, cuando antes eran siempre hombres. Eso es un claro ejemplo de que el hombre le está dando paso a las mujeres.

La mujer toma otro protagonismo, que es tomar desafíos. A veces salir de la zona de confort y asumir distintas responsabilidades lleva también a hacer un esfuerzo que hay que tener el tiempo, las horas, la dedicación.

No sé si estamos más disponibles o estamos más interesadas en participar en la sociedad, porque antes nos quedábamos en la casa y era suficiente. Hoy hay muchas mujeres jefas de hogar, mujeres que salen a trabajar y después llegan a trabajar en su casa.

Me parece que con el tiempo y de a poquito se va a llegar a hacer muy lindas cosas. En mi caso yo trabajo en el campo y después hago mi casa. Antes la mujer se quedaba más porque era así, pero ahora decidió salir a buscar su propio dinero y eso la motiva. Es lo lindo, trabajás y tenés tu fruto, es un orgullo no depender del hombre para que te dé el dinero si querés comprar algo, sino que vos lo generes.

Eso es muy importante, hay que animarse y entusiasmarse a luchar por lo que uno quiere. No es fácil, pero hay que intentarlo.

La mujer debe seguir para adelante en una lucha con respeto, para poder seguir logrando cosas, que es lo más lindo que nos puede pasar.

ENTREVISTA COMPLETA.

Producción periodística: Gustavo Clavijo.

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