Con la llegada de los primeros calores es importante estar atentos para aplicar medidas que reduzcan el impacto negativo en la producción.
Montevideo | Todo El Campo | “Se aproximan los días en que se debe comenzar a tener cuidado con los excesos de calor en el ganado”, siendo necesario conocer “los efectos deleterios, cómo afecta negativamente, por ejemplo disminuyendo el apetito”, comentó el Ing. Yamandú Acosta en el programa Diario Rural (CX4 Rural).
Recordó que hay fuentes de calor de onda larga y corta. Las primeras “son las de reflexión en superficies, paredes, terreno o agua”; y las segundas son “las más peligrosas, emitidas directamente por el sol” con una carga energética mayor. De ahí “la importancia del uso de sombras”.
En cuanto a la fisiología del calor explicó: “Nuestro ganado tiene un sistema de refrigeración muy parecido a los humanos, a través de la transpiración, que es un mecanismo sumamente eficiente. La evaporación de 1cm cúbico de transpiración en la piel de los animales, demanda unas 600 calorías, lo que es una cantidad de energía sumamente importante. Por tanto, la capacidad de enfriamiento es muy buena”.
“El otro tema de ese esquema de enfriamiento es la velocidad con que se produce, y esa velocidad depende del gradiente térmico entre la superficie (el cuero del animal) y el ambiente. Cuando mayor es la diferencia mayor será la capacidad de enfriado”.
En la fisiología del calor, el esquema que tienen los animales para mitigar el calor “es lo que conocimos como el tejido periférico, que es un gran consumidor de glucosa, entonces la remisión del calor termina siendo sumamente competitiva con otras funciones que necesitamos para nuestro ganado lechero, como por ejemplo la producción de lactosa o volumen de leche”.
Al decir “producción de lactosa, indirectamente estoy hablando de la proteína de la leche, por lo tanto, los efectos directos del calor afectan la producción de leche en volumen a través de la capacidad de la ubre de producir lactosa, y afecta también la carga de proteína de la leche, porque reprime la lactosa, dificulta la actividad del hígado, y suele ocurrir que con menos leche (por el calor), también tenemos menos proteína”, advirtió.
En conclusión: el calor afecta el volumen y la composición de la leche; vendemos menos leche y esa leche tiene menos proteína.
SOMBRA Y MOJADO DE ANIMALES.
Como respuesta a todo eso se pueden tomar medidas: brindar sombra y el mojado de los animales.
La sombra es una medida para la interrupción directa de la radiación solar; otra medida es mojar los animales en algún momento del día y mejorar así el confort animal, bajar la temperatura de forma drástica y compensar la falta de apetito.
DIETA ADECUADA.
Acosta agregó conviene proveer “dietas más frescas y con menos necesidad de fermentación ya que esta desprende mucho calor”. Una dieta fresca controla las fibras, posee más concentrados, mejora la velocidad de tránsito y con todo eso reduce la producción de calor que causa la digestión.
Los establecimientos con estructura de sombra y manejo especial de los animales, seguramente aplican esa dieta rutinariamente. Lo que pasa es que esa comida hay que cosecharla en otra época del año (primavera) y tenerla en condiciones para ser usada en los períodos estivales más agresivos”. Son raciones para verano que se diseñan especialmente.
En cuanto a la sombra hizo comentarios sobre la estructura de las instalaciones: deberían ser altas para evitar la radiación que muchas veces pasas la malla, y contar con dos orientaciones: de este a oeste, que hace que la sombra se mueva muy poco; o de norte a sur, lo que hace que el sol barra debajo de la estructura en algún momento del día, lo que seca el lugar y lo desinfecta.
AUDIO COMPLETO.

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