Hedgepoint Global Markets prevé un ligero descenso en la producción de maíz brasileño, a pesar del aumento de la superficie cultivada y las condiciones climáticas.
São Paulo, Brasil | Todo El Campo | La cosecha brasileña de maíz 2025/26 se prevé en 140,3 millones de toneladas, según las estimaciones de Hedgepoint Global Markets, compañía especializada en gestión de riesgos, inteligencia de mercado y ejecución de coberturas para la cadena de valor global de las materias primas incluyendo mercados agrícolas. Está presente en los cinco continentes.
Ese total de 140,3 millones de toneladas representa una ligera caída del 0,1% con respecto a la temporada anterior, cuando la producción se estimó en 140,5 millones de toneladas.
El aumento de la superficie sembrada debería compensar parcialmente la reducción prevista en la productividad. La superficie brasileña se estima en 22,061 millones de hectáreas, lo que supone un crecimiento del 2,6% con respecto a la cosecha 2024/25, mientras que la productividad media de los cultivos se estima en 6.361 kilos por hectárea, un descenso del 2,6% en la misma base de comparación.
A pesar de la expectativa inicial de una productividad más baja, el escenario aún puede sufrir revisiones a lo largo del ciclo. “Aunque inicialmente se esperan productividades medias inferiores para los cultivos brasileños en relación con las registradas en la temporada 2024/25, un clima favorable en los próximos 3 o 4 meses puede dar lugar a ajustes positivos en las estimaciones, lo que podría traducirse en una nueva cosecha récord”, afirma Luiz Fernando Roque, coordinador de Inteligencia de Mercado en Hedgepoint Global Markets.
El crecimiento de la superficie está directamente vinculado al aumento del consumo interno, impulsado por la expansión de la producción de etanol de maíz en el país, con nuevas plantas industriales previstas para entrar en funcionamiento en los próximos años. “En cuanto a la superficie, la tendencia apunta a un nuevo crecimiento respaldado, principalmente, por el aumento del consumo interno derivado del avance de la producción de etanol de maíz en el país, con nuevas plantas industriales que entrarán en funcionamiento en 2026 y 2027”, afirma Roque.
Esta tendencia también refleja el mayor interés de los productores por este cereal, ante la menor dependencia de las exportaciones para el equilibrio entre la oferta y la demanda. A pesar de los retrasos registrados en la cosecha de soja, que afectaron al calendario de la segunda cosecha, se observa un avance de las superficies de maíz, especialmente en la región central del país.
En cuanto a la siembra de la segunda cosecha, hasta el 20 de marzo, el 91,3% de la superficie de maíz estaba sembrada en Brasil, en línea con la media histórica del 91,6% para el periodo, aunque por debajo del 95% registrado en la misma fecha del año anterior.
A corto plazo, las previsiones climáticas indican una reducción de las lluvias en la mayor parte de la franja central del país entre finales de marzo y principios de abril, lo que tiende a favorecer el avance y la finalización de la siembra.
Por otro lado, las proyecciones posteriores apuntan a lluvias por debajo de la media a lo largo del mes de abril en la región central, lo que puede generar preocupación para el desarrollo inicial de los cultivos. Para los meses de mayo y junio, la tendencia es que las lluvias vuelvan a la normalidad, creando condiciones más favorables para el desarrollo de los cultivos.
Ante este escenario, las condiciones climáticas deberían seguir siendo un factor determinante para la consolidación de los rendimientos y para el volumen final de la producción brasileña de maíz en la temporada 2025/26.
Se confirma un daño basal poco frecuente pero documentado científicamente, asociado a altas poblaciones de cogollero.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) emitió una alerta fitosanitaria al detectar un patrón particular de daño de Spodoptera frugiperda a campo: ingreso por la base de la planta y horadado del pseudotallo.
Se confirma un daño basal poco frecuente pero documentado científicamente, asociado a altas poblaciones de cogollero, sobre todo en el norte del país y con potencial impacto estructural en el cultivo.
DATOS.
Lo que se observa es: orificio de entrada en la base del pseudotallo (entre raíces y hojas 2–3); la larva barrena los primeros centímetros del tallo; y el tejido superior inicialmente parece sano, luego se seca.
Atención: puede pasar desapercibido en monitoreos tradicionales.
Las recomendaciones de INIA son:
• Intensificar monitoreo en estadios tempranos.
• Revisar específicamente la base de las plantas.
