Combinando finura récord, alta eficiencia productiva, resiliencia y retorno económico.
Montevideo | Todo El Campo | Un año más el Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas (Crilu) celebró su tradicional entrega de carneros marcando un nuevo hito, ya que los consorciados recibieron la generación con la lana más fina de su historia y con muy buen peso del vellón y tamaño del cuerpo, consolidando el trabajo que viene realizando para mejorar el Merino superfino y ultrafino del Uruguay.
Cada año, el Crilu selecciona los mejores carneros -desde el punto de vista genético- de la nueva generación y los asigna a sus consorciados a través de un sorteo oficial, asegurando que accedan a genética de punta validada por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL). Estos carneros provienen del Núcleo de Mejoramiento Genético Merino Ultrafino, ubicado en la Unidad Experimental Glencoe del INIA.
La generación de este año confirmó avances importantes en finura, peso y eficiencia. El peso vivo promedio al cierre de la prueba fue de 67 kilos, con animales que superaron los 80 kilos con aproximadamente 12 meses; mientras que el diámetro promedio de fibra se situó en 14,2 micras, con valores que van desde 12,4 hasta 15,7 micras. Además, cerca de dos tercios de los carneros se ubicaron por debajo de las 14,5 micras, clasificándose en los extremos más finos de las lanas ultrafinas (< 16,4 micras).
Fabio Montossi, investigador de INIA y vicepresidente del Crilu destacó: “La generación 2025 consolida el trabajo de los últimos años. Logramos carneros ultrafinos, con diámetros de fibra que continúan bajando; altamente productivos en peso corporal; biológicamente eficientes, y más resilientes (por ejemplo, más resistentes a los parásitos gastrointestinales), algo que no es frecuente combinar y que permite a los consorciados seguir mejorando la calidad de lana, la producción de carne y el ingreso económico en sus majadas”.
Consultado por la contribución de la ciencia y de INIA a las características de la generación 2025 de carneros, Montossi dijo que “ha sido determinante”. Según detalló, el instituto, en colaboración con el SUL, el Instituto Plan Agropecuario, la Sociedad de Criadores de Merino Australiano y la Universidad de la República, “ha desarrollado y validado durante más de dos décadas un paquete tecnológico completo en genética ovina, basado en investigación aplicada, evaluaciones objetivas y selección por valores genéticos (DEPs), y lo ha transferido directamente a los productores del país mediante capacitaciones, protocolos y asistencia técnica”.
Durante la jornada también se compartieron resultados y avances de trabajos que se están desarrollando para seguir mejorando la producción ovina nacional. Anticipándose al verano, expertos del Crilu, del SUL y de INIA abordaron la recría estival, que es uno de los factores que limita la productividad y la eficiencia de la producción ovina en los sistemas ganaderos extensivos sobre basalto.
En este marco, confirmaron que las tecnologías forrajeras disponibles (uso de leguminosas y cultivos anuales estivales), combinadas con suplementación estratégica, manejo sanitario adecuado y suplementación con concentrados sobre campo natural, permiten mejorar significativamente los procesos de recría y engorde de corderos en esta región durante el verano, pese al déficit estacional de forraje y al fuerte desafío parasitario.
Destacaron que se han generado coeficientes y recomendaciones técnicas que facilitan la evaluación de la conveniencia económica de estas tecnologías, considerando los precios actuales y futuros de insumos y productos, así como los objetivos productivos y empresariales de cada establecimiento.
Por otra parte, técnicos de INIA presentaron los avances logrados a partir de la incorporación de corderos de productores consorciados del Crilu en el Experimento de Largo Plazo de Campo Natural instalado en 2023 en la Unidad Experimental de Glencoe. Concebido para extenderse durante al menos tres décadas, el ensayo surge de la demanda de mejora de la sostenibilidad de los sistemas ganaderos sobre campo natural de basalto y evalúa elementos como la productividad del campo natural y del ganado ovino y bovino, el impacto ambiental, los resultados económicos y los requerimientos de mano de obra.
A tres años de su instalación y a dos años de la incorporación de corderos Crilu, se destacaron especialmente los avances en la producción de lanas de alta calidad sobre campo natural con dos esquilas anuales; la obtención de resultados alentadores en la producción de pesos vivo de cordero en sistemas de manejo más intensivo sobre campo natural, y la incorporación de nuevas mediciones, como calidad de lana, canal y carne ovina, orientadas a diferenciar los productos de origen animal derivados de este tipo de sistemas.
“Queda claro que estamos trabajando sostenidamente en la generación de tecnologías e información científica robusta que sustenten el camino para que Uruguay tenga ovinos más resilientes, más eficientes en el uso del pasto y del alimento, y con un perfil productivo más amigable con el ambiente, metas que están totalmente alineadas con las demandas actuales de los mercados y con las políticas nacionales de sostenibilidad”, destacó Montossi.
“El balance de 2025 es sumamente alentador y demuestra que la alianza entre ciencia, innovación, productores y mercados es un motor real de transformación. Gracias a esta sinergia, las majadas consorciadas logran mejoras productivas y económicas tangibles, contribuyendo al desarrollo de todo el sector ovino”, concluyó.
El seminario también fue ocasión para reconocer el rol clave de los productores consorciados y sus familias.
Montevideo | Todo El Campo | El pasado viernes 29 de agosto, el anfiteatro del INIA Tacuarembó fue escenario de una jornada histórica para el Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas (Crilu). Con un lleno total y la participación de destacados técnicos y productores de diversas organizaciones nacionales e internacionales, el encuentro permitió compartir conocimientos, experiencias y perspectivas sobre el presente y el futuro de la producción ovina de alto valor en Uruguay.
La apertura incluyó la bienvenida de las autoridades de INIA y Crilu, seguida de la proyección de un video con testimonios de consorciados fundadores. A continuación, se desarrolló un bloque de presentaciones técnicas que sintetizó más de 12 años de trabajo conjunto, con aportes en genética, nutrición, resistencia a parásitos, eficiencia productiva y sostenibilidad ambiental y social. Las deliberaciones pusieron énfasis en la necesidad de proyectar la producción de lanas superfinas y ultrafinas hacia mercados diferenciados de alto valor, junto al creciente potencial de las carnes Merino.
El seminario también fue ocasión para reconocer el rol clave de los productores consorciados y sus familias, protagonistas de resultados que se estiman en más de 50 millones de dólares de impactos económicos, sociales y productivos directos, a los que se suman importantes beneficios indirectos. Iniciativas como el proyecto Crilumerino$ demostraron cómo la cooperación y la transferencia tecnológica de productor a productor pueden transformar sistemas familiares y regionales, generando mejoras productivas y económicas.
El espacio de almuerzo permitió socializar en un ambiente distendido, acompañado por una degustación de carne ovina Merino en distintas preparaciones, resaltando la calidad de este producto como parte del valor agregado que distingue a Uruguay en el mundo.
La jornada contó además con la conferencia internacional de Andrew Woods (Australia), referente en mercados de lana, quien aportó respuestas sobre calidad, certificaciones, tendencias de precios y oportunidades para Uruguay en nichos de lanas de alto valor trazadas y certificadas.
El cierre estuvo marcado por un hecho trascendente: la firma del Acta de Intención de Colaboración Interinstitucional entre Crilu, INIA, SUL e INAC, que establece un plazo de 60 días para definir los lineamientos y la operatividad de un convenio estratégico orientado a fortalecer la investigación, la innovación, la transferencia tecnológica y la cooperación institucional en las cadenas de lana y carne ovina de alto valor.
En síntesis, este Seminario no solo celebró los logros alcanzados, sino que conectó a toda la comunidad ovina y proyectó un futuro común, reafirmando que juntos estamos construyendo un modelo innovador, inclusivo y competitivo para la producción ovina del Uruguay.
El Ing. Soares de Lima tratará las posibilidades y desafíos que ofrece la lana Merino de alta calidad; será en el seminario Celebrar, concretar y proyectar de Crilú, en INIA Tacuarembó.
Montevideo | Todo El Campo | El viernes 29 de agosto se realizará en el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) Tacuarembó, desde las 09.00 horas, el seminario Celebrar, conectar y proyectar: Crilu, con el objetivo de reconocer la trayectoria del Consorcio Regional de Innovación de Lana Ultrafina (Crilu), compartir los principales avances técnicos y proyectar los desafíos futuros.
En la oportunidad se presentarán resultados de investigación vinculados a genética, sanidad, calidad de lana y desempeño productivo del Núcleo Merino Ultrafino, así como experiencias de transferencia tecnológica desarrolladas con productores a través del FPTA.
La actividad también incluirá espacios de intercambio con referentes técnicos y productores, enmarcados en el proceso de reflexión hacia una nueva etapa del consorcio.
Uno de los expositores será el Ing. Agr. Juan Manuel Soares de Lima, investigador de INIA, cuya exposición se denominará “Hacia un futuro más rentable: lanas Merino de alta calidad en Uruguay”.
Entrevistado en el programa Diario Rural (CX4 Rural), dijo que su propuesta será un complemento a las otras presentaciones que se realizarán, también por parte de reconocidos investigadores, con datos económicos que se pueden obtener con determinadas finuras de lana, y analizar curvas de precios.
“Esas curvas de precios a veces no son transparentes”, dijo en referencia a las lanas finas, superfinas y ultrafinas, y explicó: “Se dan muchos precios variables en el mercado, negocios concretos que generan valores muy interesantes pero no es un mercado demasiado simple de analizar y de decir que si tengo determinada finura tiene tal valor, porque es muy variable”.
La información analizada recaba datos de los remates de los últimos cinco años, lo que permite un mejor análisis de la tendencia que es “bastante recta entre las 23 micras hasta las 17. Pero debajo de esas finuras empieza a crecer el precio de forma muy importante, llegando a superar los US$ 150 por kilo en base limpia”.
En Uruguay “el proceso del afinamiento no ha parado, aún no tenemos mucha lana de 13 micras, pero sí hay de 14 y se sigue reduciendo el diámetro”, aseveró.
Esa reducción significa que también “se debe poner especial atención en otras características como la resistencia, el largo de mecha, el contenido de materia vegetal”, este último factor es importante pero que tiene que ver con el manejo.
Debemos aspirar a ese tipo de finura atendiendo a los cambios que se han dado: “La realidad es que ese punto en la curva donde los precios empiezan a crecer exponencialmente se ha movido”, y de las 16 o 17 micras donde “había precios que cambiaban drásticamente, hoy hay que bajar más para lograr esos valores”.
Aunque “la idea es seguir afinando”, comentó que en el mercado “muchas veces no tenemos una tendencia estable en cuanto a los precios y condiciones de ventas” como para tomar decisiones y “mantener esa meta a lo largo del tiempo” ya que “a veces cambian las reglas de juego”, además de que “la curva de precio ha cambiado” y por eso se puede evaluar que al llegar a determinado punto hay que parar.
No obstante, “la genética ha demostrado que se puede afinar sin tener pérdidas de ningún otro tipo”, sea por las “características de la lana ni el cuerpo de los animales”. Ese fue de los primeros y grandes desafíos, “se decía que el menor diámetro iba a generar una menor producción de lana, ovejas más chicas, entre otras cosas, y eso claramente se demostró que no es así y hoy tenemos ovejas que producen 4 kilos de lana con 14 o 15 micras”.
Lo que influye en el precio de las lanas finas es que no se producen en grandes volúmenes, saturar el mercado frenaría los valores, pero “hay una demanda muy específica e insatisfecha para esa calidad de lana”. Ese es “un mercado pujante pero no muy transparente porque está dado por la conexión entre compradores y empresas”.
ENTREVISTA COMPLETA.
Juan Manuel Soares de Lima | Diario Rural | CX4 Rural.
INIA, SUL y Crilu invitan al “Seminario internacional de lanas finas: de la prenda al campo”, actividad que se desarrollará durante los días 20 y 21 de diciembre.
Los días 20 y 21 de diciembre se llevará a cabo el seminario de lanas finas, el que tendrá presencia internacional con participantes de referentes del más alto nivel y recorridas por un predio productivo y la Unidad Experimental de Glencoe del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) Tacuarembó con la entrega de carneros del Núcleo Crilu.
En dos jornadas se desarrollarán 5 módulos. El primero sobre Ciencia y tecnología: estado del arte de la genética; el segundo se titula Ciencia y tecnología: sistema de producción, ambiente y bienestar animal; tercero, Producción e impacto productivo y económico; cuarto, Demandas de mercados y consumidores; y el quinto módulo será Reflexiones y perspectivas.
Para quienes participen ambos días y precisen hospedaje, sugerimos realizar las reservas con antelación. Compartimos un listado de hoteles locales: FordT City, Del Fraile, Carlos Gardel, Tacuarembó, La Cumparsita, Central, 247, Internacional, complejo Sepé y cabañas La Araucana.