“Ojalá que documentar este caso sirva para avanzar hacia relaciones laborales basadas en la confianza, la buena fe y el creer que el ganar-ganar es posible”.
Montevideo | Todo El Campo | Este jueves 7 de mayo, a las 19.00 horas se presentará el libro “La pesca somos todos. Crónica de un conflicto refundacional”, de Alejandro Butler, asesor de comunicación y asuntos públicos de la Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU). El prólogo es del Prof. Dr. Jorge Rosembaum. El lugar de presentación será el Club de los Industriales de la Cámara de Industrias, en Av. Italia 6101.
El libro fue editado por la Fundación de Cultura Universitaria (FCUniversitaria).
Butler Posicionamiento & Comunicación difundió en redes sociales (X: @alebutler) que “queda mucho por hacer en ese proceso refundacional de la pesca nacional”, pero cabe esperar que se pueda “escribir la historia que muestre cómo Uruguay avanza en ese proceso, convirtiendo su potencial en oportunidades para miles de uruguayos”.
El posteo de 200 palabras y escrito en primera persona por Butler, explica el tenor del mismo: “El conflicto de 2025 fue un proceso complejo que requirió unidad, coraje y creatividad”.
“Muchas veces en mi trayectoria profesional protagonicé casos que provocaron la frase ‘habría que escribir un libro sobre esto…’ -continúa- Esta vez lo concretamos”.
Butler remite al lector al epílogo de la obra: “Como digo en el epílogo, ojalá que documentar este caso sirva para avanzar hacia relaciones laborales basadas en la confianza, la buena fe y el creer que el ganar-ganar es posible”, y cita: “Eso implica un cambio en la cultura de trabajo: en la disposición a escuchar y dialogar, en el respeto y la comprensión de las realidades de cada parte, y en el reconocimiento de que las vulnerabilidades no son patrimonio exclusivo de nadie”.
Reconoce que es “mucho” lo que queda por hacer “en ese proceso refundacional de la pesca nacional”, y expresa su deseo de poder “seguir escribiendo una historia que muestre cómo Uruguay avanza en ese proceso, convirtiendo su potencial en oportunidades para miles de uruguayos”.
Lugar: Club de los Industriales de la Cámara de Industrias, en Av. Italia 6101.
Autor: Alejandro Butler.
Prólogo: Prof. Dr. Jorge Rosembaum.
DATO SOBRE EL TÍTULO.
Carlos Olivera, empresario de la pesca, explicó en otro posteo en redes sociales, que el título del libro “La pesca somos todos. Crónica de un conflicto refundacional” hace referencia al slogan “La pesca somos todos” que “fue creado por las mujeres de las plantas procesadoras para marcar que la pesca no son solo los marineros, sino los miles de personas que trabajan en el sector y que jamás han tenido voz”.
El slogan “La Pesca Somos Todos” fue creado por las mujeres de las plantas procesadoras para marcar que la Pesca no eran solo los marineros, sino las miles de personas que trabajan en el sector y que jamas han tenido voz.
La pesca uruguaya exporta apenas US$ 90 millones cuando su potencial es de US$ 1.200. Es hora de animarse a ejecutar cambios estructurales y regulatorios.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El año pasado, entrevistado por el semanario Crónicas Económicas, el consultor Carlos Mazal, dijo que el potencial de la industria pesquera uruguaya es de US$ 1.200 millones. También advirtió que “el gran escollo” del sector son los sindicatos.
“La pesca en Uruguay tiene un potencial en plena explotación de US$ 1.200 millones, porque en el rubro también hay recursos genéticos marinos. Uno va a una tienda de pesca en Japón y hay algas o 40 subproductos del mar que nosotros no explotamos. Tenemos 150 millas adicionales de zona económica exclusiva, que hacen que Uruguay tenga 350 millas. Esto es el doble de la superficie terrestre. Hay que ver la riqueza que existe allí, pero se exporta solo US$ 90 millones”, expresó.
Agregó que “hace 10 años” se exportaron “hasta US$ 500 millones”, por lo tanto el potencial de la pesca es real: “No se trata de un sueño, sino de algo a lo que se puede llegar”, dijo el especialista.
Las afirmaciones de Mazal nos llevan a la pregunta básica de qué debe hacer Uruguay para retener e impulsar la inversión pesquera.
Lo primero, algo que le cuesta mucho a Uruguay: ejecutar cambios, atreverse a hacerlos, y lo más complejo, es que se deben realizar en varios frentes estructurales y regulatorios.
Tal como publica Todo El Campo en esta misma edición (*), una empresa española se retira del país por los conflictos sindicales, problemas de inseguridad jurídica y trabas operativas que disminuyen la rentabilidad.
