En el mundo hay “cinco sectores fundamentales para impulsar el empleo”, ellos son: 1) infraestructura y energía, 2) agroindustria, 3) atención de salud, 4) turismo y 5) manufacturas.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El Banco Mundial presentó el resumen de 2025, que tituló “2025: Economías resilientes, desarrollo inteligente y más empleos”, un documento en el que destaca la generación de empleos como “un poderoso factor” para “crear las condiciones propicias para el progreso, las oportunidades y la resiliencia”.
En lugar de apuntar a las políticas asistencialistas, destaca al empleo: “No solo es el camino más seguro para salir de la pobreza, sino que también proporciona dignidad, esperanza y estabilidad. Permite construir economías autosuficientes, reducir las necesidades humanitarias e impulsar la demanda de bienes, lo que ayuda a garantizar que el desarrollo sea tanto sostenible como próspero”.
Agrega que “es fundamental garantizar que haya suficientes puestos de trabajo” para los jóvenes, considerando que estamos en proceso de “uno de los mayores cambios demográficos de la historia”, con 1.200 millones de jóvenes que alcanzarán la edad de trabajar en la próxima década. Eso puede ser una “ventaja demográfica” para “acelerar la economía mundial”. Sin embargo “la falta de oportunidades podría alimentar la inestabilidad, los disturbios y la migración masiva, con consecuencias para todas las regiones y economías”.
En ese contexto, en el mundo hay “cinco sectores fundamentales para impulsar el empleo”, ellos son: 1) infraestructura y energía, 2) agroindustria, 3) atención de salud, 4) turismo y 5) manufacturas, y a cada uno de ellos el Banco Mundial dedica un espacio de análisis.
LA IMPORTANCIA DE LA AGROPECUARIA.
Sobre la agropecuaria afirma que “es crucial para el empleo y la seguridad alimentaria”.
“En los países en desarrollo, el sector representa el 40% del empleo, y los pequeños agricultores producen la mayor parte de los alimentos del mundo”, continúa, sin embargo, en el mundo, son “muchos productores agrícolas viven en situación de pobreza” y una de las razones es -siempre a nivel mundial- el “escaso acceso a los mercados, el financiamiento y la tecnología. Por ejemplo, solo el 10% de los pequeños agricultores puede obtener financiamiento”.
Al mismo tiempo -y esto no debería ser una paradoja sino un argumento más a favor de la agricultura, “debido al crecimiento demográfico, se espera que el mundo necesite un 30% más de alimentos para 2050”.
Este año el Banco Mundial puso en marcha la plataforma AgriConnect (*) que tiene como fin “ayudar a liberar todo el potencial de la agricultura”, para que los pequeños agricultores puedan “pasar de la agricultura de subsistencia a la agricultura de superávit”.
AgriConnect es “una iniciativa diseñada para transformar la agricultura de pequeña escala, generar empleos y fortalecer la seguridad alimentaria mundial”.
En materia de infraestructura el Banco Mundial plantea la necesidad de que sea “sólida”, requisito “fundamental para el desarrollo, ya que conecta a las personas con las oportunidades y mejora las condiciones de vida”.
Subraya que “el acceso a energía confiable, asequible y sostenible es primordial en este sentido porque ayuda a impulsar las economías, prestar servicios esenciales e impulsar la creación de empleo”.
Sobre sistemas de salud, argumenta que acceder a ellos no solo mejora la calidad de vida sino que eso redunda en la calidad laboral porque las personas con salud cuidada pueden “trabajar, aprender y cuidar de sus familias”, lo cual “aumenta la productividad y el potencial humano, fortaleciendo tanto las comunidades como la economía. La inversión en los sistemas de salud también crea puestos de trabajo, no solo en clínicas y hospitales, sino en diversos sectores, como las manufacturas, la tecnología, la logística y la industria farmacéutica”.
En otro orden, pero siempre partiendo de la importancia del empleo, el Banco Mundial observó que “el sector turístico ofrece grandes oportunidades para que las economías en desarrollo creen empleos productivos e inclusivos, desarrollen empresas innovadoras, financien la conservación de activos naturales y culturales, y aumenten el empoderamiento económico, especialmente de las mujeres, que representan más de la mitad de la fuerza laboral del turismo”.
Finalmente, las manufacturas. Estas “impulsan el crecimiento económico y la modernización. El sector produce los bienes que permiten que las economías y las personas prosperen, desde automóviles y aparatos electrónicos hasta productos químicos, materiales de construcción y textiles, al tiempo que reduce la dependencia de las importaciones y respalda los mercados internos y el comercio de exportación. También, crea puestos de trabajo para todos los niveles de habilidades, y ayuda a las personas, especialmente a las mujeres, a pasar del trabajo informal al empleo formal y seguro”.
Como comentario de cierre, la institución advierte que aún “persisten los riesgos financieros y otros”.
Asimismo “2025 nos mostró que los países son más resilientes de lo imaginado. Después de tres años de superación de las expectativas, la economía mundial lo ha vuelto a hacer este año. Esta resiliencia no se genera de la noche a la mañana, sino que se fortalece mediante las reformas, las inversiones y las asociaciones. La labor futura depende de la consolidación de esas bases”.
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