Un cultivo que demanda menos cantidad de agua.
Santiago, Chile | Todo El Campo | El agua es un reto global. Científicos e instituciones de todo el mundo están trabajando simultáneamente en la búsqueda de soluciones para ese problema que sabemos sólo le ganamos con inteligencia e investigación.
El año pasado en Chile, el Instituto de Investigación Agropecuaria (INIA Chile) despertó el interés de investigadores de Uzbekistán por el desarrollo de una producción de arroz con una variedad que demanda menos cantidad de agua y por tanto no requiere del sistema por inundación.
La investigadora de INIA Chile, Karla Cordero (foto) fue invitada a exponer en el encuentro técnico que realiza el Instituto de Investigación de Arroz de Uzbekistán y del cual participaron unos 50 investigadores de Asia Central. El encuentro realizado en la capital Taskent, reunió a especialistas de Uzbekistán, Corea, China, Kazajstán, y representantes de Alemania, Turkestán, Israel, entre otros.
Uzbekistán no es un gran productor de arroz en comparación con otros países de la región, pero el cereal es uno de los productos base de su producción y cumple una función clave en la seguridad alimenticia de los uzbekos. Sin embargo, la escasez de agua es un problema gravísimo que enfrenta el país, lo que ha causado problemas para un cultivo que necesita mucha agua para ser viable. Además, la falta de agua ha hecho que algunos agricultores abandonen el arroz.

Los trabajos de Karla Cordero rápidamente tuvieron repercusión mundial, y en base a que INIA Chile mantiene un acuerdo de colaboración con científicos uzbekos, estos tomaron nota e invitaron a la especialista a exponer en el encuentro. Allí se refirió al pasaje de los tradicionales cultivos inundados al establecimiento de sistemas de riego tecnificados, como el goteo. El sistema concibe como base, la generación de una nueva variedad adaptada naturalmente a condiciones de menor disponibilidad de agua, sin afectar calidad ni rendimientos.
Cordero es ingeniera agrónoma y doctora en fitomejoramiento. Como expositora principal del encuentro explicó que esta nueva metodología, conocida en inglés como SRI (Sistema de Intensificación del Cultivo), incorpora riegos intermitentes y está llamada a reformular la forma tradicional de producción de arroz por inundación. Justamente esos son los factores que motivaron la invitación de la fitomejoradora a Uzbekistán, país que, con una población de 37 millones de personas, tiene al arroz como un alimento esencial y requiere continuar con la producción en un contexto de sequía severa, informó INIA Chile.
Cordero remarcó que en Uzbekistán “necesitan producir en condiciones de bajo requerimiento hídrico, entonces les viene como anillo al dedo lo que nosotros hemos estado desarrollando en Chile”.
Explicó que ambos países producen y consumen el mismo tipo de arroz -japónica templado, a diferencia de la gran mayoría de los países habituados al arroz índica-, por lo que Uzbekistán puede transformarse en un aliado estratégico para la diversificación genética. “A ellos también les sirve nuestro germoplasma y, sobre todo, lo que hemos desarrollado en sistemas de irrigación, como el goteo, que realmente van a tener que usar, quizás más pronto que nosotros”, destacó.
La información que Chile aportó despertó gran interés de la comunidad científica presente, generando vínculos y posibles instancias de intercambio de material genético de arroz entre ambos países.
DE CENTROAMÉRICA.
Productores arroceros de El Salvador y Guatemala también ha visitado INIA Chile en su búsqueda por variedades con las que puedan enfrentar los desafíos de cambio climático y fortalecer su seguridad alimentaria. Con datos de INIA Chile e información propia. Foto de INIA Chile.

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