Son cuatro áreas críticas claramente determinadas, que afectan en este caso a la empresa que decidió marcharse, pero también a las que permanecen. Corregir esos puntos es clave para que no se sigan yendo y para que otras quieran venir a invertir, lo que nos llevaría a elevar la producción a todo el potencial posible y generar hasta US$ 1.200 millones que dijo el consultor.
Si lo logramos, las empresas no serán las única que ganen. Lo harán y está bien que así sea, pero también el país con la generación de puestos de trabajo y mayores exportaciones e ingreso de dinero a un país que no crece lo suficiente y cuyos recursos siempre son exiguos.
POR DÓNDE EMPEZAR.
1. Seguridad jurídica y estabilidad normativa: a) establecer reglas claras y duraderas para la explotación pesquera, evitando cambios abruptos en licencias, cuotas o regulaciones; y b) generar un marco legal que brinde confianza a los inversores extranjeros, con procedimientos transparentes en permisos y fiscalización.
2. Relaciones laborales y clima sindical: a) promover instancias de diálogo tripartito para reducir la conflictividad y que trabajar sea un derecho con sus obligaciones y no una herramienta de lucha político sindical; b) diseñar mecanismos de resolución rápida de conflictos para evitar paros prolongados que afectan la operativa de flotas y plantas.
3. Incentivos económicos y competitividad: a) si queremos que el puerto de Montevideo sea el más atractivo de la región, es importante analizar y corregir la carga impositiva y los costos; y b) facilitar acceso a financiamiento y programas de modernización tecnológica para flotas y plantas de procesamiento.
4. Infraestructura y servicios portuarios: a) mejorar la logística y los servicios; b) invertir en infraestructura portuaria que agilice operaciones de carga, descarga y exportación.
Para todo esto es necesario contar con la buena voluntad de las partes, con un sindicato desideologizado y comprometido con el trabajo y el cuidado de las fuentes laborales, y un gobierno y Ministerio de Trabajo con ideas y prioridades claras en cuanto a la defensa de los intereses del país, sin consideraciones políticas partidarias, y menos ideológicas.
El puerto de Montevideo sigue siendo estratégico para las empresas gallegas que faenan en el Atlántico Sur, pero no ofrece condiciones de trabajo seguras y estables.
Montevideo | Todo El Campo | La empresa Pesquerías Belnova, exfilial de Pescanova en Uruguay, ha sido puesta en venta por el consorcio gallego integrado por Moradiña, Pesqueras de Bon y Azimut, apenas cinco años después de su adquisición. La decisión responde a los problemas recurrentes en la operativa pesquera uruguaya, marcados por conflictos sindicales, inseguridad jurídica y un entorno que las compañías extranjeras consideran poco favorable para mantener la rentabilidad, informó el diario español Faro de Vigo este viernes 20 de marzo.
Belnova opera actualmente con dos arrastreros -el Río Solís II y el Río Solís IV (foto)- que representan cerca del 80% del valor de la compañía. Desde 2021, el consorcio invirtió más de US$ 40 millones en modernización de flota y operaciones, incluyendo reformas en astilleros gallegos y la incorporación de nuevas unidades. Sin embargo, las dificultades estructurales del sector pesquero uruguayo, denunciadas por la Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay, han erosionado las expectativas iniciales.
El Faro de Vigo destaca que el puerto de Montevideo sigue siendo estratégico para las empresas gallegas que faenan en el Atlántico Sur, tanto en aguas internacionales como en zonas económicas exclusivas de Uruguay y Malvinas. Allí operan unas 40 unidades de capital gallego, que comparten espacio con flotas asiáticas y, más recientemente, con barcos de bandera uruguaya fruto de inversiones extranjeras. En este contexto, Belnova había sido considerada una apuesta clave para consolidar presencia en la región.
La venta se canaliza a través del portal especializado Albino Morán Partners Shipbrokers, que ofrece el 100% de las acciones como una “oportunidad única” para adquirir una empresa pesquera líder en Uruguay, aunque claro, la empresa que compre también estará adquiriendo los problemas que expulsan a inversor español poco después de que este pusiera US$ 40 millones. Esto último no lo dice el artículo, pero es la realidad.
Fuentes empresariales reconocen que “todos los años que llevamos allí hubo problemas”.
El origen de Belnova se remonta a 1974, cuando Pescanova inició su expansión internacional con sociedades mixtas en Uruguay. De concretarse la venta, la compañía dejaría de estar bajo capital gallego por primera vez en más de medio siglo, cerrando un ciclo de presencia empresarial que ha atravesado distintas etapas de inversión, crisis y reestructuración.
Buscando fortalecer la competitividad del sector pesca, y facilitando el acceso a mayores beneficios fiscales dentro del régimen de inversiones.
