¿Paneles solares en cualquier lugar?, el debate que nos debemos.

¿Paneles solares en cualquier lugar?, el debate que nos debemos.

Uruguay debe debatir y tomar decisiones sobre la instalación de los parques solares para que no influyan en el desarrollo de emprendimientos económicos y productivos importantes.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La decisión del Poder Ejecutivo de instalar un parque de paneles solares en Durazno, el pedido de reubicación del intendente Felipe Algorta para evitar arruinar un área de enorme potencial turístico y la decisión final del gobierno nacional de trasladar los paneles a Río Negro, no puede ser solo una anécdota y debe introducir al país en un debate sobre la localización de ese tipo de parques.

No hay objeciones ni dudas sobre la necesidad de producir energía limpia, pero en el esfuerzo para ese objetivo no se pueden causar daños a otras áreas productivas – económicas del país.

Colocar un parque solar en Baygorria hubiera sido nefasto en el sitio elegido por el Ejecutivo, donde el intendente Algorta tiene interés de desarrollar un polo turístico mucho más rico para la zona. Ese problema, nuevo en Uruguay, ya lo están viviendo países europeos. Hacia allá debemos mirar par no cometer los mismos errores.

EL CASO ESPAÑOL DEL CUAL APRENDER.

Desde hace unos años España es el líder europeo en la producción de energía eléctrica limpia y eso ha tenido un costo importante ya que muchas veces se instalan en tierras fértiles que podrían destinarse a la producción de alimentos.

Otro problema es que España produce tanta energía que en determinadas horas, cuando el sol brilla más, la sobreoferta hunde los precios a niveles no competitivos. Técnicos especializados ya analizan cómo revertir esa situación.

¿ES POSIBLE QUE LOS PANELES SOLARES AFECTEN LA PRODUCCIÓN?

A la pregunta de si es posible que los paneles solares afecten la producción, la respuesta es que sí. No es raro que los gobernantes tomen decisiones políticas sin analizar certeramente las consecuencias, como tampoco es de extrañar que en un mundo que condena los combustibles fósiles, cualquier iniciativa verde o de perfil ambiental sea considerada positiva sin mayor análisis. Esa falta de análisis es lo que puede causarnos problemas.

Ocurrió en Uruguay con el desencuentro generado entre el gobierno nacional y la Intendencia de Durazno, cuando aquel decidió de forma unilateral instalar un parque de paneles solares en Baygorria.

El problema se generó porque el lugar elegido para ese fin es un espacio de importantes posibilidades turísticas, lo que enriquecería esa zona del país y generaría oportunidades laborales a muchos compatriotas. Si el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) hubiera estudiado más en profundidad y dialogado con el intendente local, el mal momento se hubiera evitado con la relocalización a 500 metros, en un campo que el propio Algorta dijo que “es propiedad de UTE”, que está “llenos de chircas, y que perfectamente puede ser utilizado para ese fin” (*).

En este caso concreto la actividad afectada hubiera sido la turística, pero es probable que en algún momento ocurra una situación similar pero con perjuicio para la agricultura o la ganadería.

Por eso y para consecuencia negativas graves, es bueno observar qué está pasando en España.

En ese país, en 2030, habrá 100.000 hectáreas, en su mayoría en zonas fértiles y accesibles, destinadas a usos no agrarios, principalmente instalaciones fotovoltaicas, mientras que 2,32 millones de hectáreas están abandonadas y sin aprovechamiento. En la última década, España perdió más de medio millón de hectáreas de alto valor productivo en una tendencia de pérdida progresiva constante de suelo apto para la agricultura. Desde SOS Rural (un movimiento apartidista, autónomo y sin ánimo de lucro) se plantea generar instrumentos legales que prioricen los suelos degradados para instalar parques fotovoltaicos.

Hace unos días, Natalia Corbalán, portavoz de SOS Rural, presentó en el Senado español el VI estudio “Evolución de la percepción de los avances en la España rural”, elaborado por la Cátedra de Desarrollo Rural de Next Educación. Allí, ante los legisladores de todos los partidos expresó: “La destrucción del territorio rural avanza sin control por la falta de viabilidad de la agricultura y la ganadería que, víctimas de la asfixia normativa y de las decisiones políticas, están abocadas a la desaparición, poniendo en peligro la soberanía alimentaria de España” (**).

Ante tal realidad, Corbalán pidió a los legisladores que garanticen el futuro del campo, impulsando la protección y verificación legal de los suelos vivos y evitando las situaciones especulativas promovidas por intereses privados y públicos.

“Hacen falta de forma urgente instrumentos legales que regulen dónde sí y dónde no se pueden desarrollar usos no agrarios, como los megaproyectos solares, priorizándose sí o sí las superficies degradadas”, defendió.

En 2024 las zonas rurales generaron el 84% de la electricidad renovable del país en España, lo que equivale casi a la mitad de toda la producción de electricidad en todo el territorio. Ese dato esconde una transformación del territorio que, a diferencia del abandono agrario, es irreversible.

“Donde se instala una placa solar, olvidémonos de que ahí se pueda cultivar algo”, enfatizó Corbalán. (Algo parecido dijo Algorta en Durazno: de haberse instalado los paneles en Baygorria “no hubiese habido marcha atrás”, y “hubiese sido un crimen que afectaría definitivamente el futuro de la localidad).”

La vocera de SOS Rural también acusa al modelo de “erosionar la soberanía alimentaria, generar menos empleo, menos arraigo local y de provocar problemas serios de despoblación rural y desequilibrios en la balanza demográfica”.

En el Campo de Cartagena como en el norte de Jaén (***), cualquier ciudadano del mundo puede observar cómo se han destrozado superficies productivas del olivar tradicional. En su lugar ahora brillan gigantescas instalaciones fotovoltaicas.

No se propone abandonar la energía solar ni los parques fotovoltaicos ni mucho menos, sino generar diálogo entre todos los actores, para que redunde en beneficios para todos y no caer, por el legítimo entusiasmo de producir energía limpia, en decisiones de las que luego nos arrepentiremos, y serán las próximas generaciones las que deberán cargar con los costos.

NOTAS.

* Entrevista al intendente Felipe Algorta: Intendente de Durazno: “No se puede instalar una planta solar en el predio más valioso para el futuro de Baygorria”. | Todo El Campo

**  VI Estudio sobre la ‘Evolución de la percepción de los avances en la España Rural’ en el Senado – Plataforma Online Next Educación

*** Paneles solares en Jaen: En nombre de la energía verde, España está destruyendo los olivares milenarios de Jaén. | Todo El Campo

***Paneles solares en España:  España. Denuncian megaplantas solares por dañar potencial agrícola de alto valor productivo. | Todo El Campo

Para el USDA, los paneles solares en tierras productivas son una mala inversión.

Para el USDA, los paneles solares en tierras productivas son una mala inversión.

Las granjas solares subsidiadas han dificultado el acceso de los agricultores a las tierras agrícolas al hacerlas más caras y menos disponibles.

Washington, EE.UU. | Todo El Campo | Brooke L. Rollins, titular del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) anunció que ese organismo no permitirá el uso de paneles solares fabricados por adversarios en el extranjero, y que dejará de financiar, con dineros de los contribuyentes, inversiones de paneles solares en tierras agrícolas productivas el USDA.

El anuncio fue hecho por Rollins junto al gobernador de Tennessee, Bill Lee, la senadora Marsha Blackburn, el senador Bill Hagerty, el representante John Rose y el subsecretario del USDA, Stephen Vaden.

Uno de los argumentos esgrimidos fue que las granjas solares subsidiadas han dificultado el acceso de los agricultores a las tierras agrícolas al hacerlas más caras y menos disponibles. Vale aclarar que es la misma situación que denuncian productores e instituciones de productores españoles sobre las inversiones masivas de paneles solares que han costado miles de hectáreas productivas.

Volviendo a Estados Unidos, en los últimos 30 años solo Tennessee ha perdido más de 1.2 millones de acres (más de 485.000 hectáreas) de tierras agrícolas y se espera que pierda 2 millones de acres (más de 809.000 hectáreas) para 2027.

El problema no es solo en Tennessee, desde 2012, los paneles solares en las tierras agrícolas de todo el país han aumentado en casi un 50%.

Rollis explicó: “Nuestras principales tierras de cultivo no deben desperdiciarse y reemplazarse con paneles solares subsidiados por el nuevo acuerdo verde. Ha sido desalentador ver nuestras hermosas tierras de cultivo desplazadas por proyectos solares, especialmente en áreas rurales que tienen un fuerte patrimonio agrícola”.

Además, “una de las mayores barreras de entrada para los agricultores nuevos y jóvenes es el acceso a la tierra. Las granjas solares subsidiadas han dificultado el acceso de los agricultores a las tierras agrícolas al hacerlas más caras y menos disponibles”, dijo.

“Ya no permitimos que las empresas usen el dinero de sus contribuyentes para financiar proyectos solares en tierras agrícolas estadounidenses de primera calidad, y ya no permitiremos que los paneles solares fabricados por adversarios extranjeros se utilicen en nuestros proyectos financiados por el USDA”, enfatizó la funcionaria.

El gobernador de Tennessee, Bill Lee, complementó: “Los habitantes de Tennessee saben que nuestras tierras de cultivo son nuestra seguridad nacional, nuestro futuro económico y la herencia de nuestros hijos. Tuvimos el honor de dar la bienvenida a la secretaria Rollins a Tennessee esta semana, y estoy agradecido por su liderazgo para defender las tierras de cultivo de Estados Unidos de adversarios extranjeros y proteger nuestro suministro de alimentos”,

“Las tierras de cultivo de Tennessee deben usarse para cultivar los cultivos que alimentan a nuestro estado y país, no para albergar paneles solares fabricados por países extranjeros como la China comunista”, lanzó a su turno el senador Blackburn.

Continuó comentando que “el presidente (de estados Unidos Donald) Trump tiene razón al poner fin a estos subsidios del Green New Deal que desperdician el dinero de los contribuyentes mientras amenazan la seguridad alimentaria de país. Aplaudo a esta administración por invertir en las comunidades rurales de Tennessee y empoderarlas para prosperar en los próximos años”.

Glenn Thompson, presidente del Comité de Agricultura de la Cámara de Representantes y congresista estadounidense por el estado de Pensilvania valoró que Rollins “entiende que la seguridad alimentaria es seguridad nacional, y preservar las tierras agrícolas de primera calidad para la producción agrícola es un componente clave para proteger nuestro suministro de alimentos”.

“Apoyo firmemente la acción” del USDA y de Trump, en el sentido de “quietar prioridad a las fuentes de energía no confiables y proteger nuestras principales tierras de cultivo para la producción de alimentos que tanto se necesitan”, acotó el representante de Maryland, Andy Harris, que prosiguió señalando: “Poner fin a los subsidios derrochadores de la Nueva Estafa Verde de los contribuyentes que han aumentado los costos de energía y han sacado las tierras agrícolas de la producción están muy atrasados. Esta acción protege las tierras agrícolas tan importantes para nuestra economía de la costa este, fortalece la agricultura estadounidense y pone nuestra independencia energética en primer lugar”.

Tom Tiffany, diputado por Wisconsin, fue contundente al señalar: “La tierra que alimenta a Estados Unidos nunca debe sacrificarse por experimentos de energía verde poco confiables subsidiados por dólares de los contribuyentes. Con esta acción, el USDA está dejando en claro que la agricultura, no los paneles solares fabricados en el extranjero, pertenece a las tierras agrícolas de Estados Unidos. Este paso garantiza que nuestra tierra, suministro de alimentos y tradiciones rurales estén protegidos para las generaciones venideras”.

Agustín Scott, representante de Georgia, asegura que es un concepto errado hablar de “grana solar, no existe tal cosa”.

PROTECCIÓN DE LAS TIERRAS AGRÍCOLAS ESTADOUNIDENSES. Proteger las tierras agrícolas tendrá repercusiones claras y rápidas, al corregir las distorsiones del mercado y los costosos impuestos a los contribuyentes en cuanto se están reduciendo los subsidios a la energía.

(Foto de portada de El Periódico de la Energía).

España. Denuncian megaplantas solares por dañar potencial agrícola de alto valor productivo.

España. Denuncian megaplantas solares por dañar potencial agrícola de alto valor productivo.

Se instala una causa jurídica pionera en el país y en Europa. Las megaplantas solares, ofrecidas como amigables con el medio amiente, destruyen olivares y atentan contra la “huerta de Europa”.

Madrid, España | Todo El Campo | SOS Rural (plataforma española de defensa de la agricultura y del medio rural en general) lleva a cabo una ofensiva judicial contra las megaplantas solares que se instalan en suelos agrícolas.

La media es “una macrocausa jurídica pionera”, dijo SOS Rural, y se realiza en toda España con el fin de parar el despliegue “desordenado y especulativo” de proyectos fotovoltaicos sobre tierras agrícolas de alto valor productivo.

El discurso por las energías renovables ha llegado a un punto en que pone “en peligro” la soberanía alimentaria del país.

Para corregir esa situación fue que SOS Rural recogió 133.000 firmas en defensa de los olivos en el entorno de Lopera (Jaén), es una respuesta coordinada desde la sociedad civil.

Los activistas en defensa de la agricultura dijeron que la primera ofensiva legal se centrará en Lopera, donde se prevé la eliminación de unos 100.000 olivos, muchos de ellos centenarios (*).

La vocera de SOS Rural, Natalia Corbalán, denunció que las instalaciones de los paneles solares no solo se sitúan en zonas fértiles sin planificación territorial, sino que se están autorizando con criterios “torticeros” (injusto y sin ajustarse a la norma o la ley) para eludir controles ambientales.

NO SOLO ESPAÑA, TODA EUROPA.

La plataforma entiende e informa a la opinión pública, que “la expansión fotovoltaica amenaza la huerta de Europa”, por lo que el daño, generado en España no se limita únicamente a España: “La implantación de plantas solares fotovoltaicas en la Región de Murcia genera creciente preocupación entre los agricultores por la falta de planificación que respete el valor agrícola y ambiental”, .

SOS Rural denuncia que numerosos proyectos “se desarrollan sin una evaluación integral del potencial espacial ni una estrategia de ordenación territorial. Esta situación provoca la ocupación indiscriminada de terrenos fértiles y de gran valor económico y cultural, afectando especialmente a los agricultores de la ‘huerta de Europa’”.

Murcia es conocida como “la Huerta de Europa” debido a su extensa y fértil zona agrícola, la cual se beneficia de un avanzado sistema de riego desarrollado durante el periodo musulmán. Esa zona, regada por el río Segura y sus canales, produce una gran variedad de frutas, verduras y hortalizas que son exportadas a toda Europa.

Foto de portada: Jaén Hoy. Foto interior SOS Rural.

Artículo relacionado: En nombre de la energía verde, España está destruyendo los olivares milenarios de Jaén. – Todo El Campo

Paneles solares aseguran la llegada del agua en zonas de difícil acceso de Costa Rica.

Paneles solares aseguran la llegada del agua en zonas de difícil acceso de Costa Rica.

El proyecto fue ejecutado por IICA. El agua le cambió la vida a la comunidad; no hubiera sido posible sin los paneles solares.

Costa Rica | RFI | Todo El Campo | En medio de la selva de Costa Rica, los indígenas de la comunidad Nairi Awari ya no tienen que ir con baldes al río a buscar agua. La reciben en sus casas por primera vez gracias a paneles solares que permiten bombearla desde un manantial.

Las 20 familias de esta comunidad del pueblo originario cabécar viven en una zona montañosa, accesible solo por un embarrado sendero que cruza un bosque tropical, a cuatro kilómetros del camino rural más cercano.

“Tener agua cerca y limpia se siente bonito”, dice a la AFP Nelson Martínez, un miembro de esta comunidad asentada a 100 km al este de San José.

Para conseguirlo tuvieron que trasladar rodando por el sendero dos depósitos de 2.500 y 7.500 litros para instalarlos en un manantial cercano. Allí filtran y bombean el agua con energía obtenida con seis paneles solares, que generan 450 vatios cada uno.

Las casas de la comunidad siguen sin tener electricidad, pues la bomba de agua consume toda la energía de los paneles, colocados en un claro de la selva.

Fue “una odisea” el traslado de los paneles, cuenta a la AFP Kenneth Solano, coordinador de energía rural del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), entidad que ejecutó y da seguimiento al proyecto.

Martínez explica que antes iban con baldes a una quebrada cercana para sacar agua de un arroyo. “Era una pérdida de tiempo”, indica.

“Ahora es diferente, tenemos tubos y tanques, eso ayuda mucho”, agrega el hombre de 54 años, que saca agua de un grifo en su rústica casa. “Uno se siente contento”, dice sonriente.

“TODOS TENEMOS DERECHO”.

La red de agua de Nairi Awari es sencilla, limpia y barata. No fue instalada por el Estado, sino financiada por la Cooperación Española y costó 12.500 dólares.

“Podemos satisfacer esas necesidades que tienen las comunidades rurales” con “tecnologías de bajo impacto”, señala Solano.

En Costa Rica existen ocho pueblos originarios que representan al 2,4% de los 5,2 millones de habitantes del país, según datos oficiales. Los cabécar son unas 14.300 personas, que ocupan un territorio ancestral de unas 151.400 hectáreas.

Más del 92% de los costarricenses tienen suministro de agua potable, según datos oficiales. Sin embargo, la ONU dice que “solo el 40% de los indígenas tienen acceso a agua potable” en este país, de los más prósperos de Centroamérica.

“Todos tenemos derecho de tener agua en casa”, destaca Martínez.

“FUENTE DE VIDA”

Ladera abajo, en la pequeña escuela de la comunidad, una docena de niños aprende a sumar con ábacos. Un panel solar alimentaba de energía el aula y unas computadoras proporcionados por el Ministerio de Educación, pero se descompuso.

Mientras alguien llega para repararlo, el panel sirve como columpio para los pequeños.

La maestra Viviana Hernández explica que antes de la llegada del sistema de bombeo, los niños estaban expuestos a enfermedades estomacales por consumir “agua sucia” del río.

“Hace poco pasó que se había muerto un animal ahí en las aguas y ni cuenta nos habíamos dado”, relata la docente de 27 años, quien también es miembro de la comunidad.

El agua “es la fuente de vida de nosotros”, reflexiona en diálogo con la AFP.

Pero “el gobierno no se ha preocupado como para llegar a estas zonas y crear un sistema que realmente les funcione a las comunidades indígenas”, agrega.

A la hora del almuerzo los alumnos corren para comer arroz con frijoles y pollo con palmito que Noemí Martínez, cocinera de la escuela y de la comunidad, prepara en su rústica cocina de madera, que no dispone de gas.

Mientras lava la loza con agua limpia que sale del grifo, la mujer de 54 años resalta lo “bonito” que es “tener agua en las casas” y “no tener que ir lejos a traerla”.

Fuente: RFI (Radio Francia Internacional).

¿Por qué las grandes petroleras Shell y BP están combinando la energía solar y la producción agrícola?

¿Por qué las grandes petroleras Shell y BP están combinando la energía solar y la producción agrícola?

Una industria emergente llamada agrivoltaica combina la producción de energía solar con actividades agrícolas como el pastoreo de ovejas, la apicultura y el cultivo de productos agrícolas.

Estados Unidos | Todo El Campo | En la granja solar Elm Branch, a una hora al sur de Dallas, Texas, un rebaño de ovejas pasta entre un vasto campo de paneles solares. La pastora del rebaño, Amanda Stoffels, lo vigila mientras las ovejas mastican la hierba y duermen la siesta a la sombra que proporcionan los paneles.

Stoffels es propietaria de este terreno, pero se lo arrienda a Lightsource BP, un importante desarrollador de energía solar que es propiedad en un 50% de la petrolera británica BP. Obtiene un ingreso mensual constante de los pagos de arrendamiento, así como a través de su contrato de pastoreo con Lightsource, que le paga por apacentar sus ovejas alrededor de los paneles, manteniendo así la vegetación bajo control.

«Es un enfoque nuevo y moderno de la agricultura«, dice Stoffels. Sus contratos con Lightsource le permitieron dejar su trabajo de 9 a 5 para convertirse en pastora a tiempo completo.

Una industria emergente llamada agrivoltaica combina la producción de energía solar con actividades agrícolas como el pastoreo de ovejas, la apicultura y el cultivo de productos agrícolas. Esta estrategia de gestión de la tierra podría ayudar a aliviar la tensión entre los agricultores y los desarrolladores solares, grupos que a menudo tienen intereses contrapuestos en el uso de la tierra.

«A pesar de que Estados Unidos es un país muy grande con una gran cantidad de tierra disponible, cada centímetro cuadrado de tierra es propiedad, está protegido o es apreciado por alguien o muchas personas. Y muchas personas no quieren que esa tierra cambie o se transforme en algo diferente de lo que ha sido», explicó Jordan Macknick, analista principal de energía, agua y tierra del Laboratorio Nacional de Energía Renovable.

Los proyectos agrovoltaicos, dice Macknick, podrían ser una especie de compromiso. «Así que la agrovoltaica realmente nos ofrece esa oportunidad de seguir cultivando, de seguir realizando estas actividades agrícolas y al mismo tiempo producir electricidad limpia».

El manejo de cultivo en granjas solares es todavía un área de investigación incipiente y algunos agricultores todavía tienen preocupaciones.

«La energía solar saca algunas de las mejores tierras de la producción porque quieren tierras con una pendiente del 1% al 4%», explicó Tom Koranek, un propietario de tierras y apicultor que arrienda tierras a Lightsource y produce miel en la granja solar. Esa tierra plana y sin árboles es ideal tanto para los paneles solares como para la producción de cultivos, dice.

Aun así, los proyectos agrovoltaicos son lo más cercano a un beneficio mutuo para los agricultores y los desarrolladores solares que tenemos actualmente, y a medida que la industria solar se expande rápidamente, los expertos dicen que podemos esperar ver la expansión de la agrovoltaica junto con ella.

APERTURA DE NUEVOS MERCADOS

La nación tendrá que construir una cantidad masiva de energía solar a escala de servicios públicos para cumplir con sus objetivos de descarbonización. Dado que las tierras agrícolas comprenden el 44% de la superficie total de los EE. UU., muchos desarrolladores de energía solar están buscando citar nuevos proyectos en granjas.

«Para los desarrolladores de energía solar, creo que el atractivo de la agrovoltaica es en gran medida que ayuda con la aceptación de la comunidad y el entusiasmo de la comunidad sobre los proyectos solares», explica Becca Jones-Albertus, directora de la Oficina de Tecnologías de Energía Solar del Departamento de Energía de EE.UU. «Las tierras de pastoreo en este país son aproximadamente un tercio de todo nuestro uso de la tierra. Y si eres capaz de hacer de eso un doble uso con la producción de energía solar, ahora has abierto un enorme espacio de mercado potencial que no estaba abierto antes».

Hoy en día, Estados Unidos tiene alrededor de cinco gigavatios de proyectos agrovoltaicos, que abarcan más de 35,000 acres en más de 30 estados diferentes. Si bien esto solo representa alrededor del 3% de la capacidad solar instalada del país, es una industria en crecimiento y los agricultores están tomando nota.

«Es una contribución financiera mucho mejor que el cultivo de cultivos», dijo Koranek sobre el arrendamiento de su tierra a Lightsource. «Los cultivos son muy riesgosos. Por lo tanto, algunos años puede obtener un buen rendimiento y otros años no. Por lo tanto, este es un año de ingresos estables todos los años».

Lightsource opera un total de 615 megavatios de proyectos de pastoreo de ovejas y energía solar, alrededor del 12% de toda la cartera agrovoltaica del país. La compañía planea agregar 1.058 megavatios adicionales en proyectos el próximo año.

Shell también está involucrada en el espacio a través de su participación del 44% en el desarrollador solar Silicon Ranch. El rancho opera 1.300 megavatios de proyectos agrovoltaicos con 900 megavatios adicionales planificados para los próximos dos años.

Si bien la mayoría de los desarrolladores de energía solar optan por arrendar tierras, Silicon Ranch las compra directamente, a menudo comprando tierras de cultivo degradadas que ya no están en producción.

«Queremos decirles a estas comunidades que estamos comprometidos a largo plazo, y que vamos a convertirnos en miembros de estas comunidades de manera significativa», dijo el cofundador y director ejecutivo de Silicon Ranch, Reagan Farr. «Así que nuestro modelo de negocio de poseer bienes raíces era una función de cómo veíamos esta clase de activos».

Al igual que Lightsource, Silicon Ranch paga a los ganaderos locales para que pastoreen ovejas en sus granjas solares. Pero Farr dice que la compañía se ha encontrado con una escasez de ovejas, lo que ha llevado a Silicon Ranch a invertir en su propio rebaño, que planea aumentar a más de 30.000 para 2030.

Si bien hay otros actores en el mercado agrícola nacional, como Enel Green Power y US Solar, Lightsource y Silicon Ranch siguen siendo los principales actores en el espacio. Las grandes petroleras estadounidenses, como Chevron y Exxon, no han invertido en agrovoltaica.

PRODUCCIÓN SOLAR MÁS CULTIVOS

Si bien se entiende relativamente bien cómo pastar ovejas y crear hábitats de polinizadores entre paneles solares, es una perspectiva más complicada cultivar debajo y entre los paneles.

En teoría, muchos cultivos, como los tomates y el brócoli, pueden crecer debajo de los paneles solares, pero el diseño de los paneles solares generalmente debe modificarse, a menudo elevando los paneles para que los cultivos puedan alcanzar su altura máxima. Eso se vuelve costoso y, si bien la economía puede funcionar para proyectos a pequeña escala en mercados con fuertes incentivos solares, la ampliación es un desafío.

«Yo diría que, dado el costo actual de la tecnología fotovoltaica, dados los mercados energéticos existentes que tenemos en los Estados Unidos, será muy difícil ver que la producción agrícola de cultivos ocurra a una escala superior a cinco megavatios a la vez», dice Macknick.

Pero incluso si no veremos proyectos de producción de cultivos a gran escala y energía solar en el corto plazo, todavía hay mucha energía en este espacio. El Departamento de Energía está financiando actualmente Pero incluso si no veremos proyectos de producción de cultivos a gran escala y energía solar en el corto plazo, todavía hay mucha energía en este espacio. Actualmente, el Departamento de Energía está financiando , con el objetivo de permitir el despliegue de más de 1 megavatio de proyectos centrados en la producción de cultivos, y más de 10 megavatios de proyectos centrados en el pastoreo y los hábitats de polinizadores.

Lightsource BP dice que está interesada en entrar en la producción de cultivos, con la esperanza de que uno de sus sitios pueda servir como proyecto de prueba el próximo año. Farr dice que Silicon Ranch aún no está buscando asociaciones. Pero cualquiera que sea la ruta que tomen ambas compañías y sus patrocinadores de la industria petrolera, las relaciones comunitarias y los acuerdos de uso de la tierra mutuamente beneficiosos serán primordiales.

«Necesitamos aportar valor a las comunidades donde ubicamos estos paneles solares, o vamos a perder nuestra licencia social para operar. Y eso va a perjudicar nuestra capacidad de cumplir con algunos de estos objetivos muy agresivos de energía renovable que tenemos como país», dijo Farr.

Artículo de Katie Brigham en CNBC.

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