A su vez Uruguay se encuentra trabajando en proyectos donde se ha demostrado que haciendo buen manejo de pastoreo y gestión de carga en sistemas fuera de equilibro existen oportunidades de disminuir las emisiones de metano.

Montevideo | Todo El Campo | En la Conferencia Global de Ganadería Sostenible que se está realizando en la sede central de FAO (Roma), Uruguay presentó el documento “Emisiones de metano en la ganadería y arroz: Cuantificaciones, mitigaciones y métricas”, el cual fue elaborado por la Alianza para la evaluación del desempeño ambiental de la ganadería (LEAP), y contó con la participación de más de 300 expertos provenientes de la academia, gobiernos, industrias y organizaciones no gubernamentales internacionales.

El documento explora más de 30 estrategias de mitigación de emisiones de metano, así como una amplia discusión de las métricas para su medición, dado que cada métrica tiene interpretaciones diferentes y se pueden vincular a objetivos ambientales específicos. El metano es un potente gas de efecto invernadero que se caracteriza por tener una vida media muy corta en a la atmosfera (aproximadamente 10 años). El mismo es descompuesto por sumideros naturales como la propia atmósfera donde se degrada entre el 90-96%, mientras que el 4 a 10% del metano es degradado en el suelo.

LA EXPOSICIÓN DE URUGUAY.

Por Uruguay, Gianni Motta de la Gerencia de Estrategia e Innovación del Instituto Nacional de la Carne, remarcó que la ganadería es una parte fundamental de la economía y desarrollo social del país.

Uruguay tiene una baja población y una superficie agriculturizable muy alta lo que posiciona al país como un país agroexportador, cuyas exportaciones provienen, en un 75%, del sector agropecuario, que representa verticalmente alrededor del 25% del PBI.

Dado que el sector agropecuario es el motor de la economía del Uruguay su perfil de emisiones se ve reflejado en ello, donde el 50% de las emisiones del país provienen del metano enterico de la ganadería.

Nuestro país se ha comprometido a reducir la intensidad de emisiones de metano en un 32% para el año 2025.

La producción ganadera se desarrolla en su gran mayoría en tierras no arables donde se encuentran nuestras pasturas naturales, en este sentido la ganadería es esencial en la protección de este recurso natural evitando la degradación del mismo, conservando la biodiversidad y suelos, siendo parte esencial del ciclo natural del bioma pampa uruguayo.

A su vez Uruguay se encuentra trabajando en proyectos donde se ha demostrado que haciendo buen manejo de pastoreo y gestión de carga en sistemas fuera de equilibro existen oportunidades de disminuir las emisiones de metano.

AUSTRALIA Y NUEVA ZELANDA.

Durante las disertaciones la representante de Australia, Nicola Hinder, mencionó algunas de las estrategias de mitigación que se vienen llevando a cabo en su país con el objetivo de tener una ganadería carbono neutral para el año 2030. Una de esas estrategias es la de selección genética de animales más eficientes, estudios de aditivos y suplemento animal, y facilitar adopción de prácticas que generen secuestro de carbono.

Nueva Zelanda a través de la representación de John Roche, comentó sobre una aproximación multidimensional donde el metano es una parte más del foco donde los servicios ecosistémicos que brinda la ganadería también deben ser tomados en cuenta.

El documento publicado por FAO-LEAP sobre Emisiones de Metano en la Ganadería es una herramienta que es de gran ayuda para técnicos y asesores de políticas públicas para la toma de decisiones relativas a mitigar efectos de este gas de efecto invernadero.

LA IMPORTANCIA DE LA COMUNICACIÓN.

Hacia el cierre del panel, Frank Mitloehner, Professor and Air Quality Specialist, University of California Davis cerró el panel con un mensaje relativo a la comunicación, dado que, aunque se haya realizado una excelente documentación sobre los efectos del metano en el medio ambiente, si se falla en la comunicación este documento sería igual a no haberlo realizado.

El Uruguay se encuentra en el comité de dirección del LEAP hace ya 10 años a través de la representación del INAC. A su vez aporta conocimiento técnico en el desarrollo de guías técnicas con el apoyo del INIA donde se han desarrollado 12 guías para determinar el impacto ambiental de la ganadería en diversas áreas como evaluación de uso de aditivos, cuantificación de biodiversidad, uso de agua por la ganadería, modelación de stocks de carbono en suelo, flujo de nutrientes, evaluación de performance ambiental de cadenas de cerdos, aves y grandes rumiantes entre otros. Estas guías ayudan a la estandarización de métodos de cuantificación lo que permite manejar métricas comparables entre países y sistemas de producción en un lenguaje técnico y consensuado internacionalmente.

Pin It on Pinterest

Compartir

Comparte este contenido en tus redes sociales!