Montevideo | Todo El Campo | En el marco del Régimen de Promoción de Inversiones (ley 16.906), la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones (Comap) incorporó criterios específicos para promover la modernización y el desarrollo de los sectores de pesca y acuicultura, a través del Indicador Estratégico de Desarrollo y Modernización.
Este indicador otorga puntaje adicional a los proyectos de inversión que destinen parte de su inversión total a actividades vinculadas a la pesca y la acuicultura. En particular, se asigna 1 punto por cada 5% de la inversión total destinada a estos sectores, siempre que las inversiones contribuyan a mejorar la eficiencia productiva, tecnológica y ambiental.
¿QUÉ INVERSIONES SON CONSIDERADAS DENTRO DEL INDICADOR ESTRATÉGICO COMAP PARA PESCA Y ACUICULTURA?
Se asigna puntaje adicional a proyectos que incluyan inversiones orientadas a:
Modernización y mejora tecnológica de la flota pesquera.
Diversificación de especies y desarrollo de pesca de altura.
Incorporación de tecnologías que aumenten la eficiencia productiva y ambiental.
Generación de valor agregado en embarcaciones y plantas de procesamiento.
Desarrollo, adecuación y modernización de infraestructura acuícola.
Estas inversiones fortalecen la competitividad del sector y permiten acceder a mayores beneficios fiscales dentro del régimen Comap.
El puntaje obtenido se integra a la matriz de evaluación general de la Comap y contribuye a definir el nivel de beneficios fiscales que puede acceder el proyecto. Por cada 5% de la inversión total destinada al sector, el proyecto obtiene 1 punto en el indicador estratégico con lo cual a más inversión en el sector se obtendrá más puntaje y con ello más beneficios fiscales. (MGAP).
Montevideo | Todo El Campo | La pesca atravesó un año difícil en 2025 debido al extenso conflicto en el sector, entre las empresas y el Sindicato Único Nacional de Trabajadores del Mar y Afines (Suntma), pero aún así logró exportar 51.065 toneladas de pescados, moluscos y crustáceos, por un valor de 111,9 millones de dólares; y se prepara para lo que será «un año decisivo».
El impacto de los extensos paros y medidas de fuerza en el Puerto de Montevideo, que prácticamente paralizó la industria pesquera durante el año pasado —tras un 2024 también negativo ante la decisión de muchas empresas de no embarcar debido a la falta de rentabilidad del negocio por fuera de la zafra—, es innegable: entre mayo y agosto, las pérdidas se estiman en más 50 millones de dólares, según datos de la Cámara de la Industria Pesquera .
Sin embargo, el saldo total del año supuso ingresos por 111,9 millones de dólares gracias a las exportaciones de 51.065 toneladas de productos a 58 destinos del mundos, entre los cuales destacaron China (26%), Camerún (9%), Gabón (8%), Estados Unidos (7%) y Colombia (6%).
El impacto de los paros y el conflicto con el sindicato
El sabor, de todos modos, es agridulce: «Una pretemporada excepcional auguraba una temporada récord, pero esta fue destrozado por los temas sindical , aseguró el director ejecutivo de Novabarca e integrante de la CIPU, Carlos Olivera, al respecto. Para el empresario pesquero, en los meses de zafra, en los cuales se dio el grueso del conflicto sindical, se podría haber exportado, de mínimo, el doble.
«Para que se tenga idea del masivo daño que le causó el paro sindical a la familia de la pesca en 2025, solo veamos la evolución mensual de las exportaciones del 2023 (último año sin paro significativo) en azul y del 2025 (en naranja)», consideró en redes sociales, adjuntando un gráfico comparativo entre los resultados de ambos años. «Nótese cómo se venía trabajando en el primer cuatrimestre del 2025 y solo imaginemos cuánto más podríamos haber producido si de mayo en adelante el comportamiento de las barras naranjas hubiera sido el mismo que el de las azules», señaló.
Ante este análisis que, si bien no deja de ser contra fáctico, se apoya en una dinámica observable del negocio, el empresario pesquero sostuvo que «los 50 millones de dólares de pérdidas son realmente conservadores».
El 2026, un año clave para la pesca
Ante estos datos, Olivera insistió en que «cada día de pesca cuenta» y que, «tras haber perdido las dos últimas zafras a manos de los sindicatos, con empresas a la venta e inversiones paralizadas, el 2026 se presenta un año decisivo » para la industria pesquera uruguaya. «Será la batalla por la supervivencia entre los que destruyen y los que construyen. Será el año para retomar la senda de la inversión, el empleo y el crecimiento», insistió.
«No nos podemos dar estos lujos destructivos. El 2026 será el año en el que la pesca marque la diferencia en el Uruguay, el principio de una senda de prosperidad para miles de familias y el ejemplo para otros tantos sectores del país», cerró el empresario.