• Confirmar presencia de larvas activas dentro del tallo.
• Evaluar intervención según nivel de infestación.
La información se actualizó el martes 10 de febrero.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) La Estanzuela, actualizó este martes 10 de febrero la situación de la chicharrita del maíz, destacando para los maíces de segunda “un incremento en la población de chicharrita a nivel país”.
Maíces de primera: No se espera impacto significativo de achaparramiento, ya que las primeras detecciones del vector ocurrieron cuando los cultivos se encontraban en etapas tardías, fuera del período crítico de susceptibilidad.
Maíces de segunda: La situación es diferente. Desde la semana pasada la Red Uruguaya de Monitoreo de la Chicharrita (Rumci) está constatando un incremento en la población de chicharrita a nivel país (https://inia-apps.shinyapps.io/RUMCI/). No obstante, muchos cultivos de segunda ya superaron el periodo de mayor riesgo, al haber atravesado las fases iniciales del desarrollo vegetativo.
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El vector: chicharrita del maíz. La chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) es un insecto hemíptero que se alimenta del floema de las plantas de maíz. Su importancia radica en que actúa como vector de patógenos responsables del complejo del achaparramiento del maíz. El insecto se localiza preferentemente en el cogollo y las hojas jóvenes, donde se alimenta y puede adquirir o transmitir los patógenos. Presenta alta movilidad y capacidad de dispersión, lo que facilita su propagación entre lotes y regiones.
La enfermedad: achaparramiento del maíz. El achaparramiento del maíz es una enfermedad compleja asociada a distintos patógenos (fitoplasmas y espiroplasmas) transmitidos exclusivamente por la chicharrita. La severidad del daño depende fundamentalmente de la etapa fenológica del cultivo al momento de la infección.
PRINCIPALES SÍNTOMAS.
Reducción del crecimiento (plantas achaparradas)
Acortamiento de entrenudos
Enrojecimiento o amarillamiento de hojas
Malformación de espigas
Disminución del rendimiento
Las infecciones tempranas, durante las primeras etapas vegetativas (emergencia – V10), son las que generan mayores pérdidas productivas.
RECOMENDACIONES DE MONITOREO.
Se recomienda reforzar el monitoreo en:
Maíces de segunda sembrados tardíamente
Lotes que se encuentren antes del estadio V10
El monitoreo debe realizarse observando el cogollo y hojas jóvenes, y siguiendo las pautas técnicas establecidas en la Cartilla 108 INIA.
MANEJO Y PREVENCIÓN.
Monitorear los cultivos de maíz, priorizando siembras tardías y etapas tempranas del desarrollo.
En maíces de primera, verificar la presencia del vector; en maíces de segunda, evaluar si la población se encuentra instalada.
El tratamiento de semillas brinda protección frente a las primeras infestaciones durante aproximadamente 20 días posteriores a la emergencia, reduciendo el riesgo de transmisión de la enfermedad.
La eficacia de los insecticidas depende de la densidad poblacional del vector al momento de la aplicación, disminuyendo el control inicial y la persistencia a mayores poblaciones (Tabla 1).
Tomar decisiones de manejo en base a umbrales y recomendaciones técnicas oficiales (Cartilla 108 INIA).
El Instituto actualizó información sobre la chicharrita del maíz, aportó datos sobre el achaparramiento y sus síntomas. También recomendó reforzar el monitoreo.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria actualizó este jueves 29 información sobre Dalbulus maidis, el insecto hemíptero conocido como chicharrita del maíz, que se alimenta del floema de las plantas de maíz.
El mismo actúa como vector de patógenos responsables del complejo del achaparramiento del maíz.
El insecto se localiza preferentemente en el cogollo y las hojas jóvenes, donde se alimenta y puede adquirir o transmitir los patógenos. Presenta alta movilidad y capacidad de dispersión, lo que facilita su propagación entre lotes y regiones, advirtió INIA.
LA ENFERMEDAD.
La chicharrita del maíz es responsable del achaparramiento del maíz,una enfermedad compleja asociada a distintos patógenos (fitoplasmas y espiroplasmas) transmitidos exclusivamente por la chicharrita. La severidad del daño depende fundamentalmente de la etapa fenológica del cultivo al momento de la infección.
LOS SÍNTOMAS.
Los principales síntomas mencionados por INIA son:
Reducción del crecimiento (plantas achaparradas).
Acortamiento de entrenudos.
Enrojecimiento o amarillamiento de hojas.
Malformación de espigas.
Disminución del rendimiento.
Dato: las infecciones tempranas, durante las primeras etapas vegetativas (emergencia – V10), son las que generan mayores pérdidas productivas.
SITUACIÓN ACTUAL SEGÚN EL TIPO DE CULTIVO.
INIA indicó que los maíces de primera y segunda presenta realidades diferentes y recomendó reforzar el monitoreo.
En los maíces de primera, “no se espera impacto significativo de achaparramiento, ya que las primeras detecciones del vector ocurrieron cuando los cultivos se encontraban en etapas tardías, fuera del período crítico de susceptibilidad”.
Sin embargo, para los maíces de segunda “la situación es diferente”.
“Desde la semana pasada la Rumci (Red Uruguaya de Monitoreo de la Chicharrita) está constatando un incremento en la población de chicharrita a nivel país (https://inia-apps.shinyapps.io/RUMCI/), no obstante, muchos cultivos de segunda ya superaron el periodo de mayor riesgo, al haber atravesado las fases iniciales del desarrollo vegetativo.
Por lo tanto, la recomendación es “reforzar el monitoreo” en maíces de segunda sembrados tardíamente, y en lotes que se encuentren antes del estadio V10.
“El monitoreo debe realizarse observando el cogollo y hojas jóvenes, y siguiendo las pautas técnicas establecidas en la Cartilla 108 de INIA (publicada al pie del artículo).
MANEJO Y PREVENCIÓN.
INIA recomienda para el manejo y la prevención los siguientes puntos:
Monitorear los cultivos de maíz, priorizando siembras tardías y etapas tempranas del desarrollo.
En maíces de primera, verificar la presencia del vector; en maíces de segunda, evaluar si la población se encuentra instalada.
El tratamiento de semillas brinda protección frente a las primeras infestaciones durante aproximadamente 20 días posteriores a la emergencia, reduciendo el riesgo de transmisión de la enfermedad.
La eficacia de los insecticidas depende de la densidad poblacional del vector al momento de la aplicación, disminuyendo el control inicial y la persistencia a mayores poblaciones (Tabla 1).
Tomar decisiones de manejo en base a umbrales y recomendaciones técnicas oficiales (Cartilla 108 de INIA).
En total, 58 empresas fueron las responsables de las exportaciones del grano zafra 2025 al mes de setiembre.
Asunción, Paraguay | Agencia IP | Todo el Campo | De junio a setiembre las exportaciones de maíz zafra 2025 se triplicaron respecto al mismo periodo de la campaña anterior, registrando 1.272.612 toneladas más embarcadas. Esta diferencia equivale a un incremento de 245% de acuerdo con el Informe de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).
Los envíos de maíz zafra 2025, cuyo ciclo de exportación se inició en junio pasado, siguen a un ritmo muy acelerado, considerando la alta demanda y la mejora en los volúmenes producidos, con relación a la campaña pasada.
Hasta el noveno mes del año se llevan exportados 1.7 millones de toneladas, es decir, el triple de lo enviado en el mismo periodo de la zafra anterior, cuando se habían embarcado 519.124 toneladas, es decir, en estos tres meses fueron desalijadas 1.272.612 toneladas más.
La asesora en Comercio Exterior de Capeco, Sonia Tomassone, explicó que se estima que la zafra nueva de maíz alcanzaría entre 5.6 y 6 millones de toneladas, superando ampliamente los 3.7 millones de toneladas de la zafra 2024.
Por otra parte, si se observan las exportaciones del grano por año calendario (enero a setiembre de 2025), fueron enviadas 2.293.108 toneladas, es decir, el doble de lo embarcado hasta el noveno mes de 2024.
Los envíos generaron un ingreso de divisas de USD 384 millones (USD 203 millones más en comparación con el mismo periodo de 2024).
Con relación a los destinos, Brasil sigue posicionándose como el principal comprador con el 45% de participación, mientras que se han diversificado los mercados, sobre todo los de extrazona, con nuevos envíos a Perú, Bolivia y al Medio Oriente (Egipto, Emiratos Árabes y Omán).
El ranking de exportadores lo encabezan LDC y Cargill, con el 11% de participación, seguidos por Copagra (9%), Agrofértil y LAR (8%), entre otros.
En total, 58 empresas fueron las responsables de las exportaciones del grano zafra 2025 al mes de setiembre.