La chicharrita recorta expectativas del maíz argentino.

La chicharrita recorta expectativas del maíz argentino.

La chicharrita y el precio le juegan mal a maíz. El valor de las exportaciones para todo el ciclo 23/24 se proyecta en US$ 6.030 millones, una caída de US$ 245 millones en el ingreso respecto del ciclo previo.

Rosario, Argentina | Todo El Campo | La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señaló en su último informe del viernes 19 de abril que en la campaña de maíz 2023/24 hay una reducción de la producción a causa de la chicharrita que recorta las exportaciones y marcará un descenso interanual en dólares. La preocupación por los menores suministros comienza a plasmarse en el mercado a término local.

El informe realizado por técnicos de la BCR: Emilce Terré, jefa de Estudios Económicos; Belén Maldonado, licenciada en Economía y analistas de mercados; Tomás Rodríguez Zurro, economista y analista de mercados.

“La última estimación mensual nacional de la Guía Estratégica para el Agro (GEA-BCR) indica que la cosecha del cereal podría ascender a 50,5 Mt durante el ciclo en curso, muy por debajo de las 57 Mt proyectadas el mes anterior, mientras se advierte que el daño provocado por la enfermedad podría seguir aumentando a medida que avance el ciclo del cultivo”, señala.

La consecuencia es que las exportaciones del cereal para la campaña actual caerían respecto a marzo en -12% alcanzando 33,5 Mt. Sin embargo, superarían en un 33% las ventas externas del ciclo 2022/23, las cuales totalizaron 25,2 Mt.

Pero el crecimiento en volumen en comparación a 2022/023 se encuentra con el desafío de precios internacionales en caída.

En resultado: “El valor de las exportaciones de maíz para todo el ciclo 2023/24 se proyecta en US$ 6.030 millones, marcando una caída de US$ 245 millones en el ingreso de divisas por ventas del cereal respecto del ciclo previo. Así, el valor de las ventas externas caería un 4% interanual, a pesar del aumento en el volumen exportado”.

CHICHARRITA EN EL NORTE Y CENTRO.

En las regiones norte y centro, las más afectadas por la chicharrita, “la estimación de cosecha descendió un 37% y 10%, respectivamente, en comparación con el mes anterior, en tanto la producción de la región sur cayó apenas un 2%”.

Por tanto: “Las exportaciones con origen en la región norte y centro, las cuales suelen despacharse desde los puertos del Up-River, sufrirían el mayor recorte, impactando en la logística interna del cereal”.

Esa menor logística se traduce en que, según lo proyectado, “ingresarían un poco más de 687.000 camiones con maíz a la zona portuaria del Gran Rosario durante la campaña 2023/24, una caída del 19% respecto de la proyección anterior de 846.000 camiones”.

No obstante, “a pesar de este contexto, se advierten registraciones récord de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) de maíz 2023/24. Según los datos provistos por la Secretaría de Bioeconomía, las mismas ascienden a 23,7 Mt en la actualidad, muy por encima del promedio de 18 Mt para igual fecha, y marcando un máximo histórico para esta altura del año”.

PROYECCIONES PARA ARGENTINA Y BRASIL.

En otro orden, la BCR dijo que su estimación para el maíz en Argentina es de 50,5MT, mientras que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) proyecta para Argentina una producción de 55 Mt y la Secretaría de Bioeconomía proyecta 56 Mt para 2023/24. En Brasil, la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) estima que la cosecha del cereal en ese país será de 111 Mt, mientras que USDA prevé una producción de 124 Mt, 12% más.

Medidas a tomar frente a la chicharrita del maíz, que puede causar mermas de hasta 90%.

Medidas a tomar frente a la chicharrita del maíz, que puede causar mermas de hasta 90%.

Técnicos de INIA elaboraron un documento en el aportan información sobre el achaparramiento del maíz, incluyendo medidas preventivas.

Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) La Estanzuela actualizó la información sobre el achaparramiento de maíz en nuestro país, un nuevo desafío que es causado “por cuatro patógenos transmitidos por la chicharrita Dalbulus maidis, comúnmente denominada la chicharrita del maíz”, que “está expandiéndose desde el norte hacia el sur” en una proporción “mucho mayor, favorecida por las condiciones climáticas”.

En las chacras afectadas de Argentina “se han reportado mermas en el rendimiento del 10% al 90%. Es esencial llevar a cabo un monitoreo constante y aplicar medidas preventivas y culturales para disminuir las poblaciones del vector y proteger los cultivos de maíz”, dice el documento de INIA La Estanzuela cuyos autores son Ximena Cibils y Silvina Stewart (ambas de protección vegetal), Nicolas Baraibar (técnico sectorial), Nicolás Maltese (ecofisiología) y Sebastián Mazzilli (director sistema Agrícola-Ganadero).

El siguiente es el texto completo de INIA.

ESTADO ACTUAL DEL ‘ACHAPARRAMIENTO DEL MAÍZ’ EN URUGUAY: ESTRATEGIAS DE ABORDAJE Y REPORTE DE SÍNTOMAS EN CHACRAS.

INIA | En la actual zafra de cultivos de verano, se han observado algunos casos con sintomatología compatible al achaparramiento del maíz en Uruguay, causada por cuatro patógenos transmitidos por la chicharrita Dalbulus maidis, comúnmente denominada la chicharrita del maíz. Conjuntamente, la chicharrita está expandiéndose desde el norte hacia el sur del país en mucho mayor proporción este año, favorecida por las condiciones climáticas.

La enfermedad causa síntomas como enanismo de las plantas (acortamiento de entrenudos), estrías cloróticas en base de las láminas, proliferación de espigas y macollos y enrojecimiento de márgenes de hojas adultas, lo que reduce los rendimientos de este cultivo en chacras afectadas. En Argentina se han reportado mermas en el rendimiento del 10 al 90%. Es esencial llevar a cabo un monitoreo constante y aplicar medidas preventivas y culturales para disminuir las poblaciones del vector y proteger los cultivos de maíz. Para el monitoreo, debemos tener en cuenta que este insecto se desplaza rápidamente y tiende a escapar ante el menor movimiento.

Por ser una problemática emergente en Uruguay, INIA sugiere algunas medidas preventivas basadas en experiencias internacionales y solicita que productores afectados o que sospechen afecciones por achaparramiento, reporten su situación a INIA con el objetivo de apoyar la generación de información nacional.

MEDIDAS PREVENTIVAS DE CONTROL.

La enfermedad no tiene tratamiento curativo, solo se puede prevenir. Se recomienda:

Evitar la secuencia maíz-maíz.

Mantener la chacra libre de maíces guachos y huéspedes secundarios/accidentales mediante el uso de herbicidas: Es esencial eliminar el maíz guacho, ya que actúa como reservorio no solo para las plagas, sino también para los patógenos. Si bien las malezas gramíneas (huéspedes accidentales), pueden mantener las poblaciones de D. maidis, éste vector se reproduce exclusivamente en el maíz.

Sembrar híbridos que hayan demostrado tolerancia a la enfermedad. Es importante tener en cuenta que la tolerancia no implica inmunidad. Si bien aún falta información, se ha reportado que los maíces tropicales presentarían mayor tolerancia a esta enfermedad comparado con materiales templados.

Evitar la siembra escalonada (concentrar fechas de siembra a nivel de establecimiento y entre productores vecinos) y optar por sembrar en fechas tempranas para reducir el riesgo. Sin embargo, ante una eventual zafra bajo pronóstico en fase «neutro/niña», con siembras tempranas se incrementa el riesgo de déficit hídrico durante el ciclo de cultivo, por lo cual, se sugiere la adopción de estrategias de manejo de tipo «defensivas» (reducción densidad de siembra + híbridos de alta plasticidad reproductiva). El maíz tardío es más susceptible a enfermarse debido a la dinámica poblacional de la plaga. Considerar el cultivo de sorgo como alternativa.

El momento de preferencia del cultivo por la plaga es desde emergencia a V4, por lo tanto, considerar el curasemilla como posible estrategia de protección durante los primeros estadios. En breve, el MGAP estará ampliando el registro de productos curasemillas para estos fines.

Monitoreo continuo: Se recomienda un muestreo semanal aleatorio de los cogollos de 10 plantas consecutivas en 10 zonas de la chacra, desde la emergencia de la plántula hasta el estado vegetativo V7-V8 (Hruska & Peralta, 1997). Además, se establece un umbral de acción para la aplicación de insecticidas foliares (no validado localmente) cuando la población de chicharritas alcance 2 o 3 individuos por cogollo por planta muestreada, especialmente durante los estadios tempranos del cultivo. Sin embargo, la presencia de la chicharrita por sí sola no indica necesariamente la presencia de la enfermedad, ya que la proporción de individuos infectados suele ser del 10% o menos.

Insecticidas foliares: Se ha observado una eficiencia de control de la plaga muy baja. Por lo tanto, es recomendable recurrir a prácticas culturales para evitar daños, como se detalla en los puntos 1 al 5. En breve, el MGAP estará ampliando el registro de productos foliares para estos fines.

Nota: Invierno frío con bajas temperaturas invernales y heladas recurrentes pueden tener un efecto beneficioso para reducir las poblaciones de chicharrita.

FORMULARIO para registrar la presencia de síntomas de «achaparramiento del maíz», disponible en el siguiente enlace: Reporte de enfermedades del ‘achaparramiento del maíz’ en Urugua. En caso de no poder ingresar al formulario puede comunicarse al correo electrónico xcibils@inia.org.uy

Es muy importante reportar si las chacras presentan síntomas de esta enfermedad, para determinar la prevalencia de emergente en la zafra actual en nuestro país.

ANTECEDENTES E INFORMACIÓN AMPLIATORIA

La enfermedad llamada «achaparramiento del maíz», endémica del norte de Argentina, es causada por cuatro patógenos transmitidos por la chicharrita Dalbulus maidis. Esta plaga es la principal amenaza del cultivo en algunos países de América Latina.

Distribución de la enfermedad.  Inicialmente documentada en Estados Unidos por Alstatt en 1945 encontrándose principalmente en áreas tropicales o subtropicales del Continente Americano. Se ha reportado su presencia en países como México (Cervantes et al., 1958), Nicaragua, El Salvador, Venezuela, Colombia y Honduras (Smith & Niederhauser, 1958), Perú (Castillo & Nault, 1982), Bolivia y Brasil (Costa et al., 1971; Costa & Kitajima, 1973), Argentina (Lenardon et al., 1992; 1993; Laguna et al., 1996) y Paraguay (Lezcano Roman & Machado, 1997).

Achaparramiento del maíz: El achaparramiento del maíz es causado por un complejo patogénico que involucra cuatro tipos de agentes causales:

  • dos mollicutes o bacterias sin pared celular: Spiroplasma kunkelii y el Candidatus phytoplasma; y
  • dos virus, el virus rayado fino del maíz (MRFV) y el virus del mosaico estriado del maíz (MMSV).

Estos patógenos pueden encontrarse en infecciones simples o mixtas, y de ahí lo confuso de la sintomatología.

  • Síntomas del achaparrramiento del maíz (Fig. 1). Las plantas infectadas manifiestan distintos síntomas, entre ellos:
  • Clorosis foliar que comienza a desarrollarse desde la base de la hoja.
  • Enrojecimiento en el borde de las hojas.
  • Estrías cloróticas en la base de las hojas (pueden confundirse con deficiencias de Zn y Mg).
  • Acortamiento de entrenudos.
  • Espiga (inflorescencia femenina) estéril e inflorescencia masculina infecunda.
  • Plantas con multiespigas.
  • Aparición desproporcionada de vástagos adicionales (macollos).
  • Mazorcas deformadas, con falta de grano.

Estos síntomas pueden manifestarse a lo largo del ciclo del cultivo y la expresión depende de múltiples factores, tales como, la infección mixta de patógenos, temperatura, el híbrido utilizado, presión de inóculo y estado fenológico del cultivo al momento de la infección. Las plantas enfermas senescen anticipadamente, interrumpiéndose el llenado granos, lo que se traduce en pérdidas al momento de la cosecha.

Nombre científico del vector de la enfermedad: Cicadélidos (chicharritas) de la familia Cicadellidae, subfamilia Deltocephaline, incluyendo especies como: Dalbulus maidis, Dalbulus elimatus, Dalbulus tripsacoides, Dalbulus gelbus, Dalbulus guevarai, Dalbulus quinquenotatus, Baldulus tripsaci, Exitianus exitiosus, Stirellus bicolor y Graminella nigrifrons (Maramorosch et al., 1968; Ramírez et al., 1975; Maden & Nault, 1983). Siendo D. maidis el principal vector en las regiones productoras de maíz en América Latina (Nault, 1990).

Nombre común del vector: chicharrita del maíz

Importancia, ciclo, identificación y daño del vector (Fig. 2): El macho adulto de Dalbulus maidis mide entre 3,5 y 4 mm, mientras que la hembra tiene una longitud de 4 a 4,1 mm y se distingue por su ovipositor visible bajo el abdomen, ligeramente más oscuro que el resto del cuerpo. Ambos presentan un color amarillo paja con dos manchas negras redondas en la cabeza y alas traseras traslúcidas que se extienden más allá del abdomen. Las ninfas son de color amarillo traslúcido y carecen de estas manchas. En promedio, la hembra pone 132 huevos durante su vida, a menudo en hileras de 8. Depositan sus huevos debajo de la epidermis del tejido foliar (endofíticos), tanto a lo largo de la nervadura central como en la lámina. El huevo es muy pequeño y de forma ovalada, recién puesto es incoloro y se vuelve de color blanco una semana después.

Estos insectos se localizan rápidamente en las hojas de las plantas de maíz recién emergido, principalmente en el envés junto a la nervadura central. Los adultos son muy activos y al más mínimo movimiento se desplazan volando hacia otras plantas, aprovechando también las corrientes del viento para moverse a distancias mayores.

Los daños directos causados por D. maidis se originan principalmente por la succión de savia por parte de los insectos, e incluyen decoloración y deformación de las hojas, retraso en el crecimiento de las plantas y el desarrollo de fumagina debido a la melaza exudada por las chicharritas, especialmente si la población es alta. Esta última puede reducir significativamente la fotosíntesis.

Los daños indirectos causados por D. maidis incluyen la transmisión de enfermedades como el «achaparramiento del maíz». La transmisión de estos patógenos ocurre de manera persistente y propagativa, lo que puede resultar en altas tasas de infestación. Esto significa que el insecto puede mantener (persistente) y multiplicar (propagar) los patógenos dentro de su cuerpo a lo largo de su vida, transmitiéndolos de manera continua a nuevas plantas a lo largo del tiempo. Esta capacidad de transmisión eficiente representa una amenaza significativa para la producción de maíz, ya que puede resultar en daños severos y pérdidas económicas importantes.

Condiciones que afectan su proliferación.  Inviernos cálidos, siembras escalonadas de maíz a lo largo de la estación de siembra y la presencia de plantas voluntarias de maíz (´maíces guachos´) fuera del periodo del favorecen su proliferación.

ADP anuncia cambio de fecha de charla con Marcelo Carmona sobre enfermedades en soja y chicharrita en maíz.

ADP anuncia cambio de fecha de charla con Marcelo Carmona sobre enfermedades en soja y chicharrita en maíz.

Será el viernes 5 de abril. Carmona abordará los problemas sanitarios de la soja y el maíz, incluyendo la chaparrita del maíz, el nuevo desafío para el cual hay que prepararse.

Dolores, Soriano | Todo El Campo | “No se pierdan este viernes 5 de abril en nuestra jornada de actualización la charla del Ing. Agr. Dr. Marcelo Carmona: Dalbulus maidis, insecto del achaparramiento del maíz y enfermedades en soja”, reza el texto en X de ADP @adp_uruguay

El texto acompaña un video de 36 segundo en el que Carmona hace referencia al cambio de fecha: El 5 de abril “estaré ahí con ustedes discutiendo y analizando las enfermedades de la soja”, y “también vamos a discutir sobre el principal desafío que tiene el cultivo de maíz que es el complejo del achaparramiento” que es causado por el vector chicharrita del maíz (Dalbulus maidis). Abordaremos “el diagnóstico, el manejo y fundamentalmente la biología del vector y las posibilidades que tiene el productor para poder manejarlo”.

Chicharrita del maíz, el nuevo desafío para la agricultura.

Chicharrita del maíz, el nuevo desafío para la agricultura.

Se detectó en Uruguay la chicharrita del maíz. En Argentina el problema es realmente serio: en Tucumán fue responsable de disminuir la producción de maíz en un 70%, con rangos entre 50% y 90%.

Soriano | Todo El Campo | “Estamos aprendiendo”, dijo el Ing. Agr. Diego Guigou de ADP al ser preguntado sobre la amenaza que representa la chicharrita para el maíz, cuya presencia ya ha sido registrada en Uruguay, principalmente al norte, pero también más al sur del país.

“Sin duda va a ser un problema”, y lo que vemos en Argentina “es impresionante”, arrasando los lotes en los que ingresa, agregó en declaraciones publicadas en Todo El Campo el martes 2 de abril.

El técnico, gerente de producción agrícola de Agronegocios Del Plata (ADP) agregó que “en el sur de Uruguay no ha habido tantas complicaciones, pero en el norte, de Paysandú hacia arriba” se ven chacras con más problemas, “lo que hace que nos pongamos a trabajar para ver qué herramientas tenemos y tomar medidas. Debemos actuar rápido para que este cultivo que viene en aumento de productividad logre sortear este desafío”.

La chicharrita del maíz o Dalbulus maidis es la nueva amenaza para el país. Un insecto poco conocido que debe ser estudiado para poder combatirlo.

El Ing. Agr. Néstor Urretabizkaya, decano de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (Argentina) y magíster en control de plagas y su impacto ambiental, dijo al sitio Bichos de Campo que el insecto tiene en el norte argentino “hasta cinco generaciones anuales, siempre asociados a cultivos de gramíneas, pero donde mayor impacto causa es en el cultivo de maíz”.

Un verdadero “cisne negro” sobre el cual la Bolsa de Cereales de Buenos Aires elaboró un informe en el que advierte “desde diciembre” un “incremento significativo en la presencia de la chicharrita de maíz en las regiones agrícolas del centro y norte de Argentina”.

Los datos del mapeo semanal indican que “unos 27 departamentos ubicados en Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, Santiago del estero, Salta y Tucumán reportan presencia del vector. No obstante, en los departamentos del centro de la provincia de Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos (San Cristóbal, Castellanos, General Obligado, San Justo y Paraná) la preocupación crece debido a que en años anteriores la plaga no se encontraba en tan altas proporciones como esta campaña. Aquí, se estima que la superficie potencial con algún daño significativo podría ascender a 360.000 hectáreas”.

Todo El Campo accedió al reporte elaborado por la Bolsa de Cereales donde sus autores indican que se trata de un “insecto que transmite de manera persistente y propagativa la bacteria Spiroplasma kunkelii, causante de una enfermedad que ha mostrado una incidencia recurrente en el norte del país y en el sur de Brasil”.

Son “diversos factores han contribuido a este aumento repentino del vector, entre los cuales se destacan la disminución de la frecuencia de heladas durante los últimos inviernos, el escalonamiento de las fechas de siembra, el aumento de la proporción de siembras tardías y el control deficiente de las plantas hospederas (plantas guachas)”.

Agrega que el maíz es “más susceptible al ataque del insecto y, por ende, a la enfermedad”, en las etapas vegetativas.

La falta de heladas es un factor importante en la presencia del insecto, que puede sobrevivir al frio pero en menor cantidad. “Al tener menor frecuencia de eventos de bajas temperaturas, una mayor cantidad de individuos sobrevive al invierno permitiendo que al momento del aumento de las temperaturas exista un mayor potencial de establecer poblaciones de mayor tamaño. Sumado a ello, el escalonamiento de las fechas de siembra implica que desde comienzos de la primavera aumente la cantidad de hospedantes (maíz temprano) que le permite una mayor probabilidad de generar su descendencia”.

IMPACTO “MUY SIGNIFICATIVO”.

La enfermedad podría tener “un impacto muy significativo” en la productividad de los cultivos.

“La infección por Spiroplasma kunkelii puede provocar síntomas como el enanismo del maíz, clorosis en los bordes de hojas jóvenes y manchas rojizas en las hojas adultas. Las flores masculinas generalmente quedan imposibilitadas de producir polen, dependiendo del momento en el que se produjo la infección. En cuanto a la floración femenina, las plantas pueden quedar completamente estériles y generar múltiples mazorcas sin granos cuajados”, advierte.

En Tucumán se determinó que “la enfermedad disminuye en promedio en un 70% la producción, con rangos entre 50 y 90%. Además, afecta la calidad de los granos, lo que genera mermas en el valor de la producción obtenida”.

No cabe dudas que “la expansión de la chicharrita representa un desafío importante para producción de maíz. La variabilidad tanto en la incidencia como en la severidad de la enfermedad en los planteos tardíos del cereal generan incertidumbre de cuál es la perdida real en la producción de las zonas más afectadas. Esto subraya la importancia de enfocarse en el relevamiento de los rendimientos a cosecha para comprender mejor el impacto de la enfermedad”, finaliza el documento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

PRESTAR MUCHA ATENCIÓN Y MONITOREAR “MUY BIEN DURANTE TODO EL INVIERNO”.

Urretabizkaya y la Bolsa de Cereales manejan las mismas explicaciones sobre el crecimiento de la chicharrita.

El especialista dijo a Bichos Campo: “Podemos adjudicárselo a las altas temperaturas que hubo durante el verano y luego a las abundantes lluvias, pero también hay que analizar las distintas fechas de siembra, que se están dando con el maíz, con lo cual hay oferta ampliada, hay maíces de fechas tempranas, de fechas tardías, de primera y de segunda”.

Continuó señalando que “este escalonamiento también permite mayor abundancia de insectos y esto produce migraciones de plagas desde el norte (donde es endémica), encontrando siempre la etapa del cultivo más precisa y de rápida reproducción”.

Finalmente recomienda prestar mucha atención y monitorear “muy bien durante todo el invierno” para observar la presencia de la chicharrita en las plantas hospederas.

Es fundamental el cuidado de las semillas: “Sí o sí hay que hacer tratamiento de semillas en todos los cultivos de maíz que se vayan a sembrar el año próximo, usando insecticidas sistémicos, que permiten la movilidad en la plántula desde la semilla, y dan cierta residualidad. Entre ese tipo de productos figuran los neonicotinoides para asegurar protección en los primeros 15 a 30 días de plántula”. En más de 25 años de experiencia recorriendo cultivos, Urretabizkaya dijo que “la presencia de Dalbulus maidis en cultivos de maíz ha sido de muy baja frecuencia, en muchos casos nunca ha sido detectada”. No obstante, este año pasaron cosas y el escenario es más complejo.

Foto de portada de Agritotal.

A pesar de los desafíos, se esperan buenos resultados de maíz y soja.

A pesar de los desafíos, se esperan buenos resultados de maíz y soja.

El gerente de producción agrícola de Agronegocios Del Plata (ADP) hizo una puesta a punto sobre las perspectivas del maíz y la soja.

Dolores, Soriano | Todo El Campo | Las lluvias continuaron el fin de semana y el lunes 1° de abril lo que llevó a una interrupción en la cosecha de maíz. De todas maneras es una cosecha que “viene bien en un año de producciones impresionantes y chacras con picos de 15.000 o 16.000 kilos, lo que muestra que es un cultivo con mucho potencial”, dijo el Ing. Agr. Diego Guigou, gerente de producción agrícola de Agronegocios Del Plata (ADP).

En declaraciones al programa Diario Rural (CX 4 Rural), destacó “el avance genético” que tiene el maíz, y como se impone la agricultura por ambiente, “porque esas variaciones son muy grandes”, más el agua que “no fue limitante en ningún momento del ciclo y las chacras terminas siendo más parejas con promedios muy buenos”.

Con ese panorama productivo tan positivo, “este año el desafío pasa por el precio que retrocedió y genera un costo de equilibrio alto”. Para lograr un equilibrio por hectárea, la producción debería ser de unos 8.000 kilos, precisó.

Sobre la calidad el técnico dijo que está “bien”, aunque “se vio algo de germinado después de las lluvias de la semana de la Expoactiva, con unos 400 milímetros acumulados, pero por suerte no llegaron a valores complicados aunque aceleraron la cosecha. Ahora queda muy poco por levantar”, añadió.

EL DESAFÍO DE LA CHICHARRITA.

Unos de los temas de los que se ha hablado y que comenzó a mencionarse en la Expoactiva fue la chicharrita. Guigou dijo que “sin duda va a ser un problema” para la próxima campaña. “En Argentina es impresionante, con lotes en Córdoba en los que entra arrasa”.

En el sur de Uruguay no ha habido tantas complicaciones, pero en el norte, de Paysandú hacia arriba” se ven chacras con más problemas, “lo que hace que nos pongamos a trabajar para ver qué herramientas tenemos y tomar medidas. Debemos actuar rápido para que este cultivo que viene en aumento en productividad y nos da flexibilidad de siempre logre sortear este desafío”.

Es una situación “muy nueva y estamos aprendiendo”, pero en Brasil y Paraguay ya han tenido experiencias y “hay herramientas que deberíamos tomar, como por ejemplo combatir todos los maíces guayos que nacen después de la cosecha y ahí quedan hasta que llegan las heladas”. También “habrá cosas para hacer en las semillas”, agregó.

Es un insecto que causa daño “en las primeras etapas del cultivo, por lo que debemos cubrir bien ese momento que va de V2 a V8, haciendo el mayor control posible; de ahí para adelante no hay mucho por hacer”.

En ese sentido el jueves 4 de abril vamos a hacer una jornada mostrando qué es lo que se viene en genética de soja y maíz, y qué es lo que podemos hacer en el futuro inmediato, señaló.

Chicharrita | Foto de Agritotal

SOJA: PROBLEMAS SANITARIOS Y RENDIMIENTOS PARA EL PODIO.

Guigou dijo que la soja ha tenido problemas sanitarios con el avance de la roya que “es nuevo” en esa zona porque se daba más al norte “pero nunca llegaba al sur y llegó” lo que obligó a ingresar a las chacras con avión “para actuar rápido y debido al poco piso que teníamos”. Así y todo “realmente se ven buenos potenciales, con sojas que se rearmaron y hoy se ven muy lindas. Ahora hay que enfocarse en la logística de la cosecha”.

Sobre la capacidad de cosecha dijo que “es enorme” por lo que se “va a poder hacer en tiempo y forma”; y las perspectivas es que habrá “muchas chacras por arriba de los 3.000 kilos” por hectárea.

También hay mucho cultivo de segundo que se sembró tarde, en diciembre y enero. Ese cultivo hoy se ve lindo pero el potencial está por debajo y resta entrar a la chacra para verlo, pero “seguramente va a ser un año que estará en el podio de rendimientos”.

Por último señaló que los 3 millones de toneladas estarían asegurados: “Se habla de 1,3 millones de hectáreas, si eso es así seguro que se va pasar” ese volumen. “Es uno de los desafíos de los lindos”.

AUDIO COMPLETO